Maze Runner pertenece a James Dashner.

Serie de viñetas reto de las diez palabras patrocinado por Ame Winner y con el fin de fomentar más lectura en el mundo del Maze. Y por mi parte, cierta parejita jeje.

Advertencia: Esto contiene insinuaciones slash (niñoxniño), si no te gusta o no eres tolerante, desde ya puedes abandonar el fic.

-.-

Conglomeración
-.-.-

Frágil.

Frágil.. así es como se sentía cada que estornudaba y que le dejaba un zumbido presionando su cerebro. Sí, frágil.

Tomó la taza caliente entre sus manos y agradeció, el repentino calor entre ellas provocándole un recorrido que le erizaba desde la nuca hasta los codos. Y al tomarle...

Tienes cara de griever.

Intentó mirarle de mal manera, aunque los ojos le lloraron y tuvo que parpadear. Detestaba todo eso.

No era normal pero pasaba, cada cierto y tanto alguno en el Glade solía enfermar por algo. El turno había sido del Second in Command y nada más y nada menos que con un simple y fastidioso resfriado.

Venga, lárguense, yo puedo hacerme cargo —escuchó y después pasos alejarse.

—¿Me vad a duidar?

No debió hablar porque sólo ganó risa por respuesta.

—¡Agrrr! ¡Deda de burlad-... bur-bur-bufffffffff! ¡Achu! ¡Achu! ¡ACHUUUUU!

Unas palmadas a la espalda lo recibieron y volviendo a quitarle la taza de las manos, le tendió otra servilleta.

—Vas a desintegrarte y yo no voy a recoger tus pedazos —no podía verlo claramente, pero sí escuchar su voz demasiado cerca de su lado izquierdo.

Gruñó masticando insultos y se quejó al ser medio empujado adelante, haciéndole irritarse aún más con todo el movimiento en la cama y...

—¡¿Quéd hadeds?! —Con la cara roja de fiebre y algo más, intentó soltarse, pero no pudo y resopló vencido por el peso de la gravedad—. Shu-aced...

—Toma.

Fue obligado a volver a recibir la taza humeante en sus manos y eso le bastó para ignorar que el otro se había acomodado en la cama, justo detrás de él y que ahora lo rodeaba con los brazos y piernas, acurrucándole. Admitía... se sentía menos vulnerable por la gripa...

—Evitaré que te rompas, ya te dije que no recogeré tus pedazos —justificó el asiático—. Ahora toma tu té.

—Ed tadde.

—Lo sé.

... Menos frágil.

—Y madada saled dempadno.

—Lo sé.

Pero también admitía que, con aquel calor y esa cercanía en particular, quedaba mucho más frágil que antes. Cuando Minho le trataba de esa manera, él simplemente no podía... dejar de sentirse así.

.

Fin.

–.–

Comentarios: Sin comentarios.

Gracias por leer.

Me despido y cualquier cosa manden un mail facilítense la vida y dejen un review.

Fin de la transmisión...