Maze Runner pertenece a James Dashner.

Serie de viñetas reto de las diez palabras patrocinado por Ame Winner y con el fin de fomentar más lectura en el mundo del Maze. Y por mi parte, cierta parejita jeje.

Advertencia: Esto contiene insinuaciones slash (niñoxniño), si no te gusta o no eres tolerante, desde ya puedes abandonar el fic.

Conglomeración
-.-.-

Salpullido.

—Y exactamente... ¿cómo es que te lo hiciste?

Minho volvió a verle a los ojos y de ahí a sus pies, su mirada aunque intensa que incomodaba al otro, parecía genuinamente curiosa.

—Seguramente fue esto —Alby apareció, traía unas pequeñas ramas de hierba verde, casi café que destacaban claramente por los picos en sus hojas—. No te preocupes Newt, ya has sido salvado.

—¿Cómo una damisela en peligro? —Minho agregó, y al otro responder afirmativamente, ambos rieron de buena gana.

—Oigan, sigo aquí.

—Lo sabemos —Contestando al mismo tiempo, ellos chocaron puños y fue Alby para darle una palmada en el hombro al asiático, señalando después que tenía que marcharse.

Te tocará ser el príncipe, tengo asuntos que arreglar.

Cuando el de color salió, Newt rodó los ojos con cierta impaciencia, la cual se desbordó al darse cuenta que el que quedaba le miraba fijamente.

—¡¿Qué?!

—Nada —éste se encogió de hombros.

Silencio.

—Vale, no es gracioso shank, esto condenadamente arde.

—¿Sí?

—Sí.

—Ese intento de líder, como ustedes lo llaman, acaba de decirte que se pasara, no seas una princesa llorona.

—¡No soy una princesa! Y lo que es más importante, ¡no estoy llorando! Ya me gustaría que tú tuvieras todas esas ronchas en las manos y piernas para ver si se te quita esa sonrisa de shank que tienes.

—Venga Newt, te has puesto gruñón —Dejando por fin la pared sobre la que se había recargado, Minho se acercó al otro—. Lo que necesitas es distraerte, y creo que tengo la solución.

Incrédulo y con toda la desconfianza del mundo, el rubio alzó una ceja preparándose para cualquier situación que atentara contra su persona. Era bien sabido que el asiático era rudo y, que no justamente era la persona con más tacto de todo el Glade.

—¿Entonces? —volvió a preguntar, media sonrisa en cara, gesto estúpidamente seguro.

—¿El qué?

Y no necesitó de palabras, con aquella sola mirada el rubio se quedó con la garganta seca y literalmente sin habla. Él se había preparado para lo que fuera, pero claro que no esperaba algo tan...

Y cuando sus mejillas se colorearon horriblemente en un rojo grana haciendo soltar una risotada al otro, ambos supieron cómo se entretendrían por lo menos los siguientes treinta minutos.

.

Fin.

–.–

Comentarios: Sin comentarios.

Gracias por leer.

Me despido y cualquier cosa manden un mail facilítense la vida y dejen un review.

Fin de la transmisión...