Aquí traigo el primer capitulo:3 Gracias por todos esos favs y follows, y por esos magníficos reviews, me hacen muy feliz de veras.

Fairy Tail le pertenece a Hiro Mashima.

La canción será Lady Madrid. Porque Lucy es una Lady Fiore y todos lo saben. Okno, escuchaba esta canción mientras subía el capituloxD. Es una de mis favoritas, así que escuchadla mientras leéis; por ello recomiendo música.

Que os guste.


N&L


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Manera 1:

¿Con… un regalo?

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Unas dos horas después, Lucy volvió al gremio. Se había ido a descansar tras tener la charla con Mirajane, en la que torpemente había aceptado que le ayudara a conquistar a Natsu. En verdad, no tenía ni idea de lo que había planeado la camarera y no podía negar tener un poco de miedo por ello. Suspiró, observándola en la barra hablando con Lisanna. Saludó a Natsu y a Gray, quienes discutían con un Laxus que los ignoraba, y se marchó donde las hermanas Strauss. ¿Por qué demonios estaba Natsu tan guapo con su ropa de siempre? Es decir, ni que su vestimenta hubiese cambiado tras volver de los grandes juegos mágicos. Maldijo por lo bajo; y posó una mano en su cara, aumentando la velocidad de sus pasos para que nadie viese su sonrojo. Suspiró aliviada al llegar junto a las hermanas Strauss. Solo esperaría a que Lisanna se marchase y preguntaría a Mirajane su plan.

Aunque no entendía eso de que tenía diez maneras para que conquistase a Natsu.

—Hola Lucy —saludaron con una sonrisa las hermanas Strauss.

—Hola Mira, Lisanna… —habló, suspirando, mientras apoyaba su cabeza en la barra.

—¿Te ocurre algo, Lucy? Te ves decaída —cuestionó la más pequeña de las hermanas.

La rubia solo se sentó correctamente, intentando disimular que necesitaba que el idiota de Natsu se diera cuenta de que ella no solo lo quería como amiga, demonios.

—Oh, no es na…

—Tiene problemas de amores, Lisanna.

—¿Oh, en serio? ¿Se dio cuenta por fin, Mira-nee?

—Aquí donde la ves, por fin…

—¡Vo-Vosotras dos…! —Exclamó sonrojada y señalándolas con un dedo—. Mira, no quería que nadie se enterase, maldición. Y no es por ti Lisanna, pero yo…

—Oh no te preocupes, Lucy, sé que amas a Natsu.

—¿Lo sabes? —Cuestionó sorprendida.

La rubia no pudo evitar sorprenderse. Había oído que hace muchos años —de pequeños— Natsu y Lisanna habían estado muy juntos, habían sido mejores amigos. Pero ahora todos decían que aunque Lisanna hubiese "revivido" Natsu ya no la miraba de igual manera, y eso la maga estelar jamás lo comprendería. ¿Por qué Natsu ya no sentía nada por Lisanna? A veces el idiota era una maldita caja de sorpresas.

—Te dije que lo sabíamos todos, Lucy —le aclaró la Strauss mayor—. Además, debía contarle a Lisanna lo que me dijiste esta tarde, porque ella va a ayudarme en mi plan.

Ambas la miraron curiosas. Lucy deseó haber mantenido cerrada su boca y que nadie se hubiese enterado de que amaba al idiota de Natsu. Bueno, aunque lo supiesen todos ella se habría mantenido al margen y nada estúpido hubiese ocurrido. Pero claro, el amor la obligaba a actuar lo mas rápido posible para que ese idiota la amase también; o que al menos notase sus sentimientos.

—No sé porqué me da que no va a gustarme esto… —susurró la rubia, desconfiada.

—¿En que te ayudo, Mira-nee?

—No es nada complicado, solo le dirás a Lucy una manera de conquistar a Natsu y ella la llevara a cabo.

—¿¡Estás bromeando!? —Exclamó indignada la Heartphilia.

—¿Una manera de conquistar a Natsu? Ya veo… —Asintió Lisanna, pensando en alguna idea.

