N/A: Los personajes no me pertenecen. A JK Rowling si (: Perdón si se me va alguna falta de ortografía por ahí xD
Capítulo 11.- Molly Weasley
Pansy no era conocida por hacer lo que la demás gente le pedía, así que no se sentía mal cuando estaba frente a esa señora regordeta que tenía las cejas apretadas y una mueca en la boca.
Había soportado un mes y medio entero sin tocar el tema con George, y ahora ahí estaba, con 5 meses y cacho de embarazo frente a una Molly Weasley furiosa.
-¿Qué haces tú aquí?-le soltó con desprecio, cosa que no afecto a Pansy en absoluto.
Se limitó a rodar los ojos y bostezar con fuerza. Molly Weasley la miro caminar hacia ella y sentarse sobre su mesa sin pedir permiso.
-Vine a hablar con usted ¿no es obvio?- una sonrisa prepotente apareció sobre su cara, haciendo que la cara de Molly se hiciera tan roja como su cabello.
-¿Y qué te hace creer que quiero hablar contigo?- se sentó en la mesa frente a ella sin despegar la vista de ella.
-Sé que no quiere hablar conmigo, incluso ni verme.
-Estas en lo correcto, así que creo que…
-No iré a ningún lado Molly- la llamo por su nombre de pila con rudeza y la mirada altanera.
-¡¿Cómo te atreves?!- le grito sacando su varita para apuntarla, Pansy no se alteró ni mucho menos se asustó, sabía que no se atrevería.
-Sabe, George dirá que no le afecta no hablar con su familia…
-Él jamás diría eso ¡Nos adora!- la interrumpió bajando la varita con fuerza para topar contra la mesa de madera.
-¿Entones cómo es que no los visita? O ¿Qué ni siquiera quiera tocar el tema?- Molly estaba que ardía por dentro, sabía que tenía razón, pero no se lo diría.
-Tal vez eso te haga creer querida-le dijo con voz melosa, acomodándose mejor - dudo que pases todo el día pegada a su lado. – soltó una risita burlona que quedó atrapada en un coraje al ver el rostro sonriente de Pansy.
-En efecto lo hago, ¿Sabe que trabajo ahora con él? – Pansy tuvo que borrar la sonrisa del rostro cuando vio a Molly levantarse con rapidez y acercase a ella.
Puso su varia sobre su cuello.
-Ese negocio es de la familia, no te dejare que lo robes- le gruño empujando la varita contra el cuello lechoso de Pansy. Sonrió al verla tragar saliva un poco preocupada.
-No quiero quedarme con nada- le contesto orgullosa, aquel acto la tomo desprevenida, era verdad. Pero no se dejaría mostrar intimidada, menos por Molly Weasley.
-Te iré a creer-le dijo soltando una carcajada pequeña, que más bien había parecido el canto de un borrego.
-¿Por qué no puede simplemente aceptar que soy la madre de su nieto?- le pregunto con molestia, sin despegar la mirada de sus ojos. – Sé que me equivoque al querer entregar a Harry Potter, pero solo era una niña de 17 años, no soy fuerte como su familia, tenía miedo. ¿Acaso usted nunca sintió miedo? ¿Jamás cometió una estupidez? – su voz era dura y potente que hizo que Molly aflojara la varita del cuello
-Por supuesto que cometí errores, pero ninguno de esa forma- su voz se había vuelto más serena, cosa que hizo que Pansy se tranquilizara y moviera un poco la cabeza. – ¿A qué viniste?
-¿Al menos podríamos hablar como gente civilizada?- le pregunto mirando la varita con desesperación.
-Lo pensare- una sonrisa maliciosa apareció en el rostro de Molly.
Pansy bufo con molestia.
-Sé que no acepta esta situación y la entiendo, pero ninguno de los dos planeo esto. –Pansy comenzaba a tener sed y la cabeza ya no soportaba al tenerla hacia atrás. – No quiero quitarle nada a George, solo quiero estar cerca de mi hijo y que este cerca de su familia- esto último lo dijo con suma delicadeza, no quería despertar la furia de Molly nuevamente- Usted es su familia.
-¿Qué dicen tus padres de esto?-le pregunto bajando la varita, Pansy agradeció en silencio y se sobo el cuello.
