Hola, aquí les traigo el capítulo 22, sin mas disfrú cierto les recomiendo que la escena del parque pongan esta canción watch?v=RpnRhiInopA , si no lo pueden abrir, la canción se llama Tsuioku Mezameru Tamashii es uno de los OST del Fairy tail.

Atención los personajes de katekyo hitman reborn no son de mi pertenencia, la historia y los oc si lo son.

De ante mano les pido disculpas por las faltas de ortografía que pudiera haber.

Por cierto a partir de ahora añadiré "pensamientos" y POV


DOLOR.

CAPITULO 22

"¿al final a quien seguiré?"

Esa frase no había parado de retumbar en mi mente, al igual que aquella inquietud en el pecho, no había llegado a pensar en el solo hecho de tener que elegir, y mucho menos entre Alberth-san.

-¿Anika?.

-¿eh?.

-¿Cuánto tiempo mas estarás viendo por la ventana? – este día también había amanecido nublado y la lluvia no tardó mucho en presentarse.

-solo me gusta ver la lluvia.

-creo que te aburres.

-jaja también puede ser, pero con este lluvia tampoco podemos salir.

-entonces – se sentó en la cama – podemos ocupar el tiempo hablando.

-¿y de que quieres hablar?.

-¿Qué tal sobre tu amigo Tsunayoshi?.

-ah…- "¿Por qué de el?".

-veo que se llevan muy bien.

-su-supongo.

-te has ganado su confianza.

-si.

-bueno, siempre has sido buena para engañar a las personas – me miro directamente – oh, al menos a la mayoría – trague en seco.

-s-si.

-Anika.

-¿si?.

-¿Por qué me mientes?.

-¿de que hablas?.

-me ocultas algo.

-no se de que estas hablando.

-te conozco bien, y se cuándo me ocultas algo.

-yo no oculto nada – frunció el ceño, pero después suspiro resignado.

-bien, si no quieres decirme no te obligare.

-…yo no te oculto nada.

-siempre igual de testaruda – miro la ventana - ¿quieres salir?, ya dejó de llover – mire la ventana y efectivamente la lluvia ya se había detenido.

-si, me parece bien.

-pues vamos – salimos del Hotel y empezamos a caminar.

-Alberth-san, ¿hay algún lugar al que quieras ir?.

-no en especial, pero ya que no conozco por aquí, ¿Por qué no mejor elijes tu?.

-bien – "¿A dónde lo puedo llevar?".

-¡Anika-chan! – "esa voz".

-¿Haru?.

-Anika-chan, hola.

-Haru, hola.

-¿es tu amiga?.

-oh, lo siento, Alberth-san ella es una amiga, su nombre es Miura Haru.

-soy Haru-desu.

-Haru, el es mi padre, su nombre Alberth.

-un gusto Miura-chan.

-¿Qué haces por aquí Haru?.

-vengo a comprar un pastel-desu.

-que bien.

-Kyoko-chan también viene conmigo – "eso no esta bien".

-ya…creo que nosotros mejor ya nos vamos.

-¡Haru! – "diablos".

-Kyoko-chan, por aquí – pude ver como Sasagawa llego con nosotros.

-¿Rosen-san?.

-Hola, Sasagawa-san.

-Hola – el silencio invadió por un momento, "¿por que me tengo que encontrar con ella?".

-Hola – Alberth-san rompió el silencio.

-ah…hola – dijo Sasawaga.

-soy el padre de Anika, mi nombre es Alberth.

-un placer, soy Sasagawa Kyoko, una compañera de la escuela.

-¿compañera? – Alberth-san me miro, "¿Qué quieres que te diga?, no me agrada".

-Haru, hay que apresurarnos, podría empezar a llover otra vez.

-si, Anika-chan, Alberth-san, ¿quieren venir-desu?.

-ah..n.

-claro – "¡¿Qué?!"

-entonces vamos – Haru me tomo del brazo – antes de que se acaben.

-espera, Haru- mire a Alberth-san, parecía contento, "esta me la pagaras". Llegamos corriendo a la pastelería – delicioso-desu.

-no era necesario correr.

-¿Cuál quieres Anika-chan? – "no me estas escuchando". Suspire.

-bien – mire los pasteles – este.

-chocolate, ese es delicioso-desu.

-todo el chocolate es delicioso.

-Anika-chan ama el chocolate.

-¡eso es muy cierto! Jaja.

