Hola, aquí les traigo el capítulo 21, sin mas disfrútenlo.
Atención los personajes de katekyo hitman reborn no son de mi pertenencia, la historia y los oc si lo son.
De ante mano les pido disculpas por las faltas de ortografía que pudiera haber.
Por cierto a partir de ahora añadiré "pensamientos" y POV
ALBERTH-SAN
CAPITULO 21
-señorita su cambio.
-¿eh? – la cajera me extendía la mano con la suma monetaria correspondiente a lo pagado – ah...si…- dije con un bostezo – Gracias – tome las bolsas y empecé a caminar, el día de hoy había amanecido algo nublado, por lo cual el frio no ayudaba mucho en el trayecto, "tengo sueño", era pesado mantener los ojos abiertos y en cada bostezo que daba unas lagrimillas se escapaban, pero tenía a quien agradecerle mi estado actual, "Alberth-san". Apenas y había podido dormir un poco y todo por su culpa.
FLASHBACK
-esta limpia la habitación.
-si.
-¿tu limpias?.
-ah…teóricamente.
-¿teóricamente?.
-bu-bueno…pago para que lo hagan.
-¡¿Qué?! – "sabia que se enfadaría"
-es que no tengo tiempo para estar limpiando.
-¿sabes cuanto dinero ya malgastaste en eso?.
-si lo se, pero es que entre la escuela y estar cazando a Reborn casi ni estoy en este lugar.
-pues por eso mismo no deberías pagar por un servicio de limpieza, si casi no estas.
-ah… - "punto a su favor".
-¿y la escuela?.
-¿Qué pasa con ella?.
-tus calificaciones.
-perfectas.
-¿enserio?.
-sabes que yo no miento en eso.
-¿y por qué faltaste hoy?.
-¿eh? – "¡¿lo sabe?!" - …tenía que hacer algo.
-¿Qué?.
-es sobre el trabajo.
-¿ya lo terminaste?.
-aun no…pero estoy cerca.
-te estas tardando mucho.
-ya lose.
-esa es una de las razones por las que quise venir, quiero ver que es lo que estás haciendo.
-…ya – "creo que tengo problemas".
-y regresando a lo del Hotel.
-si.
-¿Por qué no te buscas algo mas barato? – "ya va a empezar" -¿y que pasa con la comida?, ¿la estas haciendo o pides servicio al cuarto?, tampoco necesitas esa televisión que estoy seguro que ni la vez, el agua caliente tampoco es indispensable – "ayúdenme". Después de horas y horas de darme consejos como el los llama, al fin término, pero el tomo mi cama para dormir y yo quede en el suelo, "¿Qué hice para merecer esto?"
FIN DEL FLASHBACK
-tengo sueño – tuve que levantarme temprano para ir a comprar ingredientes para hacer de comer, con la presencia de Alberth-san me iba a ser imposible pedir comida al cuarto. Mientras iba caminando una llovizna empezó a caer – genial lo que me faltaba – corrí para atajarme de la lluvia, pero después de unos minutos se convirtió en un diluvio, "no parece que vaya a parar en un buen rato", no había gente por los alrededores, aunque tomando en cuenta que todavía era bastante temprano, era sábado y que prácticamente el cielo se estaba cayendo, era normal que no hubiera presencia de alguien más .El único sonido que había era el de las gotas golpeando el suelo, el cielo tenia un tono grisáceo, "el cielo está llorando".
"Perdón"
La imagen de Tsuna llorando vino a mí, al igual que aquel dolor en el pecho.
-no malgastes tus lágrimas en mi- ese fue el pensamiento que tuve en ese momento.
"Mi deseo es verte feliz"
Incluso había sido tan imprudente de besarle la frente, pero no lo pude evitar, mi cuerpo se movió solo en ese momento, yo solamente quería que dejara de llorar.
-¿Qué debo hacer? – "¿Qué se supone que haga con estos sentimientos?" – Tsuna.
-¿Anika? – "¿eh?" . Así como si hubiese sido invocado.
