Muy buenas a todos, aquí el decimocuarto capítulo del fic, y muy probablemente sea el antepenúltimo.

Sin más que decir al capítulo.

Chapter 14: Prueba de pareja.

Ash y Serena estaban viajando solos hacia Pueblo Boceto después de todo lo que les pasó los días anteriores, se habían despedido de Clemont y Bonnie en Ciudad Luminalia, Ash y Greninja vencieron a Alain y Charizard, pero casi les cuesta la vida, pero el azabache tenía un ángel guardián, de nombre Serena, que le salvó.

-No puedo creer lo que pasó estos días – dijo el azabache.

-Lo importante es que ya pasó – habló Serena.

-Tienes razón, ahora vamos a darnos prisa para llegar cuanto antes – volvió a decir Ash.

-Tranquilo, que Pueblo Boceto no se va a mover de su sitio, y recuerda, nada de movimientos bruscos, y por supuesto nada de batallas – dijo Serena.

-Vale vale – respondió resignado el azabache, cuando Serena decía algo no podía llevarle la contraria, pero sabía que era por su bien, siguieron caminando por un largo rato, descansaron para comer ellos y sus Pokemon, y volvieron a seguir el camino, pero entonces a Ash se le ocurrió algo.

-Oye, dijiste nada de movimientos bruscos, ¿Pero eso implica poder volar en un Pokemon? – preguntó.

-¿A qué te refieres? – dijo confundida Serena.

-Digo que porque no ir mejor volando a Pueblo Boceto, llegaríamos más rápido – respondió el azabache.

-¿Pero recuerdas dónde está? – preguntó de nuevo Serena.

-Claro, ¿eso es un sí? – volvió a decir Ash.

-Está bien, no creo que pase nada malo – Ash sonrió tras escuchar esto y rápidamente sacó una pokeball, de donde salió Charizard – Amigo, ¿nos echarías una mano llevándonos a Pueblo Boceto? – el dragón naranja rugió en señal de afirmación, y se arrodilló para dejar subir a su entrenador – gracias amigo.

Ash subió rápidamente ya que estaba acostumbrado a volar con Charizard, pero Serena no podía subir, cuando lo intentó se cayó, o lo hubiera hecho de no ser porque Ash le cogió la mano y la ayudo a subir.

-Gracias – agradeció la peli-miel.

-No hay que darlas, ahora agárrate fuerte que nos vamos – le dijo, Charizard emprendió el vuelo, más despacio de lo que podía ya que los humanos no tenían las mismas características para el vuelo y para soportarlo.

-Wow, las vistas son increíbles – exclamó Serena, que estaba abrazada a Ash, mirando a su alrededor, y tenía razón, se veían bosques, prados, ríos, era asombroso todo lo que se veía desde arriba en un Pokemon.

-Sí, tienes razón – habló Ash admirando el paisaje, en poco tiempo llegaron a visualizar un pequeño pueblo a lo lejos - ¿Es ese de allí? – preguntó el azabache.

-Sí, vamos, vamos – respondió animada Serena.

-Está bien, Charizard, ve bajando poco a poco – el dragón empezó a bajar hasta que llegó al suelo – muy bien hecho amigo, ahora descansa – agradeció Ash acariciándole la cabeza y devolviendo a la pokeball - ¿Lista para lo que viene Serena?

-La verdad es que estoy nerviosa – respondió la chica.

-Tranquila, todo saldrá bien, o eso espero – respondió el chico sonriendo y cogiéndola de la mano, cosa que tranquilizó un poco a la peli-miel, ambos se fueron a la casa de Serena y tras 5 minutos llegaron.

-¿Mamá, estás en casa? – llamó a la puerta, tras unos segundos la puerta se abrió dejado ver a Grace, la madre de Serena.

-Hija, cuanto tiempo, tenía ganas de verte – dijo la madre abrazándola.

-Yo también mamá – respondió la peli-miel con unas lagrimitas en los ojos y correspondiendo el abrazo – te he echado de menos.

Ash solo miraba la escena con una sonrisa acompañado de Pikachu en su hombro, cuando terminaron el abrazo Grace se percató de la presencia del azabache y lo saludó.

-Hola Ash, buenos días – saludó la madre de la peli-miel.

-Buenos días, Sra Grace – devolvió el saludo el azabache.

-Solo Grace por favor, vas a hacer que me sienta vieja – bromeó la madre, después de esto los 3 entraron a la casa y se sentaron a charlar mientras tomaban un café, por otro lado, Pikachu, Braixen y los demás Pokemon de Ash y Serena estaban en el jardín jugando y comiéndose, o intentándolo, los pokelitos que preparó la peli-miel.

Idioma Pokemon.

-Eh chicos, vamos a jugar – dijo Pikachu a los demás.

-Prefiero descansar un poco – respondió Greninja.

-Yo voy a practicar mis posturas de luchador – dijo Hawlucha, que había sido llamado por Ash para que volviera con él, a todos les salió una gotita en la cabeza.

