Disclaimer: Fairy Tail y sus personajes son propiedad de Hiro Mashima, la historia a continuación es totalmente de mi imaginación y sucede dentro del universo de mi otro fic Don´t stop the music.
Capítulo 2. Esperanza.
Podía escuchar distintas voces llamándola a lo lejos, pero parecían demasiado distorsionadas.
- ¡Erza! ¡Erza por favor despierta! –
Su nombre, estaban diciendo su nombre.
-¡Erza!-
Sus ojos se abrieron de golpe, ahora podía enfoca mejor el lugar donde estaba, ¿Qué no estaba en la celda para pruebas?
-Gracias a Dios estas despierta, levántate pequeña anda, bebe un poco de agua-
Así que era el abuelo Rob quien gritaba su nombre, cuando el líquido vital atravesó su garganta supo entonces cuan sedienta estaba, podía sentir sus labios y lengua rehidratarse y esa sensación de frescura que tenía siempre cuando les daban de beber luego de días, ahora que prestaba más atención fue que supo que esa no era su celda habitual con sus amigos, esta tenía una cama con sábanas, no había rastro de las frías piedras en las que solía acomodarse con la pequeña y delgada frazada con la que se cubría de las heladas noches.
-Abuelo Rob ¿Dónde estamos? ¿Dónde están Jellal y los demás?- alcanzó a formular la pregunta la pequeña apenas sintió que recuperaba la voz.
-Me han mandado a cuidar de ti pequeña hadita, dicen que has hecho algo bien por lo que por ahora esta es tu recompensa, ellos están bien no te preocupes, después de que te alejaran de nosotros comenzaron una especie de "lapso vacacional", las pruebas que hicieron contigo resultaron ser exitosas por lo que pasaran unas cuantas semanas para que reanuden sus experimentos, los has salvado de ser torturados al menos por ahora-
-¿Salvados?- esa no era la palabra indicada pero al menos se sentía aliviada que no tendrían que lastimar a ninguno de sus amigos al menos por ahora.
-¿Puedo verlos Abuelo Rob?- ella sabía a la perfección que como su "vigilante" él tenía acceso a los movimientos dentro de la celda de niños que correspondía, si lo habían mandado a cuidarla quería decir que podría moverse con más facilidad a su lado.
-¿No estas más cómoda aquí pequeña? Aquí hay calefacción y una agradable cama-
-Sí, pero sin mis amigos me sentiría sola, y prefiero soportar aterradores y fríos inviernos junto a ellos que cálidas y reconfortantes frazadas sin compañía-
-No sabes cuan orgulloso me siento de ti la mia bella fata*, tienes un corazón tan noble y una sonrisa tan hermosa como la de una preciosa hada, por eso siento tanta pena y tristeza que tenga que estar encerrada y sufriendo a manos de esos miserables mostri-
-Abuelo Rob, yo no sé hablar italiano- respondió riendo la pelirroja.
-Pues tendrás que aprender si quieres venir conmigo, y no solo italiano, el dueño del lugar a donde te quiero llevar habla francés, japonés, inglés y muchos otros idiomas más, te enseñaré lo que quieras ma fille*, Fairy Tail será nuestro nuevo hogar- habló con un brillo en los ojos el anciano.
-Entonces debo esforzarme, ¡Vamos con los demás! ¡Ellos también tienen que aprender abuelo Rob!-
Ante tal entusiasmo el anciano no pudo hacer más que asentir y hablar con los guardias para que los trasladaran de regreso a su antigua celda con sus amigos, al llegar ambos todos los recibieron con un fuerte abrazo, Miliana lloraba a mares mientras Simón escondía su rostro lagrimoso en el pecho de la pequeña Scarlett quién notaba que a pesar de recibirla con tanto cariño aún faltaba alguien muy especial para ella por ver.
-Chicos ¿Dónde está Jellal?-
Ante tal cuestionamiento ninguno se atrevió a mirarla a los ojos, todos bajaron sus miradas apenados e incluso el abuelo Rob apretó sus manos en puños.
