N/A: Los personajes no me pertenecen! AMIGOS Y AMIGOS MIL GRACIAS POR SUS COMENTARIOS, EN VERDAD LOS APRECIO MUCHO Y ESPERO SEGUIR VIÉNDOLOS :)

Capítulo 8.- Intuición

George trato de moverse, pero un cuerpo rígido sobre él se lo impedía. Había olvidado por completo una vez que abrió los ojos, de donde se encontraba y con quien, sonrió sin pensarlo al verla dormida tan tranquilamente, trató de moverse con lentitud para no despertarla y salir de la cama, pero era imposible, Pansy lo tenía muy bien sujeto.

-Hey Pansy…- le susurro muy despacio, logrando que solo lanzara un gemido y se aferrara más a él acomodando mejor la cabeza sobre su estómago- Oye, me vas a destripar-le dijo riendo y alzando un poco más la voz.

-No… -susurro Pansy aun dormida- Eres demasiado cómodo.

-Gracias, pero es hora de levantarnos-le indico George, empujando un mechón de la frente de la joven, la cual comenzaba a moverse entre quejidos. – Buen día-la saludo cuando la vio abrir los ojos algo confundidos, se sentó sobre la cama una vez que estaba más despierta que dormida, sentía la cara hinchada y demasiadas ganas de ir al baño. George estaba aguantando las ganas de reírse al verla con todo el cabello desarreglado, ya que parecía estar algo loca.

-Necesito ir al baño-menciono, estirándose un poco y levantándose de la cama, George se la quedó mirando mientras hacia el recorrido hacia el baño, estaba algo extrañado por la forma tan natural en que se estaban llevando aquella mañana. -¡George!- la escucho gritar y se levantó de la cama de prisa para entrar al baño, pero se detuvo de jalón, ya que la morena había salido antes de que él pudiera abrir la puerta.

-¿Qué sucede?-le pregunto preocupado, con el pánico en su rostro, el cual se relajó al ver a Pansy que le sonrió mientras tomaba su mano y la colocaba sobre su vientre.

-Se está moviendo-le susurro bajando la mirada junto con George, ambos sonreían al sentir las pequeñas patadas que él bebe estaba dando.

-Es cierto-susurro George demasiado impactado por aquel momento

-¿No es asombroso?-susurro Pansy de nuevo levantado la vista

-Lo es- contesto el sin dejar de mirar el vientre de Pansy, la morena le lanzo una sonrisa de ternura al verlo mirar su vientre con tanto asombro. –Me dijiste George- le dijo después de unos segundos que él bebe se había detenido, levantando la mirada hacia ella.

-No sería normal que llame Weasley al padre de mi hijo ¿No crees?-le dijo sonriendo- Además, tengo que agradecerte por lo de anoche- le comento más seria.

-Déjalo, no fue nada- camino hacia la puerta para salir de la habitación, había algo en ella que hacía que su corazón palpitara con rapidez.

-Eso no fue nada…-le dijo Pansy caminando detrás de él y tomándolo de la mano para que se girara a verla- Tú me defendiste de tu familia, y… no lo sé, solo quiero darte las …

-En verdad, no tienes porque… preparare el desayuno ¿sí?- le dio la espalda, y Pansy lo miro entrecerrando los ojos, su actitud con ella era extraña, incluso antes de que supiera lo del embarazo. No lo comprendía, pero si de una cosa estaba segura era que podría llegar hacer buenos amigos. Le agradaba George, además de que era muy cómodo, se dijo a si misma antes de regresar a su habitación con una sonrisa sobre su rostro y una mano sobre su vientre.


George le había dejado el desayuno sobre la mesa, con una nota que le decía que tuvo que salir por uno momento y que era libre de hacer lo que quisiera. Pansy sonrió ante eso y envió una lechuza a Tori, tenía que verla y contarle todo lo que había pasado con los Weasley's.

-¡Ugh! Esa Molly Weasley…-gruño Tori tomando un sorbo de té- Ni siquiera la conozco pero se nota que es una controladora- dijo con desprecio apoyando la taza con fuerza sobre la mesa.

-Es normal que tome esa actitud- se encogió de hombros sin tomar le demasiada importancia

-¡No, no lo es!-le exclamo con molestia- Por Merlín Pans, tu solo cometiste el error de decir algo estúpido, no actuaste en esa guerra y mucho menos tienes la marca- se señaló el brazo con la mirada. –Al menos George Weasley se ve más cuerdo- dijo al final suspirando para tranquilizarse.

