SOSPECHANDO DE KORRA Y LA SORPRESA AL DESCUBIERTO.
N/A: Hola a todos! Aquí va de nuevo otro capítulo, y esta vez Mako sale más ;) bueno, disfruten de este nuevo episodio y de nuevo muchas gracias por sus bellos reviews son muy lindos!
Korra ya estaba lejos de su casa, pues iba en busca del departamento de Iroh para darle de comer al felino, por lo tanto no se dio cuenta que Mako iba en camino a la casa de ella, pues tenía ciertas dudas de cómo la relación de su hermano y su ''cuñada'' había ocurrido. San le dijo en dónde ella vivía, así que sin más preámbulos fue a su búsqueda, pero no contó con que ella no estaría en casa, así que se acercó a un joven como de su edad (en esta historia Mako tiene 26 y Korra 25), con cabello negro, ojos muy delineados y azules casi grisáceos y piel muy pálida, sin olvidar el enorme copete que tenía
-Disculpe, ¿vive usted aquí?- le preguntó Mako.
-¿Qué si vivo aquí? Este lugar me pertenece- decía muy orgulloso el joven, ya que por el hecho que su padre era el administrador de los departamentos, se creía el dueño.
-Ah, ya veo. Entonces conocerá a la chica que vive en el 202.
-¿Conocerla? Somos novios.-diciendo esto hizo señales de que ya había llegado a tercera base.
-Oh, oh, ya veo, bueno pues…eh, me retiro sólo pasaba a saludarla, gusto en conocerle eh…- se quedó Mako con la duda ya que no sabía el nombre de éste.
-Tahno Wolfbat (jajaja bien americano el apellido, pero ya saben, por lobo-murciélago xD).
-Sí, muy bien Tahno, yo soy Mako Jintao, pues me retiro, gracias por la información.
-De nada amigo.
-Y si fuera tú, creo que checaría si el carro tuviera gasolina- y diciendo esto dejó a un confundido Tahno, que al hacerle caso al ambarino, comprobó que lo que le dijo era verdad.
El departamento de Iroh sin duda era excepcional, grande, lujoso y a la última moda en decoración, eso pensaba Korra mientras inspeccionaba el lugar, claro por ser uno de esos departamentos exclusivos de ricos, tenía guardia, pero la morena logró escabullirse de él.
-Gatito, gatito, ven aquí- le decía Korra al minino- ¡Ven aquí gatito, gatito!- decía ella sin darse cuenta que Mako había entrado al departamento, ya que él contaba con una llave de repuesto, pero al ver la puerta sin llave decidió entrar a ver qué pasaba cuando escuchó la voz de una mujer llamando a un gato que provenía de la cocina, así que decidió entrar por la otra puerta, pero no contaba con que Korra iba a empujarla y le dio un trancazo en su cara.
-¡Ouch!- fue lo que gritó Mako al sentir el tremendo golpe en su cara.
-¡Oh, lo siento!- decía muy apenada Korra mientras iba hacia el refrigerador para agarrar hielo.-Ten, ponte hielo- le ordenaba ella.
-Buen golpe- se quejaba Mako.
-De verdad lo siento.
-En fin, ¿cómo es que entraste?
-Ahhh… la llave, usé la llave.
-Ya veo, así que vienes a menudo.
-Ahh, sí… vengo a darle de comer al gato- decía Korra tratando de sonar convincente ante su ''cuñado''.
-¿Gato? Iroh no tiene gato- decía muy seguro el ojidorado, haciendo que Korra empezara a sudar de nervios, pero su alivio llegó rápido cuando un gato se acercó a ellos y empezó a maullar, dejando a un desconcertado Mako.
-¡Hola cariño!- decía Korra mientras cargaba al felino y viendo en su placa pudo notar su nombre- ¡Miyuki! ¡Hola, Miyuki! ¿Tienes hambre? (Lo sé haha, se llama igual que el gatito que apareció en el episodio donde Katara y Sokka se enferman en ATLA)-decía Korra mientras le daba de comer de la lata que llevaba al hambriento animalito. En eso el teléfono empezó a sonar.
