Capítulo 5 –Los dos hermanos
Había comenzado hacía poco la mañana, y el sonido de los motores encendiéndose daba a entender que pronto marcharían. Pronto llegarían a Colorado Springs, una ciudad fortificada que pertenecía enteramente a los militares: estarían entrando directamente a los territorios de la FEDRA, para buscar a Hank y los demás. Era probable que ya hubieran empezado a causar revuelo en el lugar, o era probable que quizá no encontraran a todos, pero a pesar de todo debían seguir.
Ethan había dormido mal nuevamente: aquellas palabras de aliento que alguna vez había dicho en verano iban perdiendo peso y significado, volviéndose conceptos ajenos y extraños y se sentía mal porque sentía ese sentimiento de desahucio como algo que ya había pasado anteriormente y era como retroceder. Pero aún con todo había un buen recuerdo reciente: recordaba haber dado una caminata con una persona que él quería mucho entre lo verde del bosque, conversando y riendo por igual pero por sobre todo agradeciendo ese momento en verano. Sabía que no estaba bien; sabía que se sentía observado y que sentía que detrás de los árboles le observaba aquello que no existía, pero era su realidad y no podía evitarlo. Había sido su escape: aceptar su locura, pero veía a su grupo y a su objetivo: tenía que llegar entero a su destino o todo habría sido para nada. Ira comenzaba a brotar en su mente y la imagen de él estrangulando a Joel le nublaba sus dudas; aun cuando no conocía el aspecto de Joel le había dado una figura etérea en su mente: la luz que le guiaba.
No podía evitar siempre llegar a la misma conclusión: Liz le odiaría si lo viera. Diane también.
Emily también.
Se preguntó por qué recordó a Emily de todas las personas: una de las primeras personas que perdió, que llevaba décadas sin vida; probablemente no quedaban ni los huesos ni rastro alguno de que existió, y él recordándola era la única prueba de que ella había existido alguna vez.
-¡Ethan! –le dijo entonces Claire, sacándolo de sus pensamientos –sube al camión, que eres el único que queda
Claire era rara: de todas las personas ahí era la que más se esforzaba en conocerlo, lo cual después de semanas se había vuelto en parte molesto y en parte extraño. Probablemente le tenía cariño o tenía algún interés.
Era mejor que no se relacionara con alguien como él. Su objetivo era claro: guiar a los Luciérnagas donde Joel y recuperar la cura: de lo que haría después se ocuparía recién entonces, y lo mismo iría para ellos, aunque al haber tenido a Marlene probablemente tenían la imagen clara, aun cuando ya habían decidido una vez tirar todo a la basura.
Le hizo la seña de que iba a ir y emprendió marcha: iría de copiloto de Ed, yendo Claire en la parte de atrás.
-¿Te pasa algo? –le dijo cuando subió
No se podía quedar callada, pero no había por qué enojarse; después de todo sólo se preocupaba por él, pensaba; estaba cuidando de él.
Se preocupaba por él al igual que una serie de personas que ya no estaban con él.
-Sí: simplemente tengo unas cosas en la cabeza
-Siempre nos tienes para escuchar: tenemos buenos oídos y no nos iremos a ningún lado
Recordó cuando ante la luz de una fogata había empezado a hablar sobre su pasado con ellos, pero había acabado sintiéndose incómodo excavando en sus historias; había mucho de lo que no estar orgulloso.
De nuevo recordó las palabras de aquella pelirroja sobre ese tema.
Todo eso para acabar muerta igual que las demás.
Necesitaba distraerse claramente, o iba a estar todo el día pensando en otras cosas, y no tenía tiempo ahí para ir a dar una caminata y ponerse a golpear árboles y gritar insultos si pasaban gran parte del día viajando.
-¿Ed? –Decidió preguntarle -¿sabes algo de los luciérnagas con los que nos encontraremos? Me refiero a quiénes son, o cómo son
-Me tendrá que disculpar, jefe –le respondió; en parte el "jefe" era como una broma, dado que ya todos sabían que a Ethan no le agradaba el trato formal que solían tener con Marlene –pero sé poco o nada de ellos más que los relativamente nuevos: tendrá que hablar con los más viejos acá: Ray, Walter y George son los que llevan más tiempo acá
No era su día de suerte: los tres iban en el otro camión.
