*CAP.5: "MALENTENDER"*
VERÓNICA
No podía creerlo. Había actuado con buena fe... me había callado el tema de la nueva profesora y entonces... Esa cabrona, saliendo de casa de Silvia?. Pasé de cero a cien en un segundo... pero me contuve, tenía que planear bien las cosas. Estaba de más decir que eso no iba a acabar aquí. Esperé a que se hubiera alejado del todo, para ir hasta la entrada de la casa. Cuando estaba pensando en cómo iba a actuar, Don Lorenzo me sobresaltó.
D. Lorenzo- Jiménez! ( me asusté ) Qué hace aquí?
Verónica- Pues... nada, que acabo de salir de clase y quería ver como estaba Silvia.
D. Lorenzo-Ah... pues eso está bien. Quiere entrar? ( Abriendo la puerta )
Verónica- Sí, por favor ( Sonreí )
Subimos hasta la habitación de Silvia, que estaba dormida. Su padre la despertó y estuvo un rato comprobando cómo estaba, preguntándole si quería comer... hasta que tras las negativas de Silvia, por fin nos dejó solas. Cogí una silla y la llevé hasta un lado de la cama, para ponerme cerca de ella. La observé... estaba completamente atontada por la fiebre. Al verme, me sonrió. Intenté ser fría, que no se me notara el enfado por haber visto lo que había visto...
Silvia-Hola... ( Con un hilo de voz )
Verónica- Hola, qué tal estás?
Silvia-Bueno... mejor... ( Toqué su frente ) Pensaba que ya te habías ido
Verónica- Como?
Silvia-Gracias por haberme cuidado ( Sonrió ) Menos mal que mi padre no se ha dado cuenta de tus pellas ( Rio )
Genial. Las circunstancias se ponían una vez más de mi lado. Silvia estaba tan atontada por la fiebre, que pensaba que había sido yo la que estuvo con ella... pero, me faltaban datos, no sabía qué era lo que se suponía que había hecho, o cuánto tiempo " había estado " con ella, así que intenté esquivar el tema lo máximo posible. Sonreí y acaricié su cara.
Verónica- No hay de qué. De todas maneras, hoy no creo que me haya perdido mucho porque...
Silvia-No cambies de tema ( Sonrió ) Que bien que te has aprovechado de mí.
Verónica- Qué..?
Esperaba que no se estuviera refiriendo a lo que estaba pensado... o no iba a aguantar mucho más.
Silvia-No te hagas la tonta ( Sonrió ) Que me has besado.
Sentí alivio, en parte... porque no había sido tan grave como lo que estaba pensando, pero... aun así sabía que en cuanto saliera por la puerta montaría en cólera. Seguí con mi actuación.
Verónica- Ya... bueno, lo siento es que...
Silvia-Cara dura… aprovecharte así de las enfermas ( Sonrió )
Pasé el resto de la tarde con ella, obviando la mañana y el momento beso, hablando de todo un poco. Le hice compañía hasta que llegó la noche, y entonces me fui a mi casa. Todo fue según lo previsto, en cuanto salí por la puerta sentí como me ardía el pecho... pero me quedó el consuelo de que pronto me vengaría. No podía precipitarme. Para que las cosas salieran bien, tenía que ser fría.
…..
PEPA
Silvia estuvo unos días más sin ir a clase, pero tras haber estado con ella, y según lo que me decían Paula y Sara, estaba mucho mejor... decían que ella quería venir ya, pero con lo sobreprotector que era Don Lorenzo, el cual no quería arriesgarse a que su niña recayese ( Como si estuviéramos hablando de drogas...), no lo tenía fácil. Ese día estábamos especialmente contentas, más que nada porque era viernes. Paula, Sara y yo estábamos sentadas en un banco, en el pasillo, que estaba frente a la puerta de clase. Ellas dos, cada una a un lado de mí, se reían de las estupideces que decía. Me estaba dedicando a poner a parir a todas aquellas que nos caían mal, según pasaban por el pasillo. Como si de una pasarela se tratase, utilizaba mis manos de micro para criticar a cada una de ellas, para diversión de mis amigas.
