*CAP.14: "TRISTURA"*

SILVIA

En cuanto Pepa soltó a Verónica, sentí una sensación de alivio increíble. Sabía que iba a soltarla, que haría lo correcto, confiaba en ella… pero sólo de pensar que podría no haber sido así… me aterrorizaba la idea de pensar en lo que les podría haber pasado a las dos.

Me acerqué a Verónica y le chillé que se largara de allí, lo último que necesitaba Pepa era que su presencia la alterara aún más de lo que ya estaba. Cuando se fue, me giré para buscar a Pepa, pero esta ya estaba caminando en la dirección opuesta a nosotras, para perderse en la oscuridad. Paula y Sara me miraron.

Silvia-Os importa si…?

Sara- Ve con ella ( Sonrió )

Silvia-Gracias ( Echando a correr )

Avancé calle abajo, buscándola. Cuando ya llevaba unos cuantos metros más recorridos, empecé a pensar que había perdido su pista… hasta que pude distinguir, a lo lejos, su figura sentada en un banco, a oscuras. Entre algunas dudas, caminé hasta allí, y me senté a su lado.

Al sentirlo, levanto la cabeza y me miró extrañada.

Pepa-Qué…qué haces aquí?

Silvia-Buscarte

Pepa-Silvia, si vienes a decirme que lo que he hecho es horrible, que soy una psicópata… ( Suspiró ) Puedes ahorrártelo porque yo ya lo sé… entiendo que te dé asco, yo también me lo doy y…

Silvia-Eh, para! ( Dejó de hablar ) No he venido a decirte nada de eso, y mucho menos me das asco

Pepa-Entonces?

Silvia-Sólo quería ver como estabas… ( Miré mis manos, avergonzada )

Pepa-Pues… mal. No sé que estoy haciendo, me estoy volviendo loca… ( Tapándose la cara con las manos )

Quise acercarme a ella, abrazarla… pero recordé que ella me había advertido que no quería que la tocase, así que me eché atrás.

Pepa-Esto es una locura…

Silvia-El qué?

Pepa-Todo, todo esto… mi vida, es una locura. No tiene sentido ( Abrí la boca ) y no me digas que sí lo tiene, porque no es así… qué voy a hacer ahora Silvia? Qué va a hacer Duna? Cómo voy a aparecer en esa puta casa sabiendo lo que ha pasado en el Instituto, que no voy a poder volver…?

Caí en la cuenta. Ella no sabía nada de lo que había pasado… si no hubiera sido tan terca… Le hablé con una voz pausada y tranquila.

Silvia-Pepa, eso no es así, mi padre no ha creído a Verónica, lo de Duna y tú… ( Me costó decirlo ) vuestro… " secreto ", está a salvo.

Me miró con los ojos muy abiertos… supuse que se estaba sintiendo estúpida por todo lo que había armado sin necesidad de hacerlo.

Pepa-Cómo..?

Silvia-Joder, Pepa! Intenté decírtelo, pero no me escuchaste!

Pepa-Dios… ( Golpeando su frente ) Soy una imbécil! Y.. qué ha pasado, cómo..?

Silvia-Esta mañana, cuando me viste abrazar a Verónica… no lo estaba haciendo por gusto, aproveché el acercamiento para robarle el móvil donde tenía el vídeo, y para cuando fue a enseñárselo a mi padre… ese vídeo ya no existía ( Sonreí )

Pepa-Estás segura? ( Asentí ) Y si lo tiene guardado en algún otro lugar o …?

Silvia-Lo tiene, en su ordenador ( Me miró asustada ) Bueno… lo tenía, ya no ( Sonreí )

Pepa-Qué quieres decir?

Silvia-También me encargué de eso ( Sonreí )

Pepa-Tú sola? ( Asentí ) Cómo?

Silvia-Pues…

Me daba vergüenza contarlo, ya que no era un acto propio de mí, ni del cual pudiera sentirme orgullosa… aunque en esa ocasión, en el fondo si lo estaba.

