Grandeza Débil: Chapter 8

Como una exhalación, los aplausos se abrieron paso hasta los oídos impresionados de Gray.

-¡BRUTAL, SEÑORES! ¡HAN SIDO TESTIGOS DEL NACIMIENTO DE UNA LEYENDA!- Gritó emocionado el presentador de la batalla de Rap destinada a las obras benéficas de Rap Solidario. Gray miró a la primera fila y vio a los demás miembros de la banda totalmente emocionados.

-¡GRAY, AHORA TAMBIÉN TE HAN DICHO QUE ERES UNA LEYENDA, COMO A MÍ!- Gritó Natsu, sacándole una carcajada a Gray.

-¿Y ahora qué hará, Sr. Underground?- Le preguntó el presentador. Gray miraba expectante a su ídolo.

-Pues bueno, me despediré como los raperos de verdad- Afirmó, para acercarse el micrófono a la boca y rapear Acapella unos versos que a Gray se le quedarían clavados para siempre en su mente.

"Ganar la batalla,

No es ganar la guerra

Más nuestra música

Las bocas de capullos cierra

Ya tienes las alas

Y también el anhelo

Además del amor de tu banda

Para emprender el vuelo "

-Suerte, Gray…- Dijo, apuntándolo con el dedo y acercándose a él, para pasarle el brazo por encima de los hombros, abrazándolo. El chico no pudo evitar ponerse a llorar de felicidad.

-Recuerda que incluso a mí me quisieron tumbar, pero solo hace falta sacar el dedo a las adversidades- Añadió. Acto seguido apuntó al cielo que ya empezaba a adoptar un color dorado.

-¿Ves eso de ahí arriba? Bien, pues estoy seguro que algún día pisarás aquel lugar que hoy en día parece inalcanzable. Créeme, no pierdas la fe, lograras pisar el cielo- Sonrió, mientras le acariciaba el pelo y salía del escenario, abandonando al pelea, y por lo tanto, proclamando ganador de la batalla a Gray, el cual estaba de rodillas en el suelo, con su flequillo ensombrecido y llorando a moco tendido.

Los cinco miembros de Fairy Tail subieron corriendo al escenario (entre una marea de aplausos), para abrazar a su amigo, que estaba demasiado emocionado incluso para ponerse en pie, y empezaron a ayudarle a levantarse y a retirarse del escenario.

-¡AMOR MÍO, ESO A SIDO INCREÍBLE! ¡ADEMÁS DE SER PERFECTO DE VISTA ERES PERFECTO CANTANDO!- Grito Juvia, la cual hizo sonreír por primera vez con uno de sus violadores comentarios a Gray, lo cual hizo que sus compañeros se extrañasen.

-Bueno chicos, hoy ha sido el comienzo de algo increíble, así que ya sabéis, de aquí al infinito, pero siempre juntos…- Afirmó el chico pelirrosa, con una sonrisa de oreja a oreja.

Quizás Underground tenía razón, podrían pisar el cielo, pero hacerlo también conlleva hacer sacrificios demasiado grandes, y eso no era ajeno al futuro ni al pasado de Fairy Tail, y del de ninguno de sus miembros.

Para el próximo disco de Fairy Tail, y ya que el primero había sido un éxito rotundo, no podían hacer más que hacerlo perfecto. Y una vez reunidos en el estudio empezaron a escribir canciones para su segundo álbum.

-Estaría bien que en algunas canciones relajáramos el ritmo o las cuerdas vocales de Natsu no podrán aguantar, y siendo mudo y sin ojeras jamás encontrará novia- Rió Lucy, empujando levemente a Natsu, a modo de broma. El chico la miró con cara de pocos amigos y suspiró.

-Obviando su claro retraso, tiene razón. No podré soportar el ritmo de estar gritando en todas las canciones. Aunque me encante- Dijo el pelirrosa, con un signo de frustración en su rostro. Quería seguir usando su raspada de voz, pero era en cierto modo imposible aguantar tal ritmo vocal.

-Hey, podríamos utilizar a nuestro favor la voz melódica de mi amor, ¿VERDAD, GRAY-SAMA?- Gritaba Juvia totalmente exaltada, mientras prácticamente se lanzaba sobre un Gray que luchaba por quitársela de encima.