-¡Háganse a un lado! ¡Traemos a su pequeño héroe! -
El gritó de un guardia los sacó de su estupefacción, pero su reacción fue lenta cuando tiraron dentro de la celda lo que parecía ser un cuerpo inmóvil.
-Más le vale que lo salve anciano, ese chico es muy resistente y el Doc aun quiere utilizarlo, si su pequeño cordero muere lo culparemos a usted vejestorio-
Al principio fue difícil reconocerlo por la cantidad de hematomas y sangre que cubría su cuerpo, aunque para Erza esos pequeños tonos azulados debajo de toda esa sangre en su cabello era inconfundible.
-¡Oh por Dios Jellal!-
Todos acudieron a socorrerlo de inmediato, giraron el delgado cuerpo del niño para dejar ver su rostro magullado, atendieron las heridas más graves que consistían en un grueso corte con grave hemorragia en su pecho junto con la marca en su ojo izquierdo, al parecer habían trazado con un cuchillo su tatuaje rojo marcándolo ahora de por vida con una cicatriz.
Erza se arrancó rápidamente un trozo de vestido para utilizarlo como vendaje en su ojo izquierdo mientras el abuelo Rob detenía la hemorragia en su pecho y los demás limpiaban y trataban los demás golpes y raspones que el pobre chico tenía.
-Creo que tiene un hombro dislocado, no sé cuánto tiempo llevará así, pero si ya se enfrío la lesión esto dolerá mucho, sosténganlo fuerte muchachos-
El abuelo cogió con su mano derecha el hombro del chico y con la otra su muñeca, rezó para que el chico no despertara por el fuerte dolor y a continuación de un solo movimiento estiro el brazo reacomodando así el hueso en su lugar.
Jellal jamás había sentido algo así en toda su vida, fue como si alguien estuviese arrancándole el brazo entero, salió de su estado de inconsciencia para encontrarse con uno de los mayores dolores que había tenido que atravesar.
Entonces la vio, observó esos hermosos ojos marrón enfocarse solamente en él mismo mientras estos se nublaban de lágrimas, estaba llorando, ¿Llorando por él?
-Erza, ¿Qué sucede?- quiso levantar su brazo para poder quitarle de su rostro aquellas odiosas lágrimas que tanto detestaba ver en su cara, él prefería un millón de veces más su sonrisa, su radiante y hermosa sonrisa.
-Jellal, Oh Dios Jellal- Erza se acercó más hacia él y rompió en llanto sobre su pecho, ¿Qué demonios le habían hecho?
-Fue durante tu ausencia, Jellal golpeó a tres de los guardias que te llevaron y como precio se lo llevaron al "cuarto negro"-
El "cuarto negro", Erza jamás lo había visitado en su estadía en ese lugar, pero sabía a la perfección por varios de sus colegas que era un lugar en el cual no querría poner un solo pie jamás, era un cuarto de castigo, ahí era donde los guardias y hasta los científicos aplicaban sus peores torturas con distintos instrumentos que tuvieran a la mano, tampoco había visto antes una víctima de tales torturas… hasta ese día.
-Dios mío, ¿Por qué? - se lamentaba la pelirroja.
- Hey, hey, shhhhh no llores ¿Sí?, estoy vivo y creo que es lo importante, deberías agradecer eso- trato de consolarla inútilmente el Fernández.
-¿Hasta cuándo estaremos encerrados aquí? No creo poder soportar un solo día más, mírate, no puedo soportar ver a ninguno de mis amigos así, no puedo soportar verte a ti así Jellal- la pequeña pelirroja continúo llorando sobre el hombro del peliazul sin remedio alguno.
Con trabajo el pequeño logró levantar su mano "sana" y la colocó sobre la cabeza de la niña acariciando su rojiza melena.
-Oye, estaremos bien, saldremos vivos de esta ya lo verás, solo hay que tener fé ma rousse*-
Erza abrió los ojos sorprendida y se levantó un poco para poder fijar su vista en la del niño que yacía tirado en el suelo pero que a pesar de todas sus heridas le dedicaba una valiente sonrisa.