Silvia-Resulta que cierta macarra que solía colarse en mi habitación escalando una tubería, me dio la idea

Pepa abrió mucho los ojos y, por primera vez en toda la conversación, sonrió. Yo miraba hacia abajo.

Silvia-Así que después de colarme en su habitación, vacíe una botella de agua entera en su portátil… y… luego lo pisé … varias veces… ( Avergonzada )

Pepa-No te creo ( Sonriendo )… en serio? ( Asentí ) Qué fuerte, no me esperaba eso de ti ( Divertida )

Silvia-Ni yo…

Pasamos unos segundos en silencio, mirando cada una a un lado… hasta que nos miramos, y empezamos a reírnos. Unos instantes después, cuando la risa tonta se fue, me miró…

Pepa-Silvia… gracias

Silvia-Por qué?

Pepa-Por todo lo que has hecho, me has… nos has salvado

Silvia-No tienes por qué darme las gracias Pepa… te lo debía, todo esto ha sido por mi culpa…

Pepa-Ya te dije que no fue tu culpa

Silvia-Me da igual, si te hubiera creído desde un principio… ( Suspiré )

Pepa-Somos un desastre, eh… ( Mirando al suelo )

Silvia-Y tanto… ( Miré el reloj ) MIERDA!

Me levanté de golpe, al darme cuenta de la hora que era… cerca de la una y media de la mañana… si hubiera sido un fin de semana, no hubiera habido problema… pero al día siguiente tenía clase, y para más INRI, me había dejado el móvil en casa. Pepa también se levantó sobresaltada.

Pepa-Qué pasa?

Silvia-Joder! Mira que hora es! Mi padre me va a matar! ( Agobiada ) Tengo que irme Pepa, o me voy a meter en un lío ( Eché a andar )

Pepa vino corriendo tras de mí, y me bloqueó el paso.

Pepa-Espera, espera!

Silvia-Pepa, de verdad que tengo que irme!

Pepa-Tranquila! Vamos a ver pelirroja ( Sonreí cuando me llamó así, pero ella rectificó rápidamente ) … Silvia, dos cosas. Una, por ahí ( Señalándome hacia donde yo iba ) no se va a tu casa, y dos… tengo la moto cerca de aquí, te llevo yo y así por lo menos ganas algo de tiempo

Silvia-Gracias ( Sonreí, aunque algo agobiada aún )

Pepa-Vamos

Corrimos durante un par de calles, hasta llegar a la moto de Pepa. Cuando nos subimos, me tendió su casco.

Silvia-Y tú?

Pepa-Sólo tengo ese, no tenía preparado ser tu chofer hoy ( Sonreí ) Agárrate.

Para no incomodarla, me agarré a la parte trasera de la moto… aunque en realidad hubiera deseado abrazarme a ella… pero no podía ser, recordé no sólo que ella lo quería así, sino también la promesa que me hice a mí misma.

Cuando llegamos a mi casa, las luces del salón estaban encendidas… empecé a temblar sólo de imaginarme la que me iba a caer. Yo nunca discutía con mi padre, nunca le defraudaba… y haberlo hecho por primera vez, me asustaba. Le tenía demasiado respeto. Pepa se bajó de la moto, y yo detrás de ella. Me quité el casco y se lo entregué, supongo que pudo ver en mi cara el temor.

Pepa-Silvia… no te preocupes, no creo que se enfade tanto, tú nunca haces estas cosas.

Silvia- Tú no le conoces…

Sonrió de medio lado para contestarme… supongo que algo así como que le conocía de sobra. Bien pensado, ella se había enfrentado a mi padre más que ninguna otra persona en el mundo.

No llegué a saber que iba a decir, ya que mi padre abrió la puerta de la entrada tras vernos llegar por la ventana.

D. Lorenzo- Silvia!

Aunque en un primer momento mostró preocupación, pude ver que en el fondo estaba enfadado. Vino hasta mí y me abrazó… yo temblé presa de los nervios.

