Que onda amigos, aquí les traiga la última parte de este capitulo para ya terminar de una vez con todo, solo sientense en donde sea que esten sentados, abran una bolsa de papas, destapen un refresco y pongan sus globos oculares en la pantalla.
Declaro otra vez:
- Inuyasha, y todo su contenido no me pertenecen para nada, son de Rumiko Takahashi.
- Las referencias y objetos que están incluidos en esta historia tampoco son míos, son de sus respectivos dueños y empresas.
- "Valiant" si es de mi propiedad, SuperPonySaiyanX9000.
Sin nada que decir... ¡CONTINUAMOS!
Valiant (Libro III)
Un Viaje a través de la Época Feudal
Capitulo 12: El Poder de Alpha
¿En que nos quedamos?... Ah si, nuestro equipo había derrotado a los clones de las jóvenes sacerdotisas y ahora una parte del grupo se dirigió al templo donde estaba oculta Tsubaki y a su vez la perla de Shikon.
Valiant y su equipo iban corriendo a través del bosque pero su camino fue interferido por una olead ade monstruos que salieron del bosque.
"¡Nos estaba esperando!" - exclamó Inuyasha molesto y se propuso a matar a las bestias.
"¡Dejamelo a mi!" - dijo Valiant mientras apuntaba con la Lancer para comenzar con su ráfaga de balas y eliminar a todos los monstruos pero en lugar de disolverse en sangre, se disolvieron en papel - "Pan comido"
"¡Oye, no te pedí tu ayuda!" - Inuyasha reclamó mientras usaba su Colmillo de Acero para partir a los monstruos que quedaban.
"¿Podrías dejar el orgullo a un lado Spot, no lograrás nada más que la muerte si sigues así de precipitado" - comentó Valiant con serenidad, el hanyo gruñó ante su respuesta e iba a reclamarle pero Valiant interrumpió - "¡Hay que seguir moviendonos!" - dijo mientras seguía corriendo. Unos momentos después el grupo llegó hasta el portón y después de pasarse la barrera (ver parte final del cap. anterior), se adentraron en el templo.
"¡Sal de ahí Tsubaki!" - llamó Inuyasha en voz alta.
"Entonces se trata de la Tsubaki que conozco" - comentó la anciana Kaede y todos voltearon a verla.
"¿A que Tsubaki te refieres?"
"A una de las sacerdotisas que fue escogida junto con mi hermana..." - entonces le vino un pequeño acerca de esa mujer cuando ella y su hermana Kikyo la conocieron hace 50 años aunque no tanto porque solo fue por unos breves instantes, y de ahí ya no supo nada más de ella - "No esperaba a que se convirtiera en sacerdotisa mala"
A Inuyasha le dio igual su comentario - "No me importa acerca ade tu pasado. Lo que quiero saber es donde se encuentra"
"Muchachos..." - Valiant les llamó estando de rodillas con la Lancer entre sus manos - "Detecto señales que proceden en el interior de este templo. Debe ser lo que estamos buscando" - dijo mientras apuntaba el santuario que tenían frente.
"Percibo la perla, justo ahí en el fondo" - Kagome dijo mientras apuntaba con el dedo justo en el mismo lugar que el joven del futuro.
"Bien" - Inuyasha se puso en guardia para ir a ese lugar.
"Si no mal recuerdo aquó fue donde..." - Kaede habló y el grupo volvió a verla.
"¿Conoce este lugar señora Kaede?" - preguntó Sango curiosa.
"En esta región corre el rumor de que hay un demonio encerrado"
"¿Un demonio?" - inquirió Kagome algo estremecida porque los demonios siempre la sacan de sus casillas.
"Sea rumor o no, hay algo mal en este templo. Miren eso" - dijo el joven Wesker viendo hacia la aura maligna que adornaba la atmosfera del lugar. Se podía sentir la tensión a simple vista.
"¿Que habrá en esa pagoda?" - preguntó Sango tensa.
"Pronto se convertirá en su tumba" - dijo una voz femenina en el interior de la pagoda.
"Esa voz..." - Tanto Valiant como Inuyasha y los demás se quedaron perplejos al escuchar esa voz, era extrañamente familiar. En ese momento, el portón del santuario se abrió para revelar a Kagura quien hizo su debut con su característico viento.
"Eres tú..." - Valiant musitó al reconocer a la mujer del abanicó que intentó matarlo la otra vez con el hermano de Sango. (Ver capitulo 5) - "Así que nos volvemos a encontrar, ¿Kagura, cierto?"
La mujer de ojos rojos frunció el ceño ante el joven peli verde-azul, todavía no soportaba su presencia por alguna razón.
"Joven Valiant, ¿ya habías visto a Kagura antes?" - preguntó Kagome curiosa y el asintió.
"Algo así, pero solo fue por unos momentos ya que intentó emboscarme con su ejercito" - respondió Valiant sereno.
"¿Y tú que haces aquí?" - exigió Inuyasha ante la creación de su némesis.
"Eso nos da a entender que Tsubaki está uniendo fuerzas con Naraku" - supuso Sango, ahora todo comenzaba a tener sentido.
"¿Así que Naraku está aquí?, me parece bien. Así le daré su merecido a Naraku junto con la bruja de Tsubaki" - comentó el peli plateado tronando sus nudillos.
"Negativo perro, no detecto alguna señal de ese individuo. Así que te llevarás una desilución" - comentó Valiant tras revisar su rastreador. Solo habían 3 señales enemigas, el de la mujer de los vientos, la sacerdotisa, y otra que pertenecía a alguien desconocido pero concordaba con la aura maligna del lugar.
Kagura simplemente sonrió - "Alto, no hay de qué desesperarse. Esta vez no me tocará pelear con ustedes, solamente vine a ver como son aniquilados" - comentó mientras se hacía a un lado para dejar pasar al demonio que estaba resguardado en la pagoda. Un par de ojos rojos brillaron en la oscuridad acompañado de un rugido.
"¡Cuidado, un poder sobrenatural se aproxima!" - advirtió Valiant mientras se levantaba mientras apuntaba con su rifle. En ese momento, un demonio con la apariencia de un cadaver vestido de samurai salió del santuario, medía casi 3 metros de altura - "El poder de este individuo... no es la gran cosa" - pensó con decepción mientras lo analizba detenidamente para ver todos los puntos debiles de este demonio. Sin embargo, Inuyasha se le adelantó y se puso en frente del monstruo.