-Veo que te estás interesando en ellos –continuó Ed, aunque dejando el tono burlesco –después de todo queda poco para que los conozcas: sabrás el detalle cuando hables con esos tres, pero honestamente se llevarán bien… o quizá… no… olvídalo
-¿Qué querías decir? –le respondió Ethan: quizá no le importaba tanto en ese momento, pero todo servía para dejar su mente de lado
-Es mejor que hablemos del tema cuando estemos todos juntos –respondió, notándose un tanto incómodo
-¿De qué hablan tanto ahí adelante? –se aproximó por detrás Claire
Ethan sólo vio hacia delante sin pestañear durante unos cuatro segundos antes de dar el primer cierre de ojos.
-Nada, Claire –finalmente respondió –tan sólo quería saber algo sobre el otro grupo de Luciérnagas
-Hmm… lamento no poder ayudarte… eran bastante apegados a Marlene, en especial esos cuatro… y con eso me refiero a que estaban alejados de nosotros… pero creo que les agradarás
Pudo notar que Claire también estaba un poco incómoda, y se dio cuenta que estaba entre dos personas iguales y por un instante se sintió alejado de ello, como fuera de lugar, casi alienado entre personas del grupo que lideraba.
Los quería guiar y ayudar a cumplir su meta, pero muy por dentro se preguntó por un momento si todo era igual a antes: a su grupo en Richmond, luego el que tuvo en su viaje a Boston, y por supuesto el que había tenido en su último viaje. Incluso por un instante se sintió tan descolocado como cuando había estado con Francis y Mike.
De nuevo su mente empezaba a dar vueltas innecesarias y problemáticas: necesitaba distraerse.
Podía ver el cielo azul y árboles pasar, mientras hacía lo posible por enfocar su mente en las nubes o el pasto, o cualquier cosa que le hiciera perder la conciencia y, como un brazo de ayuda ante sus peticiones de clemencia, el sueño producto de sus malas noches vino a su cuerpo y entre el sonido de los Luciérnagas en la parte de atrás conversando y Ed manejando, junto al sonido del motor andando, apoyando su cabeza en la ventana a su lado, de a poco se fue quedando dormido aún con el temblar del vidrio chocando levemente con su cabeza constantemente.
Y por algún motivo, en su conciencia adormecida, sin estar estrictamente durmiendo recordó un episodio de hacía mucho tiempo: dos décadas atrás, en Jacksonville. Ese día estaba lloviendo fuertemente, como pocas veces, mientras él, sólo un joven, estaba en un cuarto en el segundo piso viendo por la ventana a la calle: casi no pasaba gente, y los que pasaban iban apresurados, sabiendo que dentro de poco se daría el toque de queda, y que cualquier persona que fuera sorprendida en la calle sería interrogada, siendo la conclusión más usual su asesinato. Pero poco de eso pasaba por su mente en ese momento, tan sólo posando su mirada en aquellas pocas personas sin pensar más allá de lo obvio: una señora gorda corriendo con unas bolsas de papel; un anciano corriendo con un carro de supermercado y una pareja caminando con un paraguas. Fue entonces que alguien abrió la puerta sin golpear: era Diane, su hermana menor, quien tenía los ojos rojos luego de haber llorado tanto; Ethan no tenía los ojos tan distintos.
Fue entonces que se dio cuenta de que no podía retarla por haber entrado sin haber golpeado, pues ese no era su cuarto, y esa no era su casa: esa iba a ser la primera noche que pasarían en la casa de la familia de Mike, luego de que esa tarde sus padres fueran asesinados por bandidos que habían conseguido entrar a la casa.
-La mamá de Mike dice que tienes que comer –le dijo ella, juntando las palabras entre sollozos
Hubo un largo silencio, en el cual él sólo se dedicó a seguir viendo por la ventana, estando en todo momento totalmente consciente de que Diane lo estaba mirando esperando respuesta, y en el fondo sabía que ella estaría de pie ahí, descalza, hasta que él le diera una respuesta.