Pepa-Bienvenidas y bienvenidos a nuestro concurso anual, Miss Estúpida 2012, quien conseguirá la tiara que la proclamará reina de la estupidez este año? Ahora lo veremos ( Risas ) Por aquí viene Arancha, 2º B, más tonta que comer piedras, es una fuerte candidata para el título ( Ambas rieron, mientras, yo vi como mi objetivo número uno venía por el pasillo en nuestra dirección ) Lo que no sabe Arancha es que este año Verónica viene pisando fuerte para declararse ganadora, lo que sin duda conseguirá con su cara de sepia y esos andares de caballo percherón.
Las risas de las chicas ensordecieron mis palabras, y Verónica, que ya estaba a nuestra altura y lo había escuchado todo, se paró frente a mí.
Verónica- Os estáis riendo de mí? ( Enfadada )
Pepa-Eeeeeeh...( Haciendo como que pensaba ) Sí!
Verónica- Vaya, veo que estás de muy buen humor, a ver cuánto te dura ( Retándome )
No quise hacerla caso, y seguimos riéndonos de ella mientras se alejaba.
Pepa-Pero no te vayas mujer! Sube al estrado a recoger tu premio! Te debes a tu afición! ( Risas ) Desde luego que qué pronto se le ha subido a la fama ( Riendo ) Eso! Huye! " Silvia, Silvia! que Pepa me está haciendo de rabiar! "
Sara- Se ha ido jodida, eh? ( Riendo )
Pepa-Se lo merece... lo único que a ver cuánto tarda en ir con el cuento a la otra... en fin. Sabéis si está mejor?
Paula- Como ya te dijimos las otras 500 veces que preguntaste, sí, lo está ( Riendo )
Pepa-Encima que me preocupo...
Sara- Demasiado te preocupas yo creo... qué bonito es el amor! ( Zarandeándome entre las dos )
Pepa-Sí, sobre todo en primavera ( Me solté para levantarme ) Quitad, coño! Que pesadas!
Mientras peleábamos, Lucas y Aitor pasaron por nuestro lado. Lucas se paró para darle un beso a Sara y después entró en clase... y Aitor se quedó unos segundos con cara de tonto, para dirigirse a Paula después.
Aitor- Hola.. ( Sonriendo )
Paula- Hola...( Sonriendo )
Y sin más, entró a clase. Miré a Paula con la boca abierta.
Pepa-Pero...pero y eso?!
Paula- El qué? ( Haciéndose la loca )
Pepa-Como que el qué? El momento anuncio de compresas que acabáis de protagonizar Aitor y tú! Desde cuando tenéis rollito?
Paula- Que no tenemos nada! ( Apartando la mirada )
Pepa-Pero tú te crees que yo me chupo el dedo?
Paula- No, ya pudimos comprobar Sara y yo en directo que tú chupas otras cosas.
Sara- Alaaaaaaaaaaa, golpe bajo ( Riendo )
Hice el gesto de desclavarme un puñal, haciendo referencia al corte que me acababa de pegar.
Pepa-Esta te la guardo... en fin, que tenéis rollito, no? ( Paula no contestó ) Eh? ( No contestó ) Eh?!
Sara- Que sí! Que tienen lío, ya te lo digo yo!
Paula- Tía! ( A Sara ) Cállate!
Sara- Es que si no se pone muy pesada, hazme caso...
Pepa-Pero bueno...! Yo flipo, y no me lo pensabas contar?
Paula- Es que me daba vergüenza...
Pepa-O sea, que para poner el oído con mi historia con Silvia sí, y esto no me lo cuentas! ( Me senté a su lado ) Dame los detalles, ya!
Paula- Que no hay detalles, ... solo que.. pues eso, que me gusta... y yo creo que a él también...
Pepa-Crees? Con la cara de pánfilo que ha puesto, seguro. Y todavía nooo...? ( Juntando los dedos índices )
Paula- No ( Avergonzada )
Pepa-Bueno, eso déjamelo a mí.
Sara- A nosotras! ( Riendo )
Paula- No! Qué vais a hacer?
Pepa-Ahh, a que jode eh?
…..
Unas horas después, Sara y yo salíamos por la puerta del instituto, para ir a casa, sonrientes.
Sara- Tú crees que nos hemos pasado?
Pepa-Qué va!
Sara- Qué has hecho con la llave?
Pepa-Tirarla por el váter ( Riendo )
Sara- No te creo ( Reí ) Pepa! y cómo van a sacarles de ahí?
