Todo bajo sus pies

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Este fic participa en el Reto "Amortentia al azar" del Foro "La Sala de los Menesteres".

Aroma: Melocotón.


II

Un dulce y rico melocotón

Vivir en Inglaterra ofrece la ventaja de no tener que soportar largos y agobiantes veranos. Las temperaturas no son tan altas como las que se registran en El Caribe, por ejemplo, y tampoco son tan bajas como las que se encuentran en Alaska. Por lo que se puede considerar el verano inglés como el equilibrio adecuado.

A Scorpius las vacaciones le aburren, sencillamente porque transcurre la mayor parte de ellas, encerrado en la mansión Malfoy. Sus pasatiempos se remiten a practicar Quidditch, leer algún que otro libro que capta su atención y visitar la casa de Albus tanto como le resulta posible.

En esa tarde se encuentra tumbado de espaldas en su cama mientras observa el techo una y otra vez, como si el color pudiera cambiar en cualquier instante. De repente se pone de pie y baja las escaleras corriendo.

—¿A dónde vas? —pregunta su padre pero él no le responde, a lo que agrega—: Claro, vuelve antes de que se haga la noche.

Draco Malfoy sabe que el único lugar al que su hijo puede ir con tanto apuro es, a qué lugar si no, que la residencia de los Potter.

Scorpius se introduce en la chimenea y dice con voz alta al lugar donde quiere ir, seguidamente su cuerpo es envuelto por llamaradas verdes y siente un leve mareo. Cuando vuelve a abrir sus ojos, se encuentra en la sala de estar de la casa de Albus.

—¿Qué haces aquí, Scor? —interroga Albus desconcertado por su repentina llegada—. Se suponía que nos veríamos dentro de un par de horas.

Como toda respuesta, Scorpius se abalanza sobre él y toma su rostro entre sus manos. Le besa con todo el anhelo que lleva acumulado durante los últimos días. El beso es impetuoso y demandante.

—Te extraño tanto, Al. No te imaginas cuánto.

—Scor, déjame decirte… —pero sus palabras quedan retenidas en los labios de su novio.

Las manos del rubio se mueven rápidamente en dirección a la bragueta de los pantalones, comenzando a frotar suavemente para encender la excitación en Albus y sus labios se dirigen al cuello blanco.

—Te necesito tanto, Al. No tienes idea de cuánto es que necesito esto —susurra sobre su piel, causándole cosquillas—. Necesito tu piel, tu aroma y tu sabor.

Y de repente, son interrumpidos por dos sonrojadas Luna Lovegood y Hermione Granger, que entran en la sala seguidas de la madre de Albus.

—¿Qué es lo que está haciendo? —le pregunta a Scorpius con curiosidad—. ¿Buscando alguna clase de Blibber maravilloso dentro de los pantalones de Albus? ¿Me podrías enseñar?

—Después, Luna —dice Hermione—. ¿Quieren un melocotón?

Scorpius repara en las frutas y sus fosas nasales quedan inundadas por ese aroma tan dulce.

—Yo quiero —dice Albus sonrojado.