-Ya voy –le respondió finalmente, aunque sin voltearse a mirarla –anda con ellos, yo los alcanzo
-No –le respondió ella, causando que Ethan se girara a verla –porque… mamá nos dijo que nunca nos separáramos
Después de un fuerte espirar por la nariz, lágrimas empezaron a brotar de nuevo de los ojos de Ethan, mientras su pecho y cuello se volvían a agitar mientras se controlaba sin éxito por no volver a estallar en llanto.
Y entonces recordó lo que le había dicho su papá ese día poco antes de que lograran entrar.
-Tienes que ser fuerte por ti y tu hermana –como dejando la responsabilidad en sus manos; él había estado consciente de que probablemente iba a morir, y le había dejado la tarea de cuidar se Diane.
Entonces notó que Diane se acercó a él mientras sollozaba y con sus dos manos sostuvo las suyas, mientras lo miraba en silencio, aunque él notó que ella estaba a punto de volver a llorar también.
Se secó las lágrimas, y tomándola de la mano fue al primer piso a comer con la familia de Mike.
Cuando despertó ya era de noche, y el camión estaba detenido: los demás Luciérnagas lo habían dejado dormir. Estaban a un lado del camino, aunque lo suficientemente alejados de la vía como para que alguien viajando los encontrara, mientras corría un poco de viento y podía escuchar conversaciones lejanas. Sacó su cantimplora y sacando un poco de agua en su mano, levantó su cabeza, mirando hacia el techo del camión y dejó esa poca agua escurrir por su cara mientras tenía los ojos cerrados respirando profundamente. Una parte de él quería quedarse ahí hasta el amanecer, pero sabía que tendría que ir con ellos; tan sólo quería alargar ese momento lo máximo posible.
Por un momento creyó, mientras tenía los ojos cerrados, que en cualquier momento Claire golpearía la ventana para invitarlo a acompañarlos, pero desde ese momento hasta que abrió los ojos para ver los árboles frente al camión nada de eso pasó: dio una pequeña sonrisa.
Entonces pudo verlos: tenían una fogata como de costumbre, estando todos alrededor comiendo haciendo un círculo, mientras charlaban y reían, notando que Jonathan y George no estaban: probablemente hacían guardia.
-¡Miren quién llegó! –dijo Ricardo apenas lo vio –el jefe en persona
Pudo ver cómo todos se alegraban y levantaban sus tazas como festejando su llegada, y en parte se sintió mal por sólo hacer un saludo sin mayor ánimo, que fue lo que brotó de él como respuesta.
Vio que Claire tenía una sonrisa de oreja a oreja mientras lo veía: eso lo hizo sentir un tanto incómodo en ese momento.
-Dormiste bastante –le dijo ella cuando él se sentó junto a ellos
-Sí… admito que necesitaba ese tiempo… no había estado durmiendo especialmente bien
-¿Algún problema?
Entonces notó que estaba en la misma situación que en la mañana, sólo que ahora todos lo estaban viendo, esperando una respuesta, haciendo un silencio en el hasta entonces bullicioso ambiente de conversaciones entre todos.
Pero entonces recordó aquella duda que había tenido.
-Hmm… Ray y Walter –dado que George no estaba –quería hacerles un par de preguntas
-Claro –dijo Ray inmediatamente –estamos aquí para resolver cualquier duda
-¿Qué pueden decirme sobre los Luciérnagas que vamos a conocer? ¿Cómo son?
Hubo entonces un pequeño silencio entre algunos, mientras otros escuchaban atentos: después de todo era la otra cara del grupo después de la muerte de Marlene, y se sintió incómodo al ver la reacción que había provocado, pero su curiosidad y el hecho de tener algo de qué hablar le valía el hacer eso.
