Capitulo 3

-Shizuru... Oe.. Shizuru despierta.. -susurraba Natsuki no muy fuerte para no asustar a la otra chica...

-¿Que pasa Natsuki?

-Me.. me encuentro mal... -decía con una mano en su estómago..

-Ara... ¿Y eso? -preguntaba adormilada la otra chica, algo curiosa-

-No sé... me encuentro fatal... -de repente la chica se retorció en si misma y como pudo se fue al baño corriendo, dejando a la otra algo confusa, si hubiese sido la comida ella también se encontraría mal.

Volvió y se fue varias veces de la habitación al baño, y del baño a la habitación, cada vez que se acostaba tenia que volver a levantase porque la naturaleza le llamaba a la puerta, y volvia corriendo para no montar un desastre.

Lo único que se le ocurrió a Shizuru era prepararle un té a Natsuki, su cuerpo toleraba tan bien el té que seguro que si le preparaba alguno digestivo aquel malestar se le pasaría. Fue a la cocina y cogió los ingredientes luego fue a la mesilla del té y preparó uno con hierbas de té digestivas y lo llevo a la habitación donde ya Natsuki se encontraba tumbada con aún dolor de estómago.

-Ara.. te he preparado un té digestivo, es lo único que podría hacer que el malestar se te pase...

-Ogh dios Shizuru, ¿Un té?... -preguntó con resignación, sabiendo que si se trataba de aquello Shizuru la obligaría a la fuerza a tomarselo-

-Natsuki, ¿te recuerdo que estas en mi cuerpo?

-Sí, no hace falta que me lo recuerdes... -cogió el vaso de té y empezó a beber, al principio le pareció amargo, pero ahora se encontraba en el cuerpo de ella, y sus papilas gustativas estaban tan acostumbradas que no le costó el mínimo esfuerzo en tomarselo, aunque a ella no le gustase mucho-

-Gracias Shizuru...

-No es nada... ¿Ahora podrías decirme que comiste que le sentó tan mal a mi cuerpo? -dijo con una sonrisa apunto de convertirse en algún tipo de sonrisa sádica-

-Ehehehe... -rió nerviosa la peliazul... - Yo... ahahaha... Nadaaa... -decia esquivando la pregunta.. Disimulaba demasiado mal cuando mentía...

-Natsuuuki~

-V-Vale... p-pues.. fue.. Ramen instantanéo...

-Vaya que raro.. Eso no sienta mal a mi organismo...

-C-Con mayonesa.. -dijo juntando sus dos dedos indices en gesto de vergüenza e inocencia a la vez para que Shizuru no la matase- M-Mucha...

-¿Y que te dije sobre la mayonesa?...

-Eh... etto.. ehehehe.. verás es que.. pensé que por una vez.. no iba a pasar nada y... No volverá a ocurrir Shizuru!

-Nat-su-ki~ Si yo te digo algo... es por alguna razón...- pareció como si le brillasen los ojos de un rojo demoníaco-

-L-Lo sé... hahaha...

Se escucho un sordido rugido de estómago, esta vez no era Natsuki...

-Ehm.. ¿Qué pasa? Y-Yo ya me encuentro mejor..

-A-Ara... Natsuki... el té... ¿Te sienta bien?

-Ehm... no sé... no me viene muy bien al estómago, me hace ir bastante al baño...

-¿Por qué no me avisaste?

-¿Por qué lo dices? Lo supuse, casi nunca tomo té, si tomo demasiado.. pasa.. lo que pasa.. -dijo encogiendose de hombros- Ehm... -la miró y observó la mala cara de Shizuru, más bien su mala cara-

-Ara... Creo que voy al baño... -dijo disimulando-

-¡Eh! ¡Espera!

La ex-peliocre (ahora peliazul) aligeró el paso hacia el baño y cerró la puerta, no apareció hasta una hora después en la que Natsuki había intentado esperarla despierta, pero no pudo evitar dormirse y roncar como un oso.

-Ara... -salió del baño sonrojada y se acostó a su lado abrazandola y observando su rostro- Natsuki... eres tan linda... -sonrió y acarició su cara- Es una pena que no estés en tu cuerpo para poder observar tu carita linda descansando y... b-babeando... -susurró eso ultimo mirando el hilillo de baba que caía de su propia boca- Como se nota que eres tú... -susurró tumbandose a su lado y abrazandola-

-Eh! Coho mayones... Dhura..ran... zuru... -sonreía y se sonrojaba- Shi... mayo... hehehe... aca leche... -roncaba- lechera... ono... mo... -roncaba aún más- Quiero... Amo.. moyo... ra-ramen...