-Sí, sin duda eso podría ser un punto innovador, dejar de lado el Rap de Gray en alguna que otra canción, y cambiarlo por un tono más melódico- Afirmó Erza, pero se quedó pensando en algo. –Sin embargo, el Rock que hacemos es demasiado ruidoso como para ponerle unos vocales melódicos. No quedará bien- Añadió la bajista pelirroja. Entonces Jellal entró en acción.

-Para eso estoy yo, podría crear un ritmo más electrónico, y ahora que tenemos a nuestra completa disposición todo un estudio musical, podría variar la frecuencia y la distorsión de los instrumentos, y hacer que se mimeticen con la base electrónica. Podría quedar muy bien- Aclaró el DJ de la banda. Todos asintieron y se pusieron manos a la obra.

Entonces Gray agarró del brazo a Natsu mientras todos los demás iban desplazándose a sus respectivos lugares de trabajo.

-Natsu, sinceramente, eres demasiado bueno para mí, mi voz melódica no estará a la altura de la tuya. No me importa no hacer nada en ésta canción- Aclaró Gray, Consiguiendo que Natsu sonriese sarcásticamente y le pusiera una mano en el hombro.

-Eres bastante idiota. Es obvio que la estrella vocal aquí no soy yo…- Afirmó el pelirrosa, haciendo que su compañero se quedara sin palabras. -Eres tú, Gray- Añadió. Gray ni siquiera supo que responderle y se quedó inmóvil viendo como Natsu se alejaba de él y se acercaba a los demás de la banda.

Al asimilarlo todo, comprendió que Natsu se negaba a estar por encima de él, aunque obviamente tenía un poderío vocal muy por encima del suyo. Por eso decidió buscar el mejor ritmo y la mejor letra posible para una base electrónica/Rockera.

-Vamos allá- Rápidamente cogió uno de los portátiles del estudio, el cual utilizaba normalmente Gray para hacer ritmos y letras, y se puso a idear una canción. Normalmente, para inspirarse, cogía un folio y se ponía a dibujar el primer paisaje que se le pasaba por la cabeza. Cabe recalcar que aparte de rapear también solía dibujar en su tiempo libre, así que tenía una técnica muy depurada. Y eso fue exactamente lo que hizo, dibujar.

Lo primero que hizo trazar una línea curva que simulaba el horizonte y dibujar a una chica de rodillas en lo que parecía un pasto de hierba. La chica parecía triste, y Gray imaginó que un viento arrecio hacía ondular la hierba y el pelo de la chica. Al contrario de lo que muchos pensarían, el color, tanto de la hierba como del pelo de la muchacha, era de un rojo cobrizo muy extraño. Si mirabas a la parte más baja del papel en cuestión, podías observar que la chica se encontraba, de forma bastante fantástica, a orillas de un mar color amarillo grisáceo en el cual desembocaban varios ríos de esa sustancia amarillenta, los cuales formaban líneas paralelas a la posición de la chica. La joven miraba hacia arriba, hacia un cielo oscuro e inmenso, que parecía ser transparente (por lo que se podría concluir que el lugar donde está no tiene atmósfera).

Una vez acabado el dibujo Gray se quedó mirándolo pensativo, intentando buscar algún significado a esa monstruosidad salida de su mente.

-Los ríos y el mar son extraños, y el mundo en el que vive la chica también…Es un mundo extraño y probablemente cruel, y por eso la chica está triste…- Pensó, haciendo algunas marcas en el dibujo con su lápiz, más su conclusión acabó por no convencerle.

-Espera…si lo vemos des de otra perspectiva…podríamos concluir que el mundo es así des de el punto de vista de la chica, pero en realidad es un mundo normal, con sus virtudes y sus defectos. Ella está triste, luego el mundo es triste- Gray sonrió. Ese punto de vista se merecía algunas marcas en el dibujo.

-Pero si hay algo que me inquieta es el cielo…Parece oscuro, inmenso…Pero sobretodo, transparente…Es parecido a un cristal estelar que dejaría pasar la luz al mundo de la chica. Pero como ella está triste, la oscuridad es lo único que conoce dentro de su burbuja a la que llama mundo, es como un gran fuerte que se ha hecho contra el mal, pero como ese fuerte tiene las paredes de cristal (Ya que el cielo parece un cristal), al final la oscuridad a acabado entrando e invadiendo su fuerte, en otras palabras: A decidido encerrarse en su fuerte y estar completamente sola para que la oscuridad no pudiese atraparla, pero de todos modos, se da cuenta de que la oscuridad la ha consumido y ella sigue totalmente sola, desamparada; es su mundo de cristal, su fuerte de cristal… su…Castillo de Cristal- a Gray le brillaron los ojos. ¡ESE ERA EL TÍTULO DE LA CANCIÓN! Pero eso…

Gray aún recordaba, como un torbellino de cenizas que se desintegra en el soplido embravecido del viento, la última frase que oyó de su amiga antes de verla morir.