-Me siento tranquila a su lado ¿Sabes?

-Pansy… ¿Acaso tu…?- agrando los ojos con un destello de emoción y sorpresa

-¡No, no!-contesto rápidamente, sabiendo a que se refería su amiga, soltando una risita- No me refiero a eso Tori- negó con la cabeza- Solo creo que podremos llegar a llevarnos bien.

-¿Segura? ¿No te atrae aunque sea un poco?- le pregunto mirándola fijamente, logro que Pansy se riera un poco más.

-Digo, no es esta mal, obviamente tiene lo suyo, pero no lo veo de esa forma- le dijo aun entre risas, aquello que decía su amiga era una locura para ella.

-¿Por qué no? Digo, imagina que se enamoraran, su hijo viviría en el amor- le dijo un poco emocionada.

-Pero que cosas dices Astoria- se rió aún más fuerte- Eso no pasara, ni él ni yo nos vemos de aquella forma, lo único que nos une es este pequeño… solo eso- tomo un sorbo a su té y miro a su amiga

-Pero puede que pase, uno nunca sabe. Además creo que hacen linda pareja-se rió entre dientes

-Deja de hacer eso Astoria-le dijo Pansy comprendiendo lo que su amiga estaba intentando hacer

-¿Qué cosa?-le dijo con inocencia.

-Eso que siempre haces… querer conseguirme pareja-le dijo con una sonrisa, su amiga a veces no tenía remedio, Tori frunció el ceño derrotado.

-Bien…-susurro- ¿Entonces durmieron juntos?

-¿Quiénes durmieron juntos?- ambas dieron un grito al escuchar la voz de Draco de la nada

-¡¿Por qué haces eso?!-le grito Tori dándole palmadas en el brazo molesta

-¿Hacer que?- pregunto con una sonrisa en su rostro, adoraba hacer enojar a su mujer. –Te vez linda enojada-le contesto dándole un beso que la hizo callar y olvidar el enojo, Pansy solo rodó los ojos.

-Bueno, ya amor… no comamos pan frente a la pobre Pansy-le dijo entre risitas, Draco se sentó a su lado no sin antes darle un abrazo y un beso en la mejilla a la pelinegra.

-¿Cómo esta Scorpius?-le pregunto Pansy

-Iba a traerlo, pero ya conoces a mi madre.

-¿Qué se le ocurrió esta vez? Espero nada peligroso-le advirtió Astoria

-No, para nada. Dijo que lo llevaría al parque y como no lo había visto, me hecho un montón de amenazas- Draco torció la boca

-Cissy jamás cambia-se rió Pansy

-Pero no contestaron mi pregunta ¿Quién durmió con quién?- Astoria rodó los ojos, a veces su esposo era más chismoso que ella misma.

-No fue ese tipo de dormir Draco… solo nos recostamos en la misma cama-le informo Pansy

-¡¿Tu y Weasley?!-exclamo mirándola con intriga, pero ella no parecía tomar tanta importancia al asunto.

-Solo trato de calmarla, la chica tuvo una mala noche- le dijo Astoria, estaba segura de que Pansy no quería repetir la misma historia de nuevo.

-¿Por qué?-quiso saber, pero Astoria lo miro diciendo que le diría en casa, cuando escucharon la puerta del departamento.

-Veo que tienes visitas- comento George cuando los vio, se acercó a la cocina para dejar algunas cosas que había comprado- Los dejare solos.

-No, espera- le dijo Astoria, recibiendo una mirada confundida de su esposo y de George y una de advertencia de la morena-¿Por qué no te unes a nosotros? Me gustaría conocerte mejor.

-¿De verdad? – Arqueo una ceja- No creo que a Malfoy le agrade tanto- le comento con burla al mirar el rostro de Draco con una mueca.

-Oh a Draco no le importa ¿Verdad Draco?-le dijo Tori dándole una patada por debajo de la mesa.

-Por supuesto-dijo entre dientes para evitar el grito. No le gustaba la idea, pero ella podía ser insistente.

-De acuerdo- dijo no muy convencido tomando asiento a un lado de Pansy

-Dime George ¿Puedo llamarte así verdad?

