Castigo
Luego de dos semanas, todo comenzaba a marchar igual que los años anteriores puntos menos por aquí, por allá, calderos explotando etc.
De nuevo impartiría lecciones a Gryffindor y Slytherin la clase iba bien hasta que una discusión fue resonando en todo el salón Snape que estaba en su escritorio levanto la mirada para mirar a Draco y sus amigos en un intercambio de palabras con el trío de Gryffindor dejo que la discusión continuara hasta que Draco saco su varita y apuntaba a Hermione.
- Sangre sucia inmunda, te arrepentirás de decir que mi padre es un cobarde, no sabes lo que es capaz de hacerte si se lo pido.
- Acaso no puedes hacerlo por ti solo Malfoy. - Bramo Hermione en lo que sacaba su varita - Desmaius! -Pero antes de que el hechizo diera con Draco la voz de Snape ya se había escuchado con un eficiente Protego.
- Granger, sesenta puntos menos y esta castigada por un mes todos los días.
- Pero señor el empezó, ¿y todos los días dijo? tengo que…
- Tengo que nada, Granger a las 5pm en mi despacho empezando desde hoy.
En un ataque de ira Hermione recogió sus cosas y abandono el salón dejando a Snape satisfecho con su reacción ya que le dio el gusto de enfadarse que era lo que mas le gustaba hacer a Snape hacer enojar a las personas a tal punto de hacerlas no aguantar su presencia.
Se aproximaba la hora del castigo Hermione estaba harta de los castigos de su profesor así que esta vez ella seria la que lo hiciera enojar aunque le quitara todos los puntos de su casa no le importaba, fue a la biblioteca por un libro busco uno de aventura un poco extenso seria un mes lo que pasaría castigada pues no iba hacer otra cosas mas que leer durante su castigo le gustara o no a Snape.
A las cinco Hermione toco la puerta del despacho de su profesor y este le respondió con un adelante la joven entro y se sentó enfrente del escritorio de su profesor donde este se encontraba revisando unos pergaminos de los de primer año.
Hermione se sentó y antes de que su profesor pudiera decir algo ella ya leía su libro de aventura.
- ¿Que cree que hace, Granger?
- Pues no me ve profesor estoy comiendo - Le respondió la joven sarcásticamente.
- Muy chistosa Granger eso le costara veinte puntos a su casa.
- De acuerdo - le dijo sin prestarle mucha atención.
- Granger! Deje de leer en este momento o si no
- ¿O si no que profesor? Me castigara, le quitara puntos a mi casa, pues adelante hágalo.
- No me rete Granger!
- No lo estoy retando profesor.
- Suficiente su castigo será diferente párese no será aquí.
- De que esta hablando profesor.
- De manzanas Granger, andando. - El profesor tomo un pedazo de pergamino y salio con Hermione el caminaba hacia el bosque prohibido pero se detuvo antes de entrar y miro a Hermione con una mirada de odio y repulsión. - Tomé esta es la lista de cosas que necesito que busque ahí dentro, aquí la espero.
- ¿Que?
- Para hoy Granger.
- No lo haré.
- Si lo hará.
- No sola.
- Yo no pienso ir, pensaba hacerlo yo mismo ahora mas tarde pero dado a que usted no sabe respetar a los demás este será un castigo dentro de su castigo.
- Como que un castigo dentro de mi castigo.
- Así es cuando regrese con todo lo de la lista deberá limpiar todos los calderos ya que ese es su castigo de hoy.
- Pero profesor.
- Ahora Granger, o ya se le acabo el valor para seguir con su farsa de valiente.
- Mira quien habla de valientes usted es un cobarde! - le grito Hermione mientras se adentraba al bosque.
- GRANGER!RETRACTESE DE INMEDIATO! GRANGER REGRESE AQUÍ! GRANGER!
