Para SiriusElMorido: Si no has leído aún el nuevo capítulo de Atrapados por el océano (Chapter 19), te pido encarecidamente que lo hagas, pues allí respondo a tus Reviews. Gracias por todo :D

Grandeza Débil: Chapter 10

Lucy estaba parada frente a Fairy Tail, frente a su banda, literalmente empapada en lágrimas, mientras sonaban las últimas notas de la canción Breaking the Habit.

Una marea de aplausos se hizo presente en el aeropuerto, y multitud de fans que los habían reconocido, empezaron a aglomerarse alrededor de la banda, pidiendo que les firmaran la camiseta o lo que fuera que llevaran encima.

Lucy escondió su mirada entre su flequillo color oro. Por difícil que parezca, ningún fan se acercó a ella, cosa que agradecía, ya que estaba tan fuera de sus casillas que muy probablemente le diría cosas de las que luego se arrepentiría.

Realmente no sabía qué hacer, su vida en América iba a ser próspera y estaba segura de que sería feliz al comenzar de cero, por no hablar de la experiencia e independencia que te da el trabajar en otro país. Sinceramente, era una oportunidad irrepetible para ella. Además, era de las que piensan que las personas no cambian, y que aunque Natsu diga que no se drogará más y exprese su arrepentimiento en una canción, nada le asegura que realmente no lo haga de nuevo.

Aunque le doliese, pues quería a sus amigos y a Natsu de una forma inexplicable, la única forma de hacer recapacitar al pelirrosa de verdad era hacerle ver que las drogas le iban a quitar todo, incluido a ella. Si realmente quería a Natsu tenía que hacerlo sufrir, como dice el dicho, quien te quiere te hará llorar.

-Lo siento…- Susurró. Era obvio que nadie iba a oír aquello, pero de alguna forma necesitaba soltarlo. Acto seguido, salió corriendo hacia la cabina de su vuelo. Estaba decidido, y mira por donde, ella sería la primera en entrar al avión, ya que aún no había ningún tipo de cola.

Tras entregar el billete, entró por su respectiva puerta de embarque, dispuesta a abandonar su actual vida.

Natsu, encerrado en una jaula de humanos, pudo ver en una abertura entre dos cuerpos, que Lucy estaba marchándose, y empujado por algún tipo de sentimiento en su interior, hizo a un lado a sus fans y corrió todo lo que pudo hasta la cabina del vuelo de Lucy, y con el billete que Jellal le había comprado, entró por la misma puerta de embarque que la rubia.

La chica iba tan sumida en sus pensamientos que no notó la presencia de Natsu hasta que le agarró de las muñecas y la aprisionó entre él y el cristal del túnel de acceso al avión, mientras el resto de pasajeros les dedicaban alguna que otra mirada curiosa, para posteriormente pasar de largo.

Un silencio que se podría definir como la definición de la tensión se hizo presente, y entonces Natsu se dio cuenta de que no tenía pensado que decirle a su mejor amiga para hacer que se quedara a su lado. Se dio cuenta de que su cerebro le dictaba una y otra vez que no se la merecía, pero que de alguna forma su corazón se negaba a dejarla marchar.

-Lucy…yo…- Dijo Natsu, con cierto temblor en su tono de voz. Lucy se sorprendió al sentir que estaba literalmente temblando como un flan. –Sé que soy un idiota, pero aún así te necesito…Algo en mi quiere dejar que seas feliz sin mí, pero es que no puedo hacerlo…- Añadió, derramando amargas lágrimas y dejando salir pequeños sollozos.

-Yo tampoco quiero dejarte, pero es la única forma…- Afirmó Lucy, con voz fría, intentando demostrar su posición férrea.

-Dame una oportunidad por favor…Solo pido que me dejas demostrarte que voy a cambiar…- Lucy negó con la cabeza.

-Siempre dices lo mismo y acabas igual…Ya no puedo ni debo creerte…- Soltó Lucy, deshaciendo el débil agarre de las temblorosas manos de Natsu, que no podía parar de llorar.

