Sarcasmos
Para la mañana siguiente hermione no tenia apetito alguno pero acompaño a sus compañeros a que tomaran algo para luego ir a sus clases todos hablaban excepto ella que en su mente tenía una eterna discusión…
- ¿Que hiciste Hermione como creíste que ibas a ganarle a ese murciélago?
- mmm si bien no es tan severo como parece…
-¿No? Te insito a que entraras sola a el bosque para luego ser el tu salvador y tu quedaras como una…
- Pero me salvo, si bien hubiese querido me deja ahí y dice que yo me escape… aparte me dejo leer y me dio chocolate…
En fin durante todo el desayuno la joven se la paso así luego tuvo que olvidar el suceso ya que no conseguía concentrarse en transformaciones consiguió sacar ese recuerdo de su cabeza hasta pasado el medio día que tenía libre y no tuvo mas que pensar con que cara le llegaría a Snape esa tarde o que la pondría hacer…
- Demonios! Lo odio… quien sabe que asquerosidad me pondrá a lavar o a buscar hoy…
Hermione se encontraba en el gran comedor terminando una tarea de herbología faltaban menos de veinte minutos para las cinco cuando un silencio fuera de lo normal se produjo en todo el comedor Hermione sintió un escalofrió que le corrió todo el cuerpo al sentir la presencia de aquel hombre de tras de ella.
- ¿Profesor?
- Andando tenemos que irnos ahora.
- Pero ¿a donde?
- Pronto lo sabrá…
- Aun no son las cinco
- Y usted cree que eso me importa, andando.
De mala gana Hermione se puso a recoger las cosas a modo muggle, por supuesto pero aquel hombre no tenía paciencia y con un movimiento de su varita las cosas de Hermione se guardaron en su bolso. Hermione siguió a su profesor hasta las mazmorras al entrar en su despacho el profesor le dio ordenes de permanecer sentada hasta que el volviera.
- Genial me hace venir hasta acá para verlo salir como si nada… murciélago de…
- Le andaba trayendo un abrigo Granger, no salí como si nada si bien mejor la dejo muriendo de frío así no me tendría que ver, ni yo a usted diciéndome múrcielago, insufrible sabelotodo apresúrese póngase el abrigo y tome mi mano.
Hermione quedo atónita y sin mover ni un solo músculo su profesor había corrompido en su mente y no solo eso había oído lo que pensaba de el sin embargo no todo lo que piensa acerca de su persona.
- También quiere que se lo ponga Granger… - Hermione se puso el abrigo pero no hizo ademán de tomar la mano de su profesor.
- No tema Granger, no la llevo al infierno aunque quisiera hacerlo. - Snape tomo la mano de su alumna y aparecieron el en callejón diagon.
- ¿Que hacemos aquí profesor?
- Vinimos de picnic Granger. - Ante la cara de enfado de Hermione, Snape no pudo evitar una pequeña sonrisa.
Sonrió… no puede ser ¿sonrió? - pensaba Hermione
- No Granger estaba tosiendo.
- Podría dejar de hacer eso profesor.
- ¿Hacer que?
- Pastelillos, profesor… - Ahora han cambiado los papeles y la que ríe es Hermione ante la cara de disgusto de su profesor de pociones.
- Iremos a Gringotts señorita Granger…
- A Gringotts señor y eso señor?
- Quiero comprarme una dona! - y una vez mas sonreía por la cara de su alumna le empezaba a gustar ese juego si se podía llamar juego.
Fueron juntos a Gringotts por asuntos de Hogwarts y Albus salieron del banco a las seis quedando más de dos horas de castigo, Snape caminaba junto a Hermione por el iluminado callejón…
- Supongo que no comió nada…
- No señor.
- ¿Quiere algo?
- No no se preocupe.
- Quedan mas de dos horas de castigo y por llegar a Hogwarts no pienso dejarla que se salga con la suya de nuevo Granger.
- Gracias pero no tengo di…
- Quien dijo que pagaría, esta en mi castigo por lo que creo debería pagar yo… y si no quiere pues me vera comer por que yo si tengo hambre.
- Gracias profesor.
Llegaron a una cafetería cercana Snape pidió un café negro y sin azúcar mientras que Hermione un capuchino pasaron dos largas horas viendo el callejón diagon sin decir ni una sola palabra luego Snape pidió la cuenta y regresaron al colegio. Al llegar al despacho Snape le dijo a Hermione que debería limpiar los calderos de la semana a lo muggle, la joven asintió y empezó a limpiarlos en lo que lo hacia pensaba - era muy bueno para seguir así… Snape si que eres raro. Cuando termino Severus le dijo que se podia marchar pero antes…
- Granger…
- Si profesor.
- Me debe dinero…
- ¿Qué! - si le empezaba a divertir las caras de su alumna - es tan tonta - pensaba Snape.
- Solo tome su libro y váyase - Le dijo Snape con su habitual rostro de odio.
- Buenas noches señor…
- Mañana a la misma hora Granger.
