5ta Noche

Hikaru Hitachiin


Te sentí moverte y lo ignoré. No era como si mientras duermes, no te movieras por toda la cama, pateándome de vez en vez. Escuché tu gemido y en respuesta yo también gruñí. Abro ligeramente un ojo, lo suficiente para ver que aún nos rodea una total oscuridad. No necesito ver el reloj para saber que son aproximadamente las tres de la mañana, así que vuelvo a cerrar el párpado, e intento volver a dormir. No sé qué estás planeando al despertarme a esta hora, pero sé que sea lo que sea, puede esperar hasta mañana.

Así que me acomodo y tras adoptar nuevamente una posición cómoda, estoy a punto de volver a quedarme dormido, cuando vuelvo a sentir cómo te mueves, como gimes. Y es entonces, cuando te siento incorporarte de tu lado de la cama, y como tomas mi hombro, para agitarlo levemente.

No, no pienso despertar.

Me agitas con mayor insistencia.

No, lo que tengas que decirme puede esperar hasta mañana.

-¡Hikaru! –exclamas con agonía.

Hago uso de una fuerza sobrehumana para girar sobre mí mismo, y abrir los ojos.

Estaba por pedirte que me dejases dormir, que mañana será un día largo, que necesito descansar, pero me quedo callado.

Ya no solo estás gimiendo, estás sollozando. Te movías agitadamente, y aún en esta oscuridad que nos rodea, puedo ver claramente cómo un par de lágrimas recorren tus mejillas.

Maldición. ¿Qué es lo que debo hacer?

-¿Qué pasa? –pregunto estúpidamente.

-He tenido una pesadilla –respondes mientras te aferras a las cobijas.

Debo reconocer que soy un completo idiota, pues no tengo ni la menor idea de qué hacer. ¿Cómo hago que dejes de llorar? Porque podré estar disgustado por que me has despertado a estas horas, pero eso no significa que no me preocupe por ti. Creo que a estas alturas ya debes saber que demostrarlo se me complica un poco.

Así que me aferro yo también a las cobijas, mientras tú limpias tu rostro e intentas sonreír.

-Pero, no era tan mala… -dices para aligerar la tensión que se acumula en mis hombros.

Tonta, no necesitas decir eso. Quizá no sepa cómo cuidarte, pero créeme que quiero hacerlo.

Frunciendo el entrecejo, sujeto tu brazo (intentando no ser demasiado firme) y dando un ligero pero veloz tirón, te jalo hacia mí.

Mi estupidez sólo me permite demostrarte mi preocupación así. Abrazándote y estrechándote entre mis brazos. Inclusive te doy un beso en la cabeza, mientras dejo que una de mis manos acaricie tu espalda.

Perdóname por no saber qué decir. Perdóname por no ser el chico perfecto con el que soñabas. Quizá inclusive sea mi culpa que tengas una pesadilla.

Debo admitir también que inclusive esta muestra de afecto me causa un poco de vergüenza. En especial cuando escucho como ríes por lo bajo. Parece ser que ya estás mejor. No puedo evitar sonreír yo también.

-Duerme ya –digo finalmente, tartamudeando un poco-. Mañana será un largo día y necesitamos descansar.

No dices nada, sino que te limitas a recostarte y taparte con las cobijas. Me apuro a imitarte, pero antes de que pueda hacer nada más, te escabulles entre mis brazos, reclamando un abrazo.

Supongo que si lo buscas tú, no me puedo negar.


¡Hola de nueva cuenta a todos y todas!

Esta semana tenemos a Hikaru (que a decir verdad es mi personaje favorito de todo el Host Club). Lo que significa que dentro de siete días hará su aparición Kaoru. Pero centrémonos en este capi. ¿Les ha gustado? Creo que Hikaru es el típico chico que no sabe como expresar sus sentimientos. Espero y se haya podido apreciar que no lo hace de mala fe, sino simplemente porque se le complica.

De nueva cuenta, espero pacientemente sus reviews, likes y follows, y les agradezco a los que ya me han dejado unas líneas (que son los que dictan el aparecer de los personajes), así como también a los que han agregado esta historia a sus alertas y favoritos. De verdad significa mucho para mí.

Para no dejar este comment tan largo, les mando abrazos y besos, esperando que tengan un agradable fin de semana. Nos seguimos leyendo, ¡sigan bellos! :D!