"¡Hmpf, no me asustas. De seguro debes ser una basura como los demás!" - luego el hanyo comenzó con el primer ataque, con su espada intentó partir al enemigo pero el monstruo reaccionó y sacó su propia catana para bloquear el ataque por completo y empujar a Inuyasha después.
"¡Inuyasha!" - exclamó Kagome preocupada pero su amigo se recuperó en el aire y aterrizó en el suelo.
El híbrido sonrió - "Bien, se ve que es un poco agil" - luego empuñó la espada para seguir con la ofensiva - "¡A ver que te parece esto. Viento Cortante!" - el lanzó su técnica hacia el demonio.
"¡Danza de las Cuchillas!" - Sin embargo el ataque fue interceptado por las cuchillas de Kagura. Ella sonrió de satisfacción pero luego cambió su expresión ya que unas balas tocaron el suelo cerca de su posición, ella vio que Valiant fue quien atacó con su extraña arma. Luego el demonio quien iba a atacar a Inuyasha, fue bloqueado por la motosierra quien mutiló la mano dejando caer su espada, el demonio rugió del dolor tras perder una de sus extremidades.
"Oye, creí que estabas aquí de espectadora. Así que no seas metiche en lo que no te llaman" - dijo Valiant con una sonrisa y eso causó la molestía de Kagura.
"Valiant, te dije claramente que no necesito tu ayuda. Puedo con esllos dos" - Inuyasha le gruñó por su segunda intercepción innecesaria
"¿En serio?, porque por un segundo esos dos te iban a dar una paliza" - comentó el joven Wesker en tono burlón - "Ahora si me lo permites, acabaré con este mastodonte"
"¡Feh, no seas tan lucido. Esa presa es mía!"
"No te estoy preguntando- Cuando digo una orden, es para que la cumplas de inmediato: Ve atrás y cuida la retarguardia de los otros, ¿entendiste?" - Valiant le fulminó con la mirada mientras lo miraba con el ojo rojo detrás de su lente izquierdo. Por primera vez, Inuyasha se quedó paralizado por la mirada de alguien, digo, anteriormente había recibido esas miradas antes por parte monstruos y humanos pero este... era diferente de todos ellos. Transmitía esa escencia de seriedad y autoridad que todo lider debería tener, pero el no es el lider del grupo, ¿verdad?.
"Está bien" - dijo Inuyasha con resignación y enfundó el arma mientras se reincorporaba con el resto del equipo.
"Increible..." - Las mujeres se quedaron impresionadas por lo visto hace unos momentos, nunca antes anlguien le había hablado así a Inuyasha y que este obedeciera una orden, al menos Kagome era la única quien hacía esta labor. Parece que este chico tiene el don de la dominación como un líder debería tener.
"Bien, ahora mantenganse al margen mientras me encargo de estos sujetos" - dijo Valiant volvía al monstruo y Kagura. Primer se dirigió al samurai - "¿Qué pasa grandote, que no vasa ir por mi o tienes miedo de perder la otra mano?" - se bufó de él mientras le mostraba el arma . El monstruo rugió de ira por su comentario y no lo pensó dos veces para abalanzarse contra él - "Todos son iguales..." - pensó mientras se preparaba para luchar, guardó el rifle y en su lugar se equipó con la espada que estaba en el suelo y una granada de fragmentación que después activar su temporalizador - "Hagamos esto..."
El demonio con la mano única mano libre, intentó golpear al joven peli verde azul con su puño pero fue bloqueado por el brazo de Valiant quien después aprovechó la oportunidad para flanquear al enemigo, con su su propia espada clavó el arma justo en el tobillo del monstruo y este gruñó del dolo antes de caer de rodillas.
"¡Te tengo!" - exclamó mientras se subía en la espalda del monstruo y adosarle la granada en el cuello para después alejarse de él. El demonio simplemente rugió de temor ya que no podía alcanzarse lo que sea que acaban de pegarle en la espalda y no tuvo mucho tiempo antes de explotar en mil pedazos dejando en su lugar un rastro de humo. Todos los presentes, incluyendo Kagura se quedaron impresionados por lo visto, el monstruo había sido vencido con suma facilidad en una enorme explosión.
"¿Cómo hizo eso?" - preguntó Kaede consternada con su único ojo visible.
"Eso anciana Kaede, lo hizo con sus armas que lleva equipo y hasta ahora todos las que nos ha mostrado Valiant son muy sorprendentes" - respondió Sango ya que ella había sido más testigo de las armas del siglo XXI, aún más que Kagome y eso que pertencen en la misma época.
Volviendo con el joven del futuro, ahora prestó atención a la mujer del abanico - "Ahora sigues tú, nena" - le dijo mientras tronaba los nudillos y ella solo crispó su ojos.
"Mierda, si me quedo aquí puede que..." - pensó mientras hacía su cuartada, con su pluma creó un viento y una pluma gigante salió de ahí - "¡Primero encargate eliminar a Tsubaki!" - les dijo antes de huir por los cielos.
"No puede ser..." Inuyasha iba ir tras ella pero el joven de los lentes lo detuvo porque no valía la pena, por ahora. Y como dijo antes, si quisiera ir tras ella la atraparía en instantes pero deicidó ignorarla y concentrarse en la misión.
"Inuyasha, la perla de Shikon se encuentra ahí" - Kagome les dijo mientras volvían a ver la pagoda que habían dejado abierta. Dentro de esta había unas escaleras que conducían hacia abajo.
"Aquí había un sello muy especial, algo permanecía encerrado. Pero lo rompieron y entraron" - Kaede les explicó a los jovenes.
"¿No era ese monstruo?" - preguntó Sango confundida.
"Si se pensaba sellar a ese monstruo, no se necesitaba crear un conjuro de tal magnitud"
"En eso tiene razón señora" - musitó Valiant en posición de rodillas y con el rifle empuñado - "El poder del monstruo que destruí es diferente al que está al fondo de esta pagoda. Por algo la pelea resultó muy fácil vencerlo" - respondió mientras ilumaba el oscuro sotano con la literna que tenía por conveniencia - "Me imagino que eso fue otro señuelo para ganar tiempo esa Tsubaki con lo que sea que esté haciendo"
"Eso es una excelente dedución, Joven Valiant" - comentó Kagome impresionada por su hipótesis, como todo un Sherlock Holmes sacando conclusiones.
