Y así es como termina…

-¡Hermano!, ¡hermano!, ¡hermano! ¡Qué despiertes ya tonto!- Su voz no deja de retumbar en mis odios, solo podía retorcerme más en las sabanas que cubrían mi cuerpo, hacia demasiado frio desde hace unas semanas, era normal ya casi empezaba el invierno y en esta parte Odaiba el frio se sentía más mortal, aunque exagero en decir eso último.

No tardo en poner de pie, ahí está enfrente de mí hermana pequeña con tan solo trece años es más molesta de lo que era adorable de niña.

- Vale, vale ya estoy de pie, no vez es que día libre y se te ocurre despertarme,uno ya no puede disfrutar una tranquila mañana de domingo-

-Eh tonto, no es domingo, es lunes, ¡acaso no sabes en que día estamos hoy! Es el colmo contigo pero bueno date prisa vamos a llegar tarde y no vayas a dejar a Sora otra vez plantada.

-Oye no la deja plantada, solo llegue tarde- Mientras le repongo a mi hermana entre reclamos, me decido a cambiarme de ropa, mi hermana se dispone a salir de mi cuarto, desde que cumplió los doce mi papá decidió darle como habitación su cuarto de trabajo, dejándome a mí solo la habitación, para ser un apartamento sí que es bastante amplio como para cuatro personas.

-Como sea el caso date prisa, o si no me acabare todos los panquees- Solo llego a oír un fuerte portazo y a ver la expresión de burla de mi herma que me saca la lengua y cerrándome el ojo, aún sigue siendo una niña y por ahora así está bien, no quiero imaginar el día que empiece a tener citas con chicos.

El desayuno transcurre de manera tranquila, en realidad no era tan tarde como creía aún tengo tiempo de ver las noticias con los acontecimiento recientes, el pronóstico para el clima de hoy que solo pronostica más lluvias leves y algo de viento, embotellamientos, sobre las acciones en la bolsa de valores, el país que se encuentra en recuperación aunque mi mamá dice que las cosas cada vez suben de precio, sobre una banda americana que viene a dar un concierto el próximo fin de semana, en fin todo eso en menos de diez minutos mientras que Kari se arregla para irnos por fin a la escuela, antes de salir volteo una última vez a ver el apartamento, si es como recuerdo en mi sueño, la misma proporción de espacio.

-Oye Taí que tienes, te veo algo raro, no es normal verte así hoy en día-La expresión de mi hermana cuando está preocupada es muy expresiva y muy profunda, sus ojos son algo que me impiden mentirle- Tuve un sueño- Le digo pero sé que me hará más preguntas hasta que esto parezca un interrogatorio, pero no tengo ganas de hablar de esto en el camino aunque siempre ha sabido darme buenos consejos, creo que esta vez pasare de esto.

-Solo fue una pesadilla porque últimamente me he desvelado por estudiar, no te preocupes, aparte ya casi llegas a la parada de autobús- Le comento con una sonrisa falsa en el rostro que la deja convencida, el camino de casa al autobús que kari toma no es mucho, más adelante yo me reuniré con Sora para tomar el metro para ir a la preparatoria.

-¡Hola Sora-chan!- Esa presencia tan cálida no hay duda Sora está aquí – Hola pequeña, ahora sí que tu hermano ha llegado temprano, aunque no ha sido debido a él, ¿sino a ti verdad?- Solo alguien maquiavélico podía influir para que mi hermana me despertara tan temprano y encima tuviera esa maldad para afectarme tanto, Sora mi mejor amigo desde que tengo memoria.

-No lo hubiera hecho sin ti Sora-chan, también le tome fotos a mi hermano mientras estaba dormido aunque el jamás sabrá donde las he guardado, eso le enseñara a no dejar plantado a las chicas- ¡Hey pero si yo jamás deje a sora Plantada, solo llegue media hora tarde!

-Bueno no exageremos, por cada vez que llegues temprano, Kari romperá una foto, no hagamos perderle el tiempo a tu hermana el autobús ya va a llegar y nosotros tenemos que irnos, así que vamos-Adiós hermano, adiós Sora-chan.- Vámonos Taí ¿no quieres que llegamos tarde otra vez verdad?