Recuerda que era un día cualquiera del mes de Abril. El ambiente al salir de su antiguo instituto era bastante colorido en ese momento del año, ya que delante de éste hay un parque de grandes dimensiones y ya se pueden ver florecer las primeras flores del año. Le encantaba respirar el aire de ese lugar, era como un alivio salir de ese infierno llamado instituto y poder llenar sus pulmones con ese aire tan puro.

Iba caminando tranquilamente por una de los tres paseos que conformaban el parque, que estaban obviamente separados por pequeñas zonas de hierba con forma alargada. Iba demasiado enfocado pensando en el nuevo Rap que estaba escribiendo. Algunos decían que era un cobarde por no enfrentar sus problemas y encabezonase en esa "mierda que escribía", pero no era tan fácil estar enamorado de tu mejor amiga, y más cuando es la única mujer que no te ve como un hombre. De nuevo, el Rap era lo único que le quedaba para evadirse de la realidad.

-¡GRAY, CABRÓN!- Gritaba una voz femenina. Al tomar contacto visual con la susodicha, Gray fingió estar contento y sonrió.

-¿Qué te pasa, idiota?- Preguntó Gray, aún con esa dolorosa sonrisa grabada en su rostro. La chica empezó a reír escandalosamente y le pasó la mano por ambos hombros, en señal de amistad.

-¿Qué te pasa, cabeza hueca? Es obvio que no estás bien, se nota un montón cuando sonríes falsamente. Vamos, ¿no le puedes decir lo que te pasa ni a tu mejor amiga?- Dijo ella, prácticamente gritando. Gray ay estaba acostumbrado al tono de voz de su amiga.

-Sabes de sobra lo que me pasa, Sam- La chica se le quedó mirando, y de un momento al otro, su rostro adoptó una expresión furiosa.

-¿Te siguen molestando esos capullos? De verdad, no tienen remedio. Pero ya sabes, nosotros a lo nuestro. ¿De qué va el nuevo rap que has escrito?- Gray no se atrevía a contrale a Sam que la razón por la que estaba triste era realmente el amor imposible que sentía por ella, y de hecho no tenía pensado contarle la verdad jamás. Por esa simple razón decidió al menos tener un poco de orgullo y hablar normalmente con ella para no preocuparla.

-La verdad es que es un concepto un poco extraño…- Dijo Gray, más no podía fingir la incomodidad de estar junto a ella y saber que jamás podría decirle ni tan siquiera sus sentimientos. Le era totalmente imposible hablar con ella como si nada estuviera pasando.

-Les voy a partir la cara a esos capullos, nadie más se meterá contigo- Afirmó Sam, apretando los puños con fuerza. Gray rió por lo bajo y le pegó un pequeño empujón en el hombro.

-Como si necesitara tu ayuda…- Sonrió. Ella también sonrió al ver que su amiga estaba sonriendo, y tantas sonrisas levantaros los ánimos a ambos amigos, que ya estaban empezando a rozar el suelo.

-No, pero en serio, tampoco quiero hacerles daño. Lo único que quiero es que me acepten, que me respeten… ¿Tan difícil es?- Dijo Gray, apretando los dientes con fuerza. Estaba harto de que sus compañeros no pararan de recriminarle que no se aprovechara de su físico para conquistar a cuatro perras babosas que no tienen nada en común con él. Seguramente ellos estaban deseando hacerlo… Pero él no era igual que esos babosos sin vergüenza a los que no les importaba demostrar que en el fondo su autoestima estaba por los suelos.

-Dímelo a mí, tío…- Afirmó ella, sin apartar la vista del frente. Gray desvío su mirada al frente, previniendo que iba a volver a clavarle otro puñal en el corazón, recordándole lo que no quería saber. –Solo por salir con Silvia…Solo por tener preferencias sexuales distintas a las de ellos…Ya me tienen que tratar como a un bicho raro…Son unos malditos hipócritas…Seguro que si ellos estuvieran en mi lugar y supieran lo que es que te insulten por ser lo que eres, pararían de hacerlo al instante…- Añadió. Haciendo que Gray torciera la boca levemente. Tenía ganas de llorar. Él estaría encantado de tener una amiga lesbiana, pero era demasiado duro enamorarse de ella. Estaba claro que ella jamás podría estar con él. Y era algo que lo desgarraba por dentro.