-Son varios: como te dije al principio cuando se fueron eran unos treinta y no recuerdo el nombre de todos… pero sí de los principales: Steve, Lee, Kevin, entre otros, que eran el frente armado del grupo, y por supuesto los más cercanos a Marlene: Roger, Nadia, Ron y Hank, quien era la mano derecha de Marlene… los primeros en su mayoría son como la vieja escuela de los Luciérnagas: bastante formales y representan la estructura militar que tenía el grupo con Marlene… no me malentiendas, no digo que este nuevo trato sea malo
-No, no te preocupes –lo interrumpió rápidamente –continúa
-Bueno… y sobre aquellos cuatro, cada uno tiene su temperamento que se notaba en las reuniones con Marlene, que es por lo que más me hago una idea de cómo son: Hank es uno de los miembro más antiguos y como dije, el más cercano a Marlene, por lo que es en actitud con el grupo como ella era, bien recto y exigente… Ron por su lado es su mejor amigo, pero él es casi lo contrario; nunca le gustaron mucho las reglas, aunque no es tan temperamental: quien sí lo es, es Nadia, también una de las miembros más antiguos del grupo junto a Roger, aunque mantiene la postura casi siempre, con quien tiene una relación casi tan larga como los mismos Luciérnagas; él era el mediador entre Hank, Marlene y Ron, quienes eran los que más opinaban en las tomas de decisiones
Pero entonces recordó un detalle de hacía mucho tiempo, que le hizo ruido: se remontaba al primer día que había pisado el hospital en Salt Lake City.
-¿Quiénes eran los hermanos Baskov? Si mal no recuerdo Walter los mencionó –preguntó, mirando al susodicho
En ese momento hubo un silencio en el grupo, aunque notó que en varios casos eran simplemente porque no tenían idea de a qué se refería con aquella pregunta.
-Bueno… -Walter se rascó la cabeza incómodo –ese fue un desliz mío en ese momento
-No te preocupes –le dijo Ray de inmediato –es un tema divisivo entre los miembros más viejos… bueno, no hay punto en ocultarlo a estas alturas y entre nosotros… Nadia tiene un hermano… se llama Sasha… pero él es un tanto especial… y no digo eso en el buen sentido… se remonta a los tiempos de Roy
Ethan pudo notar en ese momento que varios empezaron a prestar atención con sumo interés, y era normal: después de todo sólo los miembros más viejos habían alcanzado a conocer al fundador de los Luciérnagas; ni siquiera John lo había conocido, siendo la única persona que él conocía que lo había visto Jason el viajero.
-Sasha era problemático y mucho –continuó Ray –era un… criminal… tenía secuaces y armamento; era en sí una organización criminal, y hacían de todo para expandirse: tráfico de drogas y personas, asesinatos, robos y todo lo que podrías imaginar… era de paciencia baja y un ego inmenso, lo que lo hacía en especial peligroso, pero Nadia era lo contrario: tenía su carácter pero siempre había estado en desacuerdo con lo que hacía su hermano y quería ayudar, por lo cual quería unirse a nosotros… pero eran hermanos después de todo y eso los unía aunque no lo quisieran, además está Roger… él… fue como un padre para ambos y no quería que se separaran… pero ya ves cómo son las cosas ahora… con Roger y Nadia no hubo problema, pero cuando se trató de Sasha, quien además propuso apoyar al grupo con sus recursos, para luego proponer desligarse por completo de su pequeña mafia, hubo una discusión entre Marlene y Roy
-Déjame adivinar –dijo entonces Chloe –Marlene quería y Roy no
-Al revés –respondió Ray –Roy apoyó a Sasha, pero Marlene nunca lo quiso aceptar
-¿Acaso no siempre hablaban maravillas de Roy? –Preguntó en respuesta -¿Qué siempre buscaba llevar un camino moral correcto?