-¿Qué no vas a contestar?- preguntó él.
-No, dejaré que la máquina conteste- le respondió ella.
Al ver que ella no iba a responder, Mako decidió hacerlo.
-¿Bueno?- dijo él, pero después volteó hacia Korra para pasarle el teléfono- Es para ti- dijo él.
-¿Bueno?- dijo con algo de cautela la morena- Ah está bien, gracias- y diciendo esto colgó y volvió a ver al pelinegro- Era del hospital, dijeron que necesitan a familiares y amigos para donar sangre a Iroh.
-Podemos ir juntos- dijo Mako con una sonrisa que más de felicidad, para Korra pareciera como si fuera de burla.
Se encontraban en el estacionamiento, Mako iba caminando con una tranquilidad, pues sólo estaba esperando hasta cuándo Korra iba a gritar desesperada que no era la prometida de su hermano, según lo que él sospechaba porque aún no lo confirmaba. Korra se encontraba muy incómoda al saber que su ''cuñado'' tenía algo entre manos.
-Sabes Mako, creo que deberíamos irnos en tu camión.
-No, quedó muy lejos, y ya que estamos aquí pues mejor vámonos en el carro de mi hermano- decía con altanería Mako, porque cómo se divertía hacer sufrir de nervios a la castaña.
-De acuerdo- decía ella tratando de sonar segura.
-¿Y sabes dónde está estacionado?
-Sí, sí- y diciendo esto presiona un botón de las llaves y en eso un carro prendió sus luces, así ella se dio cuenta que ese lujoso Satomóvil era el carro de Iroh.- Ahí está, entremos- y diciendo esto, los dos se dispusieron a ir al hospital.
Mako y Korra se encontraban en la sala donando sangre, ella estaba tranquila, pero se preguntaba por qué Mako no dejaba de verla, cuál era el plan macabro que él tenía.
-Deberíamos de tomar una fotografía y colgarla en la chimenea- decía divertido el ojidorado.
-¿A mí?- preguntaba Korra.
-No, a ti y a Iroh.
-Ah, no lo creo, no soy nada fotogénica- decía mientras cerraba el brazo, ya que le habían terminado de sacar sangre.
-Ja, no lo creo- decía él porque en realidad no podía negar que Korra era muy bella.
-Bien, tómese esta pastilla y no se mueva o de lo contrario se mareará- decía una enfermera a Korra.
-¿Y cuándo empezaste a salir con Iroh?
-El 7 de septiembre- diciendo esto, la ojiazul se tragó su pastilla.
-¿3 meses? Eso es muy rápido no lo crees.
-No tienes idea- y dicho esto, Korra se dispuso a marcharse.
-Señorita, no puede levantarse así- decía la enfermera.
-Estoy bien, estoy bien.
-¡Korra espera!- decía Mako quien también se apuraba a seguirla.
-Espere no he terminado con usted- decía la enfermera molesta.
-Descuide estoy bien, estoy bien- decía él, pero ya al estar bien parado se desplomó en el suelo. (Nunca se levanten rápido cuando les saquen sangre o se desmayarán como Mako xD)
-¿Para qué diablos tiene una tele? Por todos los cielos está en coma- decía Jin quien se encontraba con la familia en el cuarto de Iroh.
-Suegra, tenga cuidado, puede oírla.- decía Kazumi.
-Pues entonces tráele una radio- le respondía la abuela Jin.
-A lo mejor quiere que le cantemos algo- decía entusiasmada Jinora.
-Tal vez Korra sepa su canción favorita- decía Mako quien entraba con ella al cuarto (ya se había recuperado de su desmayo jeje).
-Pin Pon es un muñe…
-Co…- le completó Korra a Kazumi.- El muñeco Pin Pon.