D. Lorenzo-Se puede saber donde te habías metido? ( Enfadado ) Qué horas son estas de llegar?

Silvia-Papá, yo…

D. Lorenzo- Ni papá ni nada! Te crees que puedes saltarte las normas de esta casa cuando quieras? Sabes lo preocupado que estaba?

Estaba tan enfadado y preocupado, que pareció no darse cuenta de que había alguien más en esa escena. Pepa me miró fijamente… en sus ojos pude ver que lo estaba pasando mal al ver como mi padre me reprendía.

Pepa-Don Lorenzo! ( Mi padre se giró, y al fin se percató de su presencia ) No ha sido su culpa, ha sido mía.

La miré interrogante… estaba loca? Por qué hacía eso? No se daba cuenta de que lo que para mí iba a ser una simple bronca sin más consecuencias, para ella sería un problema importante?

D. Lorenzo- Cómo dice? ( Furioso )

Pepa- Que estábamos la gente de clase en un parque, y ella se quería venir hace unas horas pero… yo no la dejé ( Tragó saliva )

D. Lorenzo- Cómo que no la dejó? ( Se soltó de mí, para encararse con Pepa ) QUÉ COÑO LE HA HECHO A MI HIJA, ANORMAL?

Silvia- Papá! ( Tirando de él ) No me ha hecho nada!

Pepa- Ha sido mi culpa ( Ignorando todo lo anterior ) Estábamos lejos de aquí, y ella aún no sabe volver a casa desde algunos sitios y… y yo la prometí que la traería, y cuando llegó la hora ella insistió, pero … yo no quise, y… la he traído ahora, no.. no es su culpa, es mía.

Mi padre se enfureció aún más, se encaró con Pepa, y esta, soportó estoicamente el lamentable discurso de mi padre

D. Lorenzo- Pues claro que es culpa suya! Mire Miranda… de puertas para afuera del Instituto que yo dirijo, me da igual la mierda de vida que usted lleve! ( Pepa cerró los ojos durante unos segundos, y los volvió a abrir ) Pero ni se le ocurra meter a mi hija en sus putos problemas, me entiende?!

Pepa-Sí señor, lo siento

Silvia-Papá…

D. Lorenzo- Lo siente? USTED QUE VA A SENTIR! USTED NO SIENTE NADA, NO LE IMPORTA NADA! HACE LO QUE LE DA LA GANA, TODO LO QUE TOCA LO DESTRUYE! ( Pepa bajó la cabeza afectada ) AÚN ESTOY ESPERANDO EL DÍA A QUE ALGUIEN LE CRUCE USTED LA CARA Y LA META EN VEREDA ! ( Pepa cerró los ojos )

Eso pudo conmigo. Si me padre hubiera sabido todo lo que Pepa sufría en su casa se le habría caído la cara de vergüenza con ese comentario… supe que a Pepa le había dolido, y a mí… a mí se me rompió el alma con esa situación, viéndola bajar la cabeza, callarse la verdad y asumir una culpa que no era la suya.

No me hizo falta más para mandarlo todo a la mierda. Nunca me había enfrentado a mi padre por nada, aun sabiendo que no llevaba razón… pero esta vez no podía callarme, no podía permitir que dijera esas burradas, así que me metí entre Pepa y él.

Silvia-Basta, basta, BASTA!

D. Lorenzo-Pero hija, qué…? ( Impresionado )

Silvia-Déjala en paz! No tienes derecho a decir todo eso sólo porque te caiga mal! Tu hija soy yo, si tienes que decir algo sobre lo que ha pasado, dímelo a mí y ya está, pero a ella déjala en paz!

Mi padre me miró con la boca abierta… desde luego, no se esperaba esa reacción por mi parte, ni mucho menos… ni Pepa tampoco, aunque no pude ver su cara ya que le estaba dando la espalda. Mi padre, con un hilo de voz, me cogió suavemente del brazo y me dijo que entráramos en casa… antes de hacerlo, miré a Pepa que aún seguía ahí de pie, petrificada, y le señalé con la mirada mi balcón.

