El agua estaba bien fría y obscura como lo veía Anko mientras caminaba desde el fondo. Si no fuera que ella estaba usando su chakra junto al sello maldito su cuerpo no hubiera sido posible sobrevivir a la presión y temperatura de ser sumergida por mucho tiempo. Su unica defensa para el duro viaje fue una máscara para el agua que tenía un visor para la oscuridad y un abrigo morado que estaba cubriendo su cuerpo muy apretado para defenderse de la agua fría. Para una persona normal esto sería la muerte seguro al ser por la fuerza del agua y junto a la temperatura que había, pero Anko ya no era una kunoichi normal ya había ascendido ya un alto nivel desde las incursiones convirtiéndose en algo más humano.

Se había convertido en una Taimanin.

Su misión consistía en una infiltración a una vieja base que fue abandonada de las incursiones que ha sido usada recientemente, el objetivo era descubrir la razón por la que quienes están usándola otra vez y para que uso.

Anko deseaba ya salir de las profundidades del mar. Estaba perdiendo la paciencia al caminar lentamente en condiciones muy extremas y su sello maldito se estaba activando al segundo estado poniéndola en riesgo de invocar si poder interno.

La Taimanin se movía rápidamente para alcanzar su objetivo deseando salir de la presión acuática, usando su visor de visión nocturna ella sonrió al ver varios escombros de lo que parecía ser partes de barcos de carga todo destrozado y hundido. En frente de ella estaba el puerto donde sería su punto de entrada hacia la base enemiga, desde la profundidad ella pudo ver una parte de la recepción de barcos donde ella podría subir a la superficie.

Arrodillándose enfoco una gran parte de chakra en sus piernas hasta reunir una cantidad satisfactoria dio un gran salto que la ayude salir de la profundidad. En su asenso ella subió lentamente hasta que su cabeza salió poco a poco a la superficie. Tenia que moverse lentamente para no atraer la atención de ninguno sumergiendo parte de su cabeza para que si vista no estuviera obstruida.

`Tengo que salir del mar, aun con mi chakra el frio ya me está empezando a afectar' pensó Anko mientras nadaba hacia el muelle de repente ella paro justo cuando iba a trepar cuando noto un par de figuras paradas justo arriba, inmediatamente se sumergió mas para pasar desapercibida. Eran orcos de baja estatura vestidos con armadura negra que resaltaba con su piel gris, ambos tenían un par de mazos hechos de huesos que al parecer estaban cubiertos de sangre. Cuidadosamente se movió mas cerca de lo que pudo y logro oír la conversación de ambos orcos.

``carajo no puedo creer el desastre, perdimos muchos juguetes gracias a esos estúpidos´´ dijo in orco que se movía al lado del otro

`` Si y tardaran días para que lleguen mas para remplazar los que mataron´´ contesto el otro mientas sostenía su mazo `` ahora nomas hay pocas putas y muchas vergas que no podrán con todos, morirán si sucede lo mismo´´

`` Exacto! y ahora esos malditos lo pagaron por ser muy rudos aunque es de esperarse de la carne humana´´

`` Pueden ser débiles pero saben muy bien hahaha!´´ contesto el otro orco mientas sostenía su estomago

``Pudiste ver de lo que acaban de traer? , he visto a los hermanos cargando un ataúd y lo manejaban como sus vidas dependieran de ello´´

``Cállate que nos pagan por cuidar y no por preguntar. Mientras no den mas juguetes para jugar estoy feliz con que me pagan así jejeje!´´

Anko había escuchado lo suficiente para saber a lo que ellos se referían. Habían matado a esclavas sexuales de tanta violación reconociendo el término de juguete sexual desde el punto de los orcos, tanta acción sexual a un humano de parte de estos demonios puede causar la muerte en un clímax doloroso no digno para la muerte.

Moviéndose a mitad del muelle Anko preparaba su ataque para librarse de estos guardias y empezar su infiltración, junto sus manos y formo un símbolo con sus dedos , al separar sus brazos lanzo su ataque.

