Protego

- WEASLEY! Acaso no puede hacer nada bien… Pensé que Longbottom era el más bruto de Gryffindor pero al parecer hay otro que quiere quitarle el puesto, no cree Longbottom…

- Pues que se lo quede el profesor…

- Diez puntos menos para Gryffindor y por qué no otros diez por la interrupción de Longbottom…

Se produjo en gran silencio en el salón que perduro más de lo pensado… Snape tan solo escuchaba la agitada respiración de sus estudiantes… El hombre comenzó andar entre las mesas oliendo y examinando cada caldero.

- Pero que se ha creído Snape… Que no se da cuenta de que los accidentes pasan ni que el fuera perfecto, apuesto que ni siquiera puede crear una poción más bien un perfume que acabe con su peste… - Pensaba molesta Hermione.

- Cinco puntos menos Gryffindor.

- ¡QUE! - reaccionaron todos.

- ¡SILENCIO!

Para el final de la clase Snape ordeno a sus estudiantes recoger y ordenar todo lo que hicieron como siempre un bullicio se armó en el salón y Hermione fue la primera en regresar a su asiento mientras que los demás peleaban por guardar en el armario sus utensilios primeros, Hermione veía hacia la nada cuando le susurraron en el oído - no soy perfecto ni intento serlo pero si quisiera puedo crear un perfume que te volverá loca tanto que no podrás dejar de respirar mi aroma… Fue Snape quien hizo que Granger se estremeciera en su asiento y la sacara de sus casillas tanto que la joven tomo sus cuadernos y abandono el salón.

El resto del día la joven paso la mayoría del tiempo en silencio no quería que su estúpido profesor viera lo que pensaba, en un arranque desesperado se fue corriendo hasta la biblioteca buscando como título en los libros Oclumancia leyo por horas hasta que se enteró que iba tarde para su castigo con Snape fue una vez más corriendo por los pasillos pero primero fue a su sala común luego a las mazmorras al entrar allí el hombre le esperaba con toda una pila de gusanos asquerosos.

- Deberá córtales la cabeza y depositarla en ese caldero y el resto en el otro.

Con una cara de enfado Hermione empezó a introducir su mano para sacar de uno a uno los gusanos.

- Maldito Sna… Pensaba Hermione.

- Podría dejar de maldecirme Granger, no estoy de Humor para sus estupideces.

- Pues si usted dejara de hacer eso no me escucharía.

- ¿Hacer qué? ¿Esto? - Y una vez más se adentró en la mente de Hermione.

- Esta vez no profesor, ¡Protego!.

Ahora la que estaba en la mente del profesor era ella, ella miraba a su profesor sentado en el lago con un pergamino escribiendo algo que se hacía cada vez más borroso a su vista lo único que vio fue que escribía "basta Snape… deja ya de jugar con ella.".

- Suficiente Granger, ¡cómo demonios pudo hacer eso!

- He estado estudiando profesor solo que no sabía cuándo usted estaba en mi mente hasta ese preciso momento que dijo "esto" .

- Me sorprendes Granger, no eres tan mala como pensé que eras…

- Disculpe!

- ¿Qué? Ahh Granger no pienso como todos sus demás profesores, para mi usted es una insufriblesabelotodo que intenta ser la mejor pero no se da cuenta de lo que hace ni del mundo que está girando a su alrededor y a decir verdad no me sorprendió, tan solo fue un golpe bajo…

- PUES USTED ES UN MALDITO PROFESOR QUE NO SABE NADA DE LA VIDA, NI COMO TRATAR A UNA PERSONA, INTENTA OCULTARSE TRAS ESA REPUTACION DE …. DE… MALNACIDO! Y AL FINAL SOLO ERES UN COBARDE!

Snape se puso en pie sacando su varita tratando a intimidar a su alumna que ya tenia una que otra lagrima asomándose en sus ojos.

- ¡Retráctese Granger!

- No si usted no lo hace primero!

- ¡GRANGER!

- ¡SNAPE!

- ¿Cómo me ha llamado?

- SNAPE O MAS BIEN COBARDE!

- SUFICIENTE LANGLOCK!

- MOCOMURCIELAGO!

Ambos se Hechizaron Hermione tenía la lengua pegada al paladar por lo que tan solo balbuceaba mientras que su profesor tenía la cara llena de gargajos, minutos después se observaron Snape con los gargajos y Hermione con la lengua en el paladar se sostuvieron la mirada y no pudieron evitar soltarse a reír, Snape libero a Hermione de su Hechizo y ella lo libero a el del suyo, se quedaron en silencio mirándose sin hacer ademán de hablar, más tarde Snape dejo de sostenerle la mirada a su altanera alumna.

- Lo siento Granger… es que no tolero que me llamen cobarde…

- Discúlpeme profesor pero en realidad no creo que sea un cobarde… pienso que en el fondo usted puede ser un gran hombre…

- Eres una gran hechicera…

- Gracias…

- Ahora vete Granger … la veré mañana y esta vez no llegue tarde.

- Hasta mañana profesor… - Hermione se disponía a salir cuando regreso en frente de su profesor.

- Por cierto espero que le sirva la he comprado para usted en Hogsmeade. - Hermione se carcajeo y salió corriendo del despacho o más bien la boca del león que no tardaba en rugir.

- ¡ GRANGER!

Hermione había dejado en el escritorio de su profesor un perfume que sabía que sacaría de quicio a su profesor…