¡Hola, mis queridos! Nuevamente les traigo un capítulo del fanfic al que apodé "Querido diario". Espero que no me hayan extrañado mucho de ayer a hoy.

Ante todo decirles que sé que no suelo subir todos los días pero sentía que, después de tanto tiempo de abandono, tenía que ponerme al día, en especial porque quiero terminarlo antes de Octubre. Por otro lado, hoy es feriado nacional en mi país (Argentina) por lo que quise aprovechar el tiempo.

Espero que lo disfruten y, nuevamente, lamento mucho el haberlos abandonado tanto tiempo. No tenía ni tiempo para suspirar, espero entiendan.

En fin, a las formalidades:

Disclaimer: Los personajes & Lugares no son míos. No lucro con ésto. El fic, sin embargo, sí es de mi autoría.

Summary (del capítulo veinticinco): La soledad desespera; los humanos no son animales errantes, necesitan estar en grupo. Era por eso que la chica buscaba a su familia con desesperación, porque sí, aquellas personas que el destino quiso unir no eran menos que eso, su familia.

Dedicación: A mi cobayo Abi. Falleció anoche de un infarto. Era vieja pero de todas formas duele mucho y más aún duele tener que explicarle eso a mi bebé. Te amamos, Abigail, siempre en nuestro corazón.

Y otra dedicación a mi familia (la cual, lastimosamente, cada vez es más pequeña). Extraño muchísimo a mi familia, quisiera viajar a verlos pero no tengo dinero ni tiempo y, además, Italia queda bastante lejos.

Los amo mucho, algún día volveré a ir cuando la muy forr-a de mi presidente decline su gobierno.

Y, como tercera dedicación, a ustedes. Sé que quizá sea mucho decir pero, para mí, ustedes son mi familia también. Una familia apoya en los malos y buenos momentos y muchos de mis lectores lo hicieron por mensaje privado. Los quiero, chicos.

En fin, basta de despotricar y de sufrir, vamos al fic que es a lo que vinieron :D

EDITO: Chicos! Saben que jamás pido favores, siquiera pido reviews, pero es de extrema urgencia que me ayuden en esto. Se los pido de corazón.

Hace un tiempo ya, yo escribí un fic al que titulé: "Mis días con Alice" del fandom "Crepúsculo".

Hoy un tierno usuario me comentó que mi fic había sido plagiado. La ladrona en cuestión se apoda: "Atenea Yagami" y el fic plagiado es "Cuando te conocí". No solo me robó el summary y la historia (con casi nulas modificaciones) sino que también me robó mi historia personal. Ustedes saben que antes de cada fic o capítulo me encanta contarles de mi vida y, justamente eso, es lo que ella robó.

No es la primera vez que plagia pero sì es la primera vez que me lo hace a mí (según me comentaron).
El favor que necesito es que DENUNCIEN SU FIC y, de paso, echen una miradita, no sería sorpresa encontrar un escrito de ustedes por ahí.

Se los agradecería muchísimo, por favor, son solo cinco minutos.

Ahora sì, al fic, mis amores! Muchas gracias!

EDITO II: Bueno, gracias a algunas personas de la página, la ladrona borró el fic en cuestión. Les agradezco mucho y, para evitar que eliminaran mi capítulo, borré el Link. Igualmente, son bienvenidos a buscar a la autora ATENEA YAGAMI en el fandom KING OF FIGHTER. Si son escritores, esten atentos a ella, pues gusta de plagiar historias.

Mil gracias y, ahora por fin, al capìtulo.


Querido diario.

By: Belencitah.

~Capítulo veinticinco:Famiglia.~

Beth se secó la frente con el antebrazo mientras intentaba con todas sus fuerzas prender el fuego en su pequeña fogata.

La chica llevaba una semana vagando sola por el bosque. Aquella camioneta que había servido de refugio días atrás había sido destrozada por una horda de caminantes de la que, por poco, no salía con vida.

Bufó al recordarlo, aquella camioneta no era lo más hermoso del mundo pero era un refugio al fin y al cabo y eso en aquellos días se agradecía de sobremanera. No importaba ya, de todas formas, había construido una precaria casita del árbol con unos cuantos pequeños troncos. No era la cosa más linda y espaciosa del mundo, apenas si entraba para acurrucarse en las noches pero la altura del árbol la hacía muy segura. Claro, eso si es que los caminantes no escalaban.

—¡Al fin! —gritó en triunfo la pequeña joven. Había tardado más de una hora pero con una simple ramita y pasto seco había conseguido una preciosa fogata para poder azar al desafortunado conejo que se cruzó por su camino.