-Tsuna- se encontraba delante de mí, mientras se tapaba con una sombrilla las gotas que caían del cielo.
-¿Qué estás haciendo aquí afuera?.
-vi-vine a comprar algunas cosas – dije mientras señalaba la bolsa – pero, como empezó a llover no me quedo de otra que atajarme aquí.
-ya veo.
-¿y tu que haces aquí?.
-Reborn me mando a comprar comida – dijo con una sonrisa algo forzada.
-ya no debería sorprenderme de él.
-jaja cierto –dijo alegre, "me gusta verte feliz" –ya que estoy aquí – se acerco y tomo mi bolsa.
-¿Qué haces?.
-te acompaño a casa.
-n-no es necesario.
-no voy a dejarte aquí en la lluvia.
-esperare a que pare y me iré.
-no te quejes, vamos – me hizo una seña para que lo siguiera.
-…esta bien – al final termine caminando junto a el, "¿Por qué siempre terminamos en estas situaciones?". No dije nada durante el camino, hasta que sentí como se apegó mas a mi.
-no te separes…o te mojaras – lo mire un poco de reojo, pude notar que sus mejillas estaban sonrojadas.
-s-si - el frío de hace unos momentos simplemente había desaparecido, y ahora el eco del golpeteo de mi corazón superaba al sonido de la lluvia, "tranquilízate". Seguimos de esa manera hasta llegar al Hotel –gracias por acompañarme.
-no hay problema.
-ten cuidado de regreso a casa.
-si.
-¿es un amigo? – una voz detrás de mi me hizo saltar.
-¡Alberth-san! – "esto es lo que quería evitar".
-Hola.
-ah, Hola – saludo Tsuna, "¿Qué haces aquí?".
-¿no vas a presentarnos Anika?.
-ah, si – "¿Cómo me metí en esto?" – Tsuna él es… mi padre, Alberth-san.
-¡oh! Un pla-placer – "¿Por qué estas nervioso?"
-Alberth-san, él es un amigo de la escuela, su nombre es Sawada Tsunayoshi.
-un gusto conocer a un amigo de Anika
-el gusto es mío.
-pero que descortés, con esta lluvia, ¿Qué tal si entras? – "no".
-lo siento, pero me están esperando en casa.
-¿enserio? – "déjalo ir" - ¿te molestaría si vamos a tu casa?.
-¡¿Qué?! – sin darme cuenta lo grite - …Ah…Alberth-san, ¿Qué estas diciendo?.
- me gustaría mucho conocer a tu amigos.
-pero no puedes simplemente pedir ir a la casa de alguien.
-no creo que haya algún problema , ¿o si, Tsunayoshi?
-ah….- giro a verme, "di que no, di que no" - no hay problema por mí.
-¿eh?.
-¿Qué les parece si van mas tarde ? – "por favor Tsuna cállate"
-me agrada la idea.
-entonces… nos vemos mas tarde – solo observe como se marchaba, mi cerebro a un no terminaba de procesar lo ocurrido.
-¿Qué acaba de ocurrir? – "Alberth-san", me gire para reclamarle pero ya se había ido, "¡¿y te atreves a huir ahora?!" . corrí literalmente al cuarto.
-¡¿Qué fue todo eso?! –dije entrando al cuarto.
-oh, Anika, ¿Qué vamos a desayunar?.
-¿desayunar? – "esta jugando conmigo" - ¿me puedes explicar por qué hiciste eso?.
-¿hacer que?.
-¿Por qué le pediste a Tsuna ir a su casa?.
-Ah, eso.
-¡si, eso!.
-solo quiero ver cómo estas actuando en este lugar – dirigió una mirada seria hacia mi - ¿o es que hay algo que me ocultas? – trague en seco, algunas de las pocas cosas a las cuales puedo decir que les temo, una de ella es Alberth-san enojado y serio.
-no, solo que…podrías arruinar mi trabajo – volvió a sonreír.