—¿Se te ocurre algo, Lisanna? —Cuestionó la maga de clase S a su hermana, quien solo pidió unos segundos mas para pensar.

—¡No me ignoréis! ¡Me niego rotundamente a hacer eso! —Expresó Lucy, cruzando sus manos en "x" por delante de su cabeza; mostrando así su disconformidad con el asunto; a la vez que ocultaba su sonrojo.

—Lucy, créeme que con mi plan conquistaras a Natsu.

La Heartphilia la miró desconfiada, sin creerse sus palabras. ¿Su plan? Dios Santo, aquello sería tremendamente vergonzoso. No estaba segura de si podría soportarlo. Aun seguía sin entender eso de que el plan constaba de diez maneras, con solo una de ellas podría conquistar a Natsu.

—¿Estás… segura?

—Lo estoy —y la seguridad en su mirada hizo que Lucy suspirara, resignándose a hacerla caso—. ¿Lisanna, ya lo pensaste?

—Si, así es, Mira-nee. Tengo mi manera. ¿La puedo poner en marcha?

—Por supuesto, es toda tuya —la pequeña de los Strauss asintió, ilusionada, tomando de la mano a la maga estelar—. Ah, y Lucy, cuando acabes ven a contarme que tal te fue, ¿sí?

—Claro… solo espero que funcione.

Mirajane las observó marcharse al piso de arriba, mientras solo sonreía, orgullosa de su plan. Y no podía evitar estar ilusionada con él, ya que Lucy estaba tan equivocada. Estaba segura que la maga estelar creía que con una manera podría conquistar a Natsu. Pero eso estaba tan lejos de la realidad… El Dragon Slayer de fuego a veces era remotamente despistado, y para ello Mirajane Strauss había ideado un plan compuesto de diez maneras por las que Lucy, sin lugar a dudas, conquistaría a Natsu. Estaba segura de que no fallaría. Se marchó de allí, dirigiéndose a una de las mesas a llevar bebida… y ya de paso, les avanzaría un poco de su plan.

—¡Ni hablar, Lisanna! ¡Natsu odia ir de compras!

—No digo que le lleves de compras, solo que le compres un detalle. Recuerdo que las sorpresas siempre le hacían mucha ilusión.

La rubia suspiró, aun sin estar convencida.

—¿Y qué le puedo regalar? ¡No soy buena en esas cosas!

—Puedo acompañarte al centro comercial, pero tú serás la que elija el regalo; si no esto no tendría sentido. Lucy, tienes que poner todo tu esfuerzo en esto. Mira-nee está ilusionada y sé que tú amas a Natsu de verdad, créeme que por eso yo también estoy feliz.

—Lisanna… —no sabía que contestar ante eso.

—Sé que Natsu es complicado y un maldito despistado, pero sé también que la única persona que lo hará feliz serás tú.

La rubia se mordió el labio, claramente emocionada. No sabía que Lisanna pensaba eso de ella, en absoluto lo hubiese imaginado jamás. Pero tenía razón, debía esforzarse porque Natsu valía la pena. No lo hacía ni por Mirajane ni por nadie, lo hacía porque lo amaba y porque quería ser amada por Natsu. No podía ignorar más lo que le exigía su corazón. Tomó su abrigo y salió de la habitación del gremio, decidida y sin dudar. Miró por unos segundos a Lisanna, sonriéndola; no había duda alguna, haría caso a las hermanas Strauss y conquistaría a Natsu.

—¿Vienes Lisanna? ¡Buscaremos por todo el centro comercial hasta encontrar algo! No pararemos hasta obtener lo indicado.

—¿Tienes una idea de que regalarle? —Cuestionó la pequeña Strauss, poniéndose a su paso.

Lucy sonrió, mirándola con ojos brillantes.

—Algo así.

Lisanna solo rió, divertida, porque sabía que aquella rubia era la indicada para su querido amigo Natsu. No había tardado en darse cuenta. Desde la distancia —apoyada en la barra— Mirajane sonrió, orgullosa de que su hermana le ayudase. La peliblanca observó como Natsu las miraba curioso, y justo cuando se dispuso a seguirlas la mano de ésta en su hombro se lo impidió.

