N/A: LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN, SOLO LA TRAMA! CHICOS! MIL GRACIAS POR LOS COMENTARIOS! ESPERO Y LES GUSTE ESTE CAPITULO Y SALUDOS A LOS INVITADOS SIN NOMBRE Y ESPECIALMENTE A KIMYKIMY01 Y LYNETTE P. BRODERICK MUCHAS GRACIAS, USTEDES ME ALEGRAN EL DIA. GRACIAS, Y ESPERO QUE LES AGRADE EL CAPITULO…
Capítulo 7.- Conflicto
-¿Estas segura de esto?-le pregunto Draco cuando la dejaban justo en la puerta del departamento de George Weasley, en el cual habían pasado aquella noche juntos.
-Sí, es lo menos que puedo hacer, Tori dile algo-le rogó Pansy a la rubia que miro a su esposo, que no estaba de acuerdo con haber aceptado aquello.
-Draco, ella ya tomo su decisión, deja de molestarla-le reprendió Tori, lazando una mirada molesta cuando toco la puerta.
-¿Nos hablaras por cualquier cosa, verdad?- le cuestiono justo cuando la puerta se abrió y George Wesley apareció.
-Todo va estar bien- el pelirrojo contesto sin siquiera saludar, solo se dispuso a tomar las cosas y adentrar la a la casa. Aún estaba demasiado sorprendido de que aceptara tan fácilmente irse a vivir con él.
-Voy a estar bien, no se preocupen-les contesto Pansy dedicándoles una sonrisa.
-Bien, nos veremos pronto Pans-le contesto Draco dándole un ligero abrazo al igual que Astoria.
-Te quiero Pansy-le susurro la rubia al separarse de ella. George les dedico una sonrisa con fastidio antes de cerrarles la puerta en la cara.
-Bien, te mostrare tu habitación-le comento, levitando el equipaje a una habitación- No sé si lo recuerdes pero esto era un pequeño departamento, tuve que hacer unas ampliaciones, una habitación para ti y él bebe-le comento mientras abría la puerta y le mostraba una modesta habitación con baño propio.
-Está bien lo que tu decidas-le dijo distante mientras entraba al cuarto y se sentaba en la cama suspirando-¿Puedo tomar un baño?
-No necesitas preguntármelo, de ahora en adelante esta será tu casa también-le dijo con frustración en su voz, por alguna razón le molestaba aquella actitud tan pasiva que tenía.
-¿He hecho algo que te moleste?-le pregunto Pansy dándose cuenta de la molestia en su voz, odiaba sentirse de aquella forma, pero era lo menos que podía hacer al no haberle dicho lo del embarazo y por haber provocado que perdieran a uno. Aunque todos, incluyendo el médico le habían dicho que no era culpa de nadie, ella no podía dejar de culparse. Es por eso que había aceptado irse a vivir con él y dispuesto hacer lo que él quisiera.
-No, no lo has hecho- negó con la cabeza y tomo una silla que estaba cerca para ponerla frente a ella y sentarse- Es solo que por alguna extraña razón, no me gusta esta actitud tuya.
-Lo sien...
-¡Deja de decir eso!-exclamo golpeando un brazo de la silla que hizo que la pelinegra se sobresaltara- Deja esta actitud, ¡No eres la única que perdió a un hijo!-le grito con furia antes de salir del cuarto azotando la puerta. Sabía que no debía haber dicho aquello, pero ni siquiera podía saber por qué le molestaba que estuviera de aquella forma con él, de acuerdo en todo lo que él decía, prefería mil veces a la Pansy Parkinson que conocía, altanera, arrogante y prepotente.
Se quedó unos minutos detrás de la puerta para ver si escuchaba algo, pero lo único que había podido escuchar fue el agua correr de la regadera, suspiro con cansancio, tenía que tratar de ser un poco más comprensible con ella. Miro su reloj que daban las 6, decidió que lo mejor que podía hacer era preparar la cena para ambos, pero un golpe en la puerta llamo su atención.
-¡Georgi!-exclamo Mel, entrando para abrazarlo con fuerza- ¿Dónde demonios te has metido?-le dijo con molestia, George suspiro al recordar que no había hablado con ella.
-Mel, tenemos que hablar- la castaña se congelo en su lugar, sabía que eso no era algo bueno.