-Sí, claro- Definitivamente estaba confundido por la actitud de la esposa de Malfoy, aunque tenía que admitir que las primeras veces que la vio, jamás lo trato de mal modo. Miro a Pansy que le dedico una sonrisa apenada

-¿Cómo va el trabajo? Escuche que te va muy bien, tu tienda es la numero uno en el mercado de bromas. Debes estar muy orgulloso- le dijo la rubia con una sonrisa en su rostro.

-Bueno no es para tanto- se encogió de hombros,- aunque debo admitir que alguien me empujo a querer hacer nuevos inventos, los cuales fueron prácticamente los que hicieron que tuviera más gente- menciono mirando a Pansy despistada mente, cosa que no pasó desapercibida por la rubia.

-¿Quién es esa persona?- pregunto, George se rio al escucharla, aquella mujer no le daba pena preguntar lo que quisiera.

-Tori no seas impertinente- regaño Pansy

-Fue solo una pregunta normal-se defendió Astoria

-Descuida, no pasa nada-le dijo George tratando de que la rubia no se sintiera incomoda

-Ven- dijo señalándolo

-Entonces, ¿Ya han visto nombres para el pequeño?-pregunto Draco, pasando a otro tema

-No-dijeron al mismo tiempo, la verdad es que aun ni siquiera sabían si era niño o niña

-No sabemos aún que es-le informo Pansy- No se ha dejado, pero hoy en la mañana, justo de despertarnos tuvo sus primeras patadas- le dijo con emoción a sus amigos.

-¿Justo de despertarse? ¿Durmieron juntos?-arqueo una ceja el rubio, aunque ya lo sabía, era su forma de querer poner nervioso a George, recibió un codazo por parte de Astoria.

-Draco… esa si es una pregunta impertinente-le susurro Astoria mientras sonreía con pena.

-No tuvo una buena noche, solo le hice compañía ¿Algún problema con eso Malfoy?- Draco se lo quedo mirando con los ojos entrecerrados, por algún motivo sintió sus palabras como si estuviera celoso.

-No para nada, solo era una pregunta- levanto las manos en señal de paz

-George, dime, esa chica… la que trabaja contigo ¿Es algo tuyo?- le lanzo una mirada pensativa

-Bueno, salía con ella, pero no era nada serio-contesto el pelirrojo no muy contento por cómo había pasado las cosas con ella.

-Se notaba que era algo obsesiva-dijo Draco al recordarla

-Es algo cierto, debieron ver la mirada que me dio cuando me vio en la tienda… -comenzó Pansy, pero se quedó callada al recordar lo que había sucedido ese día.

-Si lo recuerdo, la verdad es que tienes razón. Es una persona demasiado fastidiosa-concordó George, cosa que los hizo reír un poco sin darse cuenta que el estado de animo de la pelinegra había cambiado.

-¿Entonces porque tenías algo con ella?-le pregunto Draco sin comprender, tomando la mano de su esposa entre las suyas.

-No conoces a mi madre, era la única forma de sacármela de encima- suspiro George.

-Ya… es de esas mamas que no les sacas una idea de la cabeza hasta que haces lo que ella quiere ¿no es así?-pregunto Draco, rompiendo el hielo con el pelirrojo.

-¡Exacto!- exclamo entre risas-¡Es intolerable!

-Pero deberías comprender a tu madre, Draco. Eres su único hijo, al menos George tiene más hermanos, el sí puede quejarse- lo regaño

-Admítelo Tori, también te desespera. ¡Más cuando quiere imponer cosas a Scorpius!-lo escucho decir Pansy, que trataba de centrarse en la conversación, pero simplemente no podía, los miraba platicar muy animados y ella era la única que no decía nada.

-¿A quién no?- exclamo George- Me gustaría conocer a Scorpius

-Oh lo vas adorar, es todo un amor- suspiro Astoria cuando lo escucho

-¿Por qué no lo trajeron hoy?

-Mi suegra quería llevarlo al parque, es difícil zafarse de ella… Pans ¿Estas bien?-le pregunto Astoria al ver a Pansy demasiado callada

-Si solo estoy algo cansada-les comento dando una ligera sonrisa

-En ese caso, vamos Tori. Dejemos descansar a Pansy

-No es necesario-dijo rápidamente, pero ambos ya se habían levantado de la mesa.

