*CAP.2: "REENCUENTROS"*

SILVIA

Se acabaron las vacaciones, y con ellas el descanso. Sólo habían sido un par de semanas, pero me habían venido muy bien. Tenía las ideas un poco más claras, y las fuerzas renovadas para no caer ante cualquier intento de Pepa. Nunca hasta entonces, había sido una persona rencorosa, pero esos días libres que tuve para pensar, me sirvieron para acrecentar mi rencor por Pepa y todo lo que había hecho, un poco más cada día. También me sirvió para unirme un poco más a Verónica, aunque nuestra situación seguía siendo la misma, amistad. Yo aún no estaba preparada.

Cuando llegué a clase esa mañana, estuve un rato charlando con Verónica... el ambiente era un poco raro. Gonzalo, ni me miraba... estaba claro, después de lo que Pepa le dijo, como para hablarme... y Sara y Paula ( Que se habían unido mucho en todo este tiempo ) me miraban con algo de recelo. Ya habíamos hablado un par de veces sobre la situación entre Pepa y yo, las mentiras, la conversación con Verónica... habíamos intercambiado puntos de vista, aunque el de ellas dos era el mismo. Estuvimos a punto de discutir por ello, pero decidimos que sería mejor no entrar en ese tema, ya que no queríamos perder la amistad que teníamos por eso. Les pedí que no me insistieran más, y que no se metieran entre ella y yo... o entre ellas y yo, porque también estaba Verónica, claro.

Hice un esfuerzo por entender la postura de Sara y Paula, que adoraban a Pepa... saltaba a la vista, para evitar enfadarme por los vacíos y las constantes miradas de desafío que le lanzaban a Verónica. No entendía por qué la trataban así... bueno, sí lo entendía, por influencia de Pepa, y aquello me molestaba aún más.

...

SARA

Paula y yo estábamos sentadas sobre su pupitre, hablando y mirando de soslayo a Verónica y Silvia. La indignación me comía por dentro... como Silvia podía estar tan ciega y no ver la realidad? Verónica era una víbora, a cada día que pasaba la tenía más y más envenenada con sus mentiras... y lo peor era que encima colaban, aunque nosotras no podíamos decir mucho, también nos había engañado durante todo este tiempo con sus sonrisas y sus buenos modos.

Paula- Como sigas mirándolas así las vas a desgastar...

Sara- Es que no lo entiendo Paula!

Paula- No hay mucho que entender, Silvia y Pepa estaban a matar, y la tía esa ha aprovechado la situación para meter mierda, comerle la cabeza a Silvia, y aquí estamos.

Sara- Era una frase hecha Paula... ( Poniendo los ojos en blanco ) Mírala! Después de todo lo que ha pasado con Pepa, viene esa, le cuenta cuatro tonterías y...

Paula- Hombre... tonterías... reconocerás que la cabrona se lo ha montado bien, toda la historia que le ha contado a Silvia encaja...

Sara- Encaja pero no es verdad ( Mirando a Paula seria )

Paula- Ya lo sé que no es verdad, yo confío en Pepa, no necesito pruebas.

Sara- Y lo que más me jode, es que encima Pepa no nos deja decirle nada a Silvia...

Paula- Hombre... y aun así nos lo hemos pasado un poco por el forro eh? ( Riendo ) Porque hemos discutido el tema con ella unas cuantas veces...

Sara- Ya, pero no le hemos contado la escenita del parque, y mil cosas más... no entiendo por qué no quiere que hagamos nada...

Paula- Porque tampoco podemos por ahora, Sara... si nos ponemos nosotras también a comerle la cabeza, pensará que nos manda Pepa, y se pondrá peor la historia...

Sara- Tienes razón...( Bufó ) Es que me da mucha rabia... que no estén juntas, que esté esa de por medio... pero lo que más rabia me da es lo que está sufriendo Pepa por ese desgraciado y que encima Silvia piense que es mentira... es que me indigna...

