Hola de nuevo estoy aquí con el capítulo 2, pronto aparecerán los demás personajes, por cierto de esta historia quiero sacarle una segunda parte, pero dependerá si no pierdo la inspiración, a decir verdad esto es solo para que conozcan todo lo que paso con los personajes, y de esa manera poder entrar de lleno a la otra historia, sin más que eso los dejo.
Atención los personajes de katekyo hitman reborn no son de mi propiedad, los oc y la historia si lo son.
De ante mano les pido disculpas por las faltas de ortografía que pudieran haber.
PRIMER PECADO
CAPITULO 2
Aquella noche recuerdo que la lluvia no se detenía, las nubes cubrían todo el cielo, el aire golpeaba los árboles, casi como anticipando una calamidad, me movía entre aquella escena tan salvaje, mi atuendo era perfecto para la ocasión, si de alguna manera alguien me notaba lo único que podrían ver sería algo de color negro moviéndose, había estado practicando todo este tiempo, debía cumplir mi trabajo, debía hacerlo para ayudar a Alberth-san. Después de un rato corriendo y esquivando lo que se me atravesaba, al fin llegue a mi objetivo, era una enorme mansión, parecía un cliché una mansión en medio de la nada rodeado por árboles, si lo piensan bien, resulta algo gracioso.
-parece despejado - revise por los alrededores, izquierda nada, derecha nada, parece ser que el lugar estaba vació, empecé a caminar hacia la mansión - ¿por dónde entrare?- debía ser cuidadosa, no quería llamar la atención de alguien, era cierto que por fuera no habían personas, pero nada me aseguraba que por dentro estuviera igual, revise los lados de la casa, parecía completamente cerrada, entonces- bingo una ventana- me trepe en uno de los arboles mas cercano y salte hacia la casa, intentando hacer el mas mínimo ruido posible, me acerque a la ventana y mire por dentro, era un pasillo, al parecer estaba vació, tome una de mis sai y empece a rasgar el vidrio, el ruido de la tormenta ayudaba a esconder el que yo hacia, cuando al fin quedo cortado lo empuje y rápidamente lo tome antes de caer e impactarse contra el suelo, una vez dentro empece a examinar, había algunas figuras de cerámica en las esquinas y pinturas colgadas, comencé a caminar por el pasillo, no podía ver a nadie, tal vez estaban durmiendo, en ese caso tendría que encontrar la habitación donde estaba, una alfombra decoraba el corredor, y las luces se encontraban apagadas, mi trabajo constaba de matar a un hombre de 37 años, su nombre Rost Froud.
-vaya clima el que nos ha tocado hoy - escuche unas voces y por inercia me oculte detrás del muro, parecían venir de la primera planta.
-es un asco de clima - al parecer eran dos hombres por el sonido de su voz no parecían muy viejos - por cierto, el jefe no se ha sentido bien últimamente, ¿verdad?
-si, lo he visto demasiado agotado.
-no lo he visto esta mañana.
-estuvo en cama todo el día, dijo que no tenia fuerza suficiente para levantarse.
-eso se oye mal, espero se recupere.
-si, yo también - después de eso los dos hombres se alejaron
-así que ha estado en cama todo el día, entonces solo debo encontrar su habitación y ahí estará- tome el camino que estaba detrás de mi, empece a caminar por el corredor, habían varias habitaciones, como no sabia cual de todas ellas era, abría cada puerta que encontraba, la mayoría de los cuartos eran bibliotecas, tenían grandes cantidades de libros, tenia curiosidad de ojearlos un poco, pero sabia que no tenia el tiempo para hacer eso, conforme avanzaba, las bibliotecas eran menos y los cuartos eran mas, ahora eran habitaciones, lo mas probable de su personal, una tras otra - vacías, maldición ¿donde esta?- empezaba a cansarme de no encontrar mi objetivo, esto era como un laberinto, levante mi mirada un poco, en el fondo se podía apreciar una puerta mas grande que las demás - ¿podría ser?-
-¿oye escuchaste eso?- pude escuchar algunos pasos detrás de mi, me habían escuchado.
-diablos- me apresure a la habitación que se encontraba enfrente, escuchando como los pasos se hacían mas fuertes detrás de mi, llegue a la puerta, gire la perilla y cerré lo mas rápido y silencioso que pude, me mantuve en la puerta, sosteniéndola fuertemente, escuche como los pasos se pararon enfrente de la puerta.
-¿ves algo?.
-...no- sus respiraciones se oían algo cortadas, al parecer habían corrido detrás de mi.
-revisemos mas adelante.
-si- escuche como se alejaban, y al fin pude soltar todo el aire que estaba reteniendo en un largo suspiro.
-¿quien eres?- sentí como un frió metal tocaba mi cuello, era una navaja, mi cuerpo se tenso, levante un poco mi mirada para ver a la persona detrás de mi.
-...Rost Froud- así era, la persona que debía asesinar y que había estado buscando por bastante tiempo, se encontraba detrás de mi, amenazándome con una navaja.