Pepa-Y a mí que me cuentas! El objetivo era hacer que Paula y Aitor se juntaran, no? Pues ya están juntos... unas cuantas horas... ya los sacarán de clase algún día... ( Reí ) Objetivo conseguido!
Sara- Y en menos de 24 horas, se quejará ( Reímos )
En ese momento llegó Lucas, besó a Sara y me saludó.
Lucas- Nos vamos?
Sara- Sí ( Sonriendo )
Lucas- Oye, y Aitor?
Pepa-Aitor tiene cosas más importantes que hacer! ( Empujando a Lucas ) Ala parejita, hasta el lunes!
Lucas- Pero... pero!
Sara- Pero nada, vamos ( Cogiéndole de la mano y tirando de él )
Lucas- Bueno pues nada... adiós Pepa.
Pepa-Adiós, adiós ( Sonreí )
Cuando nuestros caminos se separaron, me dirigí hacia casa, a paso lento, envuelta en mis pensamientos... demasiado. Estaba tan abstraída, que cuando crucé la calle no me di cuenta de que un coche se dirigía hacia a mí a gran velocidad... sólo tuve tiempo para sobresaltarme... y nada más.
…..
PEPA
Un largo frenazo a mí espalda. Me sobresalté, me di la vuelta, pensando que me iba a arrollar... que era el final y... y pude ver que dentro del coche, ya parado, estaba Duna descojonada viva. Me puse a la altura de la ventanilla del copiloto.
Duna- Ay, qué susto! ( Riendo )
Pepa-Tu puta madre Duna! Tu puta madre! ( Aún asustada )
Duna- La culpa es tuya, que vas empanada! No se puede cruzar así una calle ( La miré con odio ) Anda, sube, que te llevo.
Pepa-Que me llevas a dónde?
Duna- Pues a donde vayas.
Pepa-No iba a ningún sitio en especial...
Duna- Ah, no? Genial, pues así te vienes conmigo, sube!
Subí en el coche y me puse el cinturón. Cuando volví a mirarla todavía se estaba riendo.
Pepa-Ya, no?
Duna- Es que te tenías que haber visto la cara ( Riendo )
Pepa-Qué graciosa ella...
Duna- Venga, que para compensar te invito a comer.
Pepa-Bueno... está bien, ya puedes ser generosa.
Cogimos algo de comida rápida y nos fuimos a un lugar apartado a comer, donde nadie nos viera. Lo bueno de esa pequeña ciudad era que había parques y verde por todos sitios, era fácil ocultarse de los demás cuando no querías ser visto. Después de comer y de hacer el idiota, estábamos tumbadas en el césped mirando al cielo. No me había dado cuenta, pero llevaba un rato callada.
Duna- En qué piensas?
Pepa-Eh? ( Despistada )
Duna- Está bien, reharé la pregunta... en quién piensas?
Pepa-No pensaba en ella ( Suspiré )
Duna- Qué mal mientes...
Pepa-Podemos cambiar de tema?
Duna- Podemos. A donde ibas tan concentrada antes?
Pepa-Antes de que casi me mataras, quieres decir? ( Mirándola mal, ella asintió sonriendo ) Ya te he dicho que no iba a ningún sitio...
Duna- Venga ya, Pepa. A algún sitio irías... y con esa concentración que llevabas, a hacer algo importante...
Pepa-Está bien! ( Suspiré ) Iba a pasar por delante de casa de Silvia... está claro que no iba a llamar a la puerta, ni nada de eso... pero, no sé... solo quería ver si estaba bien, o... no sé...
Se hizo un largo silencio entre nosotras. Notaba como Duna me miraba fijamente.
Duna- Me lo vas a pedir ya, o vas a tardar mucho más? ( Sonreí )
Pepa-...Me llevas a su casa?
Duna- Hombre... yo si quieres te llevo, pero no creo que la vayas a encontrar allí, eh?
Pepa-No está en su casa? ( Ella negó con la cabeza ) Cómo lo sabes?
Duna- Una, que tiene sus fuentes...
Pepa-Puedes dejar de hacerte la interesante y decírmelo?
Duna- Vaaale. Pues resulta que en la sala de profesores se escuchan muchas cosas...
