CONOCIENDO A LOS JINTAO
Mientras la familia Jintao se encontraba con Iroh, Korra salió junto con la enfermera Zhu Li.
-¿Por qué ha dicho eso?- preguntó alarmada Korra.
-¿Qué cosa?- preguntó preocupada Zhu Li.
-De que yo soy su prometida- dijo algo molesta la morena.
-¿Pues qué no lo era?- dijo consternada la enfermera.
-Yo no soy su prometida, jamás he hablado con él.
-¿Qué? Pero abajo lo dijo, yo escuché que dijo que iba a casarse con él.
-Ay, pero…es que estaba hablando sola- respondió Korra.
-Pues para la próxima vez que hable usted sola, dígase así misma que es soltera y fin de la conversación- respondió seria Zhu Li.
-Ay, tiene razón. ¿Y ahora qué voy a hacer?
-No lo sé querida.
-Es que la señora me abrazó con tanta fuerza que no pude decirle nada.
-Sí, entiendo, pues…
-Ay, aquí estás jovencita- interrumpió el Sr. Iroh la conversación entre las mujeres- Sabes una cosa, le has salvado la vida… de hecho has salvado a toda la familia, gracias- y diciendo esto el Sr. Iroh le dio una palmada en el cachete de Korra, cosa que ella se sentía cada vez más enredada en este asunto.
Un rato después, la familia Jintao y Korra se encontraban en una sala de estar dentro del hospital, todos observaban muy sonrientes a su futura ''nuera/sobrina/cuañada/nieta'', y ella sólo los observaba con una sonrisa fingida. Hasta ahora ya se habían presentado, y eran: la abuela Jin Jintao, el amigo de la familia que le decían ''Tío Iroh'', los padres San y Kazumi Jintao y la muchachita de unos catorce años, era Jinora Jintao (quise que Jinora fuera la hermana menor jeje xD). Sí, ya sabía los nombres de todos, ellos también sabían su nombre ahora, pero después de presentarse hubo un silencio incómodo, ya que todos esperaban que Korra siguiera hablando, pero ella sólo permanecía callada, hasta que Jin intervino.
-Bueno, dinos cómo conociste a Iroh- dijo emocionada Jin.
-Bueno yo…
-Mamá, ves que ahora no tiene ganas de hablar de eso-respondió San.
-Pues yo pienso que sería bueno escuchar la forma tan linda en que se conocieron- dijo Jin.
-Y cómo sabes que fue lindo mujer, que tal si se conocieron de una forma muy loca- le respondió el tío Iroh.
-Pero claro que debió haber sido lindo- le volvió a contestar Jin.
-¿Cómo se llamaba esa chica que conoció en el bar?- preguntó San.
-¿Y qué tiene que ver ella con todo esto?- preguntó Jin.
-Se llamaba Ginger Akai (significa rojo en japonés ). Lo único que sé es que era una chica muy engreída que se creía toda una diosa o algo así- dijo San.
-Pero fuera de eso, era una buena chica- dijo Kazumi.
-¿Entonces se lo robaste a Ginger?- preguntó emocionada Jinora.
-Estoy segura que fue amor a primera vista, ¿verdad?- preguntó Jin, a lo que Korra con tantas cosas que escuchaba no pudo evitar sonreír, ya que el último comentario era verdad.
-Bueno deja que ella cuento todo- le dijo el tío Iroh.
-Oh, déjame adivinar, seguro que te conquistó con su auto deportivo que me cuentan que tiene- decía Jin.
-¿Qué fue lo que te impresionó de él?- preguntó ilusionada Kazumi.
-Creo que fue su sonrisa- dijo con tono de enamorada Korra.
-¡Ja! Era obvio- dijo feliz Jinora.
-Bueno pues…nos vimos…me sonrió y… y supe que mi vida ya nunca sería igual- dijo tan ilusionada Korra que hizo que todos la miraran sonrientes, al menos eso fue algo verdadero, ya que de esa forma fue en la que ella se enamoró de Iroh Jintao.
Ya era de noche, y cada quien se encontraba en su casa, pues hoy era Navidad, así que todos estarían celebrando. Korra aprovechó que los Jintao estarían en su hogar para que ella así pudiera ir al hospital a pasar esa noche especial con Iroh.
Ya una vez ahí, se dirigió al cuarto donde él estaba para poder platicar con él, aunque éste no le respondiera.
-¡Hola!- le dijo Korra mientras se acercaba hacia donde Iroh estaba.-Amm… te estarás preguntando qué estoy haciendo aquí en plena noche ¿no? Bueno, antes que nada me debo presentar, me llamo Korra, Korra Sedna, tienes que saber que tu familia cree que estamos comprometidos, yo nunca he tenido novio, para mí es muy repentino, je… pero en realidad a lo que he venido es para decirte que… que yo no quería que pasara esto y ahora no sé qué hacer… si estuvieras despierto, yo no estaría metida en este lío… no es que te esté culpando sino, es que cuando yo era niña, siempre me imaginaba cómo sería, dónde estaría y qué sería cuando fuera mayor, ya sabes, cosas normales, como si tendría una casa, una familia y cosas así. No es que me estoy quejando ni nada de eso porque en realidad, tengo una perrita llamada Naga, un departamento, un trabajo, aunque claro, no es el mejor de todos pero estoy agradecida por tenerlo… sin embargo, nunca he conocido a nadie con quien poder reírme- Korra hizo pausa, para después continuar con una sonrisa- ¿Tú crees en el amor a primera vista?... No, seguro que eres demasiado sensato para eso…pero en algún momento, has visto a alguien y has sabido que si esa persona te conociera bien, seguro que abandonaría al modelo perfecto con el que estuviera y comprendería que tú eras el único con quien quisiera envejecer- en eso Korra volvió a callarse, y empezó a sentir que unas lágrimas empezaban a brotar- ¿Te has enamorado de alguien con quien nunca has hablado? ¿Te has sentido tan solo como para hablar con alguien en coma?- diciendo esto último Korra dejó escapar otras cuántas lágrimas, pero lo que no se dio cuenta es que alguien la observaba de la ventana del cuarto en silencio, alguien que pudo escuchar toda la conversación sincera de ella, y ese alguien era: el tío Iroh.
