Prowl.
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Una historia basada en el origen de G1 pero saltando G2 hasta el final de Tranformers Prime donde Optimus muere para devolver la vida a Cybertron.
Después de ver RID (Nueva versión) y escuchar el destino de los oficiales Autobots decidí escribir esta historia relatándolo que podría haber sido el destino de uno de mis personajes favoritos al verse atrapado en esta situación.
Espero sea de su agrado. Pronto estaré ilustrando dicho fic en mi galería de Devianart, pueden búscame como arken0.
Gracias.
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Recompensa
La guerra termino; lo que trajo consigo un sin fin de cambios radicales, mismos que se dieron en todo el planeta. Cybertron paso de ser una zona de destrucción masiva a una nueva esperanza para futuras generaciones, o al menos eso era lo que el slogan afirmaba mientras un mecha de tamaño mediano observaba las noticias desde una de las miles de Holo pantallas que invadían el lugar. Objetos voladores que se habían convertido en parte de la nueva moda del planetoide metálico, llevando consigo las últimas noticias de manera llamativa. "Publicidad" argumentaban los gobernantes de esas nuevas ciudades imitando los anuncios de gran formato que invadían las calles humanas de la tan conocida tierra. Era verdad que muchas cosas habían cambiado, la cultura estaba abierta al universo; viéndose invadida de costumbres, formas de vida, comercio y mucho más que en el pasado no eran más que un sueño para la raza conocida como Transformers.
La sociedad adopto lo que le agradaba de todos estos pequeños mundos haciéndolos parte de su nueva estructura.
Era realidad, la vida había vuelto al planeta que alguna vez se declaró muerto. Pero esto no implico el mejor resultado para los combatientes de la guerra que lo devasto, en especial para aquellos sobrevivientes considerados como los veteranos. Un grupo selecto que fue en cierto modo castigado y exiliado dentro de su propio esquema. Culpables de la destrucción de un mundo que ahora se hallaba recién regenerado sin importar si formaban parte del bando ganador o perdedor era igual para el gobierno entrante. La neutralidad se volvió parte esencial de la nueva estructura dejando de lado los bandos para crear un sin fin de huecos en su sistema de justicia con el que lograron castigar de algún modo aquellos que según ellos debían pagar. Muchos mechas fueron descartados y olvidados. Borrados de la historia mientras se les permitía seguir existiendo como miembros activos de esa nueva sociedad. Aun así, todo reconocimiento o aportación fue borrada de la historia dejando un supuesto lienzo blanco para empezar de nuevo. Sonaba justo a la vista de todos ya fuesen cybertronianos o externos. Simplemente era Justicia.
Prowl continúo admirando la escena que se repetía frene a él mientras pensaba en ese ápice de desesperación que comenzaba a renacer en su chispa a sabiendas de que no había tiempo ni lugar para esas ideas. Sin más se retiró dejando pasar el sentimiento, buscando ocultar ese malestar mientras maldecía la semi desactivación de su computadora de combate. Recortó su juicio como si acabase de suceder, cuando los mechas que le acusaban argumentaron sobre el peligro que era deja a un ser como él con esos sistemas en medio de su recién formada nación en completa libertad. No podían desactivar al 100% su computadora de combate a menos que quisieran extinguir su chispa, tal vez hubiese sido una mejor opción; sin embargo, los nuevos políticos se preocupaban por su imagen evitando tomar esa clase de acciones protegiéndose ante las opiniones de otros planetas con los que ahora negociaban alianzas sobre política y comercio.
Prowl se encontró completamente atrapado en una realidad que le empujaba de manera contundente a la desactivación, a pesar de esto acepto su sentencia buscando algo que le hiciese seguir adelante, no negó que extrañaba la frialdad que sus sistemas le permitirán tener; tal vez de ese modo no se vería atrapado en esa desesperación que hacía mella en su de por si agotada chispa. Optimus ya no estaba con ellos, había sacrificado todo para devolver esa vida a su planeta natal, un héroe a diferencia del resto. La información de la pantalla continúo fluyendo con toda esa propaganda mercadológica.