-pero no te preocupes porque, como dije en mi último rap…- Soltó Sam, tocándole el hombro a su amigo. Las palabras de Samantha, su mejor amiga, quedaron totalmente grabadas en su mente, y jamás se despegarían de él.

-En el fondo todos nuestros problemas son como nosotros, grietas en un castillo de cristal, y difícilmente queda algo de ellos para ver- Gray se impresionó, como siempre, por la increíble habilidad que tenía su amiga para escribir e interpretar Rap. Esa metáfora que había hecho era realmente admirable y justo por eso se quedó inmóvil por unos segundos, intentando asimilar el significado de aquellas palabras.

-Odio cuando te pones metafórica…- Sonrió Gray. Sam había vuelto a ganar, ya que no podía interpretar eso de forma exacta, era como si la única que realmente pudiera comprenderlo era su amiga. Amaba eso, pero a la vez tenía algo de envidia, ya que ella era mejor rapera que él.

-Ostia- Dijo ella, mirando desesperadamente el reloj. –Es verdad, Silvia me dijo que fuera a su casa corriendo, que quería decirme algo importante, y al final me he quedado aquí hablando. Si es que parece que contigo no pasa el tiempo- Añadió, para después salir corriendo rumbo a casa de Silvia, saludando y mirando a Gray mientras corría. El chico daría lo que fuera por poder volver atrás e ir corriendo hacia ella, abrazarla, y decirle que la amaba con todas sus fuerzas, y que aunque era imposible, iba a luchar por una oportunidad.

Pero…no lo hizo…

-Eh, ten cuid…¡SAAAAAAAM!- El tiempo parecía detenerse, y todas las personas y objetos del mundo parecían desaparecer. Todas excepto tres…Gray, Sam y…aquel coche, aquel maldito coche que le arrebato todo al chico pelinegro. Como si de un huracán se tratase, el cuerpo de Sam salió volando a velocidades invisibles para el ojo humano, justo después de eso, el coche en cuestión freno en seco, pero era obviamente demasiado tarde. Gray abrió los ojos con horror, y empezó a correr como nunca en su vida correrá para ver el estado de su amiga.

-¡SAM! ¡SAM! ¡ESCUCHA! ¡SAM!- Gritaba Gray, cogiendo el cuerpo inerte de Sam. Era realmente pesado y frío, y solo entonces pudo comprobar y comprender que su amiga había…muerto…estaba muerta…

-No me hagas esto Sam…No puedes hacerme esto…Sam- Los ojos del chico no paraban de dilatarse y tampoco de derramar cascadas de lágrimas. -¡JODER SAM, NO PUEDES HACERME ESTO!- Gritó desesperado. Después se dejó caer sobre el pecho inmóvil de la chica, quizás buscando algún indicio de respiración, quizás buscando alguna razón para no suicidarse allí mismo, quizás para confesar todo lo que sentía aunque sabía que era imposible o quizás solo porque sentía que se desmayaba. Podía sentir el latido de su propio corazón más rápido que nunca, parecía que se le iba a salir por la garganta.

-¿Esto es solo una pesadilla, verdad Sam? Claro, es solo eso…Pronto despertaré y estarás a mi lado como siempre…Si te pierdo no tendré ninguna razón para seguir con vida…Por favor, Sam…despierta…o hazme despertar- Suplicaba el chico, primero con una voz potente y decidida, después con un hilillo de voz casi inaudible. Nunca había abrazado a nadie con la fuerza que abrazó el cuerpo inerte de Sam, intentando hacer que se recuperase, que reviviera… Pero pasaron los días, y al noticia llegó…Sam estaba muerta.

El día del entierro de su mejor amiga Samantha pudo ver a sus padres llorando a gritos y a Silvia desmayarse de la presión que tenía encima, pero él ni siquiera tenía fuerzas para eso. Sentía como si pronto desparecería de aquel lugar. Sentía como si todo eso no fuera verdad, por un momento sintió que él era el protagonista de alguna película dramática y que estaba siendo observado por miles de espectadores que lloraban a moco tendido, y que pronto aparecerían los créditos y se desvanecería su sufrimiento.