—Mira, ¿que ocurre? ¿Dónde van Lucy y Lisanna?

—Van de compras, ¿quieres acompañarlas?

—¿¡Ah!? ¡Ni hablar! Cuando fuí la ultima vez con Lucy solo me hizo cargar bolsas; me aburrí.

La mayor de los Strauss sonrió, dándose cuenta que Lucy había llegado a conocer a Natsu hasta un punto que rozaba la confianza absoluta. Natsu odiaba ir de compras, solo la había acompañado a ella. Vaya, realmente el pelirrosa cambiaba con Lucy. Aunque la verdad no le extrañaba que Lucy conociera hasta ese punto a Natsu, cualquier persona conocía a aquella que amaba como la palma de su mano.

Y bien lo sabía ella.

Cuando Lucy volvió al gremio ya era tarde. Se paró en la puerta del mismo, pero no entró. Solo espero —por consejo de Lisanna— a que saliera Natsu. Bueno, más bien la misma Lisanna sacaría del gremio al Dragon Slayer para que ellos pudieran hablar sin nadie que los interrumpiera. Y Lucy no lo podía negar, maldición, estaba nerviosa. ¿Y si a Natsu no le gustaba lo que le había comprado? Demonios, habían tardado un buen rato en encontrar algo que Lucy suponía que le gustaría. Demonios, Natsu no es que fuera un modelo.

Lisanna la había ayudado bastante a elegir. La rubia podía decir sin dudar que ella tenía un gusto esplendido por la ropa. Aunque bueno, eso era normal. Al fin y al cabo su magia era algo en lo que cambiaba de ropa constantemente. Sujetó con fuerza la bolsa contra su pecho y se mordió un labio. Estaba deseosa de dárselo, ojala le gustase. No sabría que hacer si no fuera así. O sea, simplemente le había comprado un presente y con eso —según Lisanna— haría que el pelirrosa se fijase en ella. Porque a Natsu no solían regalarle cosas y la peliblanca estaba segura de que a él le encantaría recibir ese regalo de su compañera.

Cuando Lucy levantó la vista, deseando que el estúpido se diera cuenta de que lo amaba para evitar que Mirajane siguiese con ese estúpido plan, y que ella estuviera de una vez con el chico que amaba le observó salir obligado por Lisanna. Maldijo por lo bajo, sonrojándose al verlo. Estúpida, mas que estúpida.

—¡Lisanna, suéltame! ¿Qué demonios ocurre?

—Ay vamos, Natsu, alguien quiere darte algo. Observa, ahí está.

Cuando ambos miraron al frente, vieron a Lucy sujetar con fuerza una bolsa mientras miraba al cielo sonriente —para evitar ponerse mas nerviosa cuando él se acercase—. Lisanna sonrió, su amiga lo estaba haciendo genial. Natsu levantó ambas cejas, extrañado.

—¿Luce? ¿Qué haces aquí? ¿Y qué es eso que llevas?

Ella lo miró, y con las mejillas un poco rojas le sonrió; debía hacerlo. Él se acercó hasta que estuvieron a unos dos pasos de distancia.

—Hola Natsu. Tengo algo para ti. Ven —le tomó del brazo derecho, tirando de él hasta el patio trasero del gremio. Allí estarían aun mas tranquilos.

—Luce, ¿¡por qué ahora tú tiras de mí!?

Ella sonrió, observando de reojo como Lisanna la daba ánimos con su hermosa sonrisa. La maga estelar tendría que hacerlo, porque estaba segura que podría conquistar el corazón del estúpido Dragon Slayer de Fuego.

No tardaron mas de dos minutos en ir al centro del lugar. Natsu la miró molesto; cruzándose de brazos se preguntó que era lo que le ocurría a su amiga. Bufó, dispuesto no moverse a otro lado más.

—No me moveré más de aquí.

—No hace falta que lo hagas, aquí estamos mas tranquilos.

El pelirrosa levantó una ceja al ver a la Heartphilia tocándose el pelo suelto, como