"Todo sigue igual… O peor"
Ya había transcurrido una semana Vegeta y Bulma tienen una amistad que solo ellos pueden notar (ya que en el colegio no andan juntos ni hablan de todo lo que hacen en el día) bueno eso creyeron ellos ya que Goku era el único testigo de esa muy extraña amistad.
Ese chico de cabellos en forma de flama era muy orgulloso para el gusto de algunas chicas de la escuela, pero para otras era una característica que lo hacía ver más varonil en muchos aspectos. Bulma lo consideraba atractivo pero no tenían mucho tiempo de amistad como para enamorarse de él, ¿Enamorarse? No ella ya no creería más en esa palabra tan absurda el "enamoramiento" solo eran fantasías, sufrimiento y amargura, para ella esas cosas eran pendejadas de primera, solo eso.
Hubo un tiempo en el que creyó en eso del "amor" pero después de haber sido lastimada dos veces, una ya no quiere saber nada de ello. El primero fue Zarbon, un muchacho atractivo por su físico pero en lo personal no tanto, él solo la había enamorado para burlarse de ella. Y el otro fue Yamcha, se suponía que estaban muy enamorados compartían cada uno de sus secretos y se apoyaban mutuamente, sin embargo, él se acostaba con más mujeres que con las que se acostaba un actor de películas de adulto (las que la mayor parte de sus compañeros de clase solían contar a detalle en el salón de clase sin importar que las chicas escucharan), era una persona sin ninguna consideración, el objetivo de él era acostarse con la única chica faltante de las atractivas en el colegio y cuando ella lo descubrió lo mando al carajo.
Esos eran puntos de que no todo en la vida es amor y momentos de felicidad absoluta. Y después… sus padres querían divorciarse, su vida no podía estar peor…
Vegeta y Bulma pasaban la mayor parte del tiempo platicando por medio de mensajes de texto, a ella el carácter de él le fascinaba por completo y a él le gustaba que a ella no le importara lo que los demás pensaran de ella, tenían un orgullo tan grande en común.
A Vegeta le agrado Bulma desde que la conoció la había visto en varias ocasiones en otros lugares y eso ella no lo sabía, lo cual el guardaría como su más grande secreto. La primera vez que la vio ella tenía como unos 16 años, fue en una fiesta y para ser exactos en la fiesta del hermano del estúpido de Kakaroto, se le hizo extraño que este no lo reconociera, aunque la verdad, le importaba muy poco.
Lo único que le importaba era Bulma, solo Bulma.
Ella, con tan solo unas palabras se ganó su más grata confianza, ellos sabían que podían contar entre ellos cuando quisieran. Desde que ella le conto que sus padres y ella no tenían una muy bonita relación, y él le dijo que ya no tiene ni padres ni hermanos se tienen de las más grandes e íntimas confianzas…
Clase de Pintura
Bulma era buena en la pintura, pero no tanto como "Él" aunque no sabía porque se refería así de su mejor amigo, a lo mejor que le ha pasado en su vida, a lo más bonito que le allá pasado, sin duda Goku era un muy buen amigo, pero desde que llego "Él" su vida dio un muy cambio. Vegeta es un gran pintor, cada detalle que le agrego a su "obra artística" sin duda para ella era hermoso. Algún día le pedirá que le enseñe a pintar de esa manera, que le enseñe a tener la concentración suficiente para lograr una pintura tan perfecta…
Casa de Bulma
¡Bulma ven aquí en seguida!- esa era su madre, sin duda el grito es proveniente de la cocina, para algún reclamo o regaño en particular, nunca le hablaban a menos que se trate de algo malo.
¿Y ahora que paso?- pregunto Bulma restándole importancia
Te busca un chico en la entrada-(¬.¬)
Y… ¿Lo hiciste pasar?- pregunto un poco preocupada de que la persona que la esperaba, no haya escuchado las muy famosísimas peleas entre sus padres
No, el chico insistió en quedarse fuera de la casa- bulma suspiro algo aliviada
Bueno iré a atenderlo-
Bulma se dirigió a la entrada de su casa y al abrirla se llevó una linda sorpresa, Vegeta, era cierto que él la acompañaba hasta su casa ya que vivía a 3 casas de la suya, pero nunca antes él había ido a visitarla...
¡Vegeta!- ella se abalanzó sobre el para darle un gran abrazo, él al instante tuvo un gran sonrojo en sus mejillas, no podía negarlo desde que la conoció sintió algo por ella, y no es atracción física, sino "sentimental" como lo dirían los demás, pero por su orgullo nunca demostraría que estaba enamorado de su amiga; correspondió al abrazo, sintió el aroma que emanaba de sus cabellos, cereza y fresas, un aroma dulce y empalagoso pero a la vez atractivo.
Hola Nena- a Bulma le encantaba que le diga de esa manera "Nena" sabía que a él le costaba trabajo decir ese tipo de cosas, por eso para ella tan solo con esa mínima frase sentía una gran felicidad.-Vine por ti-
De verdad- le dedico una pequeña sonrisa.-Y se puede saber ¿a dónde vamos?-
A mi casa ¿qué no leíste mis mensajes?-
Lo siento, no he agarrado mi teléfono desde que llegue a casa estaba un poco ocupada, mi madre como siempre ya sabes.-
Bueno pues ve, toma tu celular y diles a tus padres que saldrás.- le brindo una sonrisa ladina, para ella pervertida.