SILVIA

Pasé al salón con mi padre. Pude ver una gran contradicción de sentimientos en él en ese momento. Me senté en el sofá, con él a mi lado. Suspiré ante lo que se avecinaba.

D. Lorenzo- Vas a explicarme qué ha pasado?

Silvia-Pues… que me he entretenido de más, se me ha echado la hora encima y no me he dado de lo tarde que era y…

D. Lorenzo- No me refiero a eso

Silvia-Entonces?

D. Lorenzo- Me refiero a lo que acaba de pasar ahí fuera Silvia…

Silvia-Estabas siendo injusto, papá…

D. Lorenzo- Injusto? Desde cuando te llevas tan bien con Miranda?

Silvia-Es eso lo que te preocupa? ( Asintió ) Es que ese no es el problema papá, el problema es que no te das cuenta de que no tienes derecho de tratarla así, ella no te ha hecho nada

D. Lorenzo- Que no me ha hecho nada? Hija, por Dios! Lleva amargándome la existencia desde el primer día que puso un pie en ese instituto!

Silvia-Y eso te da derecho a soltarle todas esas burradas? ( Suspiré ) Mira… sé que te he hablado mal, y me arrepiento, pero… ella no ha tenido la culpa. La culpa ha sido mía, yo he sido la que ha actuado con irresponsabilidad, además… tu hija soy yo, por qué no me dices todas esas cosas a mí?

D. Lorenzo- Porque tú no eres como ella

Silvia-Y cómo es ella? ( No dijo nada ) Si no la conoces papá, no has visto nada de ella

D. Lorenzo- He visto lo suficiente,… Silvia hija, no le importan las reglas, no le importa nada, hace siempre lo que quiere, lo que se le antoja a cada momento pasándose por el forro de los cojones las normas! No te das cuenta?

Silvia-Vale, y eso por qué no se lo dices en el Instituto? Porque no tiene nada que ver con lo que ha sucedido esta noche… y además, eso de que estás deseando que alguien le cruce la cara… papá! ( Indignada )

D. Lorenzo- Bueno… quizá en eso me he pasado, sabes que yo no desearía algo así a nadie…

Silvia-Lo sé ( Cogí sus manos ) Eres mi padre, y te quiero… pero no puedes hacer esas cosas, no puedes ser tan bruto...tú no conoces su vida como para decir algo así… entiendo que no te caiga bien, y es verdad que hace cosas que no están bien… pero te has pasado papá…

D. Lorenzo- No sé, quizá tengas razón… lo siento…

Silvia-No es a mí a quien tienes que decirle eso

D. Lorenzo-Ah, no! ( Soltó mis manos ) De ninguna de las maneras me voy a humillar yo ante la despotenciada!

Silvia-Papá! ( Con los ojos en blanco )

D. Lorenzo – Está bien… está bien… mañana hablaré con ella ( A regañadientes )

Silvia-Gracias ( Sonreí )

Besé a mi padre en la mejilla… en el fondo era un cacho de pan, su problema es que se dejaba llevar demasiado por las apariencias. Le di las buenas noches y caminé hacia la escalera, cuando oí su voz a mi espalda.

D. Lorenzo- Eh, eh, señorita!

Silvia-Mierda… ( mascullé )

No había colado.

D. Lorenzo- Una cosa no quita la otra, y esta noche me has desobedecido. Estás castigada sin salir.

Para mal de mi padre, sabía perfectamente como controlarle. Me giré con mi mayor cara de pena, miré al suelo…

Silvia-Jo, papá… que no ha sido a posta…

D. Lorenzo- No, no me hagas pucheritos… ( Le miré " entristecida ) Silvia Castro, no uses el chantaje emocional con tu padre! ( Miré al suelo, apesadumbrada )… está bien, pero sólo por esta vez! ( Me tiré a él tras un gritito de alegría, abrazándole ) Vale, vale ya! Anda, tira para la cama, que no son horas y a ver quien te levanta mañana!