-no te preocupes, no te causare problemas.
-bueno, será mejor que desayunemos – "ojala no pase nada". Prepare el desayuno, Alberth-san dijo que extrañaba mi comida aunque yo nunca he pensado que fuera buena cocinera, el tiempo se pasó volando y pronto dieron las dos de la tarde.
-ya vámonos.
-Alberth-san, ¿ya viste como esta afuera? – dije señalando la venta – el cielo se está cayendo – y no era mentira una lluvia feroz se desataba a fuera, la carretera se encontraba estancada a causa del agua y el sonido de los truenos era cada vez mas seguidos - Alberth-san, no podemos salir así.
-si podemos, además tu amigo nos esta esperando.
-estoy segura que entenderá si no llegamos, tomando en cuenta el clima.
-solo lleva una sombrilla.
-es una locura, además no tengo sombrilla – Alberth-san empezó a buscar en su maleta.
-toma- me arrojo una bolsa.
-¿Qué es?- abrí la bolsa, "no debes estar hablando enserio" – una sombrilla.
-vengo preparado, vamos –suspire.
-de acuerdo – salimos del Hotel y empezamos a caminar debajo de aquella lluvia, "¿de verdad estas bien que vayamos?". Seguimos caminado hasta llegar a casa de Tsuna.
-¿es aquí?.
-si.
-se ve acogedora – me dirigí a la puerta y toque, "por favor suerte que hoy estés de mi lado". Se escucho un fuerte ruido del otro lado, "¿Qué fue eso?".
-¿Qué habrá sido ese ruido? – después de eso se abrió la puerta.
-Anika – Tsuna fue quien abrió.
-hola.
-Tsunayoshi, Hola.
-Alberth-san, bienvenidos – miro un poco a dentro.
-¿llegamos en mal momento?.
-¡no! – dijo agitando las manos – pasen.
-con permiso – entramos a la casa, al mirar las escaleras pude notar que habían varias cosas tiradas, "no me digas que", mire a Tsuna - ¿caíste? – su cara se puso roja.
-s-si – "me lo imaginaba" – bu-bueno vamos – nos guio hasta la cocina.
-Anika-chan bienvenida.
-Hola, Nana-san.
-Hola Anika.
-Iemitsu-san, hola.
-veo que ya llegaron – Bianchi y Reborn entraron a la cocina.
-Bianchi, Reborn, hola.
-Ciaossu.
-I-pin, Lambo esperen – pude escuchar a fuuta.
-yo llegare primero – Lambo entre corriendo a la cocina, seguido de I-pin y Fuuta.
-Lambo, espera.
-no estén corriendo.
-como siempre están animados.
-Anika-nee, hola.
-Hola.
-es una gran familia – dijo Alberth-san.
.si…lo son.
-Usted debe ser el padre de Anika-chan, ¿verdad?.
-si, lo soy.
-que alegría tenerlo por aquí.
-gracias, espero que Anika no les este causando problemas – "el que causa problemas eres tu".
-claro que no, me encanta tener a Anika-chan en casa.
-ya veo.
-bueno, tomen asiento – dijo Tsuna.
-si – tomamos asiento, Nana-san y Bianchi sirvieron la comida, trate de evitar la de esta última. Después de un rato Iemitsu-san y Alberth-san empezaron a beber algo de alcohol.
-¡Anika es una gran chica! – dijo Iemitsu-san mientras bebía.
-¡Tsunayoshi no se queda atrás! – era mas que obvio que ambos estaban borrachos, "Alberth-san".
-lo siento Anika, mi padre.
-no pasa nada, es culpa de Alberth-san por no saberse controlar.
-¡Anika se convertirá en una gran esposa!.
-¡y Tsunayoshi en buen padre!.
-Tsuna, ¿sabes de que están hablando? - le dije al oído.
-no tengo ni la menor idea – ambos suspiramos.
-aún recuerdo cuando Anika era una niña asustadiza.
-¿asustadiza? – "Tsuna no lo escuches".
