Hola aquí les traigo en capitulo 27 (¡genial!), pensaba subirlo hasta mañana, pero sera buena persona y lo subiré hoy, bueno sin mas , disfrútenlo.

Atención los personajes de katekyo hitman reborn no son de mi pertenencia, la historia y los oc si lo son.

De ante mano les pido disculpas por las faltas de ortografía que pudiera haber.

Por cierto a partir de ahora añadiré "pensamientos" y POV


CAPITULO 27

AYUDA

Tras varias horas de haber corrido entre ese bosque, logre toparme con algunos sujetos, ellos estaban tomando así que no notaron mi presencia ni mucho menos cuando tome la moto de uno de ellos, bueno tal vez fue lo mejor, si es que la pensaban usar.

Después de un rato logre llegar al Hotel, también aprendí que era más fácil manejar una motocicleta que un automóvil. Pero cuando llegue había una atmósfera un tanto extraña, por la hora era normal que ya no hubiera gente en la calle y que la luz de los edificios y locales fuera escaza, pero aun así un sentimiento inquietante me alarmaba.

Baje de la moto y entre al hotel. No había nadie en la recepción, tampoco se podía escuchar ruido de otras personas, "extraño". Elegí subir por las escaleras. Mientras más me acercaba a mi destino mis sentidos se alertaban cada vez mas, pero lo que mas me molestaba era el pensar que algo le hubiese sucedido a Alberth-san. Logre llegar a la puerta de la habitación, pero en todo el trayecto no fui capaz de ver a otra persona. "bien entremos". Gire la perilla con cuidado y entre lentamente a la habitación. Se encontraba completamente oscura, no era capaz de distinguir lo que se encontraba adentro mi vista todavía no se acostumbraba, la ventana se encontraba cerrada al igual que la cortina, así que ni la luz de la Luna era capaz de mostrarse en el lugar. Intente prender la luz, pero como ya me esperaba estaba descompuesta, "genial". Cerré la puerta detrás de mí, ya era capaz de ver algunas cosas entre esa inmensa oscuridad. Avance un poco, "bien, a ver qué pasa".

-Alberth-san – comencé a llamarlo – Alberth-san, ¿estas aquí? – No hubo respuesta alguna, empecé a sentir temor– Alberth-san – "¿Dónde estas?" – Alberth – "¿eh?". Sinceramente no lo había notado, esas presencias, "una…no...dos…tal vez… tres ". La presencia de otras personas en la habitación me empezaron a abrumar – …tal vez salió – me dirigí a la puerta con la intención de salir de ese lugar, pero…

CLICK

El sonido del gatillo me detuvo.

-¿Qué quieren? – "cuatro". Habían cuatro personas detrás de mí.

-Señorita Anika, debe venir con nosotros – "¿Anika?"

-¿y se puede saber para que me quiere Reborn? – no dijeron nada.

-no intente escapar o de otra manera tendremos que inmovilizarla.

-¿donde esta Alberth-san?.

-no lo sabemos.

-claro que lo saben, pero no piensan decirme.

-venga con nosotros.

-se lo han llevado ustedes, ¿cierto?.

-señorita Anika.

-tomando en cuenta en lugar, quienes son ustedes y ese golpe que tienen en el rostro.

-¿Cómo?.

-el modo de hablar, debe dolerles bastante, Alberth-san debió pegarles duro.

-suficiente – intento tomarme del brazo, pero golpee su costado antes de que lograra acercarse.

-no lo intentes.

-¡deténganla!.

-¿Por qué siempre hacen las cosas difíciles? – los otros arremetieron contra mi, pero esquive cada uno de sus golpes.

-es imposible.

-¿ya terminaron?...bien, ahora es mi turno – me dirigí hacia ellos, uno intento golpear, "lento", me agache para esquivar su golpe, una vez abajo golpee su estómago con mi puño, al agacharse aproveche y golpee su nuca, uno menos – el que sigue – uno de ellos apareció detrás de mi y me tomo de los brazos mientras en otro venia por delante – eso no es justo – "para ustedes". Al momento que se acercó levante mis pies y lo empuje, al que me sostenía logre golpearlo con la cabeza, aflojo su agarre, golpee con mi codo su costilla y finalmente me soltó, una vez que caí al suelo me gire y golpee con mi pie su cara, dos menos. Al que había empujado aún seguía en el suelo – lo siento – levanto su rostro y en ese momento use mi rodilla para golpear, cayó al instante – ahora solo quedas tu – me acerque al que faltaba.