Silvia-Te quiero ( Sonriendo )

D. Lorenzo- Y yo hija, y yo… anda, vamos…

Estuve haciendo tiempo en el baño, hasta que calculé que mi padre ya estaría acostado, o por lo menos, con los tapones para dormir ya puestos…. Así que, fui hasta mi cuarto preguntándome si Pepa me habría hecho caso, y estaría allí.

Abrí la puerta de mi cuarto… y no vi nada, estaba a oscuras. Cerré, echando el cerrojo detrás por si las moscas… y me quedé en silencio.

Silvia-Pepa…? ( Susurré )

Pepa-Estoy aquí ( Susurró )

Sonreí ante eso. Cuidadosamente, caminé hasta la mesilla de noche que se encontraba al lado de mi cama, y prendí la luz… ni hecho a posta. Estaba doblada sobre mí misma para llegar a la lamparita… y mi cara estaba a pocos centímetros de la de Pepa, que se encontraba sentada en el borde de mi cama. Me quedé unos segundos así, hasta que ella se apartó un poco…. Yo también lo hice, se levantó, dio unos pasos, y se apoyó en una de las paredes cercanas al balcón.

Pepa-Lo siento ( Señalando mi cama ) Te estaba esperando de pie, pero como tardabas tanto pues…

Silvia-No seas tonta, no pasa nada ( Sonreí, pero ella no me correspondió )

Me senté en la cama, lo más cerca que pude de su posición, y tras algunos segundos incómodos…

Silvia-Por qué has hecho eso?

Pepa-El qué?

Silvia-Ya sabes de que te estoy hablando… mi padre.

Pepa-No sé… a mí me da igual que me grite, siempre me ha odiado… no quería que te gritara a ti, supongo que a ti si que te afecta.

Silvia-Él no me hubiera gritado… se hubiera quedado en una simple discusión Pepa, no hacía falta que…

Pepa-Es igual, de verdad

Silvia-No, no lo es… siento que hayas tenido que escuchar todas esas cosas… horribles que te ha dicho, y aunque creas que no, él también lo siente.

Pepa bajó la cabeza unos instantes, después me miró con su típica pose de brazos cruzados.

Pepa-No importa Silvia, en serio… al fin y al cabo es la verdad

Silvia-No lo es!

Pepa-Claro que sí ( Sonrió amargamente ) No te preocupes… él no me soporta, y lo entiendo, ha pensado que te había hecho algo y se ha puesto nervioso… es normal, es tu padre ( miró hacia otro lado )Tienes suerte, ya me gustaría que alguien se preocupara así por mí …

Silvia-Yo lo hago

Dije esto mirándola, aunque ella no lo hacía. Vi como aquello último le había incomodado…

Pepa-Silvia…

Me levanté y fui hasta ella, manteniendo una distancia física.

Silvia-Oye, no te preocupes, vale? Todo se va a arreglar…

Sacudió su cabeza y evitó el tema.

Pepa-Da igual. Sólo he subido para darte las gracias otra vez por lo que has hecho

Silvia-Ya te he dicho que no tienes por qué darlas… Pepa… yo…

Me acerqué a ella, pero retrocedió.

Pepa-Silvia, es mejor que no

Silvia-Que no qué..?

Pepa-Ya lo sabes. Yo… estoy muy agradecida por tu ayuda, pero todo lo que ha pasado con Verónica…

Silvia-Te he dicho que lo siento ( La interrumpí, triste )… he sido una imbécil pero…

Pepa-Silvia ( Interrumpió ) No te estoy echando nada en cara, simplemente… todo lo que ha pasado, me ha hecho pensar… déjame terminar, vale? ( Asentí ) Yo te aprecio mucho pero…

Aquel " Te aprecio " se clavó en lo más hondo de mi alma… que me apreciaba? Simplemente? Por qué no podía quererme?