-¿Eh?- preguntó San.
-¿Cuál equipo de fútbol le gusta a Iroh?-preguntaba Mako.
-Eh… Hurones de Fuego - decía titubeando Korra.
-¿Hurones de Fuego? ¡Ja!... de hecho ese es su equipo favorito- decía algo apenado Mako, ya que Korra había acertado y quiso atraparla con las manos en la masa. ¿Y su helado favorito?- seguía preguntando.
-Chocolate con crema de maní- decía ella al recordar que cuando abrió el refrigerador hace rato, pudo ver que su nevera estaba llena de ese helado.
-¿Animal favorito?
-¡Gatos!
-¿Qué elemento prefiere, fuego o agua?
-¿Pero qué demonios está pasando?- decía algo irritado San.
-Mako, por qué le estás haciendo todas estas preguntas a Korra- decía Kazumi.
-A mí no me lo preguntes, pregúntaselo a su novio- cuando Mako dijo eso, Korra abrió los ojos como platos, pues no tenía idea de quién hablaba, ya que el único ''novio'' que tenía era Iroh.
-Hijo, eso no me causa gracia, sabes cómo está tu hermano y tú con esto- decía malhumorada Kazumi.
-No, no, no, no me refiero a este novio, sino a Tahno Wolfbat- cuando dijo eso, los Jintao voltearon a ver a Korra, pero ella empezó a estallar en carcajadas.
-¿Dijiste Tahno?- preguntaba de forma graciosa la morena.
-Así, es, Tahno.-decía muy serio el ojidorado.-Me dijo que eran íntimos, que ustedes, ya sabes, eso.
-También dice que es el dueño de media cuadra, que tiene una banda y que algún día será un excelente actor, añadiendo claro que inventó el papel aluminio y que su última novia fue la princesa Yue.
-Pues estaba muy cuerdo cuando hablé con él.
-Oh, cielos, no, el corazón- decía Jin.
-Suegra, ¿está bien?- preguntaba Kazumi.
-¿Has visto lo que has hecho?- decía molesto San.
-¿Yo qué he hecho?- decía Mako con tono de inocente.
-Seguro que si ella quisiera demostrarlo, lo demostraría, ¿cierto?- y diciendo esto Jin, todos voltearon a ver a la morena, entre ellos Mako que no dejaba de comerla con la mirada.
-I…I…Iroh… Sólo tiene… sólo tiene un testículo- decía toda roja Korra, que nunca quiso decirlo, pero al ver como todos la miraban de forma sospechosa gracias a las intrigas de su querido ''cuñadito'' tuvo que sacar la información que le había dicho anteriormente Wei Bei Fong. Todos al escucharla quedaron atónitos.
-¡No es posible!- decía Mako.
-¡Lo es!- decía Korra muy segura- Hace poco más de un mes tuvo un accidente jugando baloncesto con su amigo Wei, quien traía un bolígrafo en su bolsillo.
-¡Ay!- decían todos con cara de dolor.
-Tal vez, tú…- decía Mako mientras miraba a su papá.
-No, yo no- decía San.
-Bueno, alguien tiene que comprobarlo- decía el tío Iroh, pero al ver que nadie quería, Kazumi intervino:
-Está bien, yo soy su madre, lo haré- al decir eso ella se acercó a la cama, todos voltearon para no ver lo que haría, levantó la sábana y he ahí la sorpresa.
Poco después se podía observar a la familia Jintao que se encontraba a punto de subir a un elevador, cuando éste se abrió, entraron.
-¡Qué barbaridad!- dijo Keiko, quien no podía asimilar lo que había pasado con su hijo.
-Vaya sorpresa que nos dio mi hermano- decía Jinora.
-Hay que ver el lado bueno, así tendrá más espacio en sus calzones- dijo esto la abuela Jin, como si nada malo hubiera pasado.
-¡Suegra!- y con esto que Kazumi dijo, se cerró el elevador.