Lo cierto era que no la había pasado bien teniendo que asesinar y, posteriormente, despellejar al animal. Le recordó a Brownie, su conejo blanco, aquél que tuvo a la tierna edad de cinco años. Según sus padres, aquél conejo había tomado unas vacaciones en el cumpleaños número seis de ella.

Sonrió, extrañaba ser tan inocente. Aquél mundo no perdonaba siquiera a los niños y no quiso creerlo hasta que vio a la pobre niña salir del granero, transformada, era un monstruo.

Agitó su cabeza, no quería recordar. Siguió asando su comida con mucha hambre. El estómago imploraba comida, su última comida consistente había sido hacía dos días y aquellas últimas horas había sobrevivido a base de agua y una lata de comida de dudosa procedencia que había encontrado en la misma camioneta vieja que hizo suerte de hogar hacía unos días.

Ni bien vio que la carne estaba cocida la devoró en cuestión de minutos sin importarle nada. Normalmente ella tenía modales muy propios de una dama pero, ¡qué más da! ¿Quién la veía, de todas formas? ¿Caminantes? No le importó.

Y, terminando de comer con una total expresión de deleite en su rostro, se acercó al pequeño lago artificial que la lluvia había creado y se lavó las manos lo mejor que pudo, intentando quitarse las manchas de sangre y grasa.

Aquél día era importante para ella. Ya estaba debidamente instalada y había pasado toda la noche anterior planeando cómo y por dónde comenzar a buscar a sus amigos, buscar a Daryl.

No quería alejarse demasiado, desconfiaba un poco de sus aptitudes y no tenía una brújula por si se alejaba demasiado.

En una hoja maltrecha de su diario y con la pluma que alguna vez Gabriel le había dado ella había trazado una especie de mapa. No era necesariamente eso pero sí disponía de los puntos más visibles de su sector del bosque. Por ejemplo, había dibujado aquél lago artificial, había dibujado un par de árboles con copas específicas para reconocerlos. Había dibujado el único árbol que daba flores, unas hermosas flores rosadas, para saber que, cuando lo viera, estaría en casa. Funcionaba a modo de faro con esos increíbles tonos rosados y su inmensa altura.

Sonrió satisfecha. No podía perderse y, si por alguna razón lo hacía, no debía preocuparse demasiado, no es como si tuviera provisiones o cosas importantes en su casa del árbol pero de todas formas era un buen refugio que no quería dejar.

—De acuerdo… —susurró observando la salida del sol, el cual recién se asomaba. Estaba comenzando el invierno y, si bien no hacía frío, amanecía más tarde, por lo que supuso que eran las siete o siete treinta de la mañana— Si el sol sale por allí… ¡Hacia allá, ahí debe ser el norte!

No había elegido caminar hacia el norte en vano. Ella aún recordaba los tortuosos momentos vividos en aquél neuropsiquiátrico al que Gabriel llamaba comunidad. Podía recordar fácilmente que aquél lugar se encontraba al sur y lo que ella menos quería era volver a toparse con aquella horda de locos. No quería revivir viejos recuerdos, los últimos momentos que pasó allí fueron demasiado duros para poder soportarlos nuevamente.

Frank siempre la acompañaría, jamás podría olvidar a aquél dulce hombre. Y jamás podría dejar de odiar al maldito padre Gabriel. Había perdido un padre a manos del gobernador y, cuando por fin una figura paterna reaparece con el seudónimo de Frank él va y se lo quita.

—Maldito seas, Gabriel… —susurró con pesar mientras guardaba su pequeño diario en el bolsillo de su jean. En ocasiones se sentía tonta por hablar sola pero, si no hablaba consigo misma, ¿con quién? La soledad desesperaba a veces y por eso era tan importante que encontrara a sus amigos, a Maggie… A Daryl.

Dándose fuerza mental emprendió su camino hacia el norte, rogándoles a todos los santos que la ayudasen a no perder su campamento si fallaba en el intento de encontrar a su familia. Porque eso eran, justamente. Aquél grupo Al azar que el destino –o los caminantes- había decidido juntar eran su nueva familia.


¿Os ha gustado? (Sí, ya sé que no soy española pero me gusta como hablan *-* Además, en teoría, mi papá es Español, tengo derecho :P).

En fin, espero que sí. Dos aclaraciones más antes de irme:

1- Al que sea Pro-K (Osea, Pro-Kirchnerista) lamento si se ofendieron en la intro. Sinceramente dudo que alguien esté de acuerdo con la yegu-a de la presidente pero bueno, aún así me disculpo.

2- El título no está mal escrito, el capítulo se llama Famiglia porque así se escribe en Italiano y, dado que la mayor parte de mi familia es Italiana, quería hacerles tributo.

Dadas las aclaraciones, nos vemos! Los quiero!

Bel~