El mecha de cromas blanquinegros le ignoró retomando el paso, otro ciclo había pasado sin consumo de energón; sus niveles estaban bajos, necesitaba recargar mientras buscaba alguna solución a su problema. Para un ser como él, adaptarse fue un poco más complicado de lo usual, su toma de decisiones estaba comprometida por los sentimientos que llegaban directamente de su chispa sin esa base creada en el sin fin de cálculos estadísticos que le daban a su existencia un propósito. Era verdad que la desactivación de su sistema de combate le abrió los ópticos a una forma de vida que desconocía por completo; pero para él, no era más que una nueva forma de tortura que no sabía que existía. A veces deseaba haber muerto en la guerra, pero las gráficas nunca parecían estar su favor, al menos en esos tiempos. Además, Optimus no le perdonaría que abandonase todo sin siquiera buscar una solución a su dilema.
Un táctico desempleado en tiempos de paz. Con pasos cansados recorrió las callejuelas evitando mirar de frente a todos aquellos que le observaban con desprecio, no le era extraño sentir esas miradas sobre su estructura; donde cada procesador juzgaba sin conocer la realidad detrás de él. Los primeros ciclos fueron los más difíciles. No fue el hambre o la falta de descanso lo que le hizo estremecer si no el sin fin de sentimientos que llegaron de golpe a invadir sus pensamientos anteriormente lógicos. Las sensaciones de inseguridad, dudas, enojo, tristeza, decepción, frustración por nombrar algunas hicieron presa de su ser atrapándolo en ese pequeño universo donde se vio como un mero chivo expiatorio para el nacimiento de algo supuestamente mejor. Irónico era que los Decepticons originalmente crearon una guerra por la misma razón.
Cada paso se convirtió en un reto cuando los hidráulicos de una de sus rodillas fallo por la falta de descanso, sus alas puertas antes altivas reposaban sobre su espalda buscando ocultarse de todos los que le rodeaban tratando de pasar desapercibido. No estaba en busca de conflictos innecesarios, aunque el resto de la población pareciera creer lo contrario. Sus archivos de memoria abrieron uno de sus últimos encuentros transportándolo a ese momento tan reciente que le dejo por decirlo así; un mal sabor de boca.
Flashback…
- ¿Qué uso tendría un viejo mecha desgastado por la guerra en este establecimiento? – La voz de aquel que le entrevistaba sonó fuerte con el disgusto más que presente en su tono. El mecha de cromas negro y blanco le observo buscando otorgar una respuesta válida para su situación, era obvio que el polvo y desgaste en su figura no le hacían favores ante su interlocutor.
-Hay una gran cantidad de actividades que puedo realizar de manera efectiva si me brinda la oportunidad, si fuese tan amable de proporcionarme una estación de trabajo temporal me encargaré de demostrar dichas capacidades buscando perfeccionar los números requeridos por su persona para realizar dicha contratación – Explico con sencillez; pues a pesar del problema con su computadora de combate, aún contaba con un procesador sumamente avanzado a lo que el mecha simplemente le dirigió una mirada de desagrado. Era un buen argumento, pero no lo suficientemente bueno para sobrepasar su desagrado por los destructores de Cybertron.
-No gracias; no quiero asociarme con mechas que dejan la importancia de una chispa a las probabilidades creadas por meros números vacíos- Finalizo el aludido. Un golpe bajo, más amargo que la mayoría de los que recibía. ¿Qué replicar a eso?, ¿Cómo justificar las decisiones que enmarcaron el fin de muchos guerreros de ambos bandos debido a sus planes? Pero era la guerra y las cosas se veían de manera diferente. Sin más argumento el táctico se levantó del asiento con una elegancia que creyó perdida antes de agradecer al mecha por su tiempo para salir del lugar sin mirar atrás. Estaba decepcionado, pero supuso que no sería más que una experiencia para añadir a sus centros de memoria esperando que se perdiera en toda esa información sin estarse repitiendo de manera constante.