-si me eliminas jamás podrás encontrar a tu padre – sonreí.

-ya se dónde está.

-eso no puede ser.

-tu mismo me lo acabas de decir.

¿Qué?.

-las únicas personas que saben que él es mi padre son la familia del Decimo Vongola, si Reborn te envió aquí, significa que Alberth-san estaba en casa del Décimo – no dijo nada – tomare tu silencio como una afirmación – levanto su arma y disparo, logro rozar mi mejilla – idiota – tome una de las sais que estaban en mi cinturón, la gire y con el mango de esta golpee su cara. Perdió la conciencia – bien ahora vayamos por Alberth-san.

Aquellas calles se veían mas desoladas que de costumbre. Aquellas calles llenas de recuerdos. La primera vez que llegue aquí, como conocí a la familia de Tsuna, lo que viví en este lugar, la primera vez que actué como una chica normal, los primeros amigos que tuve, las lágrimas derramadas después de tanto tiempo…y mis sentimientos hacia Tsuna. Todos y cada uno de esos momentos se encontraban plasmados en este lugar.

"ya deja de pensar en eso".

Momentos que ahora ya no valían nada y que simplemente deseaba olvidar.

"debo olvidarlos".

Después de un rato al fin llegue a ese lugar. Pero al verlo lo único que me provoco fue tristeza.

-diablos – me acerque, "está abierta" . La puerta se encontraba abierta, me estaban dando la bienvenida – tengo que entrar de cualquier forma – entre cuidadosamente. Todo estaba oscuro, "¿Qué tienen con los lugares oscuros?". Avance un poco más, no había nadie en la parte de abajo, empecé a subir las escalera, había una atmosfera tétrica en el lugar. Llegue a la habitación de Tsuna, tome la perilla, "no quiero entrar", mi corazón dudaba, no quería entrar a ese lugar, no quería, "cálmate". Con un poco de duda gire la perilla y abrí la puerta. La habitación se encontraba a oscuras, pero pude ver en medio una silueta familiar – Alberth-san – me acerque rápidamente – Alberth-san, ¿estas bien?.

-…¿Anika? – empezó a abrir los ojos poco a poco.

-Alberth-san, te sacare de aquí- se encontraba en una silla, estaba completamente atado.

-debes irte.

-nos iremos en cuanto te desate.

-es una trampa.

-¿eh? – la luz de la habitación se encendió. Gire para ver a la persona causante de esto – Dino Cavallone – se encontraba en la puerta junto a uno de sus subordinados.

-bienvenida Anika.

-¿Qué es lo que pretenden trayendo a Alberth-san aquí ?.

-queríamos asegurarnos que vinieras.

-si y me verán irme también – tome la sai y me dirigí contra el.

-no lo harás – tomo su látigo y lo dirigió a mí, trate se esquivarlo pero me sujeto del brazo, "maldición"

-suéltame.

-no puedo hacerlo.

-¿acaso es una orden de Reborn?.

-así es – "lo que me temía".

-yo no tengo nada que hablar con el, ¡así que déjame! – empecé y moverme.

-no te resista –apretó aún más el látigo

-auch – "entonces será así". Jale mi brazo para atraerlo más a mí. Solté la sai y la tome con mi mano libre, si era necesario, estaba dispuesta a herirlo. "muere".

BANG.

El sonido del disparo inundo la habitación, pero la bala proveniente nunca llego a mi dirección.

-¡Alberth-san! - me gire rápidamente a terrada por pensar en lo peor. Pero sentí descansar mi alma al ver que la bala había pasado a un lado de el - …gracias.

-estabas teniendo problemas – conocía perfectamente esa voz.

-Reborn – se giró a verme.

-ya estás aquí.

-no por mi voluntad , ¿se puede saber para qué carajos me trajiste aquí?.

-Reborn – una persona más entro a la habitación.

-te dije que te quedaras abajo dame-Tsuna.

-pero – dirigió su vista hacia mí - ...Anika – solo desvié la mirada, "¿Por qué tenías que llegar tu precisamente?".

-yo no tengo nada que ver con ustedes, así que déjenme en paz.

-te equivocas, te infiltraste a la familia y obtuviste información que puede ser muy valiosa para otros, ¿crees que te dejaríamos ir tan fácilmente? – eso era cierto.

-pero Alberth-san no tiene nada que ver en esto.

-también te equivocas.

-¿Qué?.

-el maestro de la actuación, el asesino de máscaras…o como tu lo conoces Alberth – ciertamente Alberth-san antes de encargarse de administrar la casa de asesinos el trabajaba de la misma forma que yo, pero eso fue antes de que yo llegara, era un tema irrelevante para mi, y un pasado insignificante.

