Disclaimer: la serie y los personajes no me pertenecen a mí, sino a su autor y legítimos dueños y propietarios
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Tsuna corría por los pasillos de la escuela a toda velocidad.
"Si no atacan aquí, destrozaran el instituto " pensaba él. Corría para proteger el gran tesoro de Hibari, el que tanto se había molestado por preservar en el pasado.
Cuando llego abajo, intento alejarse todo lo que pudo del edificio, pero sus enemigos no parecían querer colaborar con su causa.
Cuando Hibari llego al patio del instituto vio a Tsuna cubierto de un sin fin de heridas. Él estaba actuando de escudo entre los enemigos que lo atacaban y la escuela a su espalda.
Uno de los enemigos, el que antes deseaba morir según Hibari, lanzo un ataque directo y potente contra Tsuna y este se preparo para soportarlo con todas sus fuerzas.
Una preparación del todo innecesaria.
El ataque enemigo se estrello contra la fachada de la escuela, formando un gran destrozo en ella.
Delante de Tsuna estaba Hibari armado con sus tonfas en posición de defensa.
- Como tú bien has dicho, proteger esta escuela es cosa del pasado -dijo Hibari mientras estaba delante de el mirando fieramente a sus enemigos, sobretodo al idiota con ganas de morir – así que sera mejor que les demuestres de lo que es capaz un pequeño herbívoro.- termino sonriendo amenazadoramente y marcando su próximo objetivo.
Después de esas palabras la balanza se giro a favor del equipo Tsuna – Hibari. Ambos dieron todo de sí para poder acabar lo antes posible con ese absurdo combate, antes de que los refuerzos enemigos aparecieran.
Cuando el último de los enemigos cayó al suelo, ambos corrieron lejos de esa zona catastrófica. No seria bueno que cuando la policía llegase les vieran alli, pero no pudieron llegar demasiado lejos. Los refuerzos enemigos hicieron acto de presencia.
"Por favor, que no lo escuche" suplicaba Tsuna a cualquiera que pudiese hacer realidad su deseo.
El corazón de él corría un grave peligro de parada cardíaca en esos momentos, pero no era para menos.
Hibari le habia empujado contra una pared en uno de los callejones de la ciudad para escapar de sus perseguidores, pero lo que le estaba volviendo realmente loco no era la persecución, era la cercanía de sus cuerpos. Hibari le habia atrapado entre su cuerpo y la pared de ladrillos, haciendo que sus torsos se tocasen y para rematar, mientras Hibari vigilaba por si sus enemigos regresaban, Tsuna tenia una vista privilegiada del cuello perfecto del moreno, aderezado con el suave olor que desprendía el cuerpo contrario. Una verdadera maravilla.
Su cuerpo olía a peligro, acción y muerte, pero si se examinaba con mas cuidado comenzaban a asomar trazos de preocupación y cariño.
Ningún enemigo se veía ya desde hacia rato, pero Hibari no quería moverse, se sentía demasiado cómodo como para mover un solo dedo de su sito. Tsuna era cálido y suave. Su pelo castaño le hacia cosquillas bajo la oreja y el cuello, pero era una sensación realmente adictiva a la que no le importaría acostumbrarse.
Últimamente la cercanía del castaño no le era tan desagradable como antiguamente o tan aborrecible como la de cualquier otro ser humano del planeta. Era un cambio agradable a la constante y agobiante compañía de aquel que se habia autodenominado su maestro.
- Ya no están- dijo al fin Hibari, pero sin moverse ni un milímetro – pero no tardaran en comenzar a buscarnos después de ver el estado en el que hemos dejado a sus compañeros.
El silencio se hizo después de esa frase. Ambos sabían lo que iba a pasar a continuación pero ninguno quería ser el que lo expresara en palabras, alargando así ese momento lo máximo posible.
- Mi casa no esta lejos de aquí – comenzó diciendo Tsuna – seria mejor curarnos antes de que nos vuelvan a encontrar y necesitemos luchar de nuevo.
-Hum – fue la única respuesta de Hibari mientras comenzaba a andar en dirección a la casa del otro sin esperar mas explicaciónes.
Por fuera Hibari parecia el mismo de siempre, estoico y mortal, pero por dentro era todo muy distinto. En esos momentos se estaba autorregañando como nunca lo habia hecho.
