Disclaimer: la serie y los personajes no me pertenecen a mí, sino a su autor y legítimos dueños y propietarios
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Abro la puerta y me encuentro a oscuras en una habitación desconocida.
Enciendo la lámpara que se encuentra sobre la mesilla de noche y aunque no es muy intensa, es lo suficiente potente como para iluminar el interior del cuarto.
Lo único que me es familiar en ese cuarto es la persona que esta plácidamente dormida sobre la cama.
He escuchado como el pequeño informaba a los herbívoros que él estaba fuera de peligro y sus heridas sanarían con rapidez, ya que no eran tan malas como en un primer momento se nos hizo creer.
Dejó mi taza de té recién hecho sobre el escritorio y separo la silla para sentarme. Se que es tarde y que es del todo inútil que yo este aquí, ya que él no se va a dar cuenta de mi presencia ni se va a curar antes por que yo haya venido, pero inexplicablemente llevo toda la noche sin conseguir dormir, esperando a que esos molestos amigos suyos se marchasen a sus habitaciones y lo dejasen solo.
¿Por que se había descontrolado tanto su poder?
Nunca le había ocurrido algo así durante una pelea y sobre todo nunca con unas consecuencias tan peligrosas para su propia vida. Esto no puede volver a pasar y me ocupare personalmente de ello.
Cuando entre con mi "profesor" te vi como luchabas contra los moscas actualizados, pero después de vernos algo cambio en tu forma de moverte, era mas lenta, mas torpe.
¿Por que?
¿Fue mi culpa por entrar a ver tu entrenamiento?
¿Te distraje?
¿No debería haber entrado?
¿No querías verme allí?
Respondeme Tsunayoshi.
Despierta y dime lo que te ocurrió. Por favor.
Tsuna se mueve un poco, quedando así boca arriba, como si estuviese mirando al techo. Y yo me quedo mirándolo a él.
No se cuanto tiempo llevo mirándolo, pero me he perdido tanto en él que ni me he dado cuenta de cuando Kusakabe a llamado a la puerta y ha entrado a la habitación. Lo único que sé es que ahora esta parado en el umbral de la habitación, susurrando algo para llamar mi atención pero sin despertar al enfermo.
Cuando salimos del cuarto, en el pasillo, Kusakabe empieza a hablar.
-Nos han informado que el grupo enemigo esta extendiendo su rango de acción mas allá de la escuela de Namimori – me informa.
-Muy bien – le digo – ahora voy.
Kusakabe se adelanta y se va a nuestra base, adjunta a la que piso ahora mismo.
El deber me llama.
Entró de nuevo en la habitación y veo a Tsuna aun dormido, me alegro que no le hayamos despertado.
Yo no soy mucho de sentimientos, no los uso demasiado.
Algunos hasta dirían que carezco de ellos, pero en estos momentos yo no estoy tan seguro de eso.
¿Qué habría sentido si las heridas de Tsuna hubiesen sido peores? ¿Me habría dolido? ¿Más de lo que me dolió verle tendido en el suelo de la sala de entrenamiento completamente inmóvil? ¿Más?
Me acabo de dar cuenta de que no quiero perderte, ni verte herido Tsunayoshi, así que a partir de ahora haré todo lo que este en mis manos para que algo así nunca vuelva a suceder.
Me acerco a su cama, lentamente, no quiero despertarlo. Mi mano se mueve lejos de mi cuerpo y se acerca a la frente de él.
Retiro uno de esos mechones castaños tan característicos de su frente, mientras le miro una vez mas.
Sus pestañas, la forma de sus ojos, su nariz, su boca, su cuello. Todo lo que no esta tapado por la colcha de su cama.
Inconscientemente acerco mi cara sobre la suya y solo me doy cuenta de ello cuando me acerco para besarle en sus perfectos labios, pero antes de hacerlo consigo reprimir ese impulso lo suficiente como para esquivar sus labios, pero no soy tan fuerte como para no dejar mi beso con él.
Su frente acaba siendo el destino de mis labios, dejándolos descansar ahí tanto tiempo como soy capaz. Pero ni todo el tiempo del mundo hubiese sido suficiente para que yo creyese que había sido tiempo suficiente.
Deseo repetirlo cuanto antes, pero se que si lo vuelvo a hacer voy a ser incapaz de irme, y tengo trabajo que hacer.
Doy media vuelta para recoger la taza de té que he traído conmigo y a la que no he dado ni un sorbo aún, también coloco la silla en su sitio y por último apago la luz, dejando la habitación completamente a oscuras antes de abrir la puerta, y negándome a mi mismo girarme, salgo de la habitación.
Tengo trabajo que hacer.
Proteger esta base y a sus habitantes, teniendo como prioridad a quien ha conseguido despertar de su largo sueño a mis dormidos sentimientos.
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Por si alguien aun tiene dudas, este capitulo seria un extra del capitulo 2, pero esta vez contado desde el punto de vista de Hibari .
Puede que algunos penséis que Hibari nunca seria tan cariñoso, o que su lado frio le impediría decir lo que siente, pero tened en cuenta que en esta situación nadie le estaba viendo y podía, por fin, dejar libres esos sentimientos que tanto esconde y liberarse de la preocupación que ha sentido al ver herido gravemente a Tsuna. Ademas , personalmente, a mi me hubiese gustado ver aun Hibari mas atento con Tsuna en el manga original, pero como no pudo ser, aquí os dejo mi articular versión sobre ellos.
Espero que os haya gustado y me encantaría conocer vuestras opiniones.
Hasta la próxima.