-Te traje unos pasteles, espero te gusten-le dijo evitándolo y pasando hacia la cocina que conocía perfectamente.
-Esto termino Mel-le dijo sin ningún rastro de tristeza, la joven se giró a mirarlo con el ceño fruncido.
-¿Qué? Estas bromeando, te gusta hacer eso, buena broma amor-le dijo riéndose con nerviosismo
-No es ninguna broma, esto es enserio. Ni siquiera te quiero, no me interesas en esa forma y lo sabes muy bien- se acercó a ella para tomar los pasteles que había dejado sobre la mesa y se los entrego.
-Pero…pero creí que las cosas iban bien-le dijo comenzando a sollozar- ¿Qué cambio?
-Lo siento si te di esa impresión, pero no es así… - se acercó a la puerta y la abrió para que la castaña saliera, pero ella no se había movido ni un instante.
-No, si tú me dejas…yo ¡yo renuncio!-lo amenazo, cosa que hizo reír a George
-Está bien, de todas formas cerrare la tienda por unos meses-se encogió de hombros y le señalo la puerta una vez más- ahora por favor, vete- sabía que no estaba teniendo demasiado tacto con ella, pero no le importaba en lo más mínimo.
-¡Te arrepentirás de esto George!-le grito antes de salir del departamento con el rostro lleno de lágrimas. El pelirrojo suspiro al verla salir y cerrar la puerta.
-¿Está todo bien?-pregunto Pansy que salió del cuarto con una bata y una toalla sobre su cabeza, George la miro y pudo notar sus ojos hinchados, se dijo a si mismo que lo único que hacia últimamente era hacer llorar a las chicas.
-Sí, todo está bien, prepare la cena-le contesto caminando hacia la cocina dejando a Pansy a la mitad del pasillo. La pelinegra dio un grande suspiro antes de regresar al cuarto para ponerse algo más cómodo y secarse el cabello. Se quedó mirando su reflejo en el espejo, una vez que había terminado, ni siquiera se reconocía a ella misma, sentía como las lágrimas querían volver a salir y tuvo que tratar de hacer un esfuerzo para tranquilizarse, antes de salir para la cena.
-Apenas iba a buscarte-le menciono George cuando la vio entrar por la puerta- Ven, toma asiento-le retiro la silla para que se sentara.
-Gracias- le contesto Pansy una vez que tomo asiento-¿Qué es todo esto?- le pregunto mirando la mesa con asombro, en verdad se había esmerado preparando la cena.
-La cena, tienes que alimentarte bien-le contesto sentándose en el asiento frente a ella- Espero que te guste, no soy muy bueno cocinando-le comento tomando su tenedor para comenzar a comer.
-Sabe bien- le dijo cuándo tomo el primer bocado, George la miro no muy convencido cuando la escucho, pero no pudo evitar sonreír al ver que comía como si no hubiera comido en días.
-Tengo algo que decirte- Pansy dejo de comer para mirarlo con atención- Mañana invite a mis padres a comer- George pudo ver como el rostro de Pansy se tensiono al escucharlo.
-¿Tus, tus padres?- trago saliva -¿Qué crees que digan?
-No lo sé, la verdad. Supongo que estarán felices de saber que tendré un hijo…
-No creo que les agrade cuando sepan quién es la que lleva a su nieto-le dijo en voz baja, comenzando a preocuparse.
-Hey, descuida… aunque no les guste tendrán que aguantarse… no son tan malas y rencorosas persona como crees ¿Sabes? Ni yo lo soy…
-Pero…-quiso replicar pero un fuerte llamado en la puerta la detuvo-¿Esperas a alguien?-le pregunto algo nerviosa
-No-contesto el confundido cuando se levantó para abrir, su rostro se contorsiono todo cuando vio a su madre junto con Mel en la puerta. -¿Qué demonios mama?- pregunto molesto
-Lo siento George ¡Tratamos de detenerla!-grito Ron por el pasillo que venía junto con Harry y su padre.
-Molly, debes detenerte ahora-le dijo Arthur Weasley
-¡No! ¡Por Merlín George! ¿Qué es esa forma de romper con Mel?-le pregunto su madre con furia y adentrándose al departamento con los demás, solo para quedarse quieta al ver a la persona frente a ella, al igual que todos los demás
-¿Parkinson? –pregunto Ron y Harry al mismo tiempo que la vieron
-¡¿Qué hace ella aquí?!- pregunto Mel furiosa al verla
-¿George?-pregunto su madre sin quitar vista de la pelinegra que seguía sentada en la mesa -¿No me digas que dejaste a Mel por ella?- Pansy trago saliva al ver la mirada de desprecio hacia ella.