-Al parecer a alguien si le han estado sirviendo las clases del abuelo-
Todos rieron un poco ante esto, aunque ninguno supiera el significado de aquellas palabras Erza pudo sentir la calidez que estas escondían, más adelante le preguntaría al abuelo Rob lo que significaba después de todo le encantaría devolverle algún día el cumplido.
Despertó con un terrible dolor de cabeza provocado por la molesta luz de luna que entraba a través de las rejillas de la ventana ubicándose directo en la cara del niño impidiéndole conciliar el sueño. Trato de levantarse, pero inmediatamente un fuerte dolor en ambas piernas lo detuvo.
-Ya despertaste, que alivio pensé que quizá tendríamos que convencer al abuelo Rob que hablara con los guardias para que te trajeran unas medicinas-
Esa voz.
-¿Erza? ¿Qué sucedió? ¿Me quede dormido?-
Observó a la pelirroja acercarse y tomar asiento a su lado mientras le acercaba una bandeja con dos platos, uno parecía ser sopa caliente, el otro era un pequeño pedazo de pan.
-El día de hoy la sopa no esta tan mala, debes comer algo para recuperar fuerzas Jellal, el abuelo Rob salió a conseguir unos vendajes y los demás siguen dormidos ¿Cómo te sientes?-
Ante la nueva y reconfortante noticia de que ninguno de sus amigos había sido cogido para experimentar nuevamente con ellos su corazón tembló de alegría.
-Supongo que mejor, puedo sentir todas las partes de mi cuerpo, ¿Me trajeron comida?- pregunto sorprendido.
-En realidad este es mi segundo plato, les pedí un poco más y ellos aceptaron, al parecer el experimento que hicieron conmigo salió de maravilla o por eso ahora soy su "consentida"- enfatizó con sarcasmo la última palabra.
-Quizá deberíamos tomar ventaja de eso- comentó mientras aceptaba el plato con comida y el pedazo de pan.
-Simon y Miliana me entregaron esto, es la lista con los horarios de los guardias de nuestro piso, vienen muy bien detalladas para cuando hay un cambio de guardia y el tiempo que tardan en ello- la pelirroja le había pasado un pedazo de papel de baño con distintos números y letras escritas con carbón.
- ¿Tenemos los de los demás pisos? -
-Los chicos de las celdas veintinueve del piso inferior la entregaron, pero faltan los del piso superior, también tenemos completo el piso cuatro al ocho, los de los pisos del nueve al treinta no han recibido el llamado-
-¿Qué? ¿Por qué?-
-Nos llegó una advertencia que existe un agente encubierto, no queríamos arriesgarnos así que mejor evitamos seguir con el plan-
-Pero necesitamos todos los horarios, si algo sale mal todos moriremos, y aún si lográramos escapar unos cuantos no pienso dejar a nadie atrás-
La pelirroja sonrió con las mejillas un poco coloradas, ahí estaba nuevamente, esa determinación de justicia, de libertad, su luz en medio de la oscuridad.
-¿Entonces nos arriesgamos?-
-Déjame pensarlo, por ahora descansemos- dejo a un lado el plato ahora vacío y se acomodó mejor en el piso, alejándose de la luz lunar que momentos antes le había despertado.
-Nee Jellal-
Estaba por cerrar sus ojos cuando escuchó hablar a Erza.
-¿Si?-
Los nervios se apoderaron de ella.
-Cua..cuando logremos ser libres, ¿Qué pasará después?-
Ante el nuevo cuestionamiento abrió los ojos dejando atrás su deseo de dormir, remplazándolo con una gran sonrisa. Tomo de la mano a la pelirroja y entrelazo sus dedos.
-¿Puedo acostarme en tu regazo?- un gran sonrojo se apodero de la cara infantil de la niña, asintiendo con timidez decidió cubrir su rostro con su propio cabello escarlata.
-Cuando me secuestraron asesinaron a mis padres, era de noche y estaba lloviendo. Mi madre era muy hermosa, tenía el cabello marrón como sus ojos, mi padre decía que yo los había heredado, el en cambio los tenía azul claro y el cabello como el mío, los vecinos decían que yo era su perfecta combinación, mamá tenía un extraño ritual antes de dormir, le encantaba cepillarme el cabello y contarme historias antes de arroparme, decía que los ángeles me cuidarían si realizábamos todas esas tareas-
Nunca había escuchado la historia de Jellal, todo ese tiempo estando encerrados siempre hablaron de cosas triviales como sus nombres, que estaban haciendo ahí y lo que hacían normalmente para estar alegres, planear su escape.