-Los siento, de verdad, pero esto se acabó…- Finalizó Lucy, poniendo una mano en el hombro de su amigo, que estaba abatido como si le hubieran clavado miles de cuchillos. Lucy notaba que apenas podía respirar con regularidad, pero eso no le impidió seguir su camino hacia el avión. Por primera vez, Natsu aceptó que Lucy tenía razón y comprendió que tenía que dejarla ir.

Mientras, el tiempo parecía reducirse para Natsu en cada paso que Lucy daba con el fin de alejarse de él.

-Joder…- Susurró Natsu, y tras tragar saliva, prosiguió su discurso. –¡LUCY!- Gritó, haciendo que la rubia se diera la vuelta, mirándole a los ojos, los cuales estaban rojizos por haber llorado tanto.

-¿Qué quieres? Voy a perder el vuelo…- Dijo Lucy, con el mismo tono férreo que utilizó antes.

-A ver cómo te digo esto…Sabía que este día llegaría, pero no es tan fácil como decírselo al espejo, ¿sabes?- Aclaró Natsu, que parecía especialmente nervioso. Poco a poco fue acercándose a Lucy, primero con pasos concisos, más cuando vio que ella no se movía, empezó a avanzar con pasos más grandes.

-Verás…- Sollozó el pelirrosa. –Esto…no…yo…no, tampoco…es más difícil de lo que parece…- Añadió, haciendo que Lucy le pusiera ambas manos en sus hombros, en un intento por tranquilizarlo.

-¿Qué quieres decirme? Toma aire, y hazlo…- Aclaró la chica rubia. Natsu tomó una gran bocanada de aire, y lo soltó poco a poco, intentando tranquilizarse.

-Te amo. Siempre he estado enamorado de ti- Soltó Natsu, haciendo que Lucy apartara su manos de los hombros de su amigo, y sus mejillas se tintaran de rojo.

-Y no te lo digo para darte pena, ni nada por el estilo. Lo que siento es verdadero. Aunque, ¿qué más da? Ya todo está perdido…Lo siento, lo único que he hecho es empeorar las cosas. Olvida esto- Afirmó el chico, dándose la vuelta y alejándose de Lucy, estaba vez sí, abatido del todo.

Lucy comenzó a llorar. Ella también estaba enamorada de Natsu, era muy obvio. Pero justo por eso tenía que irse, era la única forma de que Natsu dejara las drogas de verdad, de hacerle ver que le iban a quitar todo. Aunque le doliese dejarle, tenía que hacerlo. Incluso ahora que sabía que su amor era correspondido.

Sin pensarlo una vez más, accionó sus piernas y empezó a correr en sentido contrario al de Natsu, para coger el avión hacia su nueva vida en América. El pelirrosa oía los ruidosos pasos de Lucy, y pudo intuir que se iba corriendo, pero ni siquiera se molestó en girarse. Ya le había dicho todo lo que tenía que decirle, y si aún así no se había quedado, era porque realmente no se la merecía. No le quedaba otra que aceptar su destino.

Natsu les contó al resto lo que había pasado, y todo juntos se echaron a llorar. Esto había sido un golpe mortal para la banda, y así decidieron que por ahora dejarían de hacer música por un tiempo.

Aunque Natsu fue el más afectado, al llegar a casa, y observar la cama de Lucy a su lado. Perfectamente hecha y con sus peluches puestos en fila encima de la sabana. De alguna forma el verla de esa forma, le hizo entender que Lucy ya no estaba allí, que las drogas se la habían arrebatado.

Después de un eterno año…

Lucy había acabado de estudiar, y se sentaba en su monótono salón de piso de estudiante. No había nada interesante que ver en la televisión y por eso empezó a mirar el móvil. Miró con algo de melancolía los últimos mensajes de Fairy Tail el día que se mudó a Los Ángeles, donde básicamente le rogaban que volviese con ellos. De igual forma nunca lo hizo, y ya no se supo nunca nada más de su antigua banda, incluso desapareció de los programas musicales de su país de origen. Fue bonito mientras duró, pero todo aquello se veía ya como un sueño perdido en un Tsunami de recuerdos.

Más, de sopetón, un nuevo mensaje se materializó en forma de notificación. Al ver que era de Fairy Tail, pensó en ni siquiera dignarse a abrirlo, pero tras meditarlo un buen rato, decidió hacerlo, aunque fuese por pura melancolía.