-¿y que tiene que ver esto ahora?.

-hace algunos años asesino algunas personas pertenecientes a la Vongola, aunque no le tomamos mucha importancia y simplemente dejamos de seguirle el rastro, pero cuando se presentó en este lugar tuve ciertas dudas de el, y resulto siendo el mismo asesino – levanto su arma y la dirigió a él.

-¡¿Qué crees que estás haciendo?!.

-podemos eliminarlos en este momento fácilmente.

-¡no lo hagas!.

-oh –bajo el arma -puedes ayudarnos.

-¿ayudarlos?.

-mi madre – hablo Tsuna – ha sido secuestrada – "¡¿Qué?!, ¡Nana-san!" – fue el mismo sujeto que nos atacó aquella vez – "¿Por qué?, ¿Cómo lo supo tan rápido?, ¿acaso me estaba vigilando?".

-pero…no se donde esta – eso no era mentira.

-ambos trabajan para la misma persona.

-….si..pero aun así no sé dónde se encuentra.

-pero puedes saberlo si lo pides.

-¿si lo pido? – "no me digas" . Gire a ver a Alberth-san, parecía igual de sorprendido que yo, pero también parecía bastante inquieto, "me está pidiendo una traición".

-tu puedes obtener la información – "puedo hacerlo pero…eso significa traición".

-Anika, por favor – Tsuna se acercó – te lo ruego, ayúdanos por favor.

-pero.

-¡no puedes hacerlo!.

-¿Alberth-san?.

-¡sabes lo que significa! – estaba gritando, pero también parecía asustado - ¡jamás debes hacerlo!

-ella morirá si no vamos- "¿morirá?" - ¿piensas dejar que muera?

"eres una buena persona Anika"

-yo..

-Anika.

"me alegra tenerte aquí"

-no lo hagas

"así que por favor no te vayas"

-por favor.

" se parte de nuestra familia"

-…está bien.

-¡Anika!.

-pero solo si me prometen que dejaran ir a Alberth-san, cualquier registro que la Vongola tenga de el, debe ser eliminado.

-…bien.

-es un traro.

-suéltala.

-si – Dino me soltó. Me acerque a Alberth-san.

-Alberth-san, ¿podrías darme la información?.

-no lo hare.

-por favor, Alberth-san, la necesito.

-sabes lo que pasara si te la doy.

-…lo se.

-¿y aun así me pides que te la de?, no lo voy hacer.

-por favor – lo abrace – por favor…solo te pido esto…solo cumple este último capricho de tu hija…por favor.

-Anika.

-esta ultima vez, te lo ruego.

-deseas tanto ayudarlos – me susurro.

-si – me separe de el.

-está bien – tenía un rostro triste -…lo hare.

-gracias.

-suéltenlo – desataron a Alberth-san.

-¿de verdad estas segura de esto?.

-completamente.

-…bien, dame unos minutos – Alberth-san salió de la habitación seguido de Reborn y Dino. Tsuna y yo nos quedamos en la habitación. Nos quedamos en silencio unos minutos. "¿Qué se supone que diga en esta situación?".

-¿te duele?.

-¿eh?.

-ah…tienes varios raspones - no me había dado cuenta, pero mi cuerpo tenia varias heridas, bueno teniendo en cuenta que salte por un risco seria normal.

-si.

-¡ah!.

-¿Qué-que pasa?.

-estas sangrado – empezó a buscar en sus cajones – espera enseguida te curo – salio rápido de la habitación.

-¿sangrando? – lleve mi mano a la mejilla, efectivamente estaba sangrado – debió ser a causa de la bala – la puerta se abrió de golpe.

-traigo el botiquín siéntate.

-no es necesario.

-rápido siéntate – técnicamente no lo pidió de un momento a otro ya me encontraba sentada y el limpiando mis heridas

-no era necesario – no dijo nada, seguía limpiando – auch.

-ah lo siento.

-no pasa nada.

-termine.

-si…gracias– otra vez ese silencio.

- sobre…sobre lo que paso – ya sabría lo que iba a decir

-yo los engañe

-…Anika.

-por mi culpa paso todo esto, los ayudare a encontrar a Nana-san y después me iré, no te preocupes.

-no me refiero a eso, yo.

-¡Decimo! – Gokudera entro rápidamente a la habitación.

-¿Gokudera-kun?.

-aquí esta la traidora – era obvio a quien se refería.

-¿Por qué tan enojado Gokudera?.