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Sus ópticos enfocaron un par de siluetas a lo lejos, lo que lo trajo de vuelta a la realidad. Se trataba de un par de enforcers que hacían su recorrido por la zona; como pudo se adentró al callejón nuevamente. Lo mejor era desaparecer de la vista por un tiempo; con paso apresurado a pesar del cojeo constante se alejó tomando una ruta alterna en modo robot hasta llegar a una sección oscura y poco vigilada. Aprovechando el momento se sentó en el piso extendiendo su pierna para permitirle enfriarse.
-Otro ciclo y será todo- Se dijo; paso un buen tiempo sobreviviendo en la miseria, no era difícil adaptarse después de sobrellevar una guerra, aun así, no se puede combatir el resultado de la falta de energía o mantenimiento sin nada a cambio. Todo acto cobra su factura tarde o temprano, al parecer él estaba a punto de liquidar su deuda.
-Creo que nos veremos más pronto de lo que imaginamos Optimus- Susurro pensando en ¿Qué habría sido del resto de sus compañeros y aliados?, ¿Dónde habrían terminado?, ¿Seguirían activos? Interrogantes que evito durante un tiempo concentrándose en existir un ciclo más. No quería visualizar las formas grisáceas de sus compañeros en una callejuela como estaba a punto de suceder con él. Agotado se recargo en el muro más cercano, encogiendo sus piernas para contraerlas contra su pecho a pesar del dolor. El final estaba cerca.
A lo lejos los pasos apresurados de algún habitante resonaron, al parecer el mecha o femme tenía prisa por la fuerza y velocidad no debía ser una estructura grande, probablemente de un tamaño similar al suyo, ¿Un modelo de superficie? El ex segundo al mando de las que fuesen las fuerzas Autobot maldijo su procesador, en sus últimos momentos seguía analizando sus alrededores.
Los pasos se detuvieron a unos cuantos metros de su forma, lo habían descubierto. Tal vez este ente le ayudaría acabar con su existencia o sería el mero testigo de los momentos finales de su ser; tan patético que si quisiese hacer algo no sería capaz de defenderse. La realidad es que no importaba, por lo que prefirió cerrar los ópticos y olvidarse de todo. El resultado al final sería el mismo.
El recién llegado observo la figura con atención; sus ópticos de tonos morados se iluminaron al reconocer lo que reposaba frente a él.
-No lo puedo creer y yo que pensé que la suerte no estaba de mi lado este ciclo nocturno- Susurro abriendo un canal de comunicación, pues para su pequeño plan necesitaría el apoyo de un elemento más imponente.
- ¿Swindle? ¿Qué rayos quieres? - Resonó la voz exasperada de Vortex al otro lado de la línea.
-No vas a creer lo que acabo de encontrar- Replico el jeep acercándose al ahora fuera de línea temporal y alguna vez rival Prowl.
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Sus ópticos se encendieron, el sin fin de diagnósticos se hizo presente antes de pudiese ver la luz; con una cantidad de informes sobre sus sistemas que aterrarían a cualquiera. Su reacción en cambio fue más de confusión que otra cosa.
- ¿Cómo es que estaba vivo?, pudo ver el nivel de energía como estable entre otras cosas que parecían volver a la normalidad.
- ¿Acaso se topó con un buen samaritano?, lo dudaba mucho.
-Así que al fin estas activo, ya era hora Praxiano- Escucho una muy familiar voz. La silueta de Swindle se hizo presente ante él, una reacción común habría sido levantarse y contratacar, pero Prowl no se movió.
- ¿Sin palabras?, no te preocupes sé que no eres de los mechas que disfrutan establecer largas conversaciones a diferencia de algunos de tus compatriotas prosiguió el combaticon alejándose de su campo de visión, los pasos resonaban en la habitación que se hallaba, el mecha parecía estar trabajando en algo y él era el centro de atención de dicho proyecto.
- ¿Por qué? - Exclamo finalmente buscando incorporarse, pero la debilidad de su estructura le llevó al piso al sentir la falta de equilibrio por la ausencia de sensibilidad de sus puertas.
El jeep lo miro con desdén antes de agacharse para acomodarse a su lado. –Ha sido una fortuna encontrar uno de tu clase en medio de la nada- Confirmo admirando a su "prisionero, paciente, no había como clasificarlo".
