Maze Runner pertenece a James Dashner.

Serie de viñetas reto de las diez palabras patrocinado por Ame Winner y con el fin de fomentar más lectura en el mundo del Maze. Y por mi parte, cierta parejita jeje.

Advertencia: Esto contiene insinuaciones slash (niñoxniño), si no te gusta o no eres tolerante, desde ya puedes abandonar el fic.

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Conglomeración
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Romántico.

Si hablaban de personas románticas, obviamente el Keeper de los Runners jamás de los jamases entraría en esa categoría. Gally al parecer era quien seguía sus pasos, y de ahí... quizás Winston. Sí, Winston.

Thomas frunció los labios viéndoles de lejos. Estaban en el comedor, era tarde ya y acababan de cenar apenas pues la junta de keepers justo había terminado.

—¿Te ha sentado bien ser todo un runner?

Newt se había sentado a su lado y comía en silencio, masticando como si no tuviera prisa y observando lo mismo que él sin ningún temor a que lo confrontaran, contrario a Thomas.

—¿Qué tienen de interesante esos shanks?

La cena era avena con granola. A muchos no les gustaba, pero a Thomas le parecía deliciosa, no sabía porqué. Él meneó un poco con la cuchara y tomó un bocado antes de girar al otro.

—Recordaba algo —comenzó dudando, no estaba seguro de cómo explicarlo—. No es nada del Maze o algo así, ni de Teresa... —lo último intentó pasarlo rápido, realmente no quería hablar de esa chica—. ¿Conoces el día de los enamorados?

—¿El qué? —perdiendo su atención del keeper runner, el rubio le dedicó una mirada de curiosa gracia—. ¿Es algo así como que cosas cursis y de parejas?

—Sí. Es algo así como que el día de las parejas.

Newt se encogió de hombros. —Shank, mira donde estamos. No es precisamente el lugar más romántico de la historia. Además... —rodó los ojos—. No sé si te has dado cuenta, pero somos puros varones. Bueno, puros varones y Teresa.

Al rubio no le agradaba la chica, le tenía suma desconfianza, pero por ahora tampoco quería hacerse ideas tan sólidamente negativas como las tenían Alby o Minho. Él prefería antes meditar las cosas y comparar información tangible.

—Ya sé —pasó una mano por la nuca como si se sintiese repentinamente agotado, antes de soltar una exhalación cansada y volver a su avena—. Te digo que ha sido sólo un recuerdo. No sé. Me preguntaba si a alguien de aquí le importaría el tema.

—¿Qué tema?

Alby había hecho aparición, no llevaba muy buena cara, pero incluso así manejaba su humor.

—Tommy habla sobre un día de los enamorados. Cosas cursis, caballitos rosas y esponjados y muchos arcoíris.

—¿Enamorados? —éste se rascó la barba pensándolo—. ¡Recuerdo algo así! Bueno, he soñado con algo así. ¿O lo vi? —no dio más importancia, realmente siquiera estaba seguro si hablaban de algo igual—. Eso de no recordar sigue sin agradarme.

—Ni que lo digas... —Sarcástico, el moreno meneó y tomó otra cuchara antes de volver a mirar a los tres a lo lejos.

—Olvídalo Thomas, de ellos dudo que saques un tema así —aunque lo pensó, miró fugazmente al rubio, luego al asiático y con una media sonrisa palmeó la espalda del otro antes de levantarse—. Aunque quién sabe, uno en particular podría sorprenderte.

—¿De qué...? —Sin entender, quiso preguntar, pero al no alcanzarlo buscó a Newt con la mirada, éste sonreía silencioso—. ¿Hablamos de Minho? —Le parecía imposible.

—Es tarde Tommy —el rubio se levantó—. Te aseguro que porque te desveles por una junta no es excusa para tu keeper, así que será mejor que aproveches en dormir. Descansa.

Sin más el mayor se marchó dejando a éste con la pregunta en el aire. Iba a seguirlo para acosarle y saber a qué se refería ¡estaba harto de tanto secretismo ahí adentro! Pero se detuvo a medio levantar y volvió a aplastarse en la silla cuando vio como el asiático dejaba al grupo con el que había estado sentado y, a la salida, daba alcance justamente con quien había estado discutiendo tema.

—Es sorprendente, ¿no?

Sorprendido, Thomas giró, Chuck estaba sentado a un lado suyo. Le vinieron varias preguntas, como el.. ¿Qué hacía a esa hora ahí? ¿Cuándo llegó? ¿Quién le sirvió más comida? ¿Cómo podía comer algo tan pesado de noche? Pero lo que más le ganó fue un:

¿El qué?

El menor se encogió de hombros, saboreó el pedazo de tocino grasiento y buscó un pedazo algo tostado.

—Minho, el cómo se comporta, ¿no? —e hizo una pausa mirando a la puerta por donde habían salido aquellos dos—. Les he visto poco juntos, pero definitivamente el runner no se comporta igual con él que con los demás; incluyéndome —torció los labios y volviendo su atención al tocino, mordió.

Y sin estar seguro de nada pero al mismo tiempo sí hacerlo, el moreno se propuso que temprano, pasara lo que pasara, en algún momento del Maze iba a saturar a Minho de preguntas y no se quedaría sin respuesta. Porque... y sabía que no debía malgastar su tiempo en esas cosas pero, ¿Qué shank cosa podía relacionar al keeper de los runner con ser romántico? Su mente no terminaba de procesar eso.

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Fin.

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Gracias por leer.

Me despido y cualquier cosa manden un mail facilítense la vida y dejen un review.

Fin de la transmisión...