-Descuida, de todas formas debemos de irnos. Cissy nos espera para comer-le informo su amiga dándole un ligero beso y abrazo, una vez que Pansy se levantó de la silla. –Hasta luego, George. Me dio gusto platicar contigo- el pelirrojo se sorprendió al momento que la rubia lo abrazo, Draco se despidió de Pansy igual que su mujer y de un apretón de George.

-Preparare la comida, recuéstate un momento si quieres. Te avisare cuando este-le propuso George, una vez que se fueron, sin quitarle la vista de encima. -¿Está todo bien?-le pregunto al ver que no le contesto

-¿Puedo ayudarte?- se acercó a él-Realmente necesito distraerme un poco.

-¿Qué sucede? Puedes decírmelo- le insistió George, sabía que algo ocultaba.

-No pasa nada…

-Vamos, dime que es… sé qué te pasa algo- le dijo recargándose sobre la isla de la cocina, donde había puesto el poco mandado que había comprado.

-Cómo puedes saberlo… ni siquiera me conoces-le susurro un poco molesta

-No hace falta conocerte, se puede ver en tu rostro. Vamos, dime que es-le pidió con una sonrisa burlona, tratando de que se abriera a él.

-Es solo que… es solo que a veces no puedo dejar de pensar en… tu sabes- le dijo desviando la mirada cuando una lagrima corrió por sus pálidas mejillas- y tu pareces llevar esto mejor que yo- le dijo con un poco de rencor- y tal vez es porque te mantienes ocupado y quiero hacer algo, ya que no estoy trabajando, necesito tener mi mente en otra cosa, porque no puedo dejar de sentir que todo esto fue mi culpa. – Comenzó hablar con rapidez, mientras las lágrimas comenzaban a fluir- Arruine tu vida, fue mi culpa que terminara embarazada, arruine tu noviazgo, la relación con tu madre e hice que perdiéramos un hijo y yo… simplemente…-George se acercó a ella con los ojos llorosos, tomándola en un fuerte abrazo - no puedo, no puedo con esto…- termino diciendo mientras se sujetaba de la cintura de George con fuerza, rompiendo en un llanto incontrolable – duele demasiado.

-Lo sé, también me duele, pero no es tu culpa- le susurro apoyando su mentón sobre su cabeza, ya que Pansy era más pequeña, y manándole de un lado a otro, para calmarla – no es culpa de nadie, y no arruinaste mi vida – la separo un poco para quitarle las lágrimas de sus mejillas con sus dedos pulgares, sosteniéndola del cuello para que lo mirara a la cara-La hiciste mejor, me has dado una razón para querer volver a ver la vida diferente, del modo en que mi hermano querría.

-Solo lo dices para hacerme…

-No Pansy, lo digo enserio- la interrumpió- Si mi hubieras arruinado la vida, lo sabrías de inmediato, pero ese no es el caso.

-¿Por qué eres tan bueno conmigo?- se separó quitándose las lágrimas nuevamente de su rostro, una vez que el la soltó de la cara

- No lo sé- admitió, realmente no sabía que sucedía, lo hacía sentir diferente, muy diferente - Sinceramente no es esta actitud la que imaginaba de ti.

-Para ser sinceros tampoco era la que esperaba de ti.

-Supongo que la vida cambia a la gente- le dijo dando una ligera risa.

-Ya no se siente incómodo estar a tu lado ¿Sabes?- le dijo Pansy un poco más tranquila –Creo que en verdad podemos llevar este asunto lo mejor que podamos.

-Supongo que si…- le susurro, estaban a una distancia prudente, así que no tardo nada en tomarla en un abrazo para llevarla a la sala-Ven, veamos la tele y pidamos algo de comer ¿Te parece?-le dijo bajando la cabeza para mirarla a los ojos de forma juguetona, por una extraña razón estaba volviendo poco a poco hacer el George de antes.

-Suena bien-le contesto Pansy dándole una sonrisa sincera.


-Has estado muy callada desde que salimos de con Pansy- le dijo Draco a su esposa que estaba recostada en la cama leyendo un libro. Habían tenido una tarde agitada en casa de Cissy.

-No es verdad-se defendió bajando el libro, repasándolo sobre sus piernas para mirar a su esposo.

-Te conozco ¿Qué está planeando esta vez esa cabe-cita tuya?-le dijo soltando una sonrisa mientras se metía a la cama.