Pepa-Como cuáles..? ( Siguiéndole el juego )
Duna- Como que tu amor y su padre tienen una cena familiar esta noche, en el restaurante ese tan famoso que tenéis con merendero, campo y toda la pesca... cuanto pijerío...
Pepa-Mira quién habla… Pero tú como te enteras de esas cosas?
Duna- Ya te lo he dicho, en esa sala se oyen muchas cosas ( Levanté una ceja ) Como a tu suegro hablando...bueno, berreando por teléfono ( Reímos )
Pepa-Anda que no harías buenas migas tú con Paula y Sara, vaya tres porteras.
Duna- Oye! ( Me golpeó cariñosamente ) Encima que te paso información privilegiada!
Pepa-Ya... y te lo agradezco, pero por muy privilegiada que sea esa información, no puedo utilizarla.
Duna- Cómo qué no?
Pepa-No ( Poniendo cara de " Es obvio" ) No me voy a presentar allí!
Duna- Por qué no? Te haces la encontradiza!
Pepa-Sí, claro... que coincidencia, no?
Duna- Yo lo haría... no crees que es hora de dejar de hacer el gilipollas?
Pepa-Si yo lo intento, pero es ella... no quiere ni que me acerque...
Duna- Y desde cuándo haces tú lo que los demás quieren?
Pepa-No es eso, es que...
Duna- Uuy... qué cobarde...
Pepa-No, no me llames eso, que me jode.
Duna- ( Entre toses ) Cobarde...
Pepa-Que no soy cobarde!
Duna- Mírala... no se atreve a ir a hablar con ella y preguntarle cómo está... que cobarde, no como Verónica, esa sí que los tiene bien puestos...
Me levanté de golpe.
Pepa-No! Eso sí que no! A esa no me la nombres!
Duna- Vale, vale... ( por lo bajo ) cagada...
Pepa-Aarg! ( Grité ) Está bien! Tú ganas, quieres ver como lo hago? ( Levantó una ceja juguetona ) ... ha sonado mal, pero me has entendido perfectamente.
Duna- Te llevo? ( Agitando las llaves del coche, desafiante )
Pepa-Pues claro que me llevas, ya lo vas a ver.
Fui decidida hasta el coche, cuando nos subimos Duna echó a reír.
Pepa-De qué te ríes ahora?
Duna- De ti ( Riendo )
Pepa-Vaya, gracias.
Duna- Es que eres como una niña chica ( Riendo ) Picándote un poco entras en el juego
Pepa-Que te follen!
Volvió a reírse y arrancó el coche, durante el viaje podía notar como a cada kilómetro recorrido, me ponía más nerviosa. Jugaba con uno de los anillos que llevaba puestos, dándole vueltas, nerviosa. Duna frenó el coche.
Duna- Bueno... pues aquí es ( Sonriendo ) Bajas, o te tengo que llevar de la manita?
Pepa-No me va a querer ver, Duna... ( Mirando para abajo )
Duna- Ey ( Poniéndose seria, acariciando mi brazo ) Eso no lo sabes... ve allí, demuéstrale que tú vales mucho más que la imbécil de Verónica.
Pepa-Tú crees? ( Mirándola )
Duna- Claro ( Sonriendo, acariciando mi mejilla )
Pepa-Me esperas aquí...?
Duna- Está bien... ( Bajé del coche, y ella se asomó por la ventanilla ) Pero si veo que tardas mucho, me doy por enterada y me vuelvo, eh? ( Rió )
…..
SILVIA
Esa noche tenía una cena familiar, a la que también acudieron unos amigos de Paco y Lola, de la comisaría, a los que yo no conocía. En principio la idea de la cena no me convenció mucho... pero luego lo pensé mejor, y aunque no era el plan que más me apetecía, al menos iba a poder tomar un poco el aire... esos días me los había pasado encerrada en mi habitación, metida en la cama, ya que a mi padre le preocupaba que volviera a caer enferma. Estábamos cenando al aire libre en mitad de una explanada, y aunque esa noche hacía un clima cálido, mi padre no tardó ni diez minutos en calentarme la cabeza... que si abrígate, come algo más, etc...