"Eso lo sabremos si entramos" - Inuyasha estaba a punto de saltar al interior del sotano pero un rifle se puso en medio de su camino.
"Alto perrito"
"¿Ahora qué?" - preguntó Inuyasha molesto, ya estuvo bueno con sus interrupciones.
"Yo iré primero y ustedes cubran la retaguardia, ¿si?" - le sugirió con la mirada seria.
"¿Y por qué debemos hacer lo que tú digas?" - inquirió el hanyo molesto.
"Si vamos a ir todos al menos debe alguien que deba ilumine el camino, literalmente" - dijo refiriendose a la linterna que tenía de accesorio - "Aún no sabemos lo que hay allá abajo, así que hay que ser precavidos" - tenía la sospecha de que habría trampas en el sotano o algo así.
"Es un buen punto" - Kagome, Sango y la anciana Kaede estuvieron de acuerdo con su observación, conservar el elementos sorpresa es un factor importante, algo que el hanyo simplemente ignora la mayor parte de tiempo.
"Bien..." - Inuyasha gruñó porque todos estaban en su contra, y eso le molestaba. Ahora ya que estaban de acuerdo en algo, Valiant fue el primero en bajar por las escaleras con la Lancer empuñada y disparar a todo lo que se cruze en su camino, unos pasos después Inuyasha y las mujeres le siguieron.
Unos momentos después, el grupo siguió caminando a través del oscuro pasillo hasta que un momento, la escolta (Valiant), se detuvo en seco.
"¿Que seucede, Valiant?" - preguntó Sango intrigada al detenerse sin razón aparente.
"Mis sensores indican que la presencia que oculta este lugar está aumentando, cada vez se hace más y más fuerte" - respondió el joven de las gafas tras revisar su radar.
"Es cierto, también huelo a demonio justo al frente" - añadió Inuyasha ya que también sentía el olor que profana el templo.
"Me imagino que el sello se habrá roto" - supuso la sacerdotisa.
"Si, eso es una posiblidad" - comentó Valiant mientras veía nuevamente al frente y entonces vieron la luz al final del tunel, ya no había tiempo que perder - "¡Es momento de acelerar el paso, chicas!" - les ordenó mientras comenzaba a correr seguido de Inuyasha. Las mujeres quedaron atrás ya que los muchachos eran muy rápidos. Fue en ese entonces cuando vieron la luz al final del tunel.
Mientras tanto, la mencionada sacerdotisa de cabello blanco estaba ocupada con el ritual para liberar al ogro del dios dorado (al menos así se llamaba), entonces el mencionado espíritu maligno despertó de su letargo para después apoderarse el cuerpo de Tsubaki y consigo, la perla de Shikon. Tras completear el ritual, la mujer comenzaba a sentirse diferente pero placentero al mismo tiempo.
"Estos son los poderes de un gran demonio. ¡Ja ja ja ja, que maravilla!" - se dijo a si misma mientras se tocaba el ojo donde entró el demonio. Ella comenzó a reirse ya que sentía el poder fluir en su interior, sin embargo su extasis no duró mucho tiempo hasta que oyó la puerta del sotano abrirse.
"¡Con que aquí estabas aquí, Tsubaki!" - Inuyasha recriminió seriamente.
"Son ustedes, los estaba esperando" - comentó Tsuabaki mientras volteaba a ver al grupo.
"Queremos que nos devuelva la perla de Shikon"
"Y será mejor que aflojes o las cosas se pondrán feas, señora" - añadió el joven Wesker mientras la apuntaba con su rifle.
"Eres tú..." - la sacerdotisa mala se fijó en el muchacho que estaba al frente - "Tu fuiste la persona que intervino el otro día, el que lanzó el cuchillo a mi serpiente, ¿verdad?"
"Me declaro culpable de todos los cargos. ¿Acaso fue una molestia para tí?" - preguntó con una sonrisa.
"Arruinaste mi maldición que iba a hacerle a esa mujer" - dijo refiriendo a Kagome.
"¿Cómo dijo?" - preguntó Kagome perpleja.
"Así es Kagome esa mujer quería hacerte algo malo con su serpiente, pero afortunadamente intercepté su trayecto. Por esa razón te había lanzado mi navaja cerca de tí el otro día" - al momento de decir eso, Inuyasha abrió los ojos en shock.
"¿Qué tu QUÉ?" - estaba a punto de reclamarle a gritos pero Valiant lo calmó
"Tranquilo chico, al final no le hize nada. Al menos agradece de que haya protegido a tu mujer de algo que pudo haber sido fatal. ¿sabes?"
"¿Mi-Mi mujer?" - preguntó Inuyasha consternado mientras sus mejillas se tornaban de diferente color.
"Así es, debes mostrar más atención a Higurashi sino quieres que algo más le pase. Un hombre protege lo que más valora en la vida" - Valiant le dio un consejo que el hanyo debe tomar en cuenta - "Tu silencia te delata perrito, se mejor que tu que Kagome te gusta"
"¡Que tonteria!" - replicó Inuyasha mientras se cruzaba de brazos - "¡A mi no me gusta para nada!"
"¿Que no te gusta estar a mi lado, Inuyasha?" - preguntó Kagome con los ojos llorosos - "¡Buaaaa, pero que malo eres!"
"Tonto..." - pensaron Sango y Kaede mientras negaban con la cabeza, nuevamente hirió sus sentimientos.
"¡Ahh... no Kagome... es que... aghh ¿cómo te explico?" - su mente entró en conflicto ya que no sabía que decir, ¿y todo por culpa de quién? - "Me las pagarás Valiant..."
El joven Valiant solo rodó los ojos ignorando sus peleas de pareja - "Como dijo mi compañero, mejor entrega la perla por las buenas o tendrémos que hacerlo por las malas. Y se exactamente donde lo tienes escondido" - dijo señalando el ojo derecho.