"Hola Lucy.

Cuanto tiempo…Demasiado…Hace tiempo decidimos dejar de tocar, por respeto a ti, pero hemos decidido volver a hacer música. A Natsu le va a costar mucho asimilar esto, pero si no hay otra opción tendremos que sustituirte en la batería. Dentro de dos semanas es el cumpleaños de Natsu, y habíamos pensado que quizás te apetecería venir a hacernos una visita, ya sabes, en el estudio, el de toda la vida. Comprendemos que dejaras a Natsu para hacerle ver que lo que estaba haciendo era incorrecto, pero creemos que esto está yendo demasiado lejos. Natsu ha cambiado, pero lo vemos siempre muy cansado, muy triste y siempre está pensativo. Así que, en nuestra humilde opinión, nos gustaría que regresases con nosotros, o al menos que nos visitaras.

Gracias de antemano."

Lucy se quedó mirando el mensaje, pensativa.

El día acordado, en el estudio…

Natsu había sido el primero en llegar, como un año atrás solía pasar. Se encontraba en una de las sillas en las que solían practicar ritmos y riffs con el resto de la banda, con semblante pensativo. Estaba algo asustado, ya que hacía tanto tiempo que no cantaba, que igual su voz había pasado a ser una basura.

Con ese pensamiento, se levantó y empezó a cantar en la cabina de canto, para ver si podía gritar como antes y también para ver su canto melódico. Para su sorpresa, a parte de su voz original, su tono de voz había adoptado un tipo de grito más, uno más monstruoso y brutal, aunque no le acababa de convencer para el tipo de música que hacían, aquella voz era para algún tipo de música más agresiva, con por lo menos dos guitarras y percusión, así que por el momento decidió dejarla a un lado.

Poco después fueron llegando Gray, Juvia, Erza y Jellal.

-Parece que no está…- Soltó Juvia. Erza asintió resignada.

-Tendremos que decirle a Natsu que si querremos seguir con la banda habrá que sustituir a Lucy- Aclaró la pelirroja, acercándose a un Natsu que estaba saliendo de la cabina de canto.

-¿Qué tal, Natsu?- Preguntó Erza, poniéndole una mano en el hombro en señal de amistad.

-Ahora que estoy otra vez aquí, muy bien- Sonrió el chico, haciendo que Erza adoptara una expresión seria. La sonrisa de Natsu había sido tan forzada que ni siquiera se podría catalogar como tal, era más bien algún tipo de tic facial irreconocible.

-Mira, he escrito la letra de la siguiente canción- Afirmó el pelirrosa, dirigiéndose a Gray, quien no dudo en coger el papel. Ya estaba acostumbrado a la habilidad en la construcción de letras de su amigo Rockero, pero eso no le quitaba lo increíble a su habilidad como cantautor.

-Es realmente buena- Sonrió Gray. Esto no podía seguir, por eso pasó su mano por el cuello de Natsu y se lo llevó lejos de la banda, para explicarle todo: Que habían intentado contactar con Lucy y no había respondido y que sintiéndolo mucho tendrían que cambiar de baterista si querían seguir haciendo música.

-¿Qué? ¿Qué cambiemos de baterista? ¡NUNCA! ¡¿ME OYES?! ¡NUNCA! ¡DIJIMOS HACE MUCHO TIEMPO QUE LLEGARIAMOS LEJOS TODOS JUNTOS! ¡SI SUSITUIS A LUCY, IOS BUSCANDO A OTRO VOCALISTA, PORQUE YO TAMBIÉN PIENSO IRME!- Gritó Natsu, fuera de sus casillas. Gray intentó hacerle entrar en razón, pero se levantó y se fue corriendo, ante la triste mirada de todo Fairy Tail. De nada servía eso, al fin y al cabo, la banda estaba fraccionada y moribunda, nada les iba a salvar.

Más cuando Natsu iba a salir del estudio (de hecho, ya estaba en frente de la puerta translúcida que daba al pasillo que conectaba a la calle), como si de una aparición mariana se tratase, la puerta se abrió, y los gestos de todo Fairy Tail se tradujeron a felicidad e impresión. Allí, frente a los ojos de Natsu, se encontraba Lucy.

