¡Dios! me puse a ver de nuevo el ending de Free! Eternal summer y me inspiró a escribir el segundo drabble xD casi one shot bueno :p en verdad lamento no haber actualizado mis demás fics, pero la inspiración no me viene (aunque no es una buena excusa tampoco)

Muchas gracias a AnikaSukino 5d, NicoleChan14, Guest, Karlina247, nueiii, rumblinghearts, dripdripdrop & juvi-chan. Estoy muy feliz de que les guste esta serie a la cual no le hallo ningún sentido aun xD

¡Espero y disfruten el segundo drabble!, ¡Reviews!


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Drabble # O2

Dos bomberos y un kindergarden

Natsu y Juvia se encontraban en el pasillo de un jardín de niños, al lado de ellos, estaban Sting y Rogue. Ya que el día de hoy habían sido convocados junto a otros, para hablar sobre su trabajo a los niños, y también para darles a conocer cual importante era siempre no jugar con fuego y, no tirar un cerillo encendido a un charco de gasolina o escape de gas (algo que Natsu había aprendido, a sus quince años, a la mala).

—Muy bien mocosos—dijo Gajeel mirándolos una vez, habiendo llegando a ellos—El rubio y el emo irán al salón oruga, mientras que el Salamander y Juvia irán al salón mariposa, ¿entendido?

Todos asintieron, más solo Natsu, soltó una carcajada.

—¡Hahaha, que mierda es eso de salón oruga y mariposa! —explotó, ante las miradas de cállate de sus amigos—¡Ya decía yo que bateabas para el otro lado!

Y antes de que Juvia pudiese hacer algo, Gajeel ya había estampado el puñetazo en el rostro del Dragneel, mientras que una mujer de cortos cabellos plateados, salía de un salón para luego verlos con una sonrisa.

—Hola, soy la maestra Yukino Aguria. Los salones oruga y mariposa están listos para recibirlos—dijo al moreno ignorando al herido Dragneel—Quienes vayan al salón oruga acompáñenme por favor, ese es mi salón.

Sting y Rogue asintieron sonrojados. La mastra era linda, demasiado diría Rogue.

—Oye, ¿tienes novio? —preguntó sin pelos en la lengua Sting, su amigo solo le dio un gran pisotón.

Juvia ayudó a Natsu a levantarse, mientras que veía como una albina con gran sonrisa se acercaba a ellos.

—¡Natsu, Juvia!, ¿así que ustedes son los bomberos que atenderán mi clase?

—¡Mirajane-san! —soltó la de cabellos azules con una sonrisa, había olvidado que su amiga era maestra de preescolar.

Gajeel mientras tanto, regañó a Sting por andar coqueteando con la señorita Yukino, aunque aprovechando la distracción, Rogue la invitó a tomar un café. Yukino gustosa aceptó.

—Muy bien, ¡andando! —vitoreó animada Mirajane.

—N-Necesito ayuda médica…—murmuró Natsu sintiendo como Juvia le cogía la mano y ambos, entraban a un salón lleno de niños, de no más de cinco años.

Todos los pequeños los observaban, los analizaban con la mirada, incluso la mirada de un pequeño de cabellos negros azulados y ojos azules como el mar, asustó al par de adultos.

Esos niños eran raros, daban miedo.

—Muy bien niños, el día de hoy han venido dos personas para que nos hablen de su oficio—dijo Mira sonriendo. Y antes de que pudiese decir algo más, un niño de cabellos azules y ojos de este mismo color, y con gafas, levantó la mano—Si, ¿Rei-chan?

— ¿Son bomberos? —preguntó a Natsu y Juvia, y fue ella, la primera en responder.

—Claro que si, Natsu-kun y Juvia…

— ¡Somos bomberos y los mejores de esta ciudad! —interrumpió con un estruendoso grito. Ambas mujeres suspiraron.

—¡Que guay! —gritó ahora un niño de cabellos rojos violáceo y ojos de este mismo color—¡A de ser genial ser un bombero!

—Lo es, ya que puedes salvar muchas vidas y ver, las caras sonrientes de la gente cuando esto sucede—dijo Juvia—Tu…

—Rin, Rin Matsuoka.

—Rin-kun, ¿Te gustaría ser bombero?

El niño negó con la cabeza: —No, ya que ya sé lo que quiero ser de grande.

— ¿A sí? —preguntó con una sonrisa. A Juvia siempre le ha gustado convivir con niños.

Natsu mirando a su amiga también sonrió, y se apuntó a seguir en la conversación: — ¿Y qué quieres ser niño?

Los amigos del niño, y una niña muy parecida a él, lo miraron.

—¡Quiero ser policía!

Ambos adultos lo vieron sorprendido, pero también sonrieron. Al parecer el chico quería ser alguien de bien, quería marcar la línea entre el bien y el mal y dar un ejemplo a seguir. ¡Vaya que aún había algo bueno en esta generación!

—Así que quieres detener criminales, ¿Rin-chan? —preguntó la maestra, Rin negó con la cabeza—¿Uh?

—No, yo quiero ser policía porque en los programas que ve mi mamá cuando nos manda a Gou y a mí a dormir, hay policías bailando, ¡yo quiero bailar como esos policías del programa de mamá!

No se habían equivocado, estos niños eran raros, daban miedo, ¡este niño no quería detener criminales, quería bailar en un table dance!

¡Qué sucedía con esta generación!

— ¡No digas eso! —dijo otro niño, solo que este tenía el cabello color castaño y ojos verde brillante—¡Ser bombero es lo mejor! —miró a los mayores—¡Yo quiero ser bombero!

Oh bueno, quizás aún había salvación…

— ¡Mako-chan, no te unas al lado oscuro! —gritó ahora un pequeño rubio de ojos violetas—¡Los bomberos son malos, no salvaron la vida de Maru-chan!

— ¡Nagisa! —Ahora gritó una niña— ¡Maru-chan era una hormiga que se quemó porque pusiste una lupa sobre ella!, ¡y además los bomberos no salvan hormigas!

— ¡Pero Gou-chan!

Natsu y Juvia miraron a los niños con terror.

La humanidad estaba en peligro, esta nueva generación era un caos, nada bueno saldría de esto. Solo esperaban que Sting y Rogue hayan tenido suerte, porque los niños de este salón, seguramente desatarían una tercera guerra mundial.

Juvia sintió como su uniforme era jalado suavemente, a lo que cuando miró hacia abajo un poco, pudo ver como aquel niño de cabellos negros y ojos azules, quien los había asustado, estaba ahí.

— ¿Juvia puede ayudarte en algo?

—…

—Oye niño, Juvia te preguntó algo—se metió Natsu.

— ¿Haru-chan? —preguntaron sus amigos quienes miraron atentamente, como el pequeño no soltaba a Juvia.

A lo que luego de un minuto, abrió la boca.

—Yo quiero ser un pez.

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# Usagi-chan.