Todo bajo sus pies
Por Nochedeinvierno13
Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Este fic participa en el Reto "Amortentia al azar" del Foro "La Sala de los Menesteres".
Aroma: Hospital.
III
Por una caída en escoba
Encontrarse en San Mungo no es la idea de diversión de Scorpius tiene en mente para las vacaciones.
—Disculpe señorita, ¿ya puedo ver al paciente Albus Potter?
La recepcionista demora en responderle, ya que se encuentra firmando varios pergaminos y su desinterés le pone nervioso a Scorpius.
—Ya se encuentra en su habitación.
Esa es la única respuesta que recibe por parte de la muchacha que al parecer no tiene el mejor humor ese día. Él le agradece con toda la educación posible y entra en el elevador.
No le gusta encontrar en el hospital. No después de que el año anterior atacarán a su padre en el Callejón Diagon. Se les encarceló rápidamente debido a que eran esos rebeldes ex mortífagos que estaban en fuga, pero a Scorpius le sigue quedando el gusto amargo del ataque en la boca.
Aspirar ese aroma que inunda los corredores, le produce mareos y evoca los peores recuerdos que tiene de ese lugar. Cierra los ojos por un instante, piensa en Albus y en que él vale la pena encontrarse allí.
Al abrir la puerta de la habitación se encuentra con la sorpresa, de que James está allí.
—Pensé que el horario de visita recién comenzaba.
James le enseña su insignia de auror como si esa fuera la única contestación que necesita.
—Todo es más fácil cuando eres el hijo de Harry Potter que quiere ver al otro hijo lesionado —al ver la expresión de Scorpius, James agrega—: Relájate Malfoy que solamente te estaba haciendo una broma. Albus no puede quedarse completamente solo, por eso estoy con él. Ahora que llegaste, ya me voy a mi puesto de trabajo.
Cuando James abandona la estancia, le pregunta:
—¿Por qué no me dijiste? Hubiera venido antes.
—No quiero que te preocupes por mí, Scor. Que yo me haya caído de la escoba no es tu culpa y no tienes que perder tiempo cuidándome, porque no es tu responsabilidad.
Scorpius se sienta a su lado, el colchón de la camilla es demasiado rígido para su gusto y le besa la frente con ternura.
—No significas una molestia para mí, Al. Eres mi novio y tengo el derecho de cuidarte —Albus se sonroja intensamente ante sus palabras. Él le eleva la barbilla y le obliga a mirarle directamente a los ojos—. Me sigo preguntando cómo hiciste para caerte de la escoba y romperte unos cuantos huesos.
—Es complicado concentrarte cuando cierto individuo se encuentra atrás de tu espalda y sus manos traviesas se cuela a través de tu ropa. En muy difícil concentrarse de esa forma, ¿sabes?
—Debemos castigar al individuo por su imprudencia —le sonríe de medio lado—. Además de que amas mis manos traviesas.
—Eso no voy a discutirlo.
Y se besan.