-Se trataba más en que Roy creía en que Sasha estaba dispuesto a dejar su vida por acompañar a su hermana y Roy –dijo entonces George, volviendo de su guardia –todos siempre tuvimos la impresión de que Sasha no estaba arrepentido por las atrocidades que había hecho, sino que lo hacía únicamente por Nadia y Roy, y eso fue lo que dividió al grupo porque honestamente, sí había quienes lo querían con nosotros únicamente para incrementar nuestro poder militar, mientras que otros lo detestaban por lo que había hecho, y otros como Roy creían que él podía de verdad cambiar
-Por el tono en que me cuentan puedo deducir que al final no lo admitieron en el grupo –consultó Ethan tras oír a los dos
-Después de varias discusiones en todos los niveles del grupo aparentemente Roy convenció a Marlene aunque a duras penas, con la condición de que él vigilaría de cerca a Sasha, quien entonces estaba en sus veinte; creía que era corregible todavía… pero fue poco después de que se tomara la decisión que ocurrió lo que todos ya saben… el asesinato de Roy… -momento en que hubo un breve instante de silencio entre todo; pese a que la gran mayoría del grupo actual sólo había oído de él, todos lo tenían en una buena posición, o al menos lo recordaban como alguien respetable –después de su muerte todas las oportunidades de Sasha de unirse al grupo fueron sepultadas, y se tuvo que ir… ella nunca lo quiso admitir, pero estuvo a punto de irse del grupo ese día, y de haberse ido Roger la habría seguido… después de que se decidiera que no se le admitiría en los Luciérnagas además algunos del grupo se sintieron decepcionados por todo lo que habían perdido en cuestiones de armas y hombres así que decidieron irse también… fueron tiempos tensos y el grupo bien pudo haber encontrado su final en ese mismo día… pero ya ves… perdimos una oportunidad de oro aunque cuestionable, hombres de nuestras filas y a nuestro líder, pero continuamos en pie
-¿Qué fue de Sasha? Fue hace bastante tiempo así que entendería si me responder que no tienen idea
-Volvió a sus andanzas en lo que hacía, y conociéndolo debe seguir haciéndolo: lo último que supimos de él fue que reconstruyó su organización y planeaba continuar con su vida… así que se podría decir que en esa ocasión fue Roy quien estuvo equivocado… él no cambió… y no quiere saber nada de nosotros; nos culpa de haberlo separado de su hermana
-Tú sabes por qué yo apoyaba a su admisión –comentó entonces Walter, saliendo de su silencio –cuando aún vivía en Newport mi hermano se unió a un grupo que se dedicaba a asaltar casas y robar todo lo que pudieran: lo hacía para sobrevivir… yo nunca lo perdoné por lo que hizo, pero sabía que lo hacía por mí, para darme el pan que necesitaba para sobrevivir… hasta que yo me uní a los Luciérnagas y él sintió vergüenza de ser mi hermano por lo que había hecho: cuando había empezado todo nosotros habíamos visto a Marlene y su grupo como superhéroes de cómics, pero los veíamos tan lejanos, hasta que yo en vez de dedicarme a robar y matar fui contactándome de Luciérnaga en Luciérnaga hasta llegar con ella y pedir permiso para unirme… él quiso unirse pero así como conmigo sintió vergüenza de sí mismo como para unirse al grupo e intentamos llevar una vida honesta, saliendo yo de vez en cuando en misiones… hasta que un día mientras hacíamos fila para comprar con nuestras tarjetas de racionamiento un militar le dio un disparo en el pecho frente a todos, para luego rematarlo en el suelo antes de que yo pudiera ponerme en medio… lo habían identificado por fotos que le habían tomado hacía meses cuando aún se dedicaba a aquella vida… Si Roy creía que Sasha podía cambiar es porque era posible… tan sólo él no había llegado a esa instancia todavía: lo que para mi hermano había sido verme unirme a nuestro grupo de héroes quizá para él era otra cosa… pero después de tanto tiempo ya no hay nada que hacer… fue una oportunidad de saber si podía cambiar que perdimos para siempre, y hasta el día de hoy me lamento…
-Fue al poco tiempo que yo llegué con mi unidad –agregó Ray –ahí nos conocimos y él pidió una transferencia a Marlene
-Honestamente siempre pensé que idealizaban mucho a Roy –comentó Chloe –pero independiente de si estaba equivocado o no con Sasha, todo esto me ayuda a humanizarlo más… nunca lo conocí así que nunca sabré bien cómo era en realidad claro está…
-Pocos lo conocimos –respondió George –se fue muy pronto… pero todos los que alcanzamos a conocerlo lo recordamos bien…
-Yo conocí a un luciérnaga viejo que había estado en aquel entonces –agregó Ethan, recordando su episodio en Boulder –su nombre era Jason Butler, bastante viejo por ahora
Fue entonces que notó que Ray, Walter y George, los miembros más viejos de los que estaban ahí, abrieron los ojos en sorpresa al oír tal nombre.