"¿Cómo supistes eso?" - preguntó Tsubaki perpleja, ¿acaso ese hombre puede ver los fragmentos de la perla?.
"Hmpf, intuición tal vez"
La sacerdotisa mala estaba fruntrandose más y más - "Si al menos me hubiera apoderado de esta valiosa joya hace 50 años..."
"¿50 años?" - preguntó la anciana Kaede mientras se ponía en frente - "Dime Tsubaki, ¿que ocurrió en aquel entonces cuando te encontraste con Kikyo?"
Entonces Tsubaki notó a la anciana que estaba con los otros - "¿Kikyo? ¿Dijiste Kikyo?" - y nuevamente recordó cuando había perdida contra esa mujer - "Kikyo fue quien tuvo la culpa. Esa mujer fría con mirada despiadada"
"¡No permitiré que te expreses así de Kikyo!" - Inuyasha le gritó por su comentario, nadie habla mal de esa mujer a sus espaldas y mucho menos en su presencia en sus narices.
"Mmm, parece que le sigue importando esa mujer a pesar de que rivaliza su amor con Kagome. Típico del amor" - pensó Valiant tras oír su protesta. Al menos está siguiendo su consejo, un hombre protege lo que más valora.
"¡Silencio!" - exclamó la peli blanca mientras su ojo brillaba para mandar una pequeño remolino que iba en dirección directa hacia le grupo; Valiant pudo esquivar a tiempo el ataque rodando hacia a un lado pero Inuyasha no tuvo tanta suerte y terminó siendo estrellado contra el muro.
"Oww, eso tuvo que doler" - comentó Valiant tras ver el impacto orejas de perro, al menos el daño no fue tan severo como para dejarlo inconsiente pero si aturdido.
"¿Ahora qué es lo que nos tienes preparado?" - preguntó mientras se reincorporaba (con ayuda de Kagome) - "¿Qué estás guardando en tu ojo derecho?"
"¡Puedo sentir como el poder del demonio corre por todas mis venas!" - respondió con mucha soberbia.
"¿Poder de demonio?" - inquirió Valiant, entonces su radar captó a esa mujer y notó que la esencia que había sentido antes ahora estaba en interior de ella. Antes de que alguien pudiera decir algo, Tsubaki comenzó a sufrir una transformación; primero sus manos, se tornaron rojos y cambiaron de tamaño y su cuerpo también se ilumanaba en el proceso. El joven peli verde azul al ver que sus datos no paraban de aparecer en sus ojos, supuso que este lugar iba a colpasar - "¡Chicas, será mejor irnos cuanto antes de este sitio antes de que nos aplasten. Corran!" - él sugirió y sus amigos asintieron con la cabeza y todos comenzaron a retirarse de la pagoda.
Mientras tanto en el exterior; momentos antes el grupo de Miroku, Shippo, Kirara, las dos sacerdotisas jovenes habían llegado al templo para reunirse con sus amigos. Hace rato los muchachos habían convencido a las chicas de que ellos no eran las malas personas, sino su mentora Tsubaki y tras saber la verdad, decidieron acompañarlos para arreglar este problemas de una vez por todas.
"¿Que hace la puerta abierta?" - preguntó Botan al notar la pagoda que su maestro les advirtió que no debían abrir bajo ningúna circunstancia.
"Imposible, se supone que nadie puede abrir la pagoda prohibida" - dijo Momiji.
"¿Qué dicen, prohibida?" - preguntó Miroku perplejo por su comentario.
"¿Quién hizo esto?" - justo en ese momento la respuesta les llegó por sorpresa. Un terremoto se produjo así de la nada dejando a todos perplejos.
"¿Que ocurre?" - preguntó Shippo. Luego la pagoda comenzó a derrumbarse hasta quedar prácticamente destruido dejando una gran nube de humo. En ese momento, el grupo pudo ver unas siluetas que venían corriendo del otro lado, de ahí salieron Valiant y los demás.
"¡Inuyasha!" - exclamó Miroku al ver a sus amigos salir de esa pagoda.
"¡Muchachos!" - exclamó Kagome al ver al resto de sus amigos. Ahora todos estaban juntos otra vez
"Que alivio, menos mal que nadie este herido. ¿Que está ocurriendo en este lugar?" - preguntó Miroku.
"Ehh... creo que estan a punto de averiguarlo monje" - respondió Valiant mientras señalaba la figura que estaba emergiendo de los restos del templo.
"¡GRRRRRRRRAAAAAAAAHHHH!" - exclamó una bestia gigante con el ojo brillante que pertenecía a Tsubaki, de hecho, este nuevo monstruo era Tsubaki - "¡Con que esto es el poder de la perla, y también el que posee este demonio!" - el demonio se dijo a si mismo mientras se regodeaba ante el grupo, el sonido de su voz era una mezcla de un voz masculina y femenina formando una combinación algo extraña.
"¡Jajajajaja!. ¿Qué sucede con ustedes? ¿Ninguno se atreve a hablar después de ver mis grandes poderes?" - el demonio Tsubaki se bufó por las reacciones de los jovenes.
"¿El sello se rompió?" - preguntó Botan con los ojos abiertos.
"¿Esa es la señora Tsubaki? ¿Acao ella fue quien rompió el sello?" - preguntó Momiji de igual forma
"Si, fue ella, y temo que ya no es la misma persona ahora que se fusionó con ese demonio" - Valiant les respondió todavía con la Lancer empuñada. Pero ahora viendo la situación, su rifle no le servirá de mucho así que tenían que planear otra estrategia.
"¡Ahora que poseo estos poderes, viviré para toda la eternidad!" - el demonio levantó una de sus manos con la intención de aniquilar a sus enemigos. Con la mano en el cielo y con ayuda del clima de la atmosfera, invocó un relampago.
"¡Rapido, alejense!" - advirtió Miroku y las sacerdotisas obedecieron sin cuestionar.
"¡Este poder es grandioso!" - exclamó Tsubaki mientras sus puño era envuelto en un relampago para después golpear a los humanos. Valiant y su equipo lograron esquivar a tiempo pero el impacto fue grande que dejó un rastro de humo.
"Ahora esto se puso intenso, su poder es admirable... pero se puede vencer" - pensó el joven Wesker mientras analizaba al nuevo demonio. Su poder era mayor a todos los enemigos ya vencidos el día de hoy y le gustaba, esto es el desafio que tanto había esperado en todo el día. Ahora solo quedaba planear una estrategia eficaz contra ese monstruo.