-A pesar de que mi chispa emite un sentido de agradecimiento hacia tus acciones la cuales impidieron mi completa desactivación, mi procesador me indica que el costo de tal acción puede ser sumamente grande; por lo que te pregunto ¿Qué es lo que realmente necesitas de mi Swindle? Sin rodeos, no estoy de humor para resistir esa clase de cosas. El mecha de cromos purpúreos le observo estupefacto, recuperando la compostura poco después para sonreír abiertamente.
-Quien afirme que has perdido tus capacidades de deducción está en un error; en fin; me gustan los mechas que van directo al punto en eso eres similar a Smokey- Replico su acompañante obteniendo tan sólo una mirada firme como respuesta.
-Aunque en la falta de réplica no- Prosiguió con un toque juguetón y hasta cierto punto travieso, buscando tal vez una respuesta más emocional de parte de Autobot; pero Prowl no mintió en su afirmación, esperando pacientemente la respuesta a su pregunta.
-De acuerdo, la realidad "Mi amigo" es que los negocios han estado algo lentos y necesito una nueva atracción, algo que me abra las puertas con clientes más innovadores- Explico el Jeep con sencillez; -Por alguna razón la necesidad de hallar cierto tipo de estructura cybertroniana se ha convertido en una especie de obsesión, y mientras los seeker están fuera del alcance los praxianos no se ubican muy atrás en la lista. Claro hablando de los viejos tiempos, no esos nuevos chicos que rondan por todas partes; ya sabes a lo que me refiero.
-Fineza única en su clase- Exclamo. El táctico continúo observando al jeep sin brindar respuesta, analizando quizá la situación a mayor profundidad. - ¿Qué funciones pretendes que cumpla? - Le cuestiono poco después llamando por completo la atención del decepticon.
-Esto es una sorpresa, no me imagine que estarías dispuesto a participar en… - Se dijo el mecha purpúrea contrariado.
-Es obvio que cualquier tipo de manutención que desee obtener de manera legal es imposible de alcanzar, mis oportunidades de seguir activo se limitan a lo que tengo presente. Tú, un ex militar miembro de la clase "No exiliada" por llamarle de algún modo debes tener algún negocio fuera de esa línea legal si consideras adherirme a tu plantilla. - Contesto con ironía el bot.
-Ya veo porque llegaste al segundo puesto- Confirmo su ahora jefe, pues a pesar de no tener aún un acuerdo Prowl sabía que no había otra oportunidad como la que se le presentaba; que importaba el trabajo simplemente se trataba de sobrevivir. Lo que la sociedad actual se negaba a concederle a pesar de sus esfuerzos.
-Debo mantener una imagen ante mi competencia profesional, tu presencia me dará una buena posición ante los ópticos de nuestros clientes aumentando mi credibilidad en el mercado, y porque no; si tus habilidades para contar siguen intactas una ventaja competitiva. - Explico con sencillez-
Prowl escucho todo lo que iba entre líneas, muchos podrán haber imaginado que se trataba de alguien inocente hasta cierto punto, pero como bien dijo su interlocutor no se llegaba hasta donde él siendo inocente. Era verdad que tomo decisiones bastante crueles o complicadas, pero todo era con un objetivo mayor. Ahora debía ser algo similar, aunque la conciencia hiciese de las suyas en su interior aún podía proyectar la fachada fría e insensible que requería para ese trabajo.
-Creo que necesito tener de un modo más específico lo que esto implica para mi tanto en ganancias, como en servicios esperados- Finalizo el mecha extendiendo su mano. El jeep se congratuló al verse ganador de su supuesta situación, al principio se imaginó que tendría que forzar bot actuar de alguna manera o si era necesario llegar algo más peligroso; pero la reacción del praxiano le sorprendió por completo dejando de lado esa supuesta ignorancia para revelar al negociador y táctico.
-Eso es justo lo que vamos a tratar y trabajemos también un poco en asear esa figura- Afirmo sin reserva.
-Es lo lógico- Contesto Prowl.