¿Qué piensas hacerme?- lo miro fijamente a esos profundos ojos negros
Vegeta se tensó al instante, estaba nervioso sin duda, él quería hacerle muchas cosas, una de ellas era besarla y brindarle el más grande de los placeres, pero no podía, ella era su amiga y no podría propasarse con ella, sentiría asco de sí mismo.
¿Desconfías de mí?, Tu sabes que no te haría nada que tu no quieras.- ella se sorprendió por el comentario que abrió los ojos más de lo normal, lo que causo una risa por parte de Vegeta.- anda ve ¿o quieres quedarte aquí?
¡No!, ahora vuelvo.- Bulma se dio la vuelta y se dirigió a su habitación, tomo su teléfono y le mando un mensaje a su madre, no quería cercarse a decirle que saldría, puesto que cuando lo hace su madre hace como si ella no existiera, tomo su mochila y en el guardo unas cuantas cosas. Se dirigió de nuevo a la entrada, Vegeta estaba sentado en el pasto mientras la esperaba, ella siempre se preguntaba ¿cómo tuvo la suerte de conseguir un amigo como el que tiene?- Ya está.
Vegeta se levantó, sacudió sus pantalones color azul mezclilla y se acomodó la playera color gris que tenía, noto algo en Bulma ¿Por qué traía su mochila? Bueno le restaría importancia y no le preguntaría por qué la llevaba consigo, después de todo sin necesidad de preguntárselo, ella se lo diría, siempre lo hace.- Ya era hora, te habías tardado
Bueno estaba guardando unas cosas, es por eso que traigo la mochila.- Él sabía que ella se lo diría, y ella sabía que él se preguntaba porque llevaba la mochila pero no le diría por qué.- ¿Ya nos vamos?
Ya.- caminaban lo más lento que se podía, para el vivir a tres casas de la de ella era una desventaja, no podían disfrutar muchos de sus pláticas, pero al llegar a casa era mejor.- ¿Y como sigue todo con tus padres?
Bueno, creo que igual o peor, no sabría ponerle una calificación si necesitara llevarla, pero por cómo está la situación últimamente, yo creo que le pondría una calificación muy alta.- ella se sentó en el suelo sobre una alfombra blanca, dándole frente al sillón donde Vegeta estaba sentado.- ¿Y tú como estas?
Sabes no es bueno no tener padres, tu sabes que, ellos murieron junto con mi hermano cuando estaban de camino a una ceremonia de su trabajo y Tarble que solo tenía 8 años estaba con ellos.- bulma se levantó del suelo, rodeo el sillón quedo parada justo detrás de él. Ella lo abrazo como si la vida dependiera de eso, su amigo la necesitaba y ella a él, más que a nada.
Vegeta se sentía cómodo así, Bulma era la única persona que lo conocería desarmado, sin ese orgullo y ceño fruncido que lo caracteriza. Ese momento que para ambos era único fue destruido por el teléfono de Bulma, era un mensaje de su madre.
Mensaje:
Ni se te ocurra volver hoy entiendes, tu padre necesitaba de tu ayuda en el laboratorio y tu ni en caso, fue hasta que tome mi teléfono y vi un mensaje tuyo diciendo que saldrías, no te quiero ver aquí mañana.
Fue buena idea que llevara su mochila llena de capsulas con todas, todas sus pertenencias solo un mensaje así le bastaba para irse de casa y nunca volver, odiaba la vida que llevaba y odia ver a su amigo solo, por él y para no sufrir más decidió irse, aunque estén cerca de ella, para ser exactos a tres casas no quería verlos, ni escuchar o soportar más peleas, por fin era libre de toda esa falsedad de vida y familia feliz frente a sus compañeros, ahora sería feliz viviendo con la persona que más quiere, junto a la persona que le aconsejo, no es que Goku no lo haya hecho, pero confiaba un poco más en Vegeta que en él y con Vegeta se sentía segura...
Ya era de noche, ella ya le había contado lo sucedido a Vegeta, omitiendo que se quedaría con él. Vegeta le ofreció una de las habitaciones que se encontraban justo alado de la suya, esa noche era fría y llovía a más no poder, pareciera que quisiera caer un diluvio.
La habitación era grande, en ella había una cama "matrimonial" con sabanas de un color crema, el suelo era de alfombra color blanca, las cortinas eran del mismo color que las sabanas, había un pequeño tocador a un lado y un armario junto con un espejo de cuerpo completo, sin duda la comodidad que emanaba en la habitación era relajante. Vegeta le indico cada parte de la casa por si se le ofrecía algo más tarde...
Se fue al baño a darse una ducha y se vistió con un pequeño short y una blusa de tirantes para dormir, Vegeta se había ido a dormir hace como una hora y ella no podía conciliar el sueño así que se dirigió a la habitación de Vegeta, al abrir la puerta pudo ver que la habitación de él no era lo que esperaba, estaba ordenada, la habitación de Vegeta era parecida a la suya, solo el color era diferente, todo allí era azul sin contar las cortinas y la alfombra.
Ella caminaba despacio, para no hacer el más mínimo de los ruidos, pudo notar que Vegeta no llevaba puesta ninguna playera, pero eso no importaba solo quería estar con él este como este solo eso quería.
Se recostó en la cama, y se cubrió con las sabanas y recostó su cabeza en el pecho de Vegeta, no llevaba ni 1 minuto así cuando sintió a Vegeta abrazarla y apretarla contra él, ella levanto su rostro y le dio un pequeño beso en la mejilla para después susurrarle un Buenas noches.
Sin duda así era como quería despertarse todas las mañanas...
Sin N/A