Los amigos de Paco, eran majos... aunque un poco raros. La mujer no dejaba de hablar, y aunque cariñosamente, te atosigaba constantemente... aparte de lo raro que hablaba. Y el hombre, era excesivamente educado y reservado... así que mientras los mayores hablaban de cosas del trabajo y demás, yo me centré en su hija, de cinco añitos... me encantaban los niños. Me pasé la cena haciéndola monerías, y es que la niña era para comérsela. Pasado un rato, la niña insistió en ir a jugar con una pequeña pelota que traía, lo cual me vino como agua de Mayo, porque para esas alturas yo ya tenía la cabeza como un bombo. Después de las doscientas advertencias de mi padre de que tuviera cuidado, nos alejamos un poco y empezamos a jugar con la pelota... en una de estas, la pelota rodó a través de los árboles, cuesta abajo. Fui a buscarla, pero...
Sabrina- Ya voy yo! ( Echando a correr )
Silvia-Sabina!...Sabina ten cuidado!
Sabrina- Si ya soy mayor!
Sonreí. Esa niña era un encanto.. la verdad es que tenía una personalidad bastante parecida a la de su madre... y menos mal, porque si fuera parecida a la del padre tendría a Sabina ahí parada, callada o balbuceando de vez en cuando. Pasados un par de minutos empecé a impacientarme, y a asustarme por si se habría perdido... y por la consiguiente bronca que me iba a llevar si eso sucediera, así que levantando un poco la voz para que me escuchara llamarla, me adentré por el camino por el que había desaparecido la pequeña hace pocos instantes.
PEPA
Después de bajare del coche caminé cruzando unos cuantos árboles y matorrales... y la decisión con la que bajé del coche y emprendí el camino, estaba totalmente desaparecida en esos momentos. Pensé en qué podía hacer... no podía presentarme en la cena tal cual, porque aparte de que no pintaba absolutamente nada, el padre de Silvia me tiraría los platos a la cabeza según me viera. A mitad de camino, me paré y me apoyé contra un árbol... pensativa, suspirando... había cometido un error en ir, no sabía lo que estaba haciendo allí.
Enfrascada en mis pensamientos, una pequeña pelota de plástico llegó hasta mis pies. Extrañada, me agaché a recogerla. Cuando estaba agachada, con las rodillas clavadas en la tierra, una pequeña niña rubia, se plantó frente a mí, mirándome sonriente... contagiándome la sonrisa.
Pepa-Hola guapa ( Sonriendo )
Sabrina- Hola... tú quién eres?
Pepa-Yo me llamo Pepa, y tú?
Sabrina- Sabrina... ( Tímida )
Pepa-Pues eres muy guapa Sabrina ( Sonriendo )
Sabrina- Como mi mamá! ( Sonriendo )
Pepa-Seguro que sí.
Sabrina- Y la tuya?
Pepa-Como? ( Descolocada )
Sabrina- Donde está tu mama?
Pepa- ( Cambiando la sonrisa por un gesto amargo ) Yo... no tengo mamá.
Sabrina- Por qué no? ( Triste )
Pepa-Pues... porque está en el cielo... supongo. ( Eso último en bajo )
Al ver mi gesto triste, la niña posó una de sus manitas en mi cara. Se me hizo extraño al principio... pero luego sonreí.
Sabina- Si quieres te presto a la mía un rato... pero luego me la devuelves, eh?
Pepa-No creo que a tu madre le fuera a hacer gracia eso ( Riendo ) Y tú qué haces aquí sola? Te has perdido?
Sabrina- No, estaba jugando a la pelota con una amiga y se ha caído por aquí.
Pepa-Aquí está ( Con la pelota en mi mano )
Le tendí la pelota para que la cogiera, y cuando ya casi la tenía... ella apareció entre los arbustos nombrando a la niña. Al verme se tensó.
Silvia-Sabrina, ven aquí ( Seria )
La niña no le hizo caso al principio, entonces Silvia volvió a repetir la frase, estirando su mano para reclamar su atención, pero sin acercarse. Yo bufé, le di la pelota a la chiquilla y me levanté. Sabrina se acercó a Silvia por fin.
Pepa-Puedes calmarte, eh? No voy a raptarla y comerme su corazón
Silvia-Sabiendo de lo que eres capaz no me extrañaría ( Seria )
Pepa-Te estás pasando, no tienes ningún derecho a tratarme como si fuera una psicópata.
Silvia-Y si no lo eres, qué narices estás haciendo aquí? Me has seguido?
Pepa-No te he seguido... ha sido casualidad.