-George di algo-le dijo Ron con molestia.
-De acuerdo, todos debes tranquilizarse ¿Si?-les pidió, quien se acercó a Mel y la tomo del brazo-Tu no debes estar aquí, esto es familiar-le dijo arrastrándola hacia la puerta y sacándola del lugar, a pesar de los gritos que daba la castaña.
-¡Ella tampoco!- grito una vez que le cerró la puerta en la cara.
-¡George!- exclamo su madre al ver lo que había hecho.
-Basta si mama, no soy un maldito niño- le gruño con molestia, su madre se colocó una mano en el corazón como si sus palabras le hubieran dañado.
-¡Entonces dime qué demonios sucede! ¡¿Qué hace ella aquí?!-le grito, Arthur se acercó a ella y le tomo una mano.
-Por favor Molly, tranquilízate para que George pueda explicártelo-le dijo su esposo
-Bien, bien… ¿George?- el pelirrojo suspiro y camino hacia la morena, colocando una mano sobre el hombro de ella que miraba la escena con miedo a lo que podría pasar.
-Parkinson y yo vivimos juntos-dijo con tranquilidad, cerrando los ojos y esperando el grito de su madre al escucharlo.
-¡¿Qué?!-gritaron todos, pero la reacción de Molly fue otra que nadie se esperó.
-¡¿Qué le hiciste a mi hijo!?- grito acercándose a ella para atacarla
-¡Detente!-grito George tomando las manos de su madre, Pansy se levantó de la silla asustada retrocediendo unos cuantos pasos
-Yo, no le hice nada- fue lo único que pudo atinar a decir, George se dio cuenta que su madre dejo de forcejar cuando la vio de pie
-Estas… tu…
-Te lo iba a decir, por eso los invite a comer el día de mañana- suspiro George, pasándose una mano por el cabello con desesperación.
-¡George, se embarazo a propósito! ¿No te das cuentas?- le dijo Ron, que recibió una mirada de molestia por la pelinegra
-¡No es así!-grito Pansy, quien no había dicho nada desde un principio
-Por supuesto que sí- comenzó Ron acercándose a ella- Debiste ver el éxito que tenía y...
-¡Basta Ron!-grito George, colocándose entre él y Pansy- Las cosas no sucedieron así
-¿Entonces cómo? – pregunto Arthur confundido, era el mas tranquilo de todos, y Harry.
-Fue un día que tomamos de mas- dijo George con desesperación- nos embriagamos, no la reconocí ni ella a mí- les explico, pero aun así las miradas molesta de su familia seguían presentes, a excepción de su padre y Harry.
-Claro, eso te ha de ver dicho-comento Molly molesta
-No, no es así… ¿De acuerdo?- Pansy seguía ahí de pie, escuchando lo que decían todos, sintió una pulsada en su corazón, se dijo a si misma que George jamás debía haberse enterado.
-¡De seguro ni siquiera es tuyo George!-le grito Ron casi arrancándose el cabello- Por Merlín, ella quiso entregara Harry.
-Ron, eso no es para tanto- dijo Harry tratando de que se calmaran las cosas, ni el mismo le tenía odio a la morena.
-¡Si, si lo es! Ni siquiera tenía pensado decírmelo hasta que…
-¿No iba a decírtelo?-exclamo Molly, aún más molesta al escuchar aquello - ¡No te quedaras con mi nieto!- le grito Molly a Pansy que la vio con pánico.
-¡Eso no lo decides tú!-le grito George- ¡es mi hijo y no lo voy a separar de su madre! ¡No después de que pedido al otro pequeño!- grito George con furia, dejando a todos con la boca abierta. Pansy lo miro sorprendida, sin poder dejar escapar las lágrimas. Nunca nadie la había defendido de tal manera, no podía soportar estar un segundo más ahí, así que corrió a la habitación para encerrarse y dejar escapar las lágrimas.
-¿Qué dijiste?- susurro su madre sorprendida, por primera vez dejando ir el enojo que tenía dentro, para después dejar entrar un sentimiento de tristeza.
