E-Etto... (esquiva los tomates) quiero decir que (esquiva los zapatos y cuchillos) ¡Ya regresé pues! xDDD y con un drabble, más one shot que nada, sobre nuestros lindos personajes. Y ante todo, vi que muchos me pedían que apareciera Gray, así que buruburburburu ¡Aquí está! pero claro, como quise cambiar las cosas, no verán la tipica escena Gray-sama~ será algo totalmente diferente ;) Y claro, esto no será lo único que veremos de Gray aquí, habrán muchas cosas más *3* Y antes que nada, quiero decir que sus propuestas fueron bien recibidas, y ya están en proceso de ser publicadas (:

Gracias AnikaSukino5d, Layla Redfox, NicoleChan14, Azurin, , Otaku12FT, PameLoxar, Karlina247, UchihaDiana, DemigodOnFire, LuFFy McCormick, Arthur pendragon, White Shadow Girl, kona kana lee, Guest, Jasuki-chan & ope-hana por los reviews, se agradece!

Ahora si, a leer este drabble/one shot!


.

.

Drabble # O4

Dos bomberos y un pervertido

Tras días del resfriado de Juvia, las cosas volvieron a la normalidad (excepto que los hombres, evitaban quedarse a solas). Y ahora, ella junto a su mejor amigo Natsu, le daban a una señora pequeñas advertencias del porqué, no debe de dejar que su nieto de cinco años juegue con un encendedor cerca del escape de gas.

— ¡Muchas gracias por su atención jovencitos!

— ¡De nada abuela!

Y la dulce anciana, le lanzó a Natsu una piedra.

— ¿¡Qué le pasa!?

Pero cuando quiso reclamar, la dulce ancianita había desaparecido, haciendo que Juvia se soltara a reír de la mala suerte de su amigo. Ya que daba la casualidad de que siempre, terminaba siendo golpeado por las personas que ayudaban.

Desde un niño, hasta las arrugadas ancianitas.

—Vaya día de pasar un día libre.

—No tiene de que quejarse Natsu-kun, ayudar a las personas aunque no sea día laboral para Juvia y Natsu-kun, es algo muy bueno.

El pelirrosa suspiró: —Supongo que no.

Su amiga sonrió, mientras que miraba unas ofertas en el supermercado, y que ella recordaba, la despensa había disminuido drásticamente gracias a que Natsu, se había casi acabado toda la comida del mes.

—Bueno Natsu-kun, Juvia espera que hayas traído dinero.

—Con que no tenga que comprar tus toallas sanitarias está bien por mí.

—¡No digas eso como si nada!

Ambos "adultos" entraron al establecimiento, mientras que Juvia cogía un carrito y lo empujaba hacia adelante, puesto a que Natsu había corrido como loco al escuchar que su cereal favorito estaba en oferta y, con malvaviscos en forma de sus personajes favoritos de One piece.

Juvia suspiró, pensando en comprar lo necesario para preparar una pasta. A Natsu le encantaba, y a ella también, así que veía que esa sería una muy buena cena.

—¿Sería buena idea invitar a Gajeel-kun y a los otros? —sonrió ante la idea—Será algo divertido.

Dijo, mientras que al momento de coger una lata de tomate, esta se le resbalada y caía al suelo. Haciendo que esta rodara hacia los pies de un sujeto que también, buscaba cual pasta llevar para cenar.

El desconocido de cabellos oscuros se percató de la lata y se agachó para recogerla.

—Disculpe… creo que esto es suyo.

—M-Muchas gracias—tartamudeó ella—Juvia se lo agradece.

Pero cuando ella se giró a verlo…

—De nada.

El caos estalló.

— ¡Kyaaaaaaaaaaa!

Y un Natsu con el sensor Juvia en peligro activado, llegó a darle un puñetazo al desconocido de cabellos oscuros.

— ¡Pervertido, ponte algo de ropa!


Era miércoles, y Natsu y Juvia se encontraban en la estación, era un día tranquilo, no habían recibido ninguna llamada pidiendo que los salvasen. La cena que se había llevado el fin de semana pasado había salido bien, excepto por el hecho de que Natsu les había contado a Gajeel, Rogue y Sting, como un sujeto había querido corromper la pureza de la chica Loxar, logrando que aquel pobre desconocido, se ganara el aborrezco inmediato de los bomberos varones, quienes cuidaban y mimaban a la joven de cabellos azules, y que también, querían mucho pese a las vergüenzas que les hacía pasar.

—Juvia tiene ganas de comer algo dulce—murmuró la chica abriendo la mini alacena— ¿Eh?, ¿en dónde está el último pastelillo?

—Creo que se lo dio Gajeel-san a Levy-san—respondió Rogue.

—Ay, Juvia tenía ganas de comer aunque sea un poco de él.

—¿Tienes ganas de pastel Juvia-san? —ahora preguntó Sting.

—Sí, pero bueno, Juvia irá a comprar a la panadería que está a unas cuadras de aquí, y de una vez pedirá un poco de pan, se antoja un poco con un rico café—dijo mientras se quitaba la chaqueta del uniforme, quedando únicamente con esos pantalones amarillos y una blusa negra ceñida al cuerpo de manga corta—Juvia vuelve enseguida.

—Ten cuidado—le dijeron los tres viéndola partir.

