-¿Tanjiro, aún estas despierto? – Preguntó Kanao a su prometido. Había pasado poco desde la derrota de Muzan, llevando pocos meses de vivir en la misma casa. Pese a su corta edad Tanjiro y Kanao pronto habían declarado sus sentimientos de el uno por el otro y se habían comprometido, planeando casarse tan pronto estuvieran listos.

-Claro. ¿Pasa algo, Kanao?- preguntó Tanjiro.

Kanao no tenía las palabras para decirle lo que lo que había pasado. Ella nunca planeó que ocurrieran así las cosas y hubiera dado lo que fuera por que las cosas hubieran resultado diferentes. Sin embargo, cada acto tenía sus consecuencias y su conciencia sabía que no estaba bien ocultarlo. Aquellos meses antes de la derrota de Muzan habían sido tan caóticos que era imposible que ella no se hubiera vuelto, aunque sea un poquito loca. En especial tras ese entrenamiento secreto que ella tuvo para poder derrotar a Doma.

Tanjiro podía ver en su mirada que algo andaba mal. Sus ojos se veían llorosos y sus manos estaban en una posición nerviosa, temblando mucho como para que aquello que ella le fuera a decir fuera algo simple.

- Estoy embarazada. – Dijo Kanao seriamente.

Tanjiro solo se rio de aquello que había dicho Kanao. Después de todo ellos jamás habían tenido relaciones sexuales. Seguramente eso se trataba de una simple y bizarra broma por parte de su prometida. El mismo Inosuke se había comenzado a burlar de ella por empezar a subir de peso tras haber terminado aquel tedio de Muzan, llegando a decir que parecía barriga cervecera o de embarazada. Obvio tenía que ser una referencia a eso. Sin embargo, Tanjiro comenzó a preocuparse al ver que la mirada seria de Kanao no se relajaba mientras más más tiempo pasaba, por lo contrario, Kanao parecía como si fuera a llorar en cualquier momento. Tanjiro trago saliva, rezando a todos los dioses porque fuera falso lo que sus oídos escuchaban.

- Estoy embarazada de un demonio. – Dijo Kanao seriamente, con el rostro ya empapado de lagrimas.

Fue allí cuando Tanjiro entendio que eso no era una broma. Tanjiro no pudo evitar llorar del puro shotck de aquella noticia, sintiendo un torrente en su cabeza, al pensar en las posibilidades de como aquello había pasado. Fue allí cuando las cosas empezaron a hacer sentido y el solo pudo atar los cabos de la explicación que Kanao estaba preparándole…

- ¿Es de la Tercera Luna? – Preguntó Tanjiro horrorizado al pensar que aquel monstro pudiera haber hecho eso con Kanao.

Kanao, solo asintió entre llantos, viendo como los ojos de su prometido se cerraban mientras este se quedaba con una expresión de impotencia absoluta. Meses antes de la batalla contra Muzan, Kanao había desaparecido en circunstancias misteriosas en una de sus misiones. Aparentemente ella había sido capturada por la Tercera Luna Superior y si bien era sabido que el no comía mujeres, era completamente factible que halla entregado su cuerpo a algún otro psicópata que si lo hiciera, por lo cual, Kanao fue considerada muerta para la organización. Sin embargo, una vez en aquella fortaleza maldita de Muzan, para fortuna de todos Kanao reapareció, sana y salva, blandiendo sus armas y derrotando con destreza al depravado Doma, la Luna Superior Segunda, siendo ayudada por Shinobu e Inosuke para aquella tarea. Al reencontrarse con los demás Kanao no dijo mucho de lo que paso con ella al estar desaparecida fuera de que su captor haya sido Akaza. Sin embargo, ahora Tanjiro tenía un nuevo y espantoso detalle de aquella captura. Akaza, no conforme con haber matado a varios pilares, incluido a Kyojuro Rengoku, había ultrajado el cuerpo de Kanao para satisfacer sus placeres más bajos.

- Lo lamento tanto, lo siento… no pude, no pude protegerte… por favor perdóname… - Murmuraba Tanjiro, horrorizado de que fue incapaz de proteger a su prometida de algo tan abyecto y macabro.

Era algo demasiado horrible, que su amor, la chica tímida y dulce que había conocido, se había sumando a las víctimas de Akaza. Tanjiro ya odiaba al cobarde de Akaza desde los sucesos en ese maldito tren descarrilado, sin embargo, saber que, aunque había podido matar a ese monstro y vengar a Rengoku esa abominación de cabello rosa seguía siendo capaz de lastimar a sus seres queridos era mucho para el. Era como Akaza hubiera resucitado para solo burlarse de el de último momento solo para escupirle en su cara. Tanjiro lloraba, hiperventilado y sintiéndose débil ante aquella pesadilla en la que Akaza lo había metido a Kanao y a el.

Kanao quería decirle a Tanjiro que no era lo que el creía, pero no sabía si eso empeoraría o mejoraría el dolor que los sumergía a ambos. Si ella le dijera la verdad de Akaza, quizá la conciencia de Tanjiro calmaría, pero sabía que eso que había pasado entre ella y Akaza había sido demasiado complejo, por no decir desastroso. Un amor que no debió haber sido para Kanao y una traición del más alto grado para Akaza.

XXXX

Bueno, saludando esta primavera con un fanfic de Demon Slayer. Ojo, tiene algunos spoilers del manga, sin embargo, son relativamente vagos (yo misma no he leído el manga entero, pero me he han hecho spoilers, lol). Este fanfic salió entre una conversación a media noche entre mi novio a media noche, jeje. La verdad este va a ser muy telenovelesco y por ahora no se que tan largo lo voy a hacer pero espero que. Anyway, espero que tengan un excelente inicio de primavera.

Saludos, besos y abrazos a todos mis lectores y lectoras.