-¿sigues con tu obsesión con el chocolate? – Alberth-san y Sasagawa llegaron a la tienda.

-no es malo, además sabe delicioso.

-terminaras engordando por tanto chocolate.

-¡no lo haré!.

-si lo harás.

-¡que no!.

-que si.

-¡que no!

-jaja Anika-chan y Alberth-san son graciosos.

-Anika lo es.

-no, Alberth-san es el raro – sin darme cuenta todos empezamos a reír, aunque Sasagawa parecía un tanto indiferente a la situación. Terminamos de comprar los pasteles.

-bueno Rosen-san, nosotras nos vamos.

-si.

-Anika-chan, Alberth-san, nos vemos – se despidieron y después se fueron.

-son agradables.

-solo Haru.

-me di cuenta que tu y la otra chica, no son muy amigas.

-y acertaste bien, pero no es nada importante, busquemos un lugar donde comer el pastel.

-de acuerdo – empezamos a caminar, cuando dimos vuelta pude reconocer a alguien mas adelante.

-¿Gokudera?.

-¿eh? – Gokudera se encontraba delante – nueva – miro a Alberth-san.

-ah, el es mi padre, Alberth-san.

-Hola.

-Aberth-san, el es Gokudera Hayato es un amigo.

-si, hola – pude ver que llevaba una bolsa en las manos.

-¿Qué llevas ahí?.

-no es nada – la oculto detrás de el, "¿Qué escondes?".

-¿Qué es lo que trae?.

-no es nada.

-¿enserio? – "mentiroso". Avance un poco – así que no es nada – "ya lo veremos", me moví rápidamente y le quite la bolsa de las manos.

-¡oye!.

-veamos – abrí la bolsa.

-¡no tomes las cosas que no son tuyas!.

-¿un libro? – lo saque de la bolsa, "¿Qué es esto?" – ¿como alejar a los espíritus malignos? – ese era el nombre del libro.

-solo es por precaución – me arrebato el libro.

-no sabia que creyeras en esas cosa.

-no es de tu interés.

-¿no me digas que le temes a los fantasma? – le dije con tono de burla.

-¡cállate!.

-entonces es cierto jaja.

-¡que te calles!.

-Anika tu le temes a los gatos – mi risa se apagó.

-¿gatos?.

-¡Alberth-san!.

-¿le temes a los gatos?.

-no.

-Anika no mientas, ¿quieres que te cuente acerca de su fobia a los gatos?.

-no, no quiere – tome a Alberth-san del brazo – nosotros nos vamos, adiós – me lleva rápidamente a Alberth-san antes de que dijera algo malo - ¿acaso quieres que todo el mundo se entere de eso?.

-no tienes nada de malo.

-si lo tie.

-miua.

-¡AA!- un gato salto de la barda.

-jajaja.

-¡no te rías!.

-¿de verdad les temes?.

-no me dan miedo, solo me sorprendió al brincar.

-jajaja claro.

-¡AL EXTREMO!- un grito no muy lejos de nosotros se escucho.

-¿Qué fue eso?.

-mejor caminemos rápido.

-¡Anika! – pude ver a dos personas corriendo a donde estábamos, "pero si son".

-Yamamoto.

-hola – Yamamoto llego a nosotros con esa gran sonrisa característica de el.

-¡SALUDO AL EXTREMO!.

-ah, hola Ryohei – "¿tienes que gritar desde temprano?" - ¿Qué hacen aquí?.

-estábamos entrenando.

-ya veo.

-¿entrenando?.

-si, Yamamoto pertenece al club de baseball y Ryohei al de boxeo.

-que interesante.

-¡a cierto!,el es mi padre Alberth-san.

-Hola.

-¡SALUDO AL EXTREMO!.

-un placer.

-bueno Anika, debemos seguir entrenando.

-de acuerdo.

-nos vemos.

-¡EXTREMO! – "¡ya deja de gritar!.

-adiós – se fueron rápidamente.

-son divertidos.

-yo diría raros.

-mira – dijo señalando.

-¿el parque?.

-ahí podremos comer el pastel.

-buena idea – entramos al parque y nos sentamos en una de las bancas, cerca de los arboles – es un buen lugar.

-si – abrí la caja, corte el pastel en dos rebanada.

-toma.

-gracias – empezamos a comer el pastel.

-ah pasado tiempo desde que comimos juntos de esta manera, me alegro.