Inuyasha se dispuso a atacar al enemigo, desenvainó su Colmillo de Acero y trató de cortarle el brazo pero el demonio bloqueó el ataque con su antebrazo devolviendo el golpe.
"¡Colmillo de Acera fue quien recibió el impacto!" - exclamó Shippo sorprendido. El hanyo se quedó mirando con reojo al enemigo ya que era muy fuerte, su espada había sido rechazada por los nuevos poderes de Tsubaki y eso lo hacía alterar los nervios.
"¡Es inutil. No me detendrás!" - le dijo el demonio muy confiado."
"No te confiés demasiado..." - Inuyasha hizo omiso a sus palabras y decidió ir a la ofensiva por segunda vez, preparó su espada para hacer su técnica - "Recibe, ¡el Viento Cortante!" - él lanzó su rafaga de viento hacia el demonio y este logró impacatarle. Todos creían que el ataque iba a funcionar ya el enemigo sucumbió al ataque, luego se produjo una nube de humo y cuando se disipó el demonio salió ileso del ataque.
"No puede ser..." - musitó el peli plateado, su viento cortante no le hizo nada.
"¡INEPTO!" - Tsubaki gritó mientras lanzaba otro rayo hacia Inuyasha y nuevamente lo esquivo.
Miroku decidió intervenir en la batalla - "No hay opción, tendré que usar... ¡El Agujero Negro!" - el quitó el sello de su mano con la intención de abserber al demonio pero no fue suficiente y en su lugar el enemigo contraatacó con otro trueno, por suerte logró esquivar a tiempo.
"¡Ahora verás!" - Kagome sacó su arco con flechas para después lanzarle una flecha sagrada. Tsubaki bloqueó la flecha con su ante brazo, el ataque fue eficáz ya que la flecha sagrada le produje una leve quemadura, pero no lo suficiente como para que sientiera dolor.
El demonio se bufó por el último ataque recibido - "¡Aunque seas la reencarnación de Kikyo. No eres un oponente fuerte!" - luego la quemadura de su brazo se desvaneció en segundos. Kagome se estremeció y retrocedió un poco porque su flecha no sirvió de mucho, este enemigo era formidable ya que tenía la perla de Shikon - "¡Todos sabían que Kikyo desperdició los asombrosos poderes de la perla!"
"Pero como te atreves..." - dijo la anciana Kaede con molestia al hablar así de su hermana mayor.
"¡En cambio yo, la gran Tsubaki. Soy digna de usar tal poder!" - nuevamente se regocijó de lo inutiles que eran sus oponentes - "¡Han pasado 50 años para que la perla de Shikon sea finalmente mía!"
"¡Miserable!" - Inuyasha gruñó mientras daba un salto con su espada - "¡Tu no eres nadie para quedarte con ella!" - estaba a punto de atacar pero el demonio lo golpe´p con su mano quitandoselo
"¡Hiraikotsu!" - Sango lanzó su boomerango pero tampóco funcionó ya que Tsubaki lo interceptó también con su mano, así de facil. El joven Wesker frunció el ceño y fue lo más rápido posible para recuperar el arma de su enamorada y devolversela.
"¡MÁS, NECESITO MÁS. LA PERLA DE SHIKON PUEDE RECIBIR MÁS PODER!" - exclamó el demonio con hambre y sed de poder - "¡JAJAJAJA. Hay miles de criaturas sobrenaurales que desean el poder de la perla, así que los absorberé a todos ellos. Para así vivir por la eternidad!"
"Usará los poderes de la perla para introducir a las criaturas en su cuerpo" - comentó la anciana Kaede consternada por su objetivo.
"¿Asi que poder es lo que necesita?, pues no lo tendrá tan fácil" - pensó Valiant notando su sucia ambición. Mucho poder significaba un gran peligro sino se sabe manejar con responsabilidad. Ahora es momento para darle una buena lección a esa puta, ¿o puto?, en fin, como sea, hora de darle sus pataditas.
"No se lo permitiré..." - Inuyasha se puso de pie pero el joven Wesker intervino.
"Inuyasha, espera... no ataques, dejame decirte una cosa" - decía mientras se ponía a su lado.
"¿Que, quieres?" - el hanyo lo miró con desdén - "No intervendrás en esta pelea como en los casos anteriores"
"Bueno, no intervendré en esta pelea... Vamos a pelear juntos" - Valiant le sugirió una mejor idea.
"Feh!, pues tampóco harás eso. Yo puedo con este demonio sin ayuda de nadie" - dijo con mucha auto-confianza.
"¡No seas bruto. Mientras peleaban insensatamente contra este mastodonte, me tomé la molestia de averiguar sus puntos debiles!"
"¿Puntos debiles?" -preguntó Inuyasha con la ceja levantada.
"¡Así es, cualquier ser tiene su punto debil, y este demonio, por más fuerte que sea, tiene su talón de aquiles. Mira ahí..." - le explicó mientras señalaba el ojo drecho de Tsubaki - "¡Ahí es donde debemos darle, es donde está la fuente de todo su poder. Solo necesitamos una combinación para bajar su defensa y dar en el clavo, pero para lograr eso necesito que dejes a un lado tu orgullo y estés dispuesto a cooperar!. ¿Captas mi plan, perrito?" - Valiant le preguntó mientras extendía su mano.
Inuyasha lo miraba con la misma desconfianza que antes, aún seguía sin caerle bien y más porque se luce a cada rato, pero, si quería obtener la perla de una vez por todas, tenía que trabajar con él como pareja.
"Bien..." - dijo mientras estrechaba su mano con la suya confirmando la alianza temporal - "¿Ahora cual es tu plan?"
"Simple, yo llamaré su atención todo lo posible, y cuando veas que Tsubaki flanquee, la rematas con tu espada. Un plan a prueba de tontos, ¿te parece?" - el joven Wesker le preguntó con una sonrisa y el hanyo le respondió con otra sonrisa, ahora se quedó al margen esperando a la señal.
Mientras tanto, Kagome y los demás veían como los dos hombres se ponían enfrente del demonio.