-No planeo nada-le dijo con inocencia, dándole un corto beso en los labios-En verdad.

-Ah… ya veo, no quieres decirme-susurro entrecerrando los ojos y mirándola con atención, Astoria soltó una risita divertida.

-Cariño… en verdad, esta vez no tengo que planear nada.

-¿Qué quieres decir?-entrecerró el ceño confundido

-Solo tengo el presentimiento que esta vez se acomodara todo en favor a nuestra pequeña y adorada Pansy- le dijo dejando el libro sola la mesa de noche, con una sonrisa animada sobre su cara.

-¿Con George Weasley? – soltó una risa al imaginarlo, eso si que no lo creía.

-No te rías, lo digo enserio. ¿No viste como la ve?-le pregunto sorprendida de que no lo hubiera notado.

-No, porque iba a mirarlo con atención-le contesto bufando con burla.

-Pues yo sí, y no era una mirada cualquiera- ambos se recostaron sobre la cama, abrigándose mejor-Estoy segura que a George Weasley no le es indiferente Pansy.

-Pero a Pansy si, no se ve que esté interesada en él y sinceramente yo no vi eso en Weasley respecto a Pansy-tomo su mano, mientras miraba el techo pensativo.

-Estoy segura que a él le gusta Pansy, algo me lo dice- le dijo segura de aquello, se acorruco entre sus brazos para abrazarlo por la cintura.-Solo espero que se den cuenta antes de que sea demasiado tarde para ambos.

-Tu eres extraña, yo no vi nada de eso-le dijo Draco bostezando, para después darle un besos sobre sus labios y quedarse dormido. Astoria sonrió al verlo.

-De mi te acordaras-susurro antes de cerrar los ojos.


Habían pasado la tarde viendo al menos 4 películas seguidas, ordenaron pizza, de la cual Pansy había vociferado que era su comida favorita de ahora en adelante, George se rió ante ello y no podía creer que era la primera vez que había comido aquello.

-¿Por qué te ríes?-le cuestiono la morena frunciendo el ceño

-No puedo creer que jamás hayas comido comida muggle- le dijo aun riendo, Pansy se recargo sobre el brazo del sillón para mirarlo de frente, estaban de esquina a esquina.

-¿Es comida muggle?-le pregunto sorprendida, mirando el pedazo triangular sobre su mano

-¿No me digas que vas a vomitar?-le pregunto con pánico, comenzaba a disfrutar mucho de su compañía.

-Esos días ya pasaron George.- negó con la cabeza- Solo que no pensé que los muggle hicieran comida tan rica-le dijo dándole otro mordisco.

-¡Hay una cantidad de comida genial que hacen!-exclamo con alegría-A Fred y a mí nos encantaba salir de casa para ir a lugares muggles. A mama no le gustaba demasiado, pero no era como si pudiera controlarnos a los dos. Juntos éramos los que la hacían perder la paciencia-dijo recodando a su hermano, por primera vez con una alegría.

-Lamento haberte dicho lo que dije esa vez-le dijo Pansy mirándolo con una expresión de culpa.

-Descuida… no es como si yo te hubiera tratado muy bien que digamos-le contesto dándole una sonrisa que ella correspondió.

-Gracias…-pasaron unos segundos de silencio hasta que hablo de nuevo- ¿Por qué no lo haces más?- menciono, acomodándose mejor en el sillón y acercándose un poco a él-El ir y conocer lugares de comida nueva en el mundo muggle- le dijo al ver su mirada de no comprender lo que le decía.

-No tengo con quien-le dijo como si fuera lo más obvio del mundo, rodando los ojos.

-¿Y qué tal yo?-le sugirió con una sonrisa en el rostro- ¡Vamos! No le tengo miedo a la comida Muggle-le dijo algo entusiasmada.

-¿De verdad te gustaría hacerlo?-le pregunto sorprendido con una sonrisa sobre su rostro.

-Por supuesto. También estaba pensando, que tal vez podría ayudarte en la tienda-le dijo con anhelo, la verdad es que estar encerrada le causaba demasiado estrés y la hacía sentir inútil.

-Pero no sabes nada de bromas-le informo

-Obviamente lo sé, pero no soy ninguna tonta. Puedo aprender-le dijo frunciendo el ceño con molestia.