-no les ha contado de su fobia hacia los gatos - – "no te atrevas a contarlo".
-¿fobia a los gatos?.
-¡yo no tengo fobia a los gatos!.
- a mí me gustaría escucharlo – dijo Reborn.
-se los contare.
-¡Alberth-san!.
-cuando Anika tenía siete años, fue perseguida por un grupo de gatos.
-¿perseguida? – Tsuna volteo a verme, "no es un recuerdo muy bonito que digamos".
FLASHBACK
Aquella vez nosotros paseábamos por los barrios bajos de la ciudad, Alberth-san entro en una tienda por lo cual me pidió que esperara afuera, yo me quede cargando la bolsa, habíamos comprado algunas cosas, entre ellas comida.
-estoy aburrida – ya había tardado mucho tiempo adentro, "¿me pregunto qué hará?".
-miau – el chillido de un felino llamo mi atención.
-un gato – era un poco gordo, su pelaje era gris, al parecer era un gato callejero. Vi cómo se metió en uno de los callejones de junto – espera – sin pensarlo fui detrás de el – gatito, ven – empecé a llamarlo – gatito, no te haré daño, ven – "¿Dónde está?".
-miau – "ahí está". Fui detrás de una lámina que se encontraba en la pared.
-¡te encontré! – "¿eh?" – tu no eres el gato que buscaba – ese era un gato de color negro, era mas pequeño que el otro – pero también eres lindo.
-miau.
-¿Qué pasa gatito?.
-miau – acerco a mi bolsa.
-…¿tienes hambre? – "¿se enfadara?" – Supongo que está bien mientras solo sea un poco – tome un pan y le arranque un pequeño trozo – toma – le di un poco de pan al gato, este empezó a comerlo – esta rico.
-miau – escuche otro maullido detrás de mí.
-¡otro gato! – este era de color marrón, era más robusto que el negro.
-miau – se acercó a mí.
-¿también quieres pan? – "bueno solo será uno más" – toma – le di un pedazo de pan, este empezó a devorarlo.
-miau – "¿eh?"
-¡tu! – era el gato de color gris – a ti te buscaba – se acercó a mí - ¿también quieres pan? – "este es el ultimo" – está bien toma – empezó a comerlo – que lindos.
-miau – escuche otro chillido.
-¿otro? – sin darme cuenta varios gatos llegaron junto a mí – uno, dos, tres – empecé a contarlos – diez, once – "once gatos", empezaron a rodearme – lo siento, pero ya no tengo mas pan – empezaron a saltar hacia mi – ¡esperen! – empecé a retroceder.
-¡miau!.
-¡AAA! – Empecé a correr - ¡Alberth-san! – los gatos venían detrás de mi - ¡ayuda! – Salí del callejón, las personas a mi alrededor solo me veían correr - ¡Alberth-san!.
-¿Anika? – pude divisar a Alberth-san cerca de la tienda.
-¡Alberth-san! – llegue rápidamente a el.
-¿A dónde fuiste?-
-es que…un…gris…gato…atacan…pan – ni siquiera podía formular palabras.
-no te entiendo.
-¡miau!.
-¡AAA! – me escondí detrás de el.
-¿Qué pasa?.
-¡el ataque de los gatos!.
-¿ataque de los gatos?.
-miau.
-¿eh? – pronto los gatos llegaron a donde estábamos.
-¡nos comerán porque no les di pan! – Alberth-san solo los miro.
-¿de esto huías? –solo dio un aplauso y pronto los gatos huyeron – ya puedes salir, sean ido.
-¿enserio?.
-si.
-estoy salvada.
-jajaja así que le temes a los gatos.
-ellos quería comerme.
-si, claro.
-es verdad.
-¡mira un gato!.
-¡AA!.
-jaja es broma.
-no es gracioso –después de eso le tome pavor a los gatos, cada vez que veía a uno procuraba mantenerme lejos de ellos, desde entonces, ame a los perros.