"Oigan, ¿que créen que harán ellos dos?" - preguntó Shippo al oído de Miroku.
"Me imagino que planean atacar al mismo tiempo" - no era la mejor sugerencia, pero tratandose de ellos dos siendo los más fuertes del equipo, seguro lo lograrían.
"Ojalá les funcioné el plan" - comentó Sango preocupada por sus amigos, y más por Valiant.
"Es bueno que ahora ambos se lleven bien" - pensó Kagome con una sonrisa esperanzada ya que en momentos como este, era hora de dejar de dejar las diferencias para vencer estos obstaculos.
Volviendo a la batalla, el joven peli verde azul, se puso a unos metros en frente de Tsubaki mientras sonreía con confianza.
"¡Oye tú. Rojito!" - le llamó y el demonio bajó su mirada hacia él - "Si tanto poder es lo que deseas, pues dejame decirte una cosa de parte de todos nosotros..." - en ese instante le mostró el dedo de en medio (muchos de ustedes sabrán que significa esa señal) - "¡Ni por un carajo vamos a ser parte de tu asqueroso cuerpo, ¿entendiste fenomeno?!" - le insultó con la intención de que la criatura prestara toda su atención hacia él, y lo consigió.
"¡¿CÓMO TE ATREVES...?! ¡TÚ... INSENSANTO!"- ´gruñó Tsubaki mientras invocaba otro trueno del cielo - "¡TÚ SERÁS EL PRIMERO EN MORIR!" - gritó mientras lanzaba el rayo azul.
"Esperaba a que hicieras eso..." - pensó mientras se preparaba para lidiar con su ataque.
"¡VALIANT!" - exclamaron todos sus amigos de preocupación (excepto Inuyasha porque el sabía lo que quería hacer). El rayo iba justo en la dirección del peli verde azul sin que este se molestara en esquivar o bloquear el ataque, o eso es lo que creían.
"¡Escudo Alpha!" - Valiant levantó su brazo para convocar su escudo para interceptar el rayo en el momento preciso, en cuestión de segundos el escudo comenzó a absorber la energía del ataque para almacenarlo en su interior.
"¡¿Q-Qué?" - preguntó el demonio perplejo al ver esto, su trueno había desvanecido de la nada al momento de chocar con ese muchacho.
"Hmpf..." - Valiant sonrió porque su defense fue más eficas que el ataque, pero ahí no terminaba - "Creí que esa era todo el potencial que tanto presumías, bobo... ¿deberia decir, boba?"
"¡BASTA!" - y sin dudarlo, le lanzó la misma técnica contra él y nuevamente lo bloqueó con el escudo.
"Vamos, ¿que no tienes algo nuevo?" - inquirio en tono de burla. El demomio rugió en ira y siguió atacando al peli verde azul con una rafaga de relampagos. Valiant seguía bloqueando cada uno de los ataques enemigos con su versátil escudo que absorbía los proyectiles enemigos.
Mientras tanto, los demás con asombro la enorme facilidad en la forma en que Valiant desviaba ese ataque, sin duda alguna ese escudo si que era eficáz, tal vez esa era la defensiva que les hacía falta.
Tsubaki por otro lado, se estaba desesperando ya que un ser insignificante estaba bloqueando todos sus relampagos que no le afectaban en nada. ¿Pero de que está hecho ese escudo?, ningún escudo normal que conocía eran tan resistente como para soportar más de una docena de relampagos.
Luego de desviar el último ataque, el joven de las gafas se bufó del monstruo - "¿Qué sucede? ¿Ya te cansaste, fenomeno?" - preguntó y él o ella gruñeron de enojo - "Lo tomaré como un si. Ahora es mi turno de devolverte todo lo que me arrejaste" - dijo mientras preparaba su movimiento.
"¿Qué dices?" - antes de que Tsubaki pudiera comprender la situación. Valiant disparó un super relampago de su escudo liberando todo el poder absorbido, el demonio no tuvo tiempo de defenderse ya que el rayo lo golpeó directamente con su propio ataque - "GUUAAAAAAAAAAAAAHHHHH!" - el demonio gruñía de dolor mientras era consumido por la electricidad.
"Increible..." - musitó Inuyasha al igual que el resto muy sorprendidos de lo que acaba de suceder. Tsubaki estab recibiendo una cucharada de su propia medicina, ahora estaba pagando el precio por anhelar tanto poder.
"¡Inuyasha, esa es la señal. Ataca ahora!" - Valiant le gritó para que su compañero aprovechara su aturdimiento mientras seguía con el ataque electrico.
"¡Si!" - el hnyo sin pensarlo dos veces y dio un salto mientras preparaba su Colmillo de Acero - "El punto debil del demonio es..." - pensó mientras veía el ojo derecho de Tsuabki - "¡Ahí!... ¡Viento Cortante!" - lanzó su rafaga de viento y chocó direcatamente en el punto debil del demonio.
"¡NOOOOOOOOOOOOO!" - Tsubaki gritó de agonía mientras su cuerpo se destruía poco a poco para después desaparcer por completo.
"Lo lograron" - comentó Shippo con los ojos abiertos.
"Como un equipo" - añadió Miroku con algo tranquilidad, su plan funcionó a la perfección.
"El demonio desaparece" - comentó Momiji sorprendida mientras se ocultaba detrás del monje, su compeñera Botan asintió con la cabeza pero para sorpresa de todos había sucedido algo más.
"Ella sigue con vida..." - pensó Valiant mientras veía el cuerpo original de la sacerditsa mala caer después de que el demonio había sido derrotado. Al parecer esta pelea aún no ha terminado.
"¿Pero por qué...?" - pensó Tsubaki al desplomarse en el suelo, esos dos... lograron vencera aún con el poder que tenía, ¿pero cómo sucedió esto? - "Aun no me vencen... Aún mientras tenga la perla de Shikon" - Tsubaki les dijo fatigada mientras caminaba lentamente..
"¿Aún quieres más?. ¡Desiste de una buena vez o muere!" - Valiant le sugirió mientras le apuntaba con su rifle. Esa mujer no tenía fuerzas suficientes para seguir luchando, a penas se puede mantener en pié.