``Kinzoku no hebi kōgeki´´ (Ataque de serpientes metálicas)

Por cada brazo de su abrigo salieron un látigo metálico cuya punta eran sables de metal que se movía por sí mismo a la voluntad de Anko. Ambos orcos no lograron de percatar su peligro cuando los látigos se enredaron en sus cuellos jalándolos hasta el fondo del muelle. Anko no le dio oportunidad para salir, después de que los látigos regresaran a sus mangas ella extendió los sables de armadura de guante y se impulso a cada orco cortándoles la cabeza.

Ambos orcos no tuvieron ninguna oportunidad ante Anko cuando ella se movió hacia ellos y les corto la cabeza de u solo ataque. La sangre empezó a salir lentamente por debajo del mar mientras sus cuerpos empezaron a flotar lentamente hacia la superficie.

Asegurando que los cuerpos fueran escondidos Anko salto al muelle y se movió mas cerca a la base de su objetivo. Era una estructura grande de varios pisos cuyas paredes estaban severamente dañadas logrando ver el interior y sus habitantes.

Logro esconderse cerca de unos escombros mientras vio la escena frente a ella. Había una larga multitud de orcos haciendo guardia alrededor del lugar dejando pocas opciones para entrar o salir sin ser descubierta.

Mirando mas pudo ver un campamento donde podía oír una mezcla de gemidos y gritos de placer con agonía. Moviéndose sigilosamente y escuchando algunos guardias logro llegar al punto donde se originaban ciertos sonidos. Una vez que tenía una vista quedo horrorizada. El campamento pequeño era una especie de brothel con muchas mujeres enjauladas como animales siendo penetradas por los orcos en todos sus orificios. El lugar tenía un olor fuerte de sexo bien sucio y desagradable viniendo también de los orcos, Anko odiaba pensar si ellos tomaban algún método de limpieza corporal siendo que el olor desagradable venia mas de ellos.

`` Oye tu!, ya estamos artos de dar la advertencia una vez más´´

Anko movió su cabeza afuera de la cobertura para ver un alboroto entre los orcos viendo que ya había terminado su ronda de sexo. varios orcos estaban discutiendo cercas de las jaulas donde estaban la mujeres encadenadas, al parecer algunas ya no podían respirar viendo como quedaban inmóviles y apenas podían moverse. Corriendo el riesgo ella se movió mas cerca por las jaulas que estaban cubiertas para facilitar su movimiento.

``Últimamente has estado jodiendolas hasta que mueran y apenas hay para todo el grupo´´ explico el orco más grande mientras empujaba al que le estaba hablando `` ya no hay más que unas diez y no traerán mas por un tiempo!, así que como última advertencia más vale que cuando regresemos no queden muertas o serás la cena ´´

Sintiendo la tensión de los orcos ante la situación Anko vio el estado de las mujeres encadenas a lado de ella. Ya no tenían fuerzas para moverse ni espíritu para seguir viviendo siendo reducidas a nada más que juguetes sexuales para estos orcos.

Intentando salvarlas seria una pérdida de tiempo para ella considerando su misión era su prioridad más alta al momento, dando un respiro puso sus manos al cuello de una y apretó con fuerza para ahorcarla.

` Lo siento, pero tu muerte no será en vano´ Anko continuo apretando con fuerza hasta que sintió la vida de la victima extinguirse quitándole el sufrimiento que tuvo que soportar. Anko siguió haciendo lo mismo con las demás ahorcándolas hasta que murieran con ninguna dando poca resistencia en su estado físico, pero fue con la ultima que la miro y le suplico.

`` nooo, no .. Me... aahhh mateees´´ grito una esclava con suficiente conciencia al ver a Anko

`` Que es lo que dijiste mujer ´´ pregunto el orco detrás de la jaula mientras insertaba con fuerza su miembro dentro de ella

`Carajo!´ Anko actuó rápido hacia la ultima esclava tapándole la boa

``nmmm ememm ahmmm´´

Por un momento Anko se detuvo viendo los ojos de desesperación de la joven cuya vida la tomaría, en ellos tenían una historia trágica y triste con suplicas hacia Anko para su salvación. Anko simplemente volteo su cabeza fuera de su vista y usando sus dos manos le rompió el cuello quitándole la vida. Una vez terminado Anko salió del campamento sexual para evitar ser descubierta, regresando a su previo puesto y quedo viendo como se desencadeno el caos.