-Jason… -vocalizó George – ¿lo conociste? ¿Cómo está?
-Está bien… tiene su grupo… y la última vez que lo vi iba camino a Canadá, huyendo de los militares
Pudo ver cómo los tres permanecieron quietos sin moverse los ojos, casi sin pestañear, mientras respiraban en sus puestos, todo esto mientras los demás los miraban aún más confundidos que Ethan.
-¿Jason… -articuló Walter, desde su asiento –yéndose del país?
-¿Qué fue lo que pasó? –preguntó Ray, aunque hacia nadie en especial, mientras George seguía en silencio
-¿Pasa algo? –preguntó Ethan, confundido
Tuvieron que pasar al menos unos cuantos segundos antes de que uno se decidiera a responder.
-El viejo Jason jamás dejaría este país –dijo George –incluso cuando se separó del grupo dijo que se quedaría en este lugar hasta su muerte… que aquí había obtenido todo lo que tenía en su vida y que por eso jamás se atrevería a pisar otro suelo
Fue entonces que notó que Ray bajó los hombros lentamente en señal de que estaba entendiendo qué había pasado.
-¿Sabes qué pasó con dos personas de su grupo? ¿William y Ellen?
Fue entonces que el golpe le llegó a Ethan, e inmediatamente recordó la ballesta que tenía en su mochila, la cual a esas alturas la llevaba más como un trofeo que como un arma.
Se echó levemente hacia atrás, en silencio, mientras los tres esperaban una respuesta impacientes, mientras el rojo del fuego se reflejaba en las pupilas de cada uno, acentuando el interés que tenían.
Y fue entonces que una imagen volvió a su mente: de él escondiendo el destino de Anna a Liz.
-William se separó de Jason y se volvió un cazador… luego fue expulsado de la ciudad que controlaba por los militares de O'Connor y en su viaje al oeste se encontró al grupo de Jason, sólo que entonces mató a Ellen; Jason en respuesta atacó al grupo de William y todo culminó en su muerte… luego de eso me separé del grupo de Jason
-¿Cómo… -preguntó George –sabes… eso?
-El grupo de cazadores al que me uní… en Indiana… era liderado por William
Fue entonces que, a la vez que los demás, Ethan entendió el motivo de Jason: ya no le quedaba nada de lo que ese país le había dado, que era William y Ellen, por lo cual ya no tenía un motivo para seguir apegándose a esa tierra. Y pudo entender de inmediato que todos concluyeron, conectando puntos con la conversación que habían tenido el otro día, que él había sido quien había matado a Francis; el ambiente se volvió tenso.
-Cómo son las cosas –dijo Ray –William apoyaba a Roy en el tema de Sasha… y al final terminó siendo tal y como él
-Ray, ten respeto por Jason –le corrigió George
-¡Pero si fue él mismo el que decidió atacar a su grupo por haber matado a Ellen!
-Tranquilos los dos –los interrumpió Ethan, recordando que era el líder del grupo –estamos simplemente conversando
Ambos se tranquilizaron, no obstante pudo ver en la mirada de los tres que en sus mentes estaban con la idea de que él lo había matado, lo cual era cierto. Era complicado, pero en todo momento Ethan estuvo consciente de que lo que había hecho había estado bien; el mismo Jason había estado ahí después de todo.
-Chicos –intervino finalmente Claire, integrándose a la conversación después de haber sido oyente –creo que es mejor que vayamos a dormir
Ethan la miró y asintió, dando la señal para levantarse y guardar las cosas, pero la conversación que habían tenido lo acompañó hasta su saco, mientras intentaba conciliar el sueño.
Y de nuevo se sintió alienado en el grupo que era su nuevo hogar, extrañando un sentimiento que había sentido por última vez el día que había pisado Salt Lake City.
Y por primera vez se preguntó si encontraría lo que buscaba, fuera lo que fuera, como el líder de los Luciérnagas.
Quedaban uno o dos días para llegar a Colorado Springs.
Cualquier review o comentario se agradece, para saber cómo voy encaminando esta historia, ¡gracias!