Antes de que la peli blanca pudiera responder, su ojo derecho brilló y en ese mismo instante, un insecto muy familiar para todos salió del mismo ojo junto con la perla de Shikon casi completa y se marchó.
"¿Que diablos...?" - tanto Valiant como el resto se quedaron sorprendidos por lo que pasó, definitivamente eso no se lo esperaban. Al parecer Naraku sabía que esto sucedería y se le había ocurrido un ultimatum para recuperar la joya, al menos eso suponían.
"¡Se llevan la perla!" - Tsubaki se quedó en shock ya que necesitaba desperadamente esa perla.
"¡No escaparás!" - Sango lanzó su Hiraikotsu matando al insecto dejando la perla suspendida en el aira, pero para su desgracia Kagaura apareció en el momento oportuno para apoderarse de ella.
"Oh no, ¡no lo harás, perra!" - no iba dejar que esa mujer se saliera con la suya y huir así nada más por que le conviene - ¡Beatriz!" - En eso Valiant llama a su vehiculo, su motocicleta apareció en escena, con su forma aérea y se dirigió hacia Kagura.
"¿Qué es esa cosa?" - preguntó la mujer de los vientos al ver el objeto volador no identificado acercarse a ella.
"¡Embistela!" - lo ordenó mientras Beatriz rosenó en señal de obedencia.
"¡Danza de las Cuchiillas!" - Kagura agitó su abanico con la intención de matar la motocicleta pero esrta hizo un giro de alerón evitando así los ataques. En ese momento, Beatriz no chocó directamente con Kagura pero si la rozó como para que perdiera el equilibrio y así perder la perla de Shikon de sus manos y partiendola en dos partes.
"¡Mierda, si no recupero la perla. Naraku se enfurecerá!" - pensó la mujer de ojos rojos desesperada e intentó recuperar la joya pero estaba a unos metros de estrellarse contra el suelo, no iba a lograr salvarse y recuperar la perla a tiempo asi que tenía que tomar una decisión; decidió salvar su propia vida. Convocó otra pluma para salvarse de la caída y huir lo más rápido posible ero en el proceso solo recuperó la mitad de la per - "Malditos..." - ella fulminó con la mirada al recuperar la mitad de la perla y como respuesta indirecta, recibió unos balazos que provenían en tierra.
"¡Vete como la puta que eres!" - exclamó Valiant con la voz alta mientras le disparaba nas cuantas balas más antes de que se terminara el cargador.
"¡Joven Valiant, cuida tu lenguaje. Hay un niños presente!" - Kagome le regañó mientras le tapaba los ojos al pequeño Shippo, no era necesario hablar de sa forma tan obscena
"Lo se Kagome, solo quería decirle sus verdades a esa mujer" - respondió el joven Wesker ahora con una sonrisa.
"Maldición..." - Tsubaki se quedó paralizada y luego se puso de rodillas mientras su cuerpo sufría un cambio - "¿Por qué... estoy perdiendo mi juventud?" - su piel volvió a su estado de vejéz pero eso no era todo, su vida también se estaba agotando debido a que ya no contaba con ningúna clase de poderes que le permitían estar en el mundo de los vivos - "No puedo retenerla..."
Kagome y los demás solo se limitaron a ver como la vida de esta anciana sacerdotisa se consumía poco a poco.
"Envejeció rapidamente" - comentó la colegiala al verla en su "nueva" apariencia.
"Ahora que Tsubaki perdió los poderes de sus demonios y de la perla, es normal que regresara a su apariencia actual" - comentó Kaede. No sabían por qué, pero ya comenzaban a sentir lastima por esta señora.
"¿En qué... en qué fue me equivocé?" - Tsubaki se preguntó a si mismo antes de que alguien respondiera a su pregunta retórica.
"¿Que no es obvio?. Tu sed de poder egoísta te condujeron a este destino, tu misma te hiciste esto" - respondió el joven de las gafas para que entrara en razón pero ya era tarde para eso. Al momento de decir eso, la sacerdotisa abrió su mente recordando lo que había hecho, ¿le sucedió esto por su enfrentamiento contra Inuyasha, o por su pacto con el demonio Naraku?. No, la verdadera razón ocurrió hace 50 años. cuando quería la perla de Shikon para ella misma, la verdad había estado presente todo este tiempo y ella sin darse cuenta, lastima que ya es demasiado tarde para remediar esto y ahora tenía que partir a la otra vida.
"¡Debió permanecer conmigo, para ser la sacerdotisa más grandiosa!" - exclamó por última vez antes de que su cuerpo de volviera cenizas y desaparecer en un instante dejando en su lugar solo ´su vieja tunica.
"Desapareció..." - pensó Valiant con algo de sorpresa, ni su rastreador tuvo tiempo para captar lo sucedido, ¿pero que se le puede hacer?.
"Fue el fin de esa mujer" - comentó Miroku.
"Señora Tsubaki" - susurró Momiji mientras se acercaba a las prendas de quien fue una vez su superiora.
En ese momento, la motocicleta de Valiant aterrizó en tierra con una pequeño paquete que había recogido antes y se le entregó a su creador - "Gracias Beatriz" - dijo Valiant recogiendo cierta perla mágica - "Miren muchachos"
"¡La perla de Shikon, la recuperamos!" - comentó Shippo emocionado al igual que los demás al ver la valiosa perla, bueno, al menos solo mitad que tenía el enemigo.
"Sip, podríamos decir que esta misión fue casi completada" - dijo el joven del futuro recordando el objetivo de la misión de este día. Al menos un 50% era aceptable para él.
"¡Lo logramos. Estamos a poco de terminar nuestro viaje!" - dijo Miroku contento al tener al menos la mitad de la perla de Shikon. Solo quedaba ir tras Naraku para quitarselo definitivamente
"¡Ahora entregamela!" - exclamó Inuyasha con ansias mientras se abalanzaba contra el peli verde azul pero este esquivó su embestida - "¿Oye que te pasa?"
"Lo siento Fido, pero esta perla debe estar en manos correctas y lejos de tu presencia. Y se quien es el candidato perfecto..." - luego se acercó a Kagome - "Señorita Higurashi, usted es la indicada" - le dijo mientras le entragaba la perla. Ahora pensandolo mejor, ya no necesitaba más fragmentos, con los que tiene ya eran suficientes para realizar su investigación privada, no obstante, el creía que la perla estaría más seguro con alguien que se familiarize con su poder misterioso.