-Perdimos a un hijo mama- comenzó George, dejando escapar las lágrimas- no pienso separarla del único hijo que nos queda.
-George…-susurro Ron dejando escapar unas cuantas lagrimas
-Hijo, no teníamos idea- le dijo Arthur, acercándose al pelirrojo para abrazarlo y llorar junto a él- Lo siento tanto, no me imagino lo que han de estar sintiendo- se separó de él, para mirar a los demás integrantes de la familia-¿Molly?
-¡Oh George!-exclamo acercándose para abrazarlo
-Vamos a vivir juntos, y tendremos a nuestro hijo juntos-le dijo separándose de Molly
-Pero George… ella no merece tener a ese niño, no seria
-¿No sería que madre?-le contesto con molestia- Si no puedes aceptar mi decisión, entonces no te quiero aquí. ¡Ese niño lo tendremos juntos y se acabó!-le grito caminando hacia la puerta.
-¡Pero George…!
-Basta Molly-le dijo Arthur, tomando la mano de su mujer para marcharse- Es la decisión de George y yo respeto eso…- le dijo mirándola duramente, y dándole una mirada de aceptación a su hijo.
-Lo siento mucho George-le dijo Harry quien se disponía a salir del lugar, no sin antes darle un abrazo al pelirrojo – Creo que tomas la mejor decisión.
-Gracias Harry- miro a Ron que solo lo abrazo al salir.
-Yo, creo que me tomara tiempo, pero respeto tu decisión-le dijo dándole una ligera sonrisa, no muy conforme, pero no perdería la oportunidad de conocer a su primer sobrino.
-Gracias- miro a su madre que se acercaba a la salida junto con su padre, quien solo le dio un apretón en el hombro.
-Sigo pensando que está mal-fue lo único que le dijo Molly
-Pues tendrás que aceptarlo si quieres conocerlo-le dijo George azotando la puerta con furia. Estaba molesto con todos, no podía creer que su madre siguiera queriendo controlar su vida como si fuera un niño pequeño, estaba harto de eso.
Levanto la cocina para tratar de que el coraje y el dolor disminuyera, término de lavar los trastes cuando su mirada se posó sobre el asiento de Pansy, se había olvidado por completo de la forma en cómo se había ido, se preocupó por ella demasiado que ni siquiera toco la puerta al entrar.
-¡Pansy!-exclamo al entrar, entre sorprendido y angustiado al verla sobre la cama en posición fetal, hecha un mar de llanto, ni siquiera lo pensó, simplemente se recostó sobre la cama y la tomo entre sus brazos con rapidez. Ella se aferró a él sin detener el llanto, no podía con el dolor dentro de ella, y realmente necesitaba algo en lo que sentirse protegida y por ahora, George le daba eso.
-No merezco que me defiendas de esa forma-la escucho sollozar sobre su pecho, el cual sentía empapado por todas las lágrimas de ella.
-Tranquila- le susurro, acomodándose mejor en la cama para abrazarla más fuerte-todo va estar bien-le dio un pequeño beso sobre su cabellera, cosa que hizo que ella se aferrara más a él- Yo te defenderé, no dejare que te separe de nuestro hijo, jamás haría eso-le dijo con tranquilidad, dándose cuenta de que la pelinegra se tranquilizaba un poco más.
-Siento haberte causado problemas-le susurro acomodándose sobre su pecho y aflojando un poco el agarre sobre la cintura del pelirrojo
-No, no lo hiciste-le dijo apoyando la espalda rectamente sobre el colchón.
-¿Te puedes quedar?-la escucho decir, bajo la mirada para verla, pero lo único que veía era su cabello y el abrazo que rodeaba su cintura.-Solo por hoy.
-Por supuesto…- sonrió acariciando su cabello con ternura, y embriagándose de su aroma, por motivos que no conocía aun, le gustaba estar de esa forma con ella. Se sentía correcto.
Se quedaron así, abrazados de esa forma. George acariciando la espalda de la pelinegra, hasta ir quedándose dormido y ella mirando al vacío, se sentía protegida de aquella forma y era algo que le agradaba, no entendí por qué, pero algo en George Weasley la hacía sentir que todo iría bien. Y tenía que admitir que no era tan mala persona, se quedó dormida sin darse cuenta de la tranquilidad que su rostro mostraba.