-¿Natsuki? -se incorporó intentando escuchar, ya que pensó que Natsuki le estaba diciendo algo y estaba despierta, pero no volvió a escuchar nada más coherente, sólo palabras sueltas en sueños, los ojos cerrados de la chica y la respiración tranquila, algo ruidosa- Ara... ¿Soñando? -sonrió y se sonrojo, mirándola con dulzura-

-Te quiero... -dijo en sueños y moviéndose, ahora estaba tumbada boca arriba, con la boca abierta, y una pierna en un sitio y la otra en otro, ocupando casi toda la cama-

-¿N-Nat...su..ki? -sus ojos se abrieron sorprendida- ¿A-A quien q-quieres? -respondió con el corazón latiendo, podía sentir como su corazón hacia acto de presencia en todo su cuerpo, incluso podía notar aquellos latidos en las yemas de sus dedos que acariciaban el abdomen de su propio cuerpo. Tenia miedo, tenia miedo de que respondiese que quería, o que dijese lo que siempre había dicho "Te quiero pero no puedo tener los mismos sentimientos que tu quieres que tenga".

-Dhuran...

-Natsuki... -Ese ataque de nervios había sido en vano, tanto para nada, sabia que quería mucho a su perro y que quizás era el único ser que había escuchado más incluso que ella aquellas dos palabras de Natsuki.- Ara.. Ara... me hice ilusiones para nada.. -dijo con una expresión triste y la volvió abrazar-

-Shizuru... -volvió a susurrar y a sonreír como una niña pequeña y dijo un inaudible "Te amo" que Shizuru no percibió-

A la mañana siguiente...

-Shizuru... -la chica abrazaba al vacío, parecía que estaba teniendo una pesadilla- Shizuru... Shizuru... -frunció el ceño- !SHIZURU! -dijo levantándose de golpe y bastante asustada.

Miró hacia ambos lados, Shizuru no estaba, había salido a algún sitio, ni siquiera la había notado irse, pero después un pequeño olor a café y a té mezclados le llegó a su nariz, eso reveló que realmente Shizuru se encontraba en la cocina preparando de nuevo el desayuno, bostezó, se incorporó sentándose en la cama y poniéndose las zapatillas.

-¿Shizuru? ¿Estás ahí?

-Ara... Sí estoy preparando el desayuno Natsuki...

-Ah, voy a ayudarte.. -fue hacia ella y por culpa de su subconsciente casi abraza a Shizuru por la cintura desde detrás, pero evitó aquello lo que provocó que la fría chica fuese a caerse encima de la Ex-Presidenta, aunque hizo un movimiento ágil y se dejó caer en el mueble de la cocina y agarró a Shizuru por la cintura.

-N-Natsu-ki... - susurró algo asustada su cintura se sentía agarrada, abrazada, y sobre todo protegida por ella, a pesar de que ella prometiese que siempre seria la protectora de la motorista-

-S-Shizuru.. Lo siento, me tropecé... -se incorporó y ayudó a la otra chica a incorporarse, a la cual se le había agolpado toda la sangre en la cara-.

-N-Nat... -balbuceó mirándola a los ojos muy nerviosa al igual que la otra.

Un brillo proveniente de donde las dos chicas habían tenido su marca de Hime las interrumpió.

-¿Eh? ¿Que cojones pasa ahora? - preguntó en voz alta mirando la cara de confusión de su propia cara que se estaba transformando poco a poco en su cara.

-Natsuki.. tú te estas... v-vuelves.. a...

No. No volvieron a sus cuerpos, parecía como si esa especie de pesadilla hubiese estado a punto de desaparecer.

-¿Por qué? Parecía como si fuese a terminar esta puñetera pesadilla! - gruñó con un tono molesto y dio un golpe seco con su puño en la encimera del mueble de cocina-

Shizuru se preocupó, en realidad era molesto estar en un cuerpo que no era el suyo, pero tenia que reconocer que no estaba descontenta estando en el cuerpo de Natsuki, en cierta parte le dolía que a Natsuki le pareciera una pesadilla, pero por otro lado comprendía que eso tampoco podía ser un sueño.

-Natsuki... tranquila.. conseguiremos volver a nuestros cuerpos – habló en tono calmado acercandose a la chica y apoyando sus manos en los hombros- eh?

-Uhm... -miro hacia ambos lados de reojo y miró a Shizuru- Pues quiero descubrirlo y quiero hacerlo ya -sentenció-

-Ara.. que impaciente.. -sonrió- Yo te ayudaré Natsuki, seria problemático si no volvieramos a nuestros cuerpos de forma permanente.

-No sé cuantas veces te he agradecido ya..

-No hace falta que Natsuki me agradezca lo que hago por ella, lo hago con gusto y es voluntario -sonrió Shizuru con un brillo en sus ojos, definitivamente se notaba cuando la castaña era sincera, y sonriendo en el rostro de la peliazul, esta podia saber con certeza si mentia o no-

-Shi-zuru... -sonrojadas sus mejillas al ver la mirada y sonrisa sincera de la peliocre, que ahora era peliazul, aunque en su interior ella, realmente no vio su propio rostro... sino el de Shizuru, pudo imaginarlo con total plenitud-