-Eh chicos – llamó la atención de todos Pancham – aquí hay demasiados pokelitos, esto es raro – dijo señalando la cajita con todos los pokelitos.

-Es verdad, hay muchos – acompañó Braixen a su compañero.

-Eso es porque no hay nadie para comérselos, no está Chespin – respondió Pikachu.

-¿Hay Pokelitos?, ¿No está Chespin? – dijeron todos a la vez, y en menos de un segundo TODOS se lanzaron a por la cajita, provocando una pelea.

-Son míos, yo soy el favorito de los fans – dijo Pikachu intentando agarrar los pokelitos.

-Que dices, ahora el favorito soy yo por mi sincronización con Ash – respondió Greninja, que también entró en la pelea.

-Todos saben que el más fuerte siempre he sido yo – rugió Charizard.

-No, mis posturas le encantan a los fans – dijo Hawlucha.

-Yo vencí al Darkrai del chico ese de Sinnoh – habló Sceptile también lanzándose a la pelea.

-No, esos pokelitos los hizo mi entrenadora, son míos – dijo Pancham peleándose con los demás.

-Basta ya, son míos, y parad que me vais a manchar – se quejó Braixen.

-Son para mí, yo soy la que más atención a tenido de Serena desde que llegué – gritó Sylveon.

Y así estaban todos, peleándose por unos pokelitos, en un segundo Pikachu fue lanzado a fuera y vio como unos Flechlings cogían los pokelitos y se marchaban, todos miraron hacia la dirección y empezaron a llorar cómicamente.

-Es vuestra culpa – se quejó Pikachu, junto a los demás Pokemon de Ash.

-No, es vuestra – respondieron los Pokemon de Serena.

-¿Qué has dicho? – dijo intimidante Charizard.

-Lo que has oído – respondió desafiante Pancham.

Otra pelea volvió a generarse en aquel jardín.

Con Ash, Serena y Grace

-Así que, ¿Cómo os ha ido en Kanto? – preguntó Grace.

Serena y Ash sonrieron, no sabía nada – La verdad es que muy bien, logré ganar la liga – respondió Ash sonriendo.

-Kanto era muy bonito y tranquilo mamá – respondió Serena.

-Me alegro por vosotros, hace tiempo que no piso esa región – dijo Grace, así se quedaron charlando hasta que Serena pensó que llegó el momento.

-Mamá – dijo seria – hay una cosa que me gustaría decirte – le volvió a decir.

-¿Y qué es? – preguntó curiosa.

-Pu…Pues, quería decirte que y….yo y A…Ash, so….somo…somos n…nov….novios – dijo toda roja y nerviosa, tras escuchar esto la madre frunció el ceño y gritó.

-¿¡QUÉ!? ¡Ni hablar, tú no vas a tener novio hasta que seas mayor! – gritó Grace.

-Pero mamá, ya tengo 16 años – respondió Serena.

-¡Ya dije que no, ahora a tu cuarto! – volvió a gritar.

-¿Pero por qué? – preguntó con lágrimas en los ojos – no me vo…

-¡Dije a tu cuarto! – volvió a gritar más fuerte, Serena con miedo y tristeza se fue dejando a Ash solo con Grace.

-¿Y a ti como se te ocurre intentar algo con mi hija? - preguntó a la vez que gritaba – no volverás a verla - sentenció

Ash se puso nervioso, no creía que la madre de Serena llegaría a estos extremos de no permitirla ver de nuevo, fue entonces cuando se armó de valor y fue él el que gritó.

-¡Ni hablar!, yo quiero a Serena, y si no vas a permitirme verla de nuevo me las apañaré como sea para poder verla, porque ahora mismo lo único que quiero es estar con su hija, hacerla feliz, no me gusta ver que llore ni que esté triste, y si no la dejas estar conmigo, sé que lo único que sucederá es algo malo, y no quiero que le pase nada malo, ¡PORQUE LA AMO! – gritó el azabache, desde su cuarto la peli-miel pudo escuchar todo lo que dijo su novio y se echó a llorar, pero en un momento también se armó de valor y salió de la habitación y poniéndose al lado del azabache.

-Sí mamá, Ash no te miente, ambos nos queremos muchísimo, daría lo que fuera por él, y Ash me ha demostrado que él también, por eso aunque seas mi madre no voy a dejar que me separes de él – dijo con lágrimas en los ojos mientras abrazaba al azabache.

La madre de Serena sonrió al escuchar eso y dijo dos palabras – prueba superada.

La pareja se sorprendió al escuchar a Grace - ¿Cómo que prueba superada? – preguntaron extrañados.

-Que habéis superado la prueba, yo ya sabía que te gustaba Ash hija – respondió simplemente.

-¿Entonces…?

-Claro que pueden ser novios – respondió la madre dándole un abrazo a los dos – pero prometedme que lo que habéis dicho los dos es verdad – dijo y continuó – porque como le hagas algo malo a Serena… - le dijo a Ash con fuego en los ojos.