-...¿nos conocemos?- dijo mientras levantaba una ceja, tenia un aura bastante atemorizarte para una niña de tan solo ocho años de edad.
-...yo...- que debía hacer, era mas que obvio que no le diría que estaba ahí para asesinarlo, y mucho menos cuando tenia una navaja en el cuello.
-tu nombre - eso no era una pregunta, era una orden.
-sa-sai.
-¿sai?.
-...si.
-muy bien... sai, ¿que haces aquí?- trague en seco, mis piernas temblaban, por su mirada se notaba que estaba dispuesto a degollarme en cualquier momento, esa mirada, no era la de una persona... era la de un asesino, mientras mas pasaba el tiempo apretaba mas la navaja contra mi, solo serian cuestión de segundos para que la clavara completamente, no debía dudar mas, el me mataría sino hacia algo rápido, moví mi mano cuidadosamente a mi cintura, cuando toque el frió metal lo apreté fuertemente, no debía morir, le hice una promesa, le dije que regresaría a salvo, y eso no era una mentira.
-...Alberth-san
-¿que dijis...- no lo deje terminar, tome mi sai y golpee rápidamente la navaja para mandarla a volar, al estar pegada a mi cuello logro cortarme, pero no era una herida letal, al perder el equilibrio por el golpe retrocedió tambaleándose, aproveche el momento para golpear su pierna derecha y derribarlo, callo en seco al suelo, se escucho un fuerte golpe, el ruido que provoco atraería a los demás hasta el lugar, eso significaba que tendría que apresurarme, tome mi segunda sai con la mano izquierda y la clave en su hombro derecho para evitar que volviera a levantarse, un grito de dolor retumbo por la habitación, la sangre empezaba a ser visible por el suelo - mal...dito - fueron las palabras que salieron de sus labios, mientras se retorcía del dolor - que esperas... acaba...de una vez - dijo entrecortado, tome la segunda sai con ambas manos y la coloque sobre su pecho, justo donde se encontraba el corazón - vamos... hazlo ...- seria solo un golpe para poder acabar con todo, pero a pesar de eso, mis manos temblaban, tenia miedo, tenia miedo de matarlo, y el pareció notarlo - ¿que... tienes miedo?- sus ojos se clavaron en mi - acaso...¿es tu primera vez? - el sabia que dudaba y estaba aprovechando la situación.
- ¿que te hacer creer, eso?
-tus manos... están temblando- levanto su mano izquierda con la que cubrió la herida de su hombro, esta llena de sangre - ¿es que le temes a esto? - dijo mientras elevaba su mano a mi rostro, di un paso atrás, mala idea, el tipo aprovecho y me tiro al suelo usando sus pies, ahora era yo la que estaba en el suelo, el se levanto y se quito la sai que había clavado en su hombro - has perdido - se acerco violentamente a mi, quise tomar mi sai derecha pero el la pateo lejos, me dio una patada en el estomago provocando un grito ahogado - buenas noches - tomo la sai que llevaba y se inclino hacia mi para golpearme, solo tenia una esperanza, mi carta del triunfo, moví mi mano a la espalda, la tome fuertemente y cuando el estaba casi por completo sobre mi eleve mis brazos y cerré los ojos , un rayo silencio todo, mantenía los ojos cerrados, esperando el golpe, pero jamas llego, empece a sentir como algo escurría por mis mano, abrí de apoco mis ojos, y fue cuando lo vi, la sai había atravesado su cuello por completo, y lo que escurría sobre mi era la sangre del sujeto, lo vi por unos instantes, la luz se había apagado por completo de sus ojos, es estaba...
-muerto - una voz me saco de mis pensamientos, al ver la puerta pude notar a varias personas viendo la escena aterrorizados, no me había dado cuenta del momento en que llegaron - ¡TU!- me levante rápidamente quitándome el cuerpo de encima, tome las dos sai que se encontraba en el suelo y deja la tercera en su cuello, varios disparos atravesaron la habitación, corrí directo a la ventana sin dudar y salte, el sonido de un vidrio rompiéndose se hizo notar, caí al suelo y corrí lo mas rápido que pude, no le di importancia al dolor de mis piernas, tampoco le di importancia al dolor de mi garganta, y mucho menos le di importancia a las lagrimas que corrían por mis mejillas, esa noche le había quitado la vida a un hombre, esa noche había cometido mi primer pecado.
...
Después de eso obtuve mas trabajos, pronto la gente empezaba a buscar otra vez el lugar, y de apoco regresaba a la normalidad, yo decidí seguir con el trabajo, para evitar que pudiera ocurrir nuevamente.
-ya ha pasado mucho tiempo.
-¿dijiste algo Anika?.
-no... solo recordé algo.
-otra vez soñando despierta.
-yo no sueño despierta.
-jaja claro - dijo Alberth-san con sarcasmo
-oye, yo no...- no pude terminar la frase, el sonido de la puerta golpeándose llamo nuestra atención, en la entrada habían dos personas con capucha, examinando el lugar, todos los mirábamos esperando que intentaran hacer algo.