-Mis padres están muertos- dijo como si nada, aunque por dentro le dio un pequeño retorcijón en el pecho.
La Señora Weasley sintió un pinchazo de pena por la joven, aunque por el tono en que lo dijo parecía no importarle tanto.
-Parece que no te afecta demasiado-le hizo ver mientras volvía a su lugar frente a ella.
Pansy sonrió con ironía.
-Jamás los conocí. Me dejaron viviendo con mi tía Amelia y lo único que supe de ellos fue cuando tenía 12 años – Pansy se acomodó sobre la silla un poco mejor, la barriga comenzaba a rugirle de hambre. ¿Por qué demonios le estaba contando eso?
-¿Así que te abandonaron?- aquel pinchazo de pena apareció nuevamente, haciendo que estaba vez su voz sonara más amable. Se preguntó qué clase de padres dejaban a su hija sin importarles.
-Si- contesto secamente – ¿podemos regresar nuevamente al tema importante? Mis padres muertos no solucionaran esta situación nuestra.
-¿Acaso no te interesa saber porque te abandonaron?- le cuestiono incrédula
-¿Cuál es el punto?-le contesto con molestia, detestaba ese tema- Ellos me abandonaron con la peor de todas, no les importo dejarme con una persona que torturaba día y noche si no estabas de acuerdo con sus ideales. ¿Así que porqué debería importarme a mí? – sus mejillas se habían puesto coloradas del coraje y sus ojos brillaban con las lágrimas que amenazaban con derramarse.
Molly trago en seco, se había dispuesto a pensar lo peor de aquella muchacha que tenía enfrente que jamás se preguntó qué cosas sucedían detrás de esa cortina fría y cruel.
-Realmente…
-No- le dijo rápidamente, no quería escucharlo – lo único que quiero de usted es que hable con su hijo y lo apoye.
-¿Qué es lo que sacaras de esto? – le cuestiono, no podía evitar sentirse un poco dudosa aun
-Se lo dije antes, lo único que quiero es ver feliz a George y que mi hijo pueda convivir con su familia, la cual la incluye a usted, por desgracia- aquello ultimo no lo decía enserio, porque muy en el fondo hubiera deseado tener una familia como esa. Y eso es lo que quería para su bebe.
Molly sonrió y rodo los ojos con gracia, pensando que el sarcasmo de aquella chiquilla le salida con naturalidad.
-Solo tengo una duda… ¿Por qué te preocupa la felicidad de George?- entrecerró los ojos mirándola fijamente, buscando alguna señal que no vio, por el momento.
-Es una buena persona… y realmente lo aprecio. ¿Entonces?- le pregunto levantándose del asiento con dificultad.
-Hablare con George
-Solo tenga paciencia con él, últimamente anda un poco extraño- miro el suelo pensativa, tenían varios días que las únicas palabras que se decían eran "Buenos días" "El desayuno, comida, cena" "Buenas noches" Pansy no sabía el motivo y varias veces lo pregunto, pero él simplemente le contestaba vagamente un "nada" y se encerraba en su habitación. Así que dejo de hacerlo.
-Curioso… ¿Algún motivo en especial?- Molly la miro fijamente, esperando que levantara la vista y le diera información.
-No me dice nada- le comento Pansy un poco decepcionada, al parecer no le tenía tanta confianza como decía y bueno, está en lo cierto, porque ahora está actuando a sus espaldas. Pero era por su bien.
-Lo averiguare cuando hablemos- se dijo a si misma poniendo su mano debajo de su barbilla
-Sé que es descortés, pero ¿Tendrá algo de comer?- Molly parpadeo al escucharla, la vio con los ojos brillosos y las mejillas sonrojadas.
Y de pronto lo recordó, aquella chiquilla llevaba a su nieto.
-Claro, claro… mi nieto debe de estar sano- se levantó de la silla, se puso el delantal y comenzó a sacar recipientes de lugares que Pansy desconocía.
-¡Mama!- Ron había entrado seguido de Harry y Ginny que quedaron sorprendidos al ver a Pansy sentada nuevamente en la mesa y mirando a Molly.
-Oh, hola Ron, Harry, Ginny-saludo Molly sin prestarles atención.
-¿Qué hace ella aquí?-pregunto Ron confundido, recibiendo un codazo por parte de Ginny.