-Le prometo que no le pasará nada – respondió Ash nervioso y con miedo, aunque de verdad no dejaría a Serena por nada en el mundo.

-Está bien, y ahora será mejor que descanséis, ya se ha hecho de noche, pero en cuartos distintos eh – le guiñó un ojo a ambos chicos, haciendo que se sonrojaran, ambos se fueron a sus cuartos y durmieron felices.

Al día siguiente.

Una mujer estaba en la cocina haciendo el desayuno junto a un pajarito de nombre Flechling al lado suya.

-Esto ya está, ve a llamar a Serena – le dijo al pajarito, que salió volando y entró en el cuarto, donde una chica peli-miel estaba durmiendo, el pajarito se tiró en picado y le pegó un picotazo haciendo que se despertara.

-¡Flechling!, ¿Cuántas veces te he dicho que no me despiertes así? – se quejó la chica mientras comenzaba a levantarse de la cama.

-Flechling – respondió el pajarito feliz mientras se iba.

-¡Hija! – se escuchó el grito de Grace desde abajo – el desayuno está listo, vístete y ve a llamar a Ash.

La chica le hizo caso, en menos de un minuto ya estaba vestida y fue al cuarto que estaba enfrente del suyo, donde un chico azabache seguía dormido.

-No sé como puede seguir durmiendo después del gritó que pegó mi madre – se quejó Serena acercándose a la cama.

-Ash, Ash – zarandeó al azabache, pero este seguía durmiendo, entonces se le ocurrió algo, bajó hasta la altura del chico y le susurró en el oído – Ash, despierta cielo – tras esto le dio un besito en la mejilla.

En cuestión de segundos el chico pegó un salto de la cama sorprendido y adormilado - ¿Por qué me has despertado?, estaba teniendo un gran sueño.

-¿Ah sí? – preguntó juguetona Serena.

-Sí, estaba en una batalla con Greninja contra el Charizard de Alain, le vencí y tú estabas a mi lado apoyándome, y esta vez no me pasó nada malo – respondió con una sonrisa.

La chica rio tras escucharle – siempre en tus batallas Ash, ahora levántate y vístete, que el desayuno está listo – tras decir esto se fue abajo, el chico se vistió rápidamente y bajó.

-Bueno días Grace – saludó mientras se sentaba.

-Buenos días Ash – devolvió el saludo – ahora come, que seguro no os quedaréis en la casa todo el tiempo – le dio un plato con unos Waffers y un vaso de leche - ¿Tenéis pensado ir a algún lado? – preguntó.

-No habíamos pensado en eso – respondió Ash con una mano en la cabeza.

-Bueno, podríamos ir a dar una vuelta por el pueblo – dijo Serena.

-¿Una cita eh? – dijo la madre de Serena, provocando un sonrojo en ambos jóvenes, Ash casi se atraganta al escuchar eso.

-¿C…Cita? – dijeron sonrojados y sorprendidos.

-Sí, ¿acaso nunca han estado solos? – preguntó la madre.

-Ahora que lo dices – dijo Serena intentando recordar, pero solo habían estado juntos los dos solos esos momentos en los que Bonnie se iba a dormir y Clemont también – no.

-Pero eso puede cambiar a partir de hoy – dijo Ash, provocando un sonrojo más fuerte en Serena – ¿Qué te parece una cita Serena?, será divertido.

-E…Está bien – respondió nerviosa la peli-miel, "mi primera cita con Ash, que bien" pensó feliz.

Los dos terminaron de desayunar y alistaron todas las cosas que necesitaban

-Pika Pika – se escuchó decir a Pikachu.

-A ver Pikachu, voy a ir con Serena a una c…cita – dijo sonrojado, Pikachu se sorprendió – así que quedarse todos aquí en el jardín, y no arméis el mismo jaleo de ayer, ¿Vale? – le dijo a su amigo.

-Pika chuu– respondió avergonzado con una mano en la cabeza el Pokemon, recordando lo que hicieron ayer por unos pokelitos que ni llegaron a probar, por suerte Serena tenía más.

-Muy bien amigo, diles que tendrán pokelitos extra si se portan bien – le acarició la cabeza, al ratón tras escuchar esto se le iluminaron los ojos, "Pokelitos extra" pensó, y con un gesto de afirmación se fue con los demás.

-Creo que podemos irnos – dijo Ash tras esto.

-Sí, vámonos – respondió Serena.

-Cuídense chico – les dijo a ambos la madre de la chica.

-Adiós mamá – se despidió Serena marchándose junto a Ash a su primera cita.

Fiin del capítulo.

¿Cómo será la cita de Ash y Serena?, ¿Habrán problemas o no?, si queréis saber más mu pronto vendrá el siguiente.

Chapter 15: La cita de Ash y Serena

Como ya dije el 15 será el penúltimo capítulo de esta historia, que la verdad no me gustaría acabar, pero todo llega a su fin, o a lo mejor no…