"¡Como he podido ser tan malpensado, maldita sea! " se grito Hibari a si mismo "¡A sido por estar tanto tiempo conviviendo con esa gente, sus tonterías son contagiosas!"
Llegaron a la puerta de la casa de Tsuna y este cogió una llave de repuesto que habia bajo el buzón.
Entro e invito a Hibari a hacer lo mismo, diciéndole que esperase en el salón mientras él cogía el botiquín de primeros auxilios.
Tsuna subió a su habitación, en donde se encontraba el botiquín desde que el tenia uso de razón, aunque no le molestaba, de todas formas era el que lo utilizaba mas de toda la casa.
Cuando fue a bajar para entregárselo a Hibari se dio cuenta que el moreno lo habia seguido hasta su habitación y en esos momentos estaba sentado cómodamente sobre la superficie de su cama, mirándole fijamente.
-¿Por que no has esperado abajo? - pregunto Tsuna sin atreverse a mirarlo mientras se sentaba en el suelo frente a Hibari.
-Es mas seguro permanecer juntos- contesto Hibari.
"Mentira y grande" pensó Hibari para si mismo "Estaba tan concentrado regañandome que te he seguido sin darme cuenta"
- Ah- fue la respuesta de Tsuna. Después de esa mínima conversación el silencio molesto volvió a adueñarse de ellos. Ninguno sabia la forma de romper el hielo y empezar así una nueva conversación. Por mucho que pensaran y pensaran solo se les ocurrían temas estúpidos.
Tsuna para no tener que mirar al otro, y escapar de la mirada contraria, que le quemaba, comenzó a curarse sus heridas, acercando el botiquín hacia Hibari para que hiciese lo mismo, si quería, claro.
Hibari se levanto a coger algo del botiquín, pero lo dejo atrás y se sentó en el suelo frente a Tsuna, mientras le sujetaba su delgado brazo firmemente.
- Sera mejor que te quites la camiseta y te des la vuelta - dijo Hibari mientras le miraba casi sin pestañear.
"Dios mio" pensó Tsuna "No puede ser verdad".
Su cara estaba totalmente roja en menos de un segundo pero decidió hacerle caso y darse la vuelta, en parte para ocultar su reacción avergonzada al otro. Tembloroso intento quitarse la camiseta, pero una herida que tenia en uno de sus brazos le era muy molesta y no colaboraba con él.
Hibari cogió el bajo de la camiseta y ayudo a Tsuna a quitársela
"Perfecta" pensó Hibari al ver la espalda desnuda de Tsuna "Lastima que ..." inconscientemente Hibari paso sus dedos demasiado cerca de un feo tajo que Tsuna tenia en la espalda procedente de la pelea anterior.
-Auuu – se quejo Tsuna percibiendo por primera vez la herida.
- Es peor de lo que pensaba- dijo Hibari – la mancha de sangre en la camiseta era mas pequeña.
Hibari cogió lo necesario del botiquín y comenzó a curar la espalda dañada. Fue sorprendente, Hibari era mejor que cualquier medico, no hacia demasiada presión y soplaba sobre la herida si el dolor aumentaba.
Antes de que Tsuna se diera cuenta, la herida ya estaba vendada y todo.
Después de eso Hibari comenzó a curar otras pequeñas heridas de la espalda de Tsuna, no tan graves, pero heridas a fin de cuentas.
- ¿Por que has salido de la base? - pregunto de pronto Hibari mientras continuaba con su labor medica.
-¿Como?- pregunto Tsuna confundido por la pregunta.
- La razón – especifico el moreno sin apartar la vista de su trabajo.
-Yo...-comenzó a decir mientras intentaba girarse para estar de frente a Hibari, pero el moreno se lo impidió.
- No te gires, estoy trabajando.
-Ah, vale – respondió un poco nervioso, no le gustaba estar tan expuesto ante los ojos de Hibari, le asustaba profundamente lo que el otro pudiera pensar de su pequeño y pálido cuerpo.
- Habla – exigió el moreno.
- No me sentía a gusto allí, era como si me asfixiara -respondió Tsuna sinceramente.
- ¿Te ha pasado con anterioridad? - pregunto preocupado Hibari, si era algo recurrente podría ser peligroso para la salud del castaño.
-No.
-Entonces esta vez ha sido la primera ¿No? - dijo pensativo - ¿Tienes idea de lo que lo ha podido causar?
-No lo se – respondió Tsuna.
-Mentira – dijo Hibari en cuanto Tsuna termino la frase.