-pero…por lo visto no te has sentido sola – "¿eh?" –ahora tienes a mas personas a tu alrededor, ahora tienes una familia.

-¿Qué estás diciendo?.

-cuando aceptaste este trabajo estaba muy preocupado, pero veo que tal vez fue lo mejor – sonrió tristemente – cuando nos conocimos, hubo un momento en donde pensé que lo mejor era que estuvieras con otras personas, quería que tuvieras una familia normal, hermanos tal vez, amigos con quienes estar, sabía que yo no podía darte eso – mi pecho empezó a doler – también me pregunte, ¿Por qué no me pediste que buscáramos a tu familia?, ¿Por qué no los mencionaste otra vez?, quise en muchas ocasiones preguntar eso… pero también tenía miedo.

-¿miedo?.

-tenía miedo, de que te alejaras de mi – "¿alejarme?" – tenia miedo de que cuando los encontraras te fueras con ellos, después de todo te quise como si fueras mi propia hija, que egoísta, ¿no crees? – "te equivocas" – pero al venir aquí, pude ver en lo que me equivoque, aquí tu eres feliz, no conmigo – "no digas eso"- el ver como sonreías con ellos me inquieto, pero ahora que lo pienso bien, tal vez lo mejor sería que te quedaras aquí con ellos y no conmigo – "¿Por qué estas diciendo esto?" – tu serias mas feliz aquí – "eso no es cierto" – Anika, tu ..

-¡ya no sigas! –me puse de pie.

-Anika.

-¡¿Por qué estás diciendo todo eso ahora?!, ¡¿a que viene eso de que querías darme a otra familia?!, ¡yo soy feliz contigo!, ¡yo jamás pregunte de mi otra familia ya que no tengo recuerdo alguno, nadie vino a buscarme en ese entonces, me di cuenta que procurabas quedarte en el mismo lugar, supuse que esperabas que alguien viniera a buscarme, pero eso jamás paso! – "duele, duele" –pero tu siempre estuviste ahí para mi, yo no necesite de nadie, ¿sabes por que?, ¡porque tu eres mi padre y nadie mas! – las lagrimas empezaron a caer sin poder detenerse - ¡y ahora vienes a decirme que me quede con ellos, ¿Qué sea feliz?, no digas tonterías!.

-Anika, cálmate – Alberth-san se levantó.

-¡no me dejes! – lo abrace fuerte mente - ¡no me abandones tu también!, quédate conmigo, ¡tu eres mi padre!.

-no llores.

-solo viene a este lugar para hacer ese trabajo, y después de eso nos fuéramos, quiero una vida normal... ¡pero no la quiero si no estás conmigo!.

-...Anika – Alberth-san me abrazo.

-yo no quiero estar con otras personas, yo quiero estar contigo, tu eres mi familia – lo abrace mas fuerte – no vuelvas a decir algo como esto, no me alejes.

-lo siento, perdón –pude ver como algunas lagrimas escapaban de los ojos de Alberth-san, pero empezaron a perderse con la lluvia que poco a poco empezó a caer – ...Anika, debemos irnos- me separe de el.

-regresemos a casa - le dije con una sonrisa.

-si – me di la vuelta, pero con lo que no contaba era que alguien estaba detrás de nosotros, sentí como mi corazón se detuvo un momento.

-…¿ Tsuna? – "¿Por qué estás aquí?" - …¿Qué tanto escuchaste?.

-Anika…- intento caminar pero empezó a tambalearse -…lo siento – justo en ese momento se desplomo y cayó al suelo.

-¡Tsuna! – a acerque a el - ¡oye Tsuna, abre los ojos! – Toque su frente – esta ardiendo, tiene fiebre, ¿Qué hacemos?.

-debemos llevarlo al hospital– Alberth-san se acercó y cargo a Tsuna.

-¿Alberth-san?.

-rápido.

-…¡si! – Empezamos a correr - Tsuna, por favor resiste - uno nunca sabe cuando todo esta apunto de desmoronarse, y eso era algo que no tardaría en ocurrir.


¡No Tsuna!, ¡corran!, ¿me pregunto qué tango habrá escuchado Tsuna?, y no se ustedes pero cuando escribí el momento de Alberth-san y Anika, empecé a llorar T-T.

Este capitulo salio mas corto, pero el próximo sera largo.(espero)

Bueno eso es todo nos leemos en el próximo capítulo, bye :D

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