A pesar de eso estaba realmente sorprendida que todo ese tiempo juntos y jamás se hubieran tomado la molestia de contar sus historias, de donde venían, quienes eran su familia, si alguna vez habían sido felices, cualquier cosa que le dijera quien era en realidad esa persona frente a ella, bueno pues ahora lo averiguaría.
-Esa noche los truenos no me dejaban dormir así que fui al cuarto de mis padres para poder acostarme con ellos, grande fue mi sorpresa al encontrar a unos soldados disparándoles en la cabeza, justo cuando abría la puerta- sus ojos se tornaron oscuros, tratando de esconder la tristeza que estos emanaban. -Me lance hacia ellos con furia, pero solo logré que mi captura fuera más fácil-el agarre del chico pareció haberse vuelto más fuerte. -Así que como supondrás ahora no tengo un lugar a donde ir, cuando lograra ser libre pensaba en llegar a Magnolia, según los guardias es la ciudad más cercana, mi familia no era pobre así que seguramente con un poco de ayuda legal podré salir adelante, cuando tenga un sustento buscaré la forma de evitar que alguien pase por este infierno nuevamente, ¿Qué hay de ti Erza? ¿Qué harás cuando seamos libres?-
-¿Yo? Aammmm…etto…..- no lo había pensado, sabía que anhelaba la libertad, volver a sentir el viento y el aroma de las flores abriéndose en primavera, el dulce ardor en el rostro en invierno, pero como Jellal ella ahora estaba sola, no tenía un lugar a donde ir ya que habían quemado su pueblo hasta las cenizas, también habían asesinado a su familia y no sabía si algún adulto había sobrevivido a la masacre. Seguramente no.
-Yo…-
-¿Por qué no vienen conmigo?-
Una voz rasposa y gentil los hiso girar a ver al dueño, era el abuelo Rob.
-Conozco un lugar donde los aceptaran a todos más que gustosos, los ayudaran a salir adelante y luego ustedes mismos podrán cuidarse, no se dejen llevar por las apariencias, Fairy Tail no es solo un bar donde la gente va a ver espectáculos y disfrutar de la noche, nosotros somos una familia y si nos necesitan nosotros acudiremos a su llamado- termino por decir con una sonrisa.
-¿Abuelo Rob?-
El anciano se levantó un poco la andrajosa camisa de trabajo y les enseño su escuálida y esquelética espalda con un extraño símbolo en ella, era hermoso y de un color bastante peculiar, rojo escarlata.
-Vengan conmigo cuando salgamos de aquí, ¿Qué les parece bambini*?-
Los ojos cafés de la pequeña pelirroja se llenaron de lágrimas.
-¿Tú que dices Erza? A mí me encanta la idea, ¡Vayamos juntos!-
Ahora tenía una esperanza, una convicción para luchar, tenía que salir de ese lugar no solo para sobrevivir, si no para estar de vuelta en su hogar. Erza Scarlett tenía algo porque vivir.
CONTINUARÁ
Lamento mucho la demora queridos lectores, pero como ya lo mencioné he entrado nuevamente a la universidad así que mi tiempo se ha reducido drásticamente.
Quisiera saber que opinan acerca de esta nueva historia, la verdad es que a mí me está encantando escribir esta precuela Jerza y estaría más feliz si me dan sus opiniones.
Bueno con esto me despido, muchas gracias a todos y espero poder contar con sus lecturas y reviews. Os veo a la próxima.
PD: Como podrán observar he comenzado a poner frases en otro idioma así que a continuación les dejo las traducciones de las respectivas frases en el orden por como van apareciendo.
1 Mi bella hada en italiano
2 Monstruo en italiano
3 Mi niña en francés
4 Mi pelirroja en francés
5 Niños en italiano