-No es mentira – volvió a decir Tsuna.
- Si que lo es – dijo Hibari molesto mientras tocaba sin demasiada gentileza una de las heridas del cuello de Tsuna – dime la verdad y te calmare el dolor.
-Porque...- dijo Tsuna sin saber muy bien que decir a continuación, optando por la opción de desahogarse aunque fuese con quien menos quería que conociese ese horrible lado suyo – Yo...- Hibari cumpliendo su promesa aflojo su agarre de la herida del otro, calmando así el dolor un poco-Estaba celoso – susurro Tsuna.
-¿Celoso? - pregunto Hibari - ¿Por que?- volvió a preguntar mientras volvía a retomar su trabajo de buen doctor, esta vez sin dolor.
-Porque la persona que me gusta esta con alguien mas – dijo Tsuna, soltando así todo el dolor que esa frase le producía, mientras algunas lagrimas amenazaban con escapar hacia la libertad. Hibari paro en seco su trabajo. Quien se atrevía a hacer que su herbívoro se entristeciera de esa forma, lo encontraría y lo mataría, no le importaba lo que le costase o el tiempo que tardase.
-¿Quien es? - pregunto tenso Hibari. En esos momentos tenia sentimientos encontrados, por un lado quería saber quien era el responsable de la tristeza de Tsuna pero, por otro lado, le daba miedo saber quien era la persona que habia conseguido capturar el corazón de su herbívoro.
-...- fue la respuesta de Tsuna.
-¿Quien? - volvió a preguntar Hibari alzando la voz.
-H-H-Hibari – dijo en un susurro.
-No me obligues a repetirlo ¿Cuál es su nombre?
-Hibari – dijo de nuevo.
-Responde Tsunayoshi – grito Hibari.
-Tú – grito también Tsuna- Hibari.
La mente de Hibari de pronto se volvió desértica, vacía. Lo único que podía pensar en esos momentos fue en que no le costaría demasiado encontrar a la persona a la que minutos antes habia planificado asesinar, ya que era el mismo.
Tsuna no podía aguantar por mas tiempo el estar cerca de Hibari después de lo que acababa de decir. Seguro que pensaba que era algo horrible y no querría volver a verle o a estar siquiera en la misma habitación que el. Tsuna se levanto e intento salir de la habitación, pero la mano de Hibari alrededor de su muñeca no le permitió irse muy lejos.
-¿Desde cuando?- pregunto Hibari pero sin poder mirar a Tsuna a la cara, ya que el castaño estaba de espaldas a él.
-No lo se – respondió Tsuna, y esta vez Hibari si que le creyó – siempre me has llamado la atención, eras todo lo que yo no, pero desde que llegamos a esta época me he dado cuenta de que soy mucho mas consciente de todo lo que haces que antes.
-Yo... - dijo Hibari pero fue interrumpido por Tsuna.
-Por favor, no digas nada – le pidió – olvida todo lo que te he dicho ¿De acuerdo? Solo olvídalo.
Tsuna intento correr hacia la puerta pero la mano de Hibari hizo mas presión sobre su muñeca mientras tiraba de él hacia atrás, haciendo que Tsuna cayese sobre su propia cama.
Tsuna solo pensaba que quería salir de allí, desaparecer cuanto antes, irse de la base, de ese tiempo. No quería ver a Hibari, realmente no seria capaz de volver a mirar al otro nunca mas a los ojos. Cuando intento incorporarse sobre la cama, Hibari volvió a impedírselo.
-¿No vas a escucharme? - pregunto irónicamente Hibari – Bien. No escuches.
Tsuna estaba con los ojos cerrados tan fuerte que hasta veía lucecitas, esperando el momento en el que Hibari se cansara de estar con él y volviese a la base, con Dino.
-Esta situación me es algo familiar – dijo Hibari mas para si mismo que para otros.
Tsuna se sorprendió al escuchar eso e intento preguntar.
No lo consiguió.
De pronto la boca de Hibari se habia unido a la suya. Era algo cálido y para nada desagradable, pero...
Tsuna uso cada fibra de su ser para separar a Hibari de él. Eso no estaba bien, Hibari ya tenia a otro.
-¿Que haces?- pregunto estúpidamente Tsuna.
-Si de verdad necesitas preguntar, es que los tíos de hace un rato te han dañado la cabeza mas de lo que creía – dijo burlonamente Hibari mientras se lamia el labio inferior que Tsuna habia mordido para escapar del agarre del moreno.