"Umm... gracias, Joven Valiant" - dijo la chica de cabello azabache con una sonrisa tímida. Le daba gusto tener otra vez la porción de perla ya que recuperaron todo lo que habían perdido hace tiempo.
"¿QUÉ DICES?" - gritó Inuyasha moelsto e indignado - "¡Pero si yo vencí al enemigo con mi Colmillo de Acero!"
"Correción, NOSOTROS vencimos al enemigo, solo recuerda, ¿quien electrocutó al demonio con su magnífico escudo?" - le preguntó de manera burlona mientras le mostraba su escudo alpha.
"Es verdad" - respondió Sango estando de acuerdo con su comentario, al igual que los demás, sino hubiera sido por su escudo, tal vez no hubieran vencido a Tsubaki tan fácil.
"¡Eres un...!" - estaba a punto de reclamarle hasta que Kagome intervino.
"Inuyasha, ¡Abajo!" - ell dijo su conjuro haciendo que el híbrido se estrellara contra el suelo.
"¿Por qué siempre me pasa esto?" - Inuyasha se preguntó a si mismo con la boca en la tierra.
Luego de la conmoción, el grupo se dispuso a retirarse del templo dejando solas a las jovenes sacerdotisas, no si antes despedirse.
"Lamentamos haberles causado muchos problemas" - dijeron al unisono.
"No se preocupen, ustedes no tuvieron la culpa" - dijo Kagome con una sonrisa.
"Hasta luego" - se despidió Momiji.
"Adios Shippo" - Botan se despidió del kitsune ya que se habían encariñado con él antes.
"Cuidense mucho"
"Bueno equipo, regresemos a casa" - dijo Valiant mientras se iba con su Beatriz y los demás le seguían.
"Al final nos dejamos engañar por los sucios tucos de Naraku" - dijo Miroku en un suspiro.
"¿De quien hablas?" - preguntó Inuyasha de brazos cruzados.
"De Tsubaki y de nosotros también" - de hecho lo que dijo el monje tiene sentido, todo este revoltijo comenzó por un plan de ese tramposo que no quería ensuciarse las manos.
"Y también la perla de Shikon regresó a las manos de Naraku" - comentó Sango un poco decepcionada.
"Si, pero al menos tenemos esta porción de la perla" - dijo Kagome mientras sostenía la mitad que Valiant le arrebató a Kagura. Al menos recuperaron lo que tenían antes de que cierta personita les arrebatara la perla y se le entregara a ya saben quién.
"La recuperaremos a como de lugar" - dijo Inuyasha con determinación.
"Si, tienes razón Inuyasha"
Shippo suspiró de cansancio - "Ufff, ya no puedo más estoy agotado" - este asunto de enfrentar espíritus definitivamente no era para niños de su edad.
"Entonces regresemos a casa" - sugirió Kaede y todos asintieron.
"Si, me muero de ganas de poner mis labios en una cerveza bien fría después de tanto combate" - dijo Valiant en tono burlón y no bromeaba, ya han pasado como 6 horas sin un trago de alcohol.
"Ahora que lo mencionas..." - Kagome se dirigió al hombre que venía de su misma época - "Joven Valiant, muchas gracias por el favor que nos hiciste"
"Meh, ni lo mencionen. Solo hacía mi trabajo, eso es todo" - respondió despreocupado como siempre.
"No en serio, muchas gracias. Sin tu ayuda, no hubieramos podido recuperar lo que teníamos de la perla de Shikon" - nuevamente dijo la chica colegiala, los demás también agradecian por el mismo favor y al mismo tiempo lo elogiaban por la forma en que peleó. El joven de las gafas volteó y solo levantó un pulgar en señal de confianza.
"Ejem..." - Inuyasha se aclaró la gargante - "Kagome, creo que estás olvidando de alguien" - comentó el peli plateado tratando de contener sus celos.
"¡Ay si, tampoco me olvidé de ti Inuyasha. Tu y Valiant pelearon como un buen equipo!. Se podría decir ya pueden ser amigos después de todo" - dijo Kagome con una sonrisa esperanzada por lo sucedido.
"Feh, no estés tan seguro de ello. Valiant y yo jamás seremos amigos" - dijo con su típica actitud engreída.
"Bueno, pues ya somos dos, Orejas de perro" - la verdad es que el joven Wesker no esperaba que se llevaran del todo bien después de esta pelea, pero decir gracias de vez en cuando no le afectaba en nada, después de todo, su rivalidad seguía en píe. El grupo caminó por unos segundos, pero luego un sonido provino de los arbustos e Inuyasha se detuvo por un segundo.
"Inuyasha, ¿que te sucede?" - inquirió Kagome curiosa.
El solo negó con la cabeza - "Nada, no es nada. Es solo mi imaginación" - eso dijo pero tenía la sensación de que algo o alguien los estaba vigilando pero tal vez era solo un juego mental. Valiant notó su inquietud y a diferencia suya, él si detectó una presencia detrás de los árboles, pero prefirió no decirles nada al respecto ya que de seguro se armaría un pequeño revoltijo y eso es lo último que querían lidiar. Ignorando ese problema, el grupo se dispuso a retirarse para volver a la aldea. Mientras tanto, la persona que estaba escondida era nada y nada menos que el primer amor de Inuyasha, Kikyo.
"Tsubaki estaba obsesionada por la perla de Shikon. Aún sabiendo que jamás la tendría. Que obsesión... aunque no tengo derecho a jusgarla" - fue lo único que dijo antes de irse a quien sabe donde en el interior del bosque, pronto se encontrará con el hanyo en otra ocasión.
CONTINUARÁ...
(Insertar Ending 4 de Inuyasha)
Y... con esto culmino el capitulo de hoy, espero que les haya gustado y espero sus comentarios. Recuerde pasar por mis otras historias en mi perfil si gustan leer más.
Recuerden, si tienen dudas, sugerencias, o algun dato curioso que dejé pasar, no olviden decirmelo en la caja de reviews y nos vemos en la siguiente actualización.
Aquí me despido yo, SuperPonySaiyanX9000 y nos leemos luego. ¡CHAO! n_n