-¡tu nos engañaste!.

-…ciertamente – "no estoy muy orgullosa de ello".

-¡eres una traidora que solo piensa en matar!.

-eso no te incumbe.

-¡claro que no sabes hacer algo mejor!.

-¡cállate! – lo tome del cuello - ¡no me conoces ni un poco, así que no hables de mi de esa manera! – ya estaba harta todo lo que había dicho en el pasado, me estaba desquitando y esta vez no me iba a contener - ¡mi vida es muy diferente a la de ustedes, así que no hables tan a la ligera!.

-Gokudera-kun, Anika, cálmense.

-Tsk – lo solté – no me provoques, ya no pienso estarme conteniendo.

-si nos vuelves a traicionar me las pagaras.

-cierra la boca.

-ya dejen de discutir – Reborn entro a la habitación – quiere hablar contigo.

-…si – Salí de la habitación.

-recuerda nuestro trato.

-lo se – entre a la habitación.

-Anika.

-Alberth-san.

-aquí está todo – tenía unos papeles en la mano.

-gracias Alber.

-lo pregunta por última vez, ¿estas segura de esto?.

-…si, lo estoy – suspiro.

-…toma – me dio los papeles – pero debo advertirte que tengas extremo cuidado.

-lo se.

-lo digo en serio, ya conocer bien ese lugar.

-¿Qué? – mire la dirección, "debe ser mentir" - ¿la información es correcta?.

-lo es, por eso ten cuidado.

-…lo tendré.

-¿ya tienes la información? – dijo Reborn.

-si – bajamos a la sala, todos se encontraban ahí, las miradas hacia mi era algo que no quería ver – la persona a la que buscamos pertenece a la Vongola su nombre es Kusabe Alcelo, el es la persona que me contrato para matar a Reborn y el mismo que contrato al otro asesino para encargarse de Tsuna.

-¿tienes la dirección?.

-si – "se perfectamente donde es".

-entonces podemos irnos.

-Anika – Tsuna se acercó.

-¿Qué?.

-ah…- me mostró la punta de la sai que se había roto.

-ah...gracias, aunque no podre arreglarla.

-yo puedo hacerlo – extendió su mano – ¿me prestas tu sai? – se la entregue. Tomo entre sus manos la punta y la sai justo donde se había roto, una llamas empezaron a salir –listo – me entrego la sai.

-la arreglaste – había logrado unir la sai.

-también tenemos esto – Reborn me entrego la maleta, justo donde estaba mi traje – mejor póntelo.

-…bien – tome la maleta y subí para cambiarme – ha pasado tiempo – me coloque la capa, la mascara, saque las cuchillas y por ultimo coloque las dos sai – me falta una – Sali del cuarto.

-te falta esta – Alberth-san estaba afuera, y tenia mi tercera sai en su mano.

-gracias – la tome y empecé a caminar.

-Anika.

-si.

-si las cosas se ponen mal, quiero que salgas de ahí inmediatamente, ellos no te van a ayudar, no puedes confiar en su ayuda, no quiero que te lastime.

-lo entiendo– seguí caminando – bueno…tampoco es como si tuviera un lugar al cual regresar.

-¡no digas eso!.

-es la verdad.

-¡haremos algo!.

-Alberth-san, tu sabes mejor que nadie que es imposible.

-¡nos iremos!.

-no se puede huir de ellos.

-lo haremos.

-…lo siento.

-Anika.

-…tengo que irme.

-¡Anika!.

POV Tsuna

-ya podemos irnos – una persona apareció. Alguien a quien ya había visto, esa capa, esa mascara.

-Sai – "no" - …Anika.

-vámonos – empezó a caminar.

-hay que apresurarnos.

-no hay que confiarnos de ella Decimo – Gokudera-kun empezó a seguirla

-Tsuna, vamos

-Jefe.

-…si – una parte dentro de mí, rogaba que la persona debajo de ese traje fuera alguien más. Pero eso era un simple deseo imposible. Debía aceptar que aquella persona de negro, era Anika.


Ya van por Nana-san, creo que pasaran muchas muchas cosas :3, lo que tengo planeado no creo que alguien se lo espere, o ¿si?, a ver, ¿Qué creen que suceda?, me gustaría saber que piensan.

por cierto, si gustan pueden seguirme por:

Facebook: Shioris-San. ( shiorissan?ref=hl )

Twitter: Shioris1 ( /shioris1 )

El que uso mas es Twitter

Bueno nos leemos en el próximo capitulo, bye.

¿Reviews?.