-¿Por que lo haces?- pregunto Tsuna tembloroso, en parte por la rabia contenida por sentirse utilizado y en parte por lo que acababa de pasar, Hibari le habia BESADO. BE-SA-DO.
-Por que quiero – respondió el moreno mirando a Tsuna como si no entendiera del todo la pregunta.
-Pero... pero... Dino...- dijo un poco confuso Tsuna.
-¿Que tiene que ver mi supuesto maestro aquí?- pregunto Hibari cada vez mas enfadado - ¿No me digas que ...?- se callo de pronto como si hubiese descubierto algo muy importante de pronto.
Hibari comenzó a pensar y a irritarse al mismo tiempo.
Tsunayoshi habia dicho que habia estado celoso por su culpa, pero y si no hubiese sido por él, si no de él, por Dino. Tsunayoshi habia estado celoso del tiempo que su maldito maestro pasaba a su lado.
Mientras mas lo pensaba, mas cuenta se daba de lo estúpido que habia sido, y mas se enfurecía por ello. Tsunayoshi estaba enamorado de Dino. De un salto se levanto de la cama y se puso a pasear por la estrecha habitación, como si de una fiera salvaje y enjaulada se tratase, una fiereza que sus ojos reflejaban a la perfección.
Tsuna le miraba sin entender nada. A lo mejor... ¿Se arrepentía de lo que habia hecho y no sabia como decírselo?
Hibari paro en seco su caminata y al ver a Tsuna incorporado y sentado sobre su cama, se paro justo en frente de sus ojos, a la misma altura. Grises contra marrones.
-Contéstame – grito Hibari mientras agarraba los hombros de Tsuna - ¿Te gusta Dino?
Tsuna no entendía a que venia esa pregunta, pero si entendía que Hibari estaba muy enfadado por alguna razón y la respuesta a esa pregunta podía calmar su ira, ademas no le costaba nada responderla.
-No – dijo Tsuna rápidamente, mirando a los ojos de Hibari para que no dudase de su palabra.
Hibari en cambio no se calmo ni un poco.
-¿Te gusto yo? - volvió a preguntar el moreno.
Tsuna no entendía por que le hacia una pregunta a la que ya habia contestado antes. Pero volvió a responder.
-Si – dijo Tsuna mientras el color rojo iba tiñendo poco a poco su rostro, de nuevo.
-Bien – dijo al fin Hibari un poco mas calmado – como me vuelvas a apartar, te haré daño, Tsunayoshi – aviso Hibari antes de besarle de nuevo.
Esta vez el beso estaba cargado de impaciencia. Era un beso fuerte y salvaje que a Tsuna le estaba hiriendo en los labios, pero que ni en ese momento ni nunca se plantearía el ponerle fin.
Tsuna dio un leve respingo cuando la lengua de Hibari intento entrar en su boca.
Sus labios se separaron cuando Hibari dio un leve mordico en el labio inferior de Tsuna, en parte como pequeña venganza por el anterior mordisco de Tsuna, pero sobre todo para acceder a la boca del moreno.
-Adorable – susurro Hibari cuando al separarse se encontró con la cara totalmente sonrojada del castaño. Sus ojos marrones parecían los mismos que los de un niño pequeño cuando ve algo por primera vez. Reflejaban miedo a lo desconocido, pero a la vez ilusión de poder aprender y experimentar algo desconocido hasta el momento.
Hibari se recostó en la cama de Tsuna, solamente apoyado en su codo derecho, de espaldas a la pared.
-Ven, te enseñare algunas cosas para que la próxima vez lo hagas aun mejor- dijo mientras extendía su mano hacia Tsuna – tómalo como un entrenamiento extra, pero te aviso ahora, yo seré tu UNICO maestro ¿Entendido?
-Si – dijo Tsuna tomando la mano del otro entusiasmado por aprender junto al moreno –
Hibari- sensei .
FIN
La verdad se dicha, tengo pensado algún extra mas para la historia.
Un de ellos es un lemon, pero no se si los incluiré. Puede que si hago el lemon lo ponga a parte para no cambiar la clasificación de la historia. Ya me lo pensare.
El otro es sorpresa ^_^
Gracias por leer, y por los comentarios que he recibido, ayudan mucho, de verdad.
Hasta la proxima.