Y una vez pasó un minuto…

—Sigámosla, no vaya a ser que aparezca el pervertido.

El trío se escabulló detrás de ella.


Juvia estiró los brazos una vez que se dijo a si misma que nadie la estaba siguiendo, que era solamente su mera imaginación, a lo que con una sonrisa, entró a la panadería de unos amigos de años.

— ¡Juvia-chan! —saludó la mujer de cabellos verdes con una sonrisa.

—Hola Reina-san—miró al esposo de ella—Hola a ti también Musica-san.

—Dichosos los ojos verte por aquí—dijo mientras la abrazaba— ¡Eres tan adorable! ¿No es así Musica?

El hombre sonrió en aprobación, mientras iba a revisar el pan que aún estaba en el horno.

—Bueno no te quito el tiempo—se separó—Busca lo que quieras y luego, ven aquí para darte una buena ración de café.

Juvia asintió contenta, mientras iba a los estantes de pan, oliendo lo delicioso que sabe están, y también, notando que Musica estaba acomodando sus panes favoritos en la estantería. La miel inundó sus fosas nasales, pero no solo a ella, sino también, al sujeto que estaba a su lado.

Quien al mismo tiempo que ella, cogió aquel panecillo con las pinzas.

Y ojos azules, cruzaron con los grises.

—Tu…—murmuró él, luego, ella chilló.

— ¡Pervertido-san!

El de cabellos oscuros se sorprendió por el apodo, pero luego recordó que su mal hábito había sido expuesto ante ella, el fin de semana pasado.

—Oye para empezar no soy ningún pervertido…

—Te desnudaste frente a Juvia aprovechando que ella estaba ocupada pensando en que lata comprar—lo interrumpió.

—Se te cayó, y fui lo suficientemente amable para devolvértela.

—Oh claro que no. Seguramente pensabas que Juvia se distraería mirando tus perfectos abdominales ¡pero no, Juvia es fuerte y no cayó ante tus encantos!

— ¿Eh?

—Así que mucho cuidado con Juvia pervertido-san, Juvia te pondrá en tu lugar cuando vuelvas a… ¡Kyaaaaaa!

— ¿¡Eh!? —Se miró— ¡Mierda, otra vez!

— ¡Pervertido! —Gritó Juvia mientras cogía las ropas del joven y se las lanzaba— ¡Póngase algo!

El sujeto como pudo cogió sus ropas, pese a todo, él había encontrado la situación divertida, ya que esa chica en sí, era la que estaba haciendo la escena mucho más graciosa y llevadera. Y al menos, el sujeto de cabellos rosas no había aparecido para propiciarle otro puñetazo.

—Oye tranquila, mira, ya estoy vestido—la miró, sonrió un poco—Ya puedes quitarle las manos de la cara.

Juvia se sonrojó haciendo caso pero sin voltear a verlo, solo, cogiendo un poco de pan.

—No me vas a hablar.

—Juvia no quiere tener trato con un pervertido como tú.

—¿Podrías dejar de llamarme pervertido?

Juvia suspiró: —Está bien, Juvia dejará de… ¡Kyaaaaa!

Y entonces, tres bomberos con sus sensores de Juvia en peligro altamente activados, llegaron dándole cada uno, un golpe al pobre sujeto.

— ¡Aléjate de ella pervertido! —gruñó de nuevo Natsu.

— ¡Juvia-san!, ¿Ese sujeto te robó tu inocencia?

— ¡Sting-san!

Rogue, suspiró mirando al chico de cabellos negros para luego, llevarse a Juvia cogida del brazo. Esta antes de irse, le echó una última mirada al hombre, este, también lo hizo.

Y cuando Juvia salió de la panadería, este sonrió.

—Vaya, no conocía ese lado pervertido tuyo hermanito—dijo Musica ayudándolo a levantarse.

—Cállate.

—Los jóvenes de hoy—bufó Reina cruzándose de brazos—Espero que por este mal episodio Juvia-chan no deje de venir, y si lo hace… ¡En ti caerán las consecuencias Gray!

El de cabellos oscuros chasqueó la lengua, mirando por la puerta de vidrio, como la chica llamada Juvia, iba caminando con aquellos tres sujetos. Y notando por primera vez la ropa de los cuatro.

—¿Bomberos?

Musica asintió: —Ellos fueron, específicamente Juvia, quienes nos rescataron a Reina y a mi hace un año—su rostro se volvió melancólico al recordarlo, luego, sonrió—Su estación está a unas cuadras, por si quieres ir a verla.

Gray se sonrojó: —¿¡Quién dijo que quería verla!?

Y Reina, se metió: —¡Sobre mi cadáver este hermano pervertido tuyo irá tras Juvia-chan!


Natsu, Sting y Rogue, miraban como Juvia había comenzado a preparar algo de té, ante la mirada inquietante que Gajeel les estaba lanzando.

—¿Y bien…?

Natsu, fue quien respondió.

—El pervertido volvió a aparecer.

Y eso fue suficiente, para que la pobre Loxar se sonrojara a más no poder. Recordándose, que no le había preguntado ni su nombre. Aunque bueno, no era como si lo volviese a ver.

O tal vez…

—Cuando lo vea, le daré la paliza de su vida—amenazó Gajeel.

…nah, que se quede en un callejón oscuro como el pervertido-san que era.

.


# Usagi-chan.