El grupo de orcos acababa de regresar al campamento de las esclavas. Pasaron varios minutos hasta que se oyeron gritos y rugidos adentro junto con varios que parecían muy enfadados causando una pelea entro varios orcos. Anko vio como el orco que estaba adentro estaba siendo atacado por varios del grupo anterior hasta que más se unieron para ayudarlo o matarlo. la furia de los 2 empezó a infectar a los demás que se volvieron salvajes causando una lucha entre todos.

`Ahora es mi oportunidad´ pensó Anko viendo que la mayoría estuvo en la pelea dejando muchas oportunidades para entrar.

corriendo rápidamente lejos de la multitud logro encontrar un acceso cerca de las rejas frente a la entrada principal donde se podía infiltrar, pero antes de entrar las rejas fueron abierta bruscamente por un ataque fuerte que obligo Anko que brincar lejos para evitar las rejas volaran hacia ella. Una vez a salvo Anko se escondió detrás de los escombros de la pared viendo un par de figuras enormes que iban hacia fuera.

Eran dos largas y grandes formas que caminaban lentamente hacia afuera soltando una aura fuerte cada una. Su físico era igual a la de los orcos pero más inmensa y con una pela más marón cuyo olor era bien putrefacto, Anko apenas podía soportar menos este olor que el de los anteriores orcos. Su vestimenta era apenas una yukata atada en su cintura que no cubría sus pechos y con solo u taparrabos que estaba expuesto a todo.

Sus rostros a diferencia de los orcos que era más demoniaco tenían similitud a un puerco lleno de suciedad y sudor, estaban molestos al ver el alboroto enfrente de ellos alzando sus grandes martillos al aire donde dieron con su fuerza al suelo.

En un solo golpe causaron un tremor que detuvo la pelea en frente de ellos lastimando a varios de los orcos que estaban peleando. Al ver cierto ataque de ambos Anko sintió un temor hacia ellos siendo de una raza más fuerte de los que ella había matado en el muelle. Un vistazo en la yukata pudo ver un símbolo similar que tenía el otro y lo reconoció inmediatamente, era la estrella negro-dorada que iba cayendo hacia la tierra y cuya marca simbolizaba la caída de todos.

Esos dos puerco-orcos eran miembros de Ochita Hoshi (La Estrella Caida) el grupo terrorista demoniaco que se formo después de las guerras de incursiones. No se sabía mucho de aquel grupo salvo que eran los sobrevivientes demoniacos más poderosos cuya intención era la destrucción y dominación del mundo humano. Hasta ahorita la fuerza Taimanin ha logrado contraatacar al cierto grupo en cada posible situación. Actualmente su base no ha sido descubierta por la red de espías de Ino pero lo seguro que no estaban escondidas en ninguna de las grandes ciudades.

Viendo que ambos estarían ocupados en mantener el orden Anko siguió su curso hacia la base logrando entrar mientras la puerta se cerró detrás de ella lo que llamo la atención de uno de los puercos orco.

``mmhhh... Que fue ese olor´´ dijo uno mientras olía con su nariz detrás de el `` juro haber olido a un humano, por un momento´´

`` déjalo Daruta, ha de ser un cadáver que estos animales violaron recientemente´´ dijo el puerco orco que tenia cicatrices en el brazo

`` tienes razón hermano Kurata, además es tiempo de enseñar a estos salvajes algo de disciplina´´ afirmo Daruta con un tono lleno de dureza

`` AL PARECER DEBIDO A LA FALTA DE SU DISCIPLINA NOSOTROS LOS HERMANOS GRAN PUERCOS LES ENSEÑAREMOS EL DOLOR POR SU INDICIPLINA´´ ambos gritaron mientras sostenían sus martillos en ambas manos listos para atacar `` PREPARENSE QUE SU CASTIGO COMMIENZA´´

Dentro de la base

Anko examino su entrono checando que no había ningún peligro alrededor. Una vez segura se movió a un lugar seguro para sacar su comunicador de su abrigo. Un avance de la tecnología logro tener comunicadores portátiles que podía llevar a cualquier lugar y con los ajustes necesarios la señal era potente.