-Pansy y yo hemos tenido una plática Ron
-¿Una plática?- repito Ginny acercándose a la pelinegra para saludarla y sobar su vientre- ¡Ay, acaba de patearme!-exclamo Ginny dando unos brincos de emoción.
-Lo hace a menudo, sobre todo cuando George se queda dormido tocando mi pansa-menciono Pansy riendo.
Molly soltó la cuchara con logrando un ruido estruendoso.
-¿Duermen juntos?-pregunto dándose media vuelta para mirar a Pansy. La idea aun le hacía ruidos sordos en el estómago.
La pelinegra miro a los demás que la miraban atónitos.
-¡No te creo!-exclamo Ron torciendo la boca
-Quiten esa expresión, no es de ese modo- repuso Pansy con molestia
-Vamos no es para tanto- Ginny los fulmino con la mirada. Es verdad que antes detestaba a Pansy, pero con el tiempo que estuvo visitándola y que George se escondía dejándola sola, habían logrado tener una buena relación.
-Ginny tiene razón, quiero decir a mí me tomo por sorpresa esa revelación-menciono Harry acercándose a la mesa para sentarse y darle una mirada a Pansy.
-¿Pero qué coños dicen?- Ron estaba anonadado y miraba a la pelinegra con disgusto.
-¡Ronald Weasley! El vocabulario por favor- lo regaño Molly para después volver con Pansy-¿Por qué duermen juntos?
-Él bebe patea cada vez que está cerca y le gusta sentirlo. ¡Merlín no es para tanto! ¿Se tardara mucho? Morimos de hambre-menciono con cansancio y se tocó el estómago que rugió con fuerza haciendo sobresaltar a todos.
Molly frunció el ceño con desesperación, ella quería preguntar más pero se contuvo. Su nieto era más importante en esos momentos.
Ginny y Harry se querían reír por las reacciones de Ron y su madre, pero tuvieron que contenerse si no querían que Molly estallara en ira.
-No puedo creer que duerman en la misma cama-susurro Ron por lo bajo, pero aun así no había pasado desapercibido el comentario por la pelinegra.
-Descuida Ronald, no es como si nos fuéramos acostar de nuevo-Pansy le sonrió con malicia, al ver su rostro enrojecido.
-Por supuesto que no, tendría que estar perdido en alcohol para querer tocar a alguien como tú-le soltó con desprecio. Molly que escuchaba lo que sucedía, prefirió no meterse por primera vez.
Su mente divagaba en otras cosas… una en especial que la tenía muy pensativa.
-Pero si lo hace, cada noche-le dijo Pansy con una sonrisa dulce e inocente en su rostro.
Tuvo que morderse la lengua para no contestarle a Ron algo más despreciativo, no quería estropear lo que había logrado con Molly Weasley.
-Creía que aceptabas la situación Ron-le dijo Harry con cansancio
-Tú lo has dicho ¡La situación, no a ella!- grito Ron apuntándola con su debo.
-¡Ya basta Ron!-le grito Ginny golpeando la mesa – tu eres siempre el que comienza los pleitos, si Harry puede perdonar los errores de Pansy ¿Por qué tu no?-le pregunto con las cejas apretadas del coraje. Su hermano la sacaba de quiso al ser tan prejuicioso.
Ron abría la boca como pez, intentando que alguna frase saliera de su boca, pero no era capaz de ingeniarse algo bueno.
Molly se quedó quieta en su lugar al escuchar a Ginny, tenía razón. Harry fue el más afectado de todos, y aun así los había perdonado y trataba de entablar relaciones con esas mismas personas.
Tenía que cambiar.
-Escúchame bien Ronald Weasley- le dijo Molly cuando ponía el plato con comida frente a Pansy que lo miraba con un apetito inmenso –Pansy será parte de esta familia como mi nieto y es momento que empieces a aceptarlo.
-¡¿Qué?!- Ron no creía que esas palabras salieran de la boca de su madre. Su mandíbula había caído con tal asombro al escucharla.
-Lo que oíste, tu hermana tiene razón.
-Pero mama…- balbució Ron
-¡He dicho!-grito con desesperación
Ron simplemente cerró la boca con molestia y se fue de la cocina con furia.
-¿Lo dice enserio?- pregunto la pelinegra sorprendida, jamás había esperado que aquella platica hubiera llegado tan lejos y que la aceptara por completo como parte de su familia.