Silvia-Ya, claro. Venga ya, Pepa!
Pepa-Mira, es igual ( Suspiré ) Sólo quería saber cómo estabas .
Silvia-Perfectamente, ya te puedes ir.
Pepa-Tienes que tratarme así siempre? Sólo estaba preocupada por ti.
Silvia-No me digas ( Incrédula )
Pepa-Sí, tanto te extraña?
Silvia-Pues sí. Pero si tan preocupada estabas me podrías haber llamado, no hacía falta que me siguieras hasta aquí.
Pepa-Me hubieras cogido el teléfono?
Silvia-Por supuesto que no.
Pepa- ( Suspiré )... Te encuentras mejor?
Silvia-Ya te he dicho que sí.
Pepa-Sabes? ( Perdiendo la paciencia ) Me estás empezando a cansar bastante.
Silvia-Pues vete! Déjame tranquila y ya está! Así de fácil!
Pepa-Pero se puede saber qué cojones te pasa? Desde que eres amiga de la tía esa cada día me tratas peor.
Silvia-No, no seas cínica, no la metas en esto, ella no tiene la culpa.
Pepa-Que no la tiene? ( Incrédula ) Es un bicho.
Silvia-Sí, es tan bicho que ha estado pegada a mí todos estos días, preocupada, cuidándome, incluso saltándose clases.. que mala, eh?
Pepa-Que qué...?! Bueno, bueno, bueno... ( Llevándome las manos a la cabeza )
Ya era lo último. No sabía si había estado con ella o no esos días, pero con eso de las clases me estaba dando a entender que creía que había sido Verónica la que se coló en su casa para cuidarla aquella mañana. Podría haberle preguntado que si era así, como creía que Verónica había entrado en su casa, sin llaves, sin nada... pero ya había perdido la paciencia, así que esa idea se fue de mi cabeza tan rápido como vino.
Pepa-Pero tú eres consciente de lo cegada que estás por ella?!
Silvia-Y tú eres consciente de que cuanto más te acercas a mí, menos quiero verte?
Pepa-Sabes? ( Sonreí, incrédula ) Cuando te des cuenta de cómo la estás cagando te vas a querer tirar de los pelos.
Silvia-Mira que lo dudo ( Desafiándome )
Pepa-Pues no lo dudes tanto! ( Alzando la voz )
Silvia-Por qué no debería de hacerlo?!
Pepa-PORQUE TE ESTÁ MINTIENDO, JODER!
Pegué un puñetazo a uno de los árboles que tenía al lado, presa de la rabia que me estaba dando que Silvia siguiera en sus trece... cagándola, otra vez. Según hice esto la niña que acompañaba a Silvia se echó a llorar, asustada por mi reacción. Silvia se agachó para consolarla, abrazándola.
Silvia-Ya está, mi amor, no llores ( Besando su cara ) Te has asustado, verdad? ( La niña asintió ) No pasa nada...
Pepa-Joder,... lo siento, lo siento ( Susurrando )...
Cuando la niña se calmó, Silvia volvió a ponerse de pie.
Silvia-Las hay que no cambian, verdad? Estarás orgullosa de lo que acabas de conseguir ( Seria )
Pepa-No era mi intención, lo siento... es que he perdido la paciencia y...
Silvia-Y qué? Eso ya lo justifica, no? Hoy es un árbol, pero quizás un día vuelvas a perderla y el puñetazo me lo darás a mí ( Negando con la cabeza, decepcionada )
Pepa-Yo nunca te haría eso... ( Bajando la cabeza, escondiendo las manos )
Silvia-Deja de repetir esa frase, porque cada vez me la creo menos. Verónica tiene razón, estás enferma, sólo te mueve la violencia, verdad? Y las mentiras, claro.
Pepa-Silvia, que yo no te miento ( Suplicando )
Silvia-Sí lo haces, y en algo muy grave. Hay que ser miserable para inventarse algo así.
Pepa-Está bien ( Suspiré ). Me he cansao, Silvia. No me quieres creer? No me creas. Se acabó, no voy a intentarlo más, no sabrás más de mí, tú y yo ya no somos nada.
Silvia-Me alegro de que te hayas dado cuenta.
Pepa-Espero que sepas que esto no te lo voy a perdonar nunca.
Silvia-Tú no tienes nada que perdonarme, en todo caso sería al revés.