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No más de dos ciclos habían transcurrido cuando llego su primer trabajo; la mecha se hallaba recargado sobre la barra de uno de los establecimientos que su jefe y clientes frecuentaba, cuando la forma de otro cybertronaino se aproximó tomando asiento al lado de él. Prowl lo observo con firmeza incapaz de identificarlo su base de datos no era lo que antaño.
-Hola cosita exótica, ¿Tu jefe anda por aquí? - Resonó la pregunta, a lo lejos el jeep observaba la interacción enviando una confirmación positiva a su acompañante; ese particular cliente estaba en el nivel autorizado por el jeep para llevar esa interacción a un paso más profundo.
-Es posible, pero la pregunta sería ¿Lo buscas a él o a tu servidor? - Contesto el praxiano volviéndose con lentitud, elevando levemente las puertas para hacerlas hasta cierto punto interesantes.
-Esa es una buena pregunta- Afirmo su interlocutor ordenando algo de alto grado para ambos. –Este ciclo parece ser prometedor, ¿Qué dices si tomamos nuestra bebida y nos retiramos a una mesa más privada? - Le cuestiono el recién llegado. Prowl acepto encaminándose a un punto clave donde su jefe podría actuar en caso de ser necesario.
Las experiencias no siempre son las que deseamos obtener y para un ser como el táctico esa situación se hallaba en las menos esperadas, sin embargo, la guerra no le dejo sin marcas o cicatrices. Por lo que fue sencillo hasta cierto punto desarrollar su papel tomando lo que necesitaba de su acompañante sin que este se sintiese defraudado. Fue parte del trato, un buen pago a cambio de un buen trabajo. El mecha en cuestión se retiró poco después de su encuentro dejando al praxiano a solas para recuperar su fachada antes de regresar a la barra del bar. Algo que se convertiría en rutina durante un tiempo hasta que lo esperado sucedió.
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Ese ciclo fue lento, al llegar lo que categorizaron como nocturno no hubo mayor cambio, él aprovecho la oportunidad para relajarse mientras admiraba las oportunidades presentes, era verdad que muchos de sus acompañantes le reconocieron. Pero en puntos como ese las identidades pasaron a segundo grado. Había logrado ahorrar algo, estaba en forma, con combustible suficiente para sobrevivir un tiempo y seguía en línea muy al pesar de lo que muchos pudiesen querer.
-Ha estado lento- Comento Swindle sentándose a su lado.
-Mal ciclo para variar- Respondió Prowl enfocando a su jefe.
-Tal vez- Susurro el jeep pensativo, jamás imagino que conocería ese lado del táctico, viéndolo como un dron frío y preciso que sólo trabajaba en base a números o cuentas; jamás vio el lado real del mecha hasta esos tiempos; donde por un instante se vio tentado a dejar todo eso para trabajar en algo diferente, había reunido créditos para tal vez adquirir una nave y trabajar en algo más mediático. Pensó en el praxiano, sería el socio perfecto para dicho negocio, sólo necesitaba convencer al resto de su Gestalt y listo. Decidido a llevar ese tema a un nivel más real levanto la mano para ordenar un trago cuando sucedió. El táctico se abalanzo contra él derribándolo antes de que el disparo destrozara el punto donde este se hallaba; el mecha que atendía el Bar no fue tan afortunado. Ambos viraron para toparse con la mirada furiosa de un grupo de bots, al parecer de justicieros que deseaban limpiar los barrios de toda esa suciedad. Prowl viro con agilidad evitando un segundo ataque tomando la mano del contrincante para detener y contratacar con un golpe preciso haciéndolo caer en un fuera de línea temporal. Imitando el resultado con otro par de agresores buscando detener la agresión. El decepticon busco crear una salida antes de la aparición de los enforcer. Swindle sabía que si las fuerzas llegaban todo estaría perdido, por lo que optó por buscar un plan de escape tan sólo para salir y caer en las manos de la ley. La fuerza policiaca esperaba las afueras del establecimiento deteniendo a los que lograban salir del conflicto mientras el resto se destrozaba en el interior con las fuerzas de choque que ellos contrataron. El combaticon se viro para ver como su aliado de negocios era retenido por al menos 3 de los elementos oficiales antes de usar las esposas de éxtasis en él. Al parecer la racha de buena suerte llegaba a su fin antes de que tuviesen la oportunidad de tomar un rumbo distinto. Prowl levanto la mirada para toparse con la de su jefe quien sería transferido de inmediato, pues al formar parte de un gestal era obvio que el resto no estaría lejos, por su parte él no tenía idea de lo que la justicia le traería en puerta. Estaba consciente de los delitos cometidos por lo que la libertad estaba fuera de su alcance.