-¿se les ofrece algo?- pregunto Alberth-san
-... estamos buscando a alguien- dijo uno de ellos - ¿hay alguien aquí con el nombre de sai?
-¿para que lo buscan?.
-es algo que solo podemos tratar con el en persona.
-pues lo siento pero no se...
-soy yo - dije interrumpiendo a Alberth-san antes de que les dijera que no estaba en el lugar.
-¡oye! An...Sai.
-¿que es lo que quieren conmigo?- dije ignorando los gritos de Alberth-san y acercándome a ellos.
-nos gustaría poder hablar en un lugar mas privado-
-... ok... vamos-
-¡Espera!.
-enseguida regreso Alberth-san - subimos las escaleras y salimos del lugar, los conduje por un callejón, en esos donde la gente prefiere mantenerse alejada - bien, ¿que es lo que quiere?.
-antes que nada nos gustaría hacer una prueba.
-¿prueba?
-si... con su permiso - los sujetos empezaron a correr hacia mi
-esperen que..- uno de ellos logro llegar atrás de mi, mientras el otro iba de frente, ambos sacaron una enorme cuchilla de sus mangas, y arremetieron contra mi, pero antes de que golpearan saque mis sai y detuve ambos golpes, levante mi pie y patee al sujeto que estaba delante, con la mano derecha gire la sai y tomándola por la punta golpee al segundo sujeto con el mango de esta, tome dos de las cuchillas que llevaba en mis botas y las arroje al que había pateado haciendo que su ropa que clavara en el suelo, después me gire al segundo lo tome de la capa y lo golpee contra la pared - se puede saber que traman- dije mientras lo empujaba mas contra la pared.
-espera... solo... estábamos probándote.
-¿probándome?.. ¡es que soy o dulce o que!- dije mientras lo azotaba nuevamente contra la pared
-no... solo... queríamos ver si eras buena para el trabajo.
-...¿trabajo?
-si... en mi bolsa- dijo mientras dirigía su vista al lugar, quite una de mis manos de el y revise su bolsa, lo que encontré fue un papel doblado - ábrelo - hice lo que dijo, en el papel se encontraba la foto de...
-...¿un bebe?... ¡que clase de broma de mal gusto es esta!.
-no es ninguna broma... esa es la persona que queremos que asesines.
-pues lo siento, pero yo no mato bebes- lo solté de una vez, haciendo que esta cayera al suelo.
-no es un simple bebe...¡es el hitman mas fuerte de la mafia!.
-creo que tantos golpes que te di afectaron tu cabeza.
-es cierto.
-es un bebe, por favor.
- esa no es su verdadera forma.
-¿eh?.
-es esta - saco otro papel y me lo entrego lo revise, era la fotografía de un hombre, inclusos aunque fuera una simple foto podía notarse el aura imponente del sujeto.
-¿entiendes lo que me estas diciendo?.
-el... esta de esa forma a causa de una maldición, pero eso no quiere decir que sea débil, es sumamente fuerte, hemos enviado ya a varios asesinos por el, pero todos han fracasado, fue entonces cuando escuchamos de ti sai, uno de los asesinos mas fuertes, siempre cumples tus trabajos, no dejas rastro en la escena, y mas que nada no tienes culpa o remordimiento, es por esa razón que te buscamos, pero antes teníamos que probar que eras los suficientemente fuerte para el trabajo, por eso es que te atacamos, estamos dispuesto a pagarte esto - el hombre me entrego un cheque
-...este...numero... ¿existe?...- en el cheque estaba la cantidad de $1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 - debe ser una broma.
-es verdadero, es mas si no le es suficiente podemos duplicar o triplicar la cantidad, el dinero que usted quiera, no hay problema - una cantidad de esa magnitud, era simplemente impresionante, si obtenía ese dinero no tendría que volver a trabajar como asesina, Alberth-san y yo podrías decir adiós a esta clase de vida, yo no tendría que volver a matar a una persona.
- ¿es cierto todo lo que me esta diciendo?.
-si, completamente.
-quiero que tengan en cuenta que traicionar a un asesino es perder su vida.
-si, lo sabemos perfectamente ... también sabemos que si un asesino traiciona a su cliente significa ser exiliado.
-no se preocupen por eso, yo siempre cumplo mis trabajos.
-...entonces, ¿tenemos un trato?- dijo mientras me extendía la mano, dude por un momento pero al final la acepte.
-es un trato.
TAN TAN TAN, huy que les pareció nuestra Anika se va a meter a la boca del lobo, al final ha aceptado el trabajo me pregunto como le ira (ni yo misma lo se xD), creo que Alberth-san regañara a alguien , que les pareció el pasado de Anika, ¿duro?, ¿triste?, tuvo que madurar muy rápido a pesar de su corta edad, ¿que pasara cuando se encuentre con los demás personajes?, ¿como la recibirán?, ¿como actuara ella?, ¿acaso hibari la morderá hasta la muerte?, pues todo eso y mucho mas lo sabrán en el próximo capitulo, nos leemos bye :)