Paula- Bueno, tranquila ( Me abrazó ) Seguro que encontraremos la manera de solucionar esto.

Sara- Eso espero ( Sonreí )

En ese momento entró Soraya a clase, que se quedó un poco dubitativa al ver que faltaban algunas personas por llegar. Silvia se acercó a nosotras para sentarse en su sitio ya que la clase iba a comenzar.

Soraya- Bueno entre que vienen el resto y no, he pensado que os voy a mandar un nuevo trabajo en grupo, para que la vuelta no sea tan pesada ( Sonrió ) Va a tratar del Romanticismo y su influencia en nuestros tiempos... serán grupos de tres o cuatro, pero los voy a hacer yo ( Siguió ante el disgusto de algunos ) A ver, por bloques, por ejemplo, vosotras tres que estáis juntitas, que bien me venís. ( Sonrió ) Paula, Sara y Silvia, vosotras sois el primer grupo.

Siguió hablando un rato más colocando a la gente que estaba presente en clase por grupos según la cercanía. Cuando estábamos sentadas, con las mesas juntas, comentando como podríamos enfocar el trabajo, la puerta se abrió... y entro Pepa.

Pepa-Buenos días…

Realmente el estado anímico de Pepa era bastante preocupante... ella que entraba como un ciclón a clase, dando gritos, o diciendo tonterías... o gritando tonterías. La miré, sonriéndola con ternura, ella me devolvió una sonrisa de medio lado.

Soraya- Hola Pepa, estábamos comentando que vamos a hacer un trabajo por grupos... a ver con quien te pongo...

Pepa-Lucas y Aitor no han llegao aún? Puedo ponerme con ellos.

Soraya- Sí hombre! Tú te crees que estoy loca? Ni lo sueñes ( Sonrieron ) Ponte con ellas.

Nos señaló a nosotras... y las reacciones fueron muy distintas. Paula y yo nos miramos con un aire de preocupación... no porque no quisiéramos tenerla con nosotras, al contrario... sino por la que se podía liar con Pepa y Silvia sentadas una en frente de otra varias horas... La cara Pepa era... de estar acojonada, literalmente. La de Silvia de un cabreo monumental, la cual acompañó con un " No me lo puedo creer..." y la de Verónica... de odio.

Pepa-No me puedo poner con otro grupo...?

Silvia-Eso digo yo. ( Fusilándola con la mirada )

Soraya- Ya estamos otra vez con las peleas? Mira, me habéis dado el último motivo que me faltaba. Te pones con ellas, a ver si aprendéis a trabajar en grupo y a convivir un poco mejor, tanto odio, tanto odio! ( Dándole pequeños empujoncitos a Pepa ) Ala venga, a sentarse y a trabajar. Tenéis toda la hora para hablar y trabajar en grupo... pero sin armar jaleo, eh?

Pepa se sentó con nosotras... para más inri, justo en frente de Silvia... cara a cara.

Pepa-Lo siento ( murmuró )

Silvia-Más lo siento yo ( Enfadada )

Paula- Buenoooo, vale! Dejamos la pelea de barro para otro momento?

Las dos asintieron, aunque Silvia no muy convencida.

Paula- ... Pero si algún día hacéis una me llamáis y yo me llevo la cámara eh? Que eso es para verlo ( Con una cara indescifrable )

Lo que en un principio era un comentario para relajar el ambiente, se convirtió en un arma de doble filo

Silvia-No, tranquila Paula ( Mirando fijamente a Pepa ) Que no va a haber pelea, porque las hay que resolvemos las cosas hablando, no como otras que se dedican a abrirle la cabeza a cualquiera que le mire mal... pero vamos, que si quieres tener grabadas peleas y salvajadas a mansalva, te vas un fin de semana con Pepa, ya verás que exitazo.

Pepa ni siquiera hizo el amago de responder, bajó la cabeza y cruzó sus brazos, escondiendo las manos.