-Fue un placer- Escucho el susurro del jeep antes de desaparecer, ahora era su turno.
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- ¿Por qué cuando crees que de algún modo las cosas pueden cambiar y la oportunidad está al alcance de la mano caes nuevamente sin siquiera percatarte hasta que haz regresado al fondo? - Las palabras embargaron su procesador mientras observaba los muros que le rodeaban, se hallaba en aislamiento. Los oficiales afirmaban que era lo mejor para un mecha como él; el cual poseía muchos enemigos.
-Seguridad- Argumentaron. Prowl se río en su interior. -Escucho el sin fin de maldiciones o palabras sobre ¿Cómo es que un bot como él había caído tan bajo?, ¿Cómo alguien que podía considerarse casi como un héroe podía manchar su denominación de esa manera? ¿Qué no conocía el significado de vergüenza, honestidad, orgullo? El praxiano pensó en la desesperación causada por el hambre y la falta de recursos. Recordó los momentos que imagino últimos en medio de un callejón sobre el piso sucio esperando tan sólo el final, a solas consiente de que nadie lloraría su pérdida.
-Que hablen, piensen y le maldigan, que le llamen seguidor de unicron para lo que le importaba; esos entes le condenaron a una existencia de vació hasta perderse en el sin fin de los olvidados. No es su culpa que la necesidad de supervivencia fuese más fuerte que sus propios deseos. El silencio se hizo presente, tal vez esta vez obtendrían lo que buscaban con tanto ahínco.
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El tiempo transcurrió, recibía alimento cada ciclo y una limpieza de vez en cuando mientras pasaba el tiempo buscando entretener su procesador, tratando de encontrar la razón por la que seguía vivo. Los humanos hablan mucho sobre la muerte, su significado o porque a pesar de todo no puedes partir cuando quieras si no cuando el momento ha llegado. Hablan sobre cumplir misiones u objetivos, él no tenía alguno; entonces ¿Por qué seguía ahí? En medio de tal pensamiento escucho los canticos lejanos de algunos bots, quienes adoptaron costumbres alienígenas, contado sobre eventos que sólo despertaban añoranzas pasadas. Navidad y otros festejos regresaban con las vivencias que experimentaron al estar varados en el Ark, la nostalgia era una compañera constante en su ahora vida.
- ¿Cuánto tiempo ha pasado?, ¿Por qué no hay un juicio?, ¿Por qué no me dejan ir? - Se preguntó una y mil veces retrasando cientos de situaciones en su procesador buscando tal vez entretenerse en esa existencia nuevamente vacía. Recordó los tiempos en los que esos detalles eran importantes, cuando había algo más en su vida. Quien imaginaría que extrañaba esas situaciones donde los gemelos hacían sus bromas, donde Blaster gustaba de escuchar música a todo volumen o tratar de investigar los nuevos movimientos de Jazz. ¿Eso es lo que se le llama unidad familiar? Ahora echaba de menos verlos, si aún Vivian, ¿Le extrañarían?
¿Cómo algo que tal vez se consideró importante pasa a menor grado cuando la vida te presenta situaciones distintas? Cuando el mundo te arranca de una realidad para dejarte de lado. Su mano se elevó buscando tantear el espacio vacío en el momento en el que la puerta se abrió una vez más.
Complicaciones habían dicho, complicaciones que lo dejo en la soledad durante mucho tiempo, divagando con conceptos que considero inexistentes, añorando el contacto y la compañía, el que odiaba toda esa clase se situaciones, daría lo que fuera por reunirse con quienes dejó atrás.