Pepa-Pues vale, haz lo que te dé la gana, quédate con Verónica y sé una desgraciada ( Girándome y empezando a andar )
Silvia-No más de lo que lo sería contigo! ( Alzando la voz )
No me frené, seguí andando. Estaba cansada, cansada de ir detrás de ella, dándole mil explicaciones... nunca me iba a creer. Prefería creer a la esquizofrénica de Verónica? Pues vale... eso era lo que decía, pero por dentro me ardía el corazón, estaba desesperada, necesitaba que me creyera, la necesitaba a ella... y no podía hacer nada. Aunque no llegaba a llorar, los ojos me escocían terriblemente, pero reprimí las lágrimas. Yo no lloraba. Ya no. Por mucho que me doliera, se había acabado.
Llegué hasta el coche, en un principio Duna me sonrió... pero después de ver mi cara, borró la sonrisa de inmediato. Sin mediar palabra, me apoyé en el capó del coche, dándole la espalda. Pocos segundos después, la tenía en frente mía, de pie, sujetando mi cara con sus manos para obligarme a mirarla, pero yo me resistía.
Duna- Qué ha pasado... ?
Pepa-Tú qué crees..? Lo que tenía que pasar.
Duna- Quieres que hablemos, o... ?
Pepa-No. Se acabó, yo no puedo más, y ella sigue en sus trece...bueno, miento. Cada vez está más engañada y ya no sé qué hacer... y tampoco quiero hacerlo, así que se acabó.
Duna- Pero por qué no..?
Iba a seguir hablando pero yo me incorporé, quitándomela de encima. Me estaba comportando mal, ella sólo quería ayudarme, pero estaba totalmente fuera de mis casillas, no podía creerme la situación. La aparté y volviéndome loca, empecé a patear todo lo que estaba a mi paso. Ella intentó agarrarme por la espalda, pero yo me resistía una y otra vez, empujándola... me sentía miserable, como dijo Silvia. Tan mal la había tratado, tan mala había sido con ella... tan detestable era yo que Silvia prefería creer a la primera que pasase antes que a mí? Era evidente que sí. Había sido capaz de superarme a mí misma, asustando a una niña de cinco años.
Mis golpes a los árboles, suelo y demás, cada vez estaban más cargados de violencia. Duna se aferró a mi espalda, susurrándome para que me calmara... pero nada. Empezamos a forcejear, acabando las dos en el suelo... y fue en ese momento cuando no pude seguir con lo que estaba haciendo. Empecé a temblar. Ella acarició mi pelo.
Pepa-Estoy sola... ( Temblando )
Duna- No lo estás, yo estoy aquí, y tus amigas también y...
Pepa-Y quién? Y nadie más. No tengo familia, no tengo nada... y a mis amigas las acabaré perdiendo igual que a Silvia... soy tan despreciable que...
Duna- ( Seria, interrumpiéndome ) No lo eres! ( Me abrazó por la espalda ) La única persona despreciable es esa que está comiéndole la cabeza a Silvia... tú no lo eres. Y no estás sola.
Temblé aún más, y me tapé la cara con las manos, ella se aferró más a mi espalda, besándome la cabeza. Pasados unos minutos, los temblores desaparecieron, y conseguí calmarme poco a poco... finalmente, Duna rompió el silencio.
Duna- Vamos ( Levantándome )
Pepa-A dónde?
Duna- A mi casa, hoy te quedas conmigo.
Pepa-No te quiero m...
Duna- Como digas molestar te arreo ( Sonriendo ) Tú no me molestas, y bastante tienes como para ir así a tu casa, que se van a preocupar... Anda vamos.
Estuve a punto de estallar en carcajadas irónicas por ese comentario... " Se van a preocupar...". Pero no lo hice. Duna no sabía nada, y no podía saberlo... siendo mi amiga, y encima profesora, alertaría a todo el mundo... y no podía dejar que eso pasara. Acepté su invitación y subí al coche, junto a ella... antes de arrancar, puse una de mis manos encima de la suya, que estaba en el contacto. Me miró.
Pepa-Gracias ( Avergonzada )
Duna- No hay de qué.
Acompañó esa frase con una gran sonrisa, que me tranquilizó... y más aún cuando entrelazó sus dedos con los míos. Después, arrancó.