-¿L-L-Lucy?- Tartamudeó Natsu, al verla de nuevo. Fue tan emocionante, que no pudo aguantar y la abrazó lo más fuerte que pudo, dejando salir todas las lágrimas que tenía guardadas en su interior, haciendo que la chica también llorara.

-¡LUCY!- Gritaron todos los miembros de Fairy Tail, sorprendidos por la llegada de su amiga al estudio. Seguidamente, corrieron a abrazarse todos. Por fin volvían a estar todos juntos, por fin podrían hablar las cosas.

Durante todo ese día, estuvieron practicando Riffs y ritmos como solían hacer, y entonces grabaron su nueva canción: And One.

Voy a hacer una pausa. Por favor, id a YouTube y mientras leéis la letra de la canción escuchad LINKIN PARK –AND ONE. Es la canción que canta el grupo "Fairy Tail" aquí.

Sin paréntesis = partes de Natsu / Paréntesis = partes de Gray

Where should I start? Disjointed heart
I've got no commitment to my own flesh and blood
Left all alone, far from my home
No one to hear me, to heal my ill heart
I keep it locked up inside

Cannot express to the point I've regressed
If anger's a gift then I guess I've been blessed
I keep it locked up inside
Keep my distance from your lies

It's too late to love me now
You helped me to show me
It's too late to love me now
You don't even know me

(Breaking a part of my heart to find release
Taking you out of my blood to bring me peace
Breaking a part of my heart to find release
Taking you out of my blood to bring me peace (x2))

Keep it locked up inside
Keep my distance from your lies

(Breaking a part of my heart to find release, break
Taking you out of my blood to bring me peace, me
Breaking a part of my heart to find release, too
Taking you out of my blood to bring me peace (x2))

Keep my distance (x4)

(Spit drips from the jaw of the witless witness
Cryptic colloquialism shifts your midriff
Dark all I do embark the shadows
Involved with my thought catalog, analogue, rap catalog

Keep my distance, and fear resistance, hurt by persistence
The twisted web of tangled lies
Strangles my hope to waste and numbs the taste
And I'm forced to face these hate crimes

Against the state of being
Feeling the weightlessness pressed between the ceiling
Reeling around room, riding a bubble of sound proof
It's the frequency making you sha-shake with every boom

Involuntary muscle contraction
Ignoring and drinking musical gas fueled euphoria
The sound pounds to make the dead flush
To have you a head rush with red thoughts and said stuff)

FIN DE LA CANCIÓN.

Natsu y Lucy volvían a casa tras la grabación, mientras se ponía el sol. Por extraño que parezca, no había ningún tipo de tensión entre ambos (debido a la confesión de Natsu), y todo era muy normal.

-Tu voz no ha cambiado nada, así que no le des más vueltas- Aclaró Lucy. Natsu negó con la cabeza.

-Te digo que de repente puedo gritar de forma monstruosa. No entiendo el porqué, pero puedo hacerlo- Aclaró el pelirrosa, la chica rubia sonrió pícaramente.

-Eso es como si de repente yo pudiera tocar con 27 bombos distintos en la batería. Imposible- Aclaró ella.

-¿Y porque no? Es cuestión de practicar- Afirmó el pelirrosa. Lucy rió ante la ingenuidad de Natsu.

-No es tan fácil- De repente ambos se echaron a reír.

-Yo también te amo- Declaró Lucy, haciendo que el corazón de Natsu se disparase a unas velocidades invisibles para el ojo humano.

-¿Qué dices tan de repente?- Reclamó el chico, sonrojado como si de un tomate maduro se tratase.

-Ya sabes, me gusta ir al grano- Rió la chica rubia. Natsu le devolvió la sonrisa.

-Entonces, quizás quieres…- Dijo Natsu, con un hilillo de voz, que demostraba su extremo nerviosismo.

-Salir contigo. Quiero ser tu novia, exactamente- Dijo Lucy, formando en sus labios una sonrisa de oreja a oreja, y provocando el sonrojo de su a partir de ahora novio.

CONTINUARÁ…

¿No queríais amor? Pues hala, de un golpe la primera pareja del fic :)

Espero que os haya gustado y tal…

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