FIN DEL FLASHBACK
-¡jajajaja! – todos en la cocina se empezaron a reír cuando Alberth-san termino de contar la historia.
-¡no es gracioso! – Voltee a ver a Tsuna que se había girado hacia el otro lado - ¿Tsuna?.
-lo-lo siento jaja, no es jajaja nada.
-¡¿tu también?!
-perdón jajaja.
-¡no te rías! .
-jajaja lo siento Anika.
-no es gracioso –al poco tiempo su risa también me había contagiado, y ahora todos parecían alegres, "me pregunto, ¿Por qué siempre que estoy aquí, es cuando sonrió mas?".
El tiempo se fue volando, y nosotros ya teníamos que irnos, por suerte la lluvia ya hace rato que había parado.
-gracias por recibirnos hoy.
-no es nada, espero que vuelvan a venir.
-la próxima vez hablemos más Alberth.
-claro Iemitsu – "veo que ya son amigos".
-bueno, nos vemos – me despedí, pero Tsuna no se encontraba ahí, "creo que no podre despedirme de él"
-adiós – empezamos a caminar.
– son una agradable familia.
-si, lo se.
-ya veo porque te gusta estar con ellos.
-…tu también parecías feliz.
-tal vez.
-¿tenías que contarle sobre los gatos?.
-jaja lo siento.
-claro, después de haber echo el daño.
-jaja…por cierto.
-¿si?.
-Reborn había bajado la guardia.
-…¿enserio?.
-cuando empecé a contar la historia, fue vulnerable – se detuvo - ¿Por qué no lo atacaste? – su rostro parecía serio.
-…yo.
-¡Anika! – "¿eh?". Alguien venia corriendo hacia nosotros, "¿Qué haces aquí?".
-¿Tsuna?.
-los alcance.
-¿Qué pasa?.
-es que yo…quería darte algo.
-¿algo? – busco en su bolsillo.
-toma – me entrego una caja de color amarillo, adornada con un pequeño moño.
-¿es para mí?.
-si – pude notar un claro sonrojo en él.
-gracias – lo tome - ¿puedo abrirla?.
-s-si – abrí la caja.
-esto es – era un collar precioso, era una cadena blanca y en ella colgaba una piedra de un color anaranjado, "la llama del cielo", por alguna razón me recordó a ella.
-¿te gusta?.
-¡si, es precioso!.
-me alegra.
-pero, ¿por qué me das esto?.
-bu-bueno es para agradecerte todo lo que has hecho por nosotros y…también por estar conmigo - mi corazón se aceleró al escuchar lo último -lluvia.
-¿eh? – mire el cielo, una llovizna empezaba a caer.
-se-sera mejor que ya me vaya.
-…si.
-nos vemos Anika.
-si, Tsuna – empezó a alejarse, mire el collar y una sonrisa se dibujó en mí.
-solo no hagas nada imprudente – gire a ver a Alberth-san – vámonos, antes de que la lluvia empeore – empezó a caminar hacia el otro lado.
-Alberth-san – comencé a seguirlo, pero no pude evitar detenerme y mirar atrás, "Tsuna". Esa situación me inquieto.
"Estar con Tsuna significa abandonar a Alberth-san
Sin embargo
ir con Alberth-san es olvidar a Tsuna"
Ambos caminaban por distintos caminos.
"¿al final a quien seguiré?"
-Anika apresúrate te estas empapando, ven a cubrirte bajo la sombrilla.
-…si – fui junto a el.
-toma – puso su abrigo en mis hombro – no quiero que te enfermes.
"no puedo dejar a Alberth-san".
Algunas lágrimas empezaron a caer perdiéndose en la lluvia.
"pero una parte de mí, tampoco quiere dejarte a ti… Tsuna"
T-T sentí tristeza al escribir lo último, pobrecita :(. ¿Qué les pareció?.
Y no se ustedes pero yo me reí al imaginar a Anika de pequeña huyendo de los gatos xD jajaja.
Bueno nos leemos en el próximo capítulo, bye :D
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