Sara- Vale ya... ( Perdiendo la paciencia )

Silvia-Ah, ( Sin hacer caso ) y hazme un favor Paula, no dejes de grabar en ningún momento, así quizá descubramos donde se hace esos hematomas que según ella...

Sara- ( Interrumpiendo ) Vale ya! ( Silvia calló ) Mira Silvia, si no la quieres hablar, genial... si no os queréis ni ver, también. Pero no voy a permitir que os estéis lanzando pullas para haceros daño, y mucho menos que insinúes cosas como la que ibas a decir... estamos? Si queréis dedicaros a haceros daño me parece perfecto, pero no nos lo hagáis presenciar porque también nos lo hacéis a nosotras.

Pepa-Da igual Sara, déjala... ( miró a Silvia ) las gilipolleces que diga Verónica y que ella ( refiriéndose a Silvia ) repita me entran por un oído y me salen por el otro. ( giró la cabeza para ignorar la posible respuesta de Silvia ) Empezamos?

Asentimos, y empezamos por fin con el trabajo. La tensión se podía cortar con un cuchillo. Una obsequiaba a la otra con miradas lapidarias, la otra se escondía detrás de los libros intentando esquivarlas... y nosotras dos que no sabíamos qué hacer para relajar el ambiente...

Pepa-" El Romanticismo es un movimiento revolucionario en todos los ámbitos vitales que, en las artes, rompe con los esquemas establecidos en el Neoclasicismo defendiendo la fantasía, la imaginación y las fuerzas irracionales del espíritu..." ( Dejó de leer ) Qué opináis?

Pepa preguntaba, obviamente, qué nos parecía la definición... pero claro, Silvia no estaba por la labor de colaborar, ni quiso entender la pregunta en cuestión.

Silvia-Pues yo opino que el romanticismo aparte de ser una mierda, es mentira.

Pepa suspiró, dejando el libro en la mesa, y rindiéndose para entrar en el juego.

Pepa-Y eso lo dices tú, porque estás en posesión de la verdad siempre, no?

Silvia-Más que tú seguramente. ( mirándose fijamente)

Pepa-Es gracioso que lo digas, cuando no tienes ni puta idea de cuales son la verdades que te rodean.

Silvia-Si vienen de ti, verdades... ninguna, eso seguro, y romanticismo menos aún.

Pepa-Sí, para romanticismo el tuyo con Verónica, es un amor tan profundo y sincero… ( Dramatizando )

Silvia-Tú qué sabrás!

Pepa-Por lo pronto sé lo engañada que te tiene, y lo que te vas a arrepentir cuando te des cuenta.

Soraya interrumpió esa batalla dialéctica, después de que unos tímidos golpes sonaran en la puerta a modo llamada

Soraya- Chicos, escuchadme un momento, durante un par de semanas va a estar con nosotros una profesora en prácticas, para que vaya aprendiendo un poco el oficio ( Sonriendo ) Adelante!

Pese a lo que dijo Soraya, ninguna de nosotras hizo demasiado caso, y seguimos enfrascadas en la discusión.

Paula- Podemos seguir con el trabajo? ( Desesperada )

Silvia-Claro, por qué no? Es más, deja que lo haga Pepa entero, que seguro que nos ponen un diez... El Romanticismo, por Pepa Miranda, una persona egocéntrica y cínica que ni siquiera fue capaz de decir " Te quiero " a alguien que, según ella, tanto quería... irónico, verdad? ( Mirando a Pepa )

Pepa-Yo no aguanto más esto, paso.

Las palabras de Silvia hicieron mella en Pepa, que se levantó para irse, al mismo tiempo que una chica joven entraba por la puerta. Esa chica y Pepa se quedaron mirándose embobadas y sonrientes durante unos segundos, pasando estas miradas desapercibidas para todo el mundo, menos para nuestro grupo... y para Verónica... y así entró una nueva persona en nuestras vidas, dando otra vuelta de tuerca más a la, ya de por sí, complicada historia.