-Tendría que ensañarte acerca de todas las que tengo y son un montón-le dijo algo no muy convencido.

-Sí, pero…

-Además, los chicos son demasiado curiosos, y es cansado-la interrumpió de nuevo, cosa que la hizo molestar.

-¡Bien!-exclamo levantándose del sillón, ante la vista sorprendida de George- ¡Si no quieres tenerme cerca solo dilo, no tienes que poner excusas!-le grito molesta mientras caminaba a su recamara. George cerró los ojos esperando el portazo de la puerta, el cual no tardo ni 5 segundos.

Tomo su varita para despejar el área de la sala antes de tocar a su puerta, no había sonidos de que estuviera llorando y eso era algo de lo cual se alegraba. Detestaría hacerla llorar de nuevo.

-Pansy-le llamo tocando la puerta-Vamos, Pansy… déjame entrar-le dijo cuándo giro la manija y vio que estaba cerrada-No estaba poniendo excusas. Te lo prometo.

-Si claro-bufo Pansy por lo bajo, sentada desde su cama, mirando hacia la puerta.

-Me preocupo por tu salud ¿Sabes? No es que no quiera que me acompañes o que quiera tenerte aquí encerrada, tu puedes hacer lo que quieras- la mirada de Pansy se relajó un poco al escuchar la voz de preocupación y nervios del pelirrojo.

-¿Lo que yo quiera?-la escucho decir, y no pudo evitar sonreír, sabía lo que estaba pensando.

-Claro, incluso te dejaría jugar con mi amigo-le dijo tapándose la boca para que no dejar escapar la risa que contenía.

-¿Amigo que amigo?-pregunto sin entender lo que quería decir, ya estaba abriendo la puerta cuando decía aquello. George estaba recargado sobre la pared, con una mano sobre su cabeza y una pierna cruzada, con la mirada de manera seductora sobre la puerta, y ella tenía que admitir que ese cabello le quedaba muy bien. -¡Ew! Eres un pervertido- le dijo cuándo los ojos de George le habían advertido de que amigo hablaba.

-Estoy bromeando- le dijo riéndose con fuerza

-Rayos, eres un maldito bromista-gruño menos molesta

-Lo siento, lo siento…-dijo recobrando la compostura

-¿Entonces?-arrastro la pregunta, regresando al tema que le importaba

-Puedes trabajar conmigo, pero nada de cosas pesadas-le advirtió con la mirada seria.

-¡Lo prometo!-chillo dándole una brazo con felicidad, George se tardó un poco antes de rodear la con sus brazos de su pequeña cintura, pero el abrazo no duro tanto ya que un pequeño movimiento en el vientre de Pansy los hizo separarse.-¿Sentiste eso?

-Si-dijo entre risas- al parecer alguien se emocionó con nuestro abrazo-supuso George

-No creo que haya sido por el abrazo, eso es tonto-le contesto Pansy con burla

-Yo no lo creo, ¿Quieres probar?-le sugirió, ella se encogió de hombros en forma de aceptación y se acercó a él, sintió sus brazos rodear su cintura y de pronto, otra patada.

-Tal vez tengas razón-le dijo sorprendida y entre risas- O tal vez es al revés-le dijo burlona. Él rodeo los ojos.

-Me gusta sentir que se mueva-le dijo George poniendo una mano sobre su vientre y con una sonrisa torpe en su rostro, ella lo vio con nostalgia y apreciación, mientras sonreía.

-¿Quieres dormir aquí? Así podrías sentirle en la noche por si se mueve-le sugirió Pansy, y en cierta parte era verdad-además, a tu lado descanso mejor.

-¿De verdad?- agrando sus ojos con sorpresa

-Lo sé, es extraño.- se encogió de hombros- Pero ayer realmente tu presencia me tranquilizo mucho.- se acercó a su cama dejando la puerta abierta para volver a meterse a la cama. George sintió su pecho latir con fuerza, como aquella vez que la había visto en aquel bar. Había algo en ella que lo hacía sentir tan vivo.

-Supongo que me iré a cambiar-le contesto aturdido, pero dándose prisa. No podía esperar por meterse a la cama y abrazarla. Sentir las pequeñas patadas el pequeño y embriagarse de su aroma- rayos… ella me gusta- admitió suspirando para sí mismo una vez que caminaba hacia la habitación.

N/A: Espero les guste el capitulo, muchas gracias.