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Las puertas del recinto se cerraron a su espalda, perdido de nuevo en las calles exhalo algo de aire antes de reiniciar su viaje. Era libre, pero sus ahorros fueron confiscados como parte del pago por el delito cometido. No podía volver a buscar a Swindle; la primera vez fue una advertencia, además no se sentía con la energía para seguir siendo quien no era. Con renovada fuerza se encamino una vez más en esas calles buscando una nueva oportunidad. Al menos ahora los mechas y femmes no le evitaban como si sufriese de óxido corrosivo, no; esta vez se veía como uno de ellos, pero, ¿Por cuánto tiempo?
Recorrió los caminos dándose el lujo de usar su modo vehículo hasta detenerse en un punto al azar, sin dirección real se transformó para proseguir hasta donde le fuese posible. Tal vez irse de esa ciudad y buscar otra, tal vez renovar las entrevistas. El ciclo llegaba a su fin y de nuevo empezaban los problemas; esta vez busco algo más consistente, hallando un viejo almacén donde el dueño le permitió quedarse si le ayudaba a trabajar en el inventario. Lo que gustoso acepto a cambio de un poco de energon y donde descansar. No podía decir que era lo mejor y aunque la paga era mucho menor que la de su profesión anterior, el trabajo a su punto de vista era más aceptable. No paso mucho antes de que se acostumbrará a la rutina, pasando la mayor parte del tiempo encerrado en su bodega. Porque eso era ahora, su hogar, centro de trabajo, suyo. Tal vez no físicamente, pero la chispa tiende hacer eso cuando la estabilidad por mínima que sea regresa.
Se vio a sí mismo caminando de vuelta al hogar después de haber comprado algo de energon el cual llevaba en una bolsa junto con un par de pequeños recuerdos navideños de las fiestas recientes. Estaban en oferta, por lo que se dio el lujo de aprovechar la oportunidad guardando un cascabel como un recuerdo de sus amigos perdidos en el tiempo y un pino de metal para su nuevo jefe y posiblemente amigo.
Al llegar observo la forma de un par de desconocidos, una femme y una mecha; los cuales le miraron antes de seguir esperando, él pensó en ignorarlos, pero cuál fue su sorpresa al percatarse que se trataban de servicios de emergencia. Al parecer en su ausencia su jefe sufrió de un paro de procesador que llevo a la extinción de su chispa, era un error que se divisaba en el historial del viejo mecha, por lo que Prowl no fue culpado por el accidente. Las autoridades desalojaron la bodega dejándolo donde empezó, sin la oportunidad siquiera de llorar la partida del único de los suyos que lo trato como uno más de ellos dentro de sus posibilidades.
Ese ciclo visito el lugar donde el nombre del bot se enmarco como lugar de descanso y despedida. El táctico coloco el pequeño árbol navideño metálico que adquirió como una muestra del aprecio que le tuvo en esos breves instantes que lo conoció.
-Que tu chispa descanse en la matriz al lado de prime- Murmuro lamentando tan valiosa perdida, era verdad que no tenían una amistad larga; pero ambos convivían y platicaban sobre los acontecimientos del ciclo, a veces compartían historias pasadas, pues el occiso peleo de su lado en la guerra, pero al ser un soldado de campo fue ignorado como muchos más; por lo que el táctico agradeció la libertad y paz de esas chispas.
Tal vez si ellos habían recuperado eso, todo había valido la pena. Tal vez esos pequeños instantes que experimento fueron en parte la verdadera recompensa de la que Optimus siempre hablo. Las cosas sencillas, las que te incitan a seguir adelante.
-Espérame amigo, nos veremos nuevamente- Finalizo antes de regresar al camino.
Esta vez sin embargo no sintió las calles como algo ajeno, si no como parte de él; reconoció que la situación seguía complicada, pero comprendió que si seguía buscando hallaría eso que buscaba, bueno o malo encontraría la respuesta y se sentiría tranquilo de haber cumplido la promesa que le hizo a su amigo Optimus Prime.
No rendirse mientras lo permitiese su chispa.
…
FIN
