¡último capítulo! Siento mucho que no esté nada bien uxu. No eran como había planeado. Sorry.
ºProblematics roomsº
Taiorato
Taichi- Sora- Yamato
Yuuko entró a su apartamento con una sonrisa al ver tantos zapatos colocados en la entrada. Algunos cuidadosamente, otros de forma descuidada. Podía reconocer los de su hijo e hija. Los del cuidadoso Koushiro y el siempre ordenado Yamato. Los demás suponía que eran amigos de ambos retoños.
Canturreando, con la idea de preparar una buena merienda para todos, se adentró feliz de la vida en su hogar y se dirigió directamente hacia el dormitorio de su hijo mayor. Extrañamente, el lugar estaba en completo silencio.
Abrió la puerta para encontrarse un panorama que no esperaba…
Hikari fue la primera en reaccionar y nombrarla. Su hijo levantó los ojos hacia ella, poniéndose pálido. Sora se cubrió el rostro con ambas manos y Yamato cerró los ojos, esperando un grito que, casualmente, a ella se le había encajado en la garganta.
Lentamente, cerró la puerta para meterse en la cocina. Dos minutos después, casi en tropel, los demás chicos abandonaron el hogar, sus hijos incluidos.
Horas más tarde, Yuuko estaba acostada, mirando el techo, mientras su marido revisaba la prensa antes de dormir.
—Cariño.
—¿Hum?
—¿Crees que hemos criado a nuestro hijo bien?
Su esposo dejó de mirar el periódico para mirarla a ella. Pestañeó para disipar las dudas de sus palabras. Hasta ahora, creía que lo habían estado bien. Taichi era revoltoso, sí, pero no se había metido en drogas, no había dejado a ninguna chica embarazada, extrañamente estaba estudiando y enfocado en el futbol.
Había cambiado mucho desde tiempo atrás.
—¿Por qué estás preguntado eso?
Dado que el padre pasaba muchas horas fuera por el trabajo, a veces se enteraba de las noticias demasiado tarde como para si quiera regañar a sus hijos, aunque algunas charlas que otras, le habían tocado a él. Como hablar de sexualidad con su hijo, cosa que fue más incómoda para ambos de lo que se esperaba en dos hombres.
—Es que… —Yuuko se llevó una mano a la frente, pensativa—. Creo haber visto algo raro.
El hombre arqueó una ceja mientras que su mujer rememoraba la escena que había visto tras la puerta.
Mientras que los demás los miraban atónitos, con la risa oculta en sus comisuras, una chica castaña hacia fotos con el móvil, su hijo se encontraba en la postura más extraña del mundo con Sora y Yamato.
Los tres estaban en el suelo. Sora bajo ellos, con las piernas separadas a cada lado de las caderas del rubio, quien, apoyando las manos a cada lado de su cabeza, intentaba evitar que su peso y el de Taichi cayeran sobre la pelirroja. Sí. Porque Taichi estaba justo tras Yamato, aferrado a su camiseta.
Yuuko le relató lo vivido a su marido, quien cerrando el periódico y apagando su lado de la cama, se acomodó entre las sábanas.
—Seguramente, cariño, estaban jugando o algo. Le das demasiadas vueltas a nada. Además, Taichi ya está en esa etapa de la vida. Ya sabes. La que tiene que investigar.
Yuuko no le dio más vueltas y se acomodó contra la espalda de su marido. Sí. Su hijo estaba floreciendo.
—
[Taichi Y.] Grupo "Porque el amor y valor valen la amistad": Mi madre está realmente en shock desde que vio eso.
[Yamato I]: No será para tanto. Solo nos resbalamos.
[Sora ()]: Eso decís vosotros dos. Pero me huelo que no.
[Taichi Y]: Sora, te lo juro que yo me caí. Ya sabes que cuando domino a Yamato no lo hago en público.
[Yamato I]: ¡Idiota! Siempre soy yo el que manda.
[Taichi Y.]: Más quisieras, tonto.
[Sora ()]: Cambió título del grupo a: "Dos tontos y una chica".
[Taichi Y.]: Soraaaaa (icono de lágrimas)
[Sora ()]: Dejadme dormir, diablos.
[Taichi Y.] [Yamato I]: Sí.
[Sora ()]: Se desconectó.
[Taichi Y.]:Creo que realmente ya sabemos quién es la que nos da a nosotros.
[Yamato I]: Sabes que esto va a leerlo mañana, ¿verdad?
[Taichi Y.]: Oh… mierda.
FIN
1 De octubre del 2016
¡Gracias por leer hasta aqui!