-Supongo que al fin y al cabo tenías razón, mi problema anterior era una grieta comparado con el castillo de cristal que se cierne sobre mí…- Dijo él, sentado al lado de la tumba de su mejor amiga, como se podía comprobar por el grabado en la lápida. Ni siquiera sabía que hacía aún en el cementerio si era noche cerrada, y uno por uno, se habían acabado yendo todos los doloridos conocidos de Sam. Pero aunque parezca algo psicótico, estar al lado de la tumba de Sam y mirar la Luna, de alguna forma junto a ella, le hacía sentir un oasis en el desierto de su sufrimiento.

-Bueno…Sam…Nos vemos…- Dijo Gray, entre pequeños sollozos que no sabía disimular, y así fue como reunió fuerzas de dios sabe dónde y se levantó para irse a su casa. Nunca se despegaría a Sam de su ser, siempre estaría ahí con él en el fondo, y eso le hacía sentir algo mejor, aunque seguía destrozado completamente. Quizás eso era solo una excusa, quien sabe.

-¡AMOR MÍO!- Gritó alguien, haciendo que dejase de escribir la letra de la canción, en la que estaba tan ensimismado que incluso le parecía volver a esos momentos tan dolorosos de su vida. Al girarse, Juvia abrió los ojos horrorizada, y por primera vez puso una expresión sería en su níveo rostro.

-¿Qué pasa?- Preguntó Gray, con todas las mejillas mojadas de sus propias lágrimas. Juvia le puso la mano en el hombro de forma no muy normal, ya que normalmente solía solo perseguirlo y agobiarlo.

-¿Qué te pasa?- Le preguntó la peliazul. El chico le contó todo y ella se puso a llorar con él…

-No sé qué decir…No creo que sepa decir nada que mitigue tú dolor…- Sollozó Juvia, y mirándolo a los ojos mientras le cogía de la mano prosiguió su discurso. –Pero si algo puedo decirte es que si necesitas apoyo, aquí me tienes para lo que necesites. Y no te lo digo en broma, ni como recurso para que te sientas bien, te lo digo de corazón. Soy toda tuya, Gray- El chico se sorprendió de la actitud tan madura y diferente de la chica. Por un momento vio en los ojos de Juvia a su amiga fallecida Sam, y eso le hizo comprender que quizás no había sido justo con ella durante todo este tiempo, considerándola no más que una violadora esquizofrénica.

-Gracias- Dijo él.

-Vamos chicos, cantemos la nueva canción, ya tengo la letra- Dijo Gray, dirigiéndose al resto de la banda.

En el proceso de grabación de "Castle of Glass" se tuvieron que hacer varias tomas, ya que Gray no paraba de derrumbarse en mitad del estribillo. La banda comprendía que era realmente duro y difícil para él cantar esa canción. Pero a la vez eso le ayudaba al chico a recordar la sabiduría de Sam, y lo buena amiga que fue. También le hacía recordar que el amor que sentía por ella lo impulsó a ser mejor rapero. Y entonces comprendió que tenía que triunfar con Fairy Tail. Le iba a demostrar a Sam, des de donde quiera que lo mirase, que nadie excepto él iba a ser el mejor rapero del mundo y de la historia…

Voy a hacer una pausa. Por favor, id a YouTube y mientras leéis la letra de la canción escuchad LINKIN PARK – CASTLE OF GLASS. Es la canción que canta el grupo "Fairy Tail" aquí.

Ésta canción es cantada a dos voces todo el rato (Menos laprimera estrofay el Bridge, cantados por Gray y Natsu, respectivamente).

Take me down to the river bend,
Take me down to the fighting end,
Wash the poison from off my skin
Show me how to be whole again
Fly me up on a silver wing
Past the black where the siren sing
Warm me up in a nova's glow
And drop me down to the dream below
Cause I'm only a crack in this castle of glass
Hardly anything there for you to see.
For you to see
Bring me home in the blinding dream
Through the secrets that i have seen
Wash the sorrow from off my skin
And show me how to be whole again
Cause I'm only a crack in this castle of glass
Hardly anything there for you to see.
For you to see
Cause I'm only a crack in this castle of glass
Hardly anything else I need to be
Cause I'm only a crack in this castle of glass
Hardly anything there for you to see.
For you to see
For you to see

CONTINUARÁ…

Espero que te haya gustado el capítulo (Reconozco que quizás me he pasado de longitud del capítulo xD), REVIEWS PLS BYE!