Me termina de decir eso mientras que me regala una sonrisa, la sonrisa de Sora siempre me ha tranquilizado, con el tiempo solo se ha hecho más bonita, ya no es esa niña con gorro de chico que se peleaba con los demás niño que la excluían de los juegos para niños o del futbol, con su cabello castaño que ahora le llega hasta los hombros y esa figura de señorita, no es de extrañar que más de uno voltee a verla, aunque yo siempre estoy ahí para que ningún idiota se aproveche.

El camino hasta la preparatoria no es largo, solo que mucha gente toma el transporte a la misma hora que nosotros salimos, mientras más avanzamos de curso esto va peor, hacemos casi media hora, pero es más rápido que ir caminando o en bici. Podemos entrar en un vagón que no va tan lleno, la estación a donde vamos solo queda a cinco de donde estamos, así que una vez que lleguemos solo queda caminar.

-Hey Tai no te ves muy bien, ¿no dormiste mucho?, o acaso no estás acostumbrado a despertar temprano- esto último me lo dijo con malicia, como es costumbre, Sora es de la pocas personas que puedo soportar su sentido del humor o tonos de expresar de forma picara.

-jajaja… recuérdame no venir contigo en el metro y quedarme dormido en casa, mientas todos esos pervertidos se te arriman.

-Vamos no seas malo, solo es un broma de mejores amigos, mejor dime que es lo que tienes.

-No es nada, solo que tuve un sueño extraño, soñé que estaba en el comedor de mi casa, pero no era mi casa, ningún mueble me era conocido y ahí había un señor o chico sentados en una silla en el balcón, lo único que hacía era beber de un vaso, creo que era whisky lo que tomaba, pero lo más raro es que yo solo era un espectador, solo veía de lejos, no podía hablar o cualquier cosa por el estilo, me limitaba a verlo ahí sentado, es más, creo que ni siquiera tenía cuerpo, no veía mis piernas o brazos, era como si solamente mis ojos estuvieran ahí.

-Suena algo aterrador, pero creo que la mayoría de las veces no podemos recordar lo que soñamos, muchas veces la esencia verdadera la olvidamos y solo perdura las insignificancias o a veces es totalmente al revés, esa sensación cuando es algo significativo nos llega a quedar, a mi me ha pasado, a veces he sentido esa sensación de regocijo… y otras de dolor y tristeza, ¿Que sentiste Taí al verte y al despertar?

-No sé, al principio no entendía porque solo podía ver al señor de ahí sentado, pero creo que me doy una idea, ese señor era yo, ¿cómo lo sé? Eso es algo que solo sé, no podía ver bien su rostro, o ver que llevaba puesto, pero lo más raro era que el estar ahí observándolo u observándome me producía una sensación familiar, no tenía miedo o alguna sensación de intimidación, no recuerdo nada más o del tiempo que estuve ahí.

Hubo un largo silencio entre los dos cuando termine de hablar, supuse que Sora me diría algo como ¡Hey, pero que sueños más viajado haz tenido! Pero solo hubo más silencio, creo que fue lo mejor, tal vez buscaba las palabras adecuadas, Sora era así, analítica y fría por dentro, a veces impulsiva y desenfrenada pero cuando la ocasión se presenta, Sora puede ser mucho más madura que el superior Joe.

Hablando de Joe, me dijo un día antes que lo fuera a buscar en el segundo receso, hace tiempo que no lo hablo con él ya que normalmente siempre se la pasa estudiando, no es raro ya que ya está próximo a salir de la preparatoria y es común que los chicos quieran entrar a una buena universidad, aunque bueno el buen Joe definitivamente está al 10000.0000 % de esfuerzo, lo cual se me hace exagerado que se tome la molestia para hablar conmigo, casual que puede decirme que va a mandar todo al carajo y se hará un chopper y se ira por ahí y que le de por culo la escuela, eso sería muy divertido viniendo de alguien como él, que ganas de hablar con mi viejo amigo.

Es irónico que desde que entre a la misma escuela solo lo veo en los pasillos cargando libros, o en el baño de hombres apresurándose para volver a clases lo antes posible. Espero que cuando sea presidente o algo así se acuerde de mí.

(Bueno aquí termina el segundo capitulo, espero que esta serie sea de su agrado y espero con ansías subir el sig. episodio)

Digimon y sus personajes no pertenecen, sus derechos pertenecen a Bandai y Toei.