Pepa-… tú y yo no podemos estar juntas porque…

Silvia-Ni siquiera como amigas? ( A punto de llorar, ella negó, seria )

Pepa-… tú y yo sólo sabemos hacernos daño, y tú lo sabes… si miras atrás, y eres sincera contigo misma… lo sabes. ( Bajé la cabeza ) Yo no quiero hacerte más daño del que te he hecho, que ha sido mucho… y tampoco puedo permitirme que tú me lo hagas en estos momentos…

Silvia-Por qué quieres echarme de tu vida? ( Dolida ) Es porque no quieres que vea algo? Pepa, ya lo he visto todo!

Pepa-No sé a qué te refieres ( Esquiva )

Silvia-A qué me refiero?... a esto.

Tiré de una cadena de plata que rodeaba mi cuello, y que bajo la camiseta escondía su anillo… Aquel que encontré en ese horrible lugar… lo desenganché de la cadena y se lo tendí. Su cara reflejó una gran sorpresa.

Pepa-Mi anillo… por qué lo tienes tú? Dónde estaba? ( Sorprendida )

Silvia-Lo encontré en la sala en la que estuviste a punto de morir, al lado la camilla que ocupaste ( Seria )

Pepa bajó la mirada rápidamente.

Pepa-No sé de que me hablas

Silvia-Pepa, por favor…! ( Indignada )

Pepa-Déjalo! Por favor!

Silvia-Lo vi Pepa, lo vi todo! Sé lo que está pasando!

Pepa-Entonces, si lo sabes… ( Me miró ) Si lo sabes, sabrás que es mejor que no hagas nada si no quieres que aquello … que esto ( Señaló sus cortes ) se repita.

Me dejó sin palabras, no supe que contestar.

Pepa-Por favor… déjalo estar ( Suplicante )

Silvia-No puedes pedirme eso

Pepa-Si realmente me quieres, harás lo que te pido ( Tajante )

Silvia-No! ( Suspiré ) No juegues con eso!

Pepa-Por favor… déjame hacer las cosas a mi manera, no entiendes que si os metéis, la que puede salir malparada soy yo? Es eso lo que quieres? ( Calmada )

Silvia-No… claro que no… ( Entristecida )

Pepa-Pues ya está… por favor… ( Asentí, aunque no convencida ) Tengo que irme ya…

Se giró para abandonar mi habitación por el balcón.

Silvia-Espera! ( Se giró ) Esto… es tuyo

Le tendí el anillo, ese que me había acompañado durante tanto tiempo, que había llevado pegado a mi corazón… ese que había cogido tanto significado para mí. Negó, esbozando una pequeña sonrisa.

Pepa- Es tuyo, te lo regalo

Silvia-Gracias… ( Con un hilo de voz )

Pepa- No tienes por qué darlas ( Divertida, parafraseándome ) Así tienes un recuerdo mío…

Silvia-Entonces… se acabó? ( Con lágrimas en los ojos )

Miró hacia abajo, y tras unos segundos… me miró a mí, y asintió lentamente, sin palabras. Fue hasta el balcón, y antes de irse volvió a girarse para dedicarme unas últimas palabras que me rompieron por dentro.

Pepa- Cuídate ( Amargamente )

Y sin más, desapareció en la oscuridad. Me tumbé sobre la cama, con las luces encendidas y el anillo aún entre mis manos… y unas tímidas lágrimas, que habían luchado por salir durante toda la conversación, por fin se derramaron.

Yo también había deseado eso, acabar con nuestra… relación, si podía llamarse así, pero… oírlo de su boca era increíblemente doloroso. Intenté aparcar todo ese dolor, todos esos pensamientos…

No sabía que iba a pasar, si realmente se había terminado, supuse que sí pero… estaba segura de algo, la promesa que le hice había caído en saco roto. No iba a abandonarla a su suerte… no permitiría que todo el trabajo que había… bueno, habíamos realizado hasta ahora a sus espaldas, muriera.