-Así es, Ginny me ha hecho ver las cosas mejor y Harry también- lo miro con una sonrisa que correspondió agradecido- te equivocaste en el pasado, pero el hecho de que hayas venido hablar conmigo y querer arreglarlas cosas entre mi hijo y yo habla de lo mucho que has cambiado. Aceptaste criar a mi nieto en esta familia y eso es algo que debo agradecer. Lamento mucho haberme puesto de la forma en que lo hice e inclusive sugerir quitarte a tu hijo…
-Es suficiente…- la detuvo Pansy, aguantando las ganas de llorar que sus palabras producían en ella-no tiene que disculparse más, lo entiendo y agradezco sus palabras.
La señora Weasley le sonrió una vez más mientras la tomaba entre sus brazos, se sorprendió un poco al ver como ella correspondía.
-Mama ya suéltala-le dijo Ginny burlona al ver que no soltaba a la pelinegra- mi sobrino ruge de hambre- todos soltaron una carcajada al escuchar el estómago rugiente de Pansy.
Harry y Ginny se despidieron una vez que Pansy había terminado de comer, cosa que Molly aprovecho para preguntarle aquella cosa que le rodeaba la cabeza desde que comenzó a preparar la comida.
-Querida- la susodicha sonrió al escucharla llamar así- hay algo que me he estado preguntado
-¿Qué es?- la miro confundida mientras lamia el tenedor
-¿George y tú no han pensado en, tu sabes- negó con la cabeza al no saber a qué se refería- intentarlo?
-¿Intentar que?-no comprendía su pregunta
-Intentar algo… una relación- lo soltó algo dudosa, aunque le parecía la mejor idea, si pensaban criar a su hijo juntos.
Pansy parpadeo varias veces pensando en cómo contestarle aquella pregunta, se removió de su asiento algo incomoda.
-Bueno, George y yo hicimos un pacto por así decirlo…
-¿Pacto? ¿Cuál pacto? –pregunto con interés.
-Decidimos esperar a tener una relación con alguien más hasta que él bebe tenga edad suficiente para decidir con quién vivir –No sabía cómo tomaría aquello
-Eso es ridículo… no sería un ambiente para el niño correcto, lo mejor de todo sería que permanecieran juntos e intentaran algo seria entre los dos- le dijo con desaprobación
-Sería lo correcto, sí. Pero no nos vemos de esa manera y no quiero que desperdicie su vida a mi lado cuando puede encontrar a alguien que ame y lo ame – recordó a Hermione cuando menciono que la madre de George era algo manipuladora y controladora, cosa que la estremeció un poco
-¡Tonterías!-exclamo – Al menos deberían intentarlo
-Hemos estado viviendo por dos meses juntos y ninguno de los dos ha tenido algún tipo de sentimientos por el otro, más que aprecio y cariño- torció la boca en una mueca.
-Pero…-trato de refutar, pero Pansy la detuvo
-Molly, dudo que a George le guste que trate de controlar sus decisiones.
Frunció la boca con desagrado, pero sabía que tenía razón. Si no quería perder a su hijo tendría que aceptar cada decisión que tomara, incluso si no era de su agrado.
-Y no se preocupe con el que decida vivir, podrá verlo cuando quiera al igual que George si decide quedarse conmigo- termino por decirle levantándose de la mesa, cosa que tranquilizo un poco a Molly.
-Gracias, eso me tranquiliza un poco- se despidió de ella con un fuerte abrazo y diciendo cosas melosas a su vientre.
-¿Puede pedirle una cosa?- Molly la miro con extrañada al momento de asentir.
-No le mencione a George que viene- pudo ver la preocupación en su rostro y un destello de curiosidad pareció por su mente. ¿Sería probable que estuviera enamorada de su hijo y no lo supiera?
-Por supuesto- asintió una vez más.
-Gracias… hasta luego Molly- se despidió con una sonrisa antes de marcharse del lugar.
Molly se quedó mirando el lugar que había ocupado Pansy segundos antes, tenía la sensación de que ambos terminarían juntos, que incluso Pansy tenía sentimientos por su hijo que aun desconocía por completo, y en ese momento que lo pensaba, la idea ya no le parecía tan repugnante.