`` Aquí Anko Mitarashi, ya he entrado´´

No tardo mucho que hubiera respuesta cuando la voz de Ino Yamanka respondió gentilmente con olivo.

`` Ah, Anko que alegría oír tu voz, dime tuviste algún problema entrando a la base?´´ pregunto Ino con un interés peculiar hacia Anko

`` No tanto salvo hacer algunos sacrificios´´ respondió la Taimanin Anko `` dime aun sigues en el mismo lugar o se marcharon dejándome sin ningún apoyo´´

Varios kilómetros en el mar dentro de un buque disfrazado de barco petrolero.

Ino Yamanka está en éxtasis estando relajada en su silla especial donde su cuerpo quedaba reclinado sin ningún movimiento. La Taimanin güera tenía puesto un traje azul con líneas metálicas casi revelador que parecía que lo hubieran pintado en su piel.

En su cabeza usaba un casco especial que lograba amplificar sus poderes de ninjutsu mental, aun mas conectado a las súper computadoras donde su mente se podía expandir a varios kilómetros.

`` Si mi querida aun estamos aquí esperando tu reporte.´´ Ino respondía mientras concentro su poder en la área previa donde estaba Anko `` puedo sentir varias muertes afuera de la base, dime tuviste que ver algo en ello´´

`` hice que se pelearan para facilitarme la entrada y la salida. Ya que termine no habrá mucha resistencia si me descubren.´´ Anko explico su plan mientras estaba en guardia.

`` Por lo que puedo sentir 2 grandes fuerzas andan acribillando a los orcos, se ven algo emocionados y peligrosos´´ Ino pudo sentir como los grandes puercos orco lograban matar a los orcos menores sin ninguna dificultad `` esos dos me preocupan su fuerza es imparable ´´

`` son miembros de Ochita Hoshi, al parecer la información era correcta algo anda pasando aquí para que ellos estuvieran involucrados en esa base sin valor´´ Anko continuo hablando lista para terminar

`` Tal vez trajeron algo adentro que ocuparan las instalaciones´´ Ino siguió viendo como ambos puercos estaban terminando la masacre dejando algunos vivos como advertencia. `` sugiero que te apresures Anko, ya van acabar esos dos y van a regresar adentro´´

``entendido, regresare contigo ya que descubra lo que andan tramando aquí´´ Anko concluyo cerrando su comunicador móvil, la Taimanin comenzó a investigar el primer piso de la base alejándose de la entrada

Afuera de la base

`` espero que hayan aprendido su lección, aguanten esos deseos hasta que lleguen mas´´ dijo Kurata mientras se alejaba de los sobrevivientes

Ambos habían terminado su masacre como una lección hacia los orcos que estaban peleando, de doscientos orcos ahora quedaban apenas unos 90 todos mal heridos. No tuvieron piedad mientras atacaban con sus martillos dejando puras huelas de sangre donde solía estar un orco.

Mientras regresaban a la base Daruta dio un codazo a su hermano llamándole la atención mientras abría la puerta para entrar, empezó a olfatear desde su nariz y se dirigió a su hermano.

`` Te lo dije, hay un humano aquí .Una mujer con un chakra maldito ´´

`` Si lo sabía, solo quería darle una ventaja antes de atraparla ´´ respondió Kurata con emoción `` ya había tiempo que no cazábamos así que aprovechemos esta oportunidad para darle una sorpresa´´

Ambos hermanos se vieron con una expresión de emoción y caminaron lentamente dentro de la base a buscar su presa. No querían adelantarse ya que deseaban descubrirla cuando menos se lo esperaba para disfrutar su rostro de horror.