Mi computadora sigue muerta, pero de vez en cuando revive y no me da tiempo de escribir algo más largo así que sí, sé que es extremadamente corto pero es lo mejor que puedo hacer con mi pequeña y vieja pc. Esto no es un capítulo, es la mitad de uno. Osea, el próximo capítulo va a ser la continuación de este. Lamento hacer las cosas tan complicadas pero es lo que hay, chicos, lo lamento mucho :(
Dicho esto, ¡Hola, cómo están! Espero que bien. Yo genial y adolorida. No tengo tiempo para explayarme demasiado pero quiero agradecer todos y cada uno de sus reviews, la verdad que son hermosos, lo agradezco muchísimo, no hay palabras. ¡Los adoro, chicos!
Rápido y antes de que se apague, vamos a las formalidades:
Disclaimer: Los personajes & Lugares no son míos. No lucro con esto. El fic, sin embargo, sí es de mi autoría.
Summary (Del capítulo veinticuatro): Muerto. Él no era un caminante pero se sentía como uno.
Dedicación: A mis hermosos chicuelos, a los que escriben o no reviews. Con que lo lean a mí me basta (Aunque, no voy a mentir, sí me fascina tener reviews *-*). Los adoro, mil gracias por todo. No saben lo feliz que me hacen.
Aclaración: Recuerden, no es el capítulo veinticuatro completo. Por alguna razón la página no me deja subir algo con más de mil quinientas palabras, así que tuve que dividir el cap. en dos. Mañana, si la pc y Dios me dejan, tendrán la continuación.
Querido diario.
By: Belencitah.
~Capítulo veinticuatro (parte uno): Caminante.~
Habían tenido días malos, días fatales. Días sin un rayo de luz o esperanza pero, para Daryl, aquél había sido el peor. Ese día se dio cuenta de que, por más veces que buscara a Beth, jamás la encontraría. Beth estaba muerta, tenía que entenderlo y dejar de buscar un fantasma pero algo en su mente –o en su corazón- se negaba. ¿Por qué era tan sencillo, en apariencia, dar por muerta a una persona pero no era así con la menor de las Greene? Daryl lo sabía aunque se rehusaba a admitirlo siquiera a sí mismo.
Quería mucho a la endemoniada mocosa y su partida le había rajado el corazón de lado a lado. Y por eso, en vez de estar ayudando a los demás a instalarse en aquella modesta fábrica, en vez de ayudar a asegurar el lugar para los pequeños, no, él estaba tirado en su viejo colchón mirando el techo lleno de humedad y moho.
Llevaba una semana buscando provisiones y a la chica. Con lo primero no había tenido problemas, pero con lo segundo… Daryl bufó sonoramente, odiando cada maldito respiro que daba.
Notó unos pasos subiendo aquella peligrosa escalera que llevaba a su habitación momentáneamente. No se molestó en ver de quién se trataba, seguramente sería Michonne o Rick.
—¿Puedo pasar? —la voz era femenina aunque mucho más fina que la de Michonne, por lo que se giró sobre el colchón y reconoció a Maggie parada en el agujero donde debería haber una puerta. Su mano estaba apoyada en la pared hecha un puño.
Daryl no dijo que sí, simplemente bufó y con esa sórdida señal, la chica entró y se sentó en el borde de la cama, molestando un poco al hombre pero no dijo nada.
Después de varios minutos de silencio, el menor de los Dixon comenzó a impacientarse. Quería estar solo y la chica seguía allí sentada mirando a la nada misma.
—¿Necesitas algo o…? —intentó tener tacto pero sonó bastante osco.
—Saldremos nuevamente en dos grupos. Necesitamos más comida, el agua se está agotando y… —a Maggie le costó seguir "Buscar a Beth" había sido dicho implícitamente.
—No la encontraremos, Maggie —murmuró Daryl groseramente mientras se giraba para mirar la pared, no quería verla. Tenía una deuda personal con la chica.
—No puedes saberlo, podría estar por ahí sola y nosotros deb-
—No, nosotros nada. Debemos aceptar lo que pasó y seguir adelante.
—Como lo haces tú, ¿no? Tirado en la cama todo el maldito día mirando el techo —gritó Maggie levantándose de pronto de la cama y volteando a verlo.
—Yo intento superarlo —y quiso gritar pero no pudo, lo único que salió fue un susurro. Volteó y la miró. Maggie se sorprendió al ver al hombre a la cara. Tenía los ojos hinchados y ojeras oscuras debajo de estos, mas no quiso comentar nada al respecto.
—¡Pues no funciona! Entiendo que estés mal, ¡demonios! ¿Cómo crees que estoy yo? Pero sé que Beth está ahí afuera.
—¿Cómo estás tan segura? ¿eh? —el grito por fin salió, fue más duro de lo que quería pero tenía que hacerla entender.
—Tú estuviste con ella y mi hermana es inteligente. Estoy segura de que aprendió algo de ti, estoy segura de que escapó y está bien, esperándonos. Esperándote, Daryl.
—¡Maggie, nos vamos! —gritó Glenn desde abajo.
—¡Ya bajo! —gritó mirando por la puerta hacia abajo, su amado esposo la esperaba allí. Luego, volvió a voltear hacia Daryl pero éste ya no la miraba, nuevamente se acurrucaba contra la fría pared— ¿Vienes?
El hombre no le contestó aunque Maggie esperó su respuesta unos minutos. Bufó sonoramente, queriendo que Daryl la escuchara, y se fue de la habitación. Bajó con cuidado la peligrosa escalera y Daryl intentó dormir.
Repito, lamento tanto lo corto que es, pero recuerden que mañana viene la segunda parte. Lo siento pero fanfiction parece estar en mi contra (junto con mi pc, mi entrenador de boxeo, el colegio, la nena...) en fin, muchas cosas en mi contra Jajajaja, pero los amo y mil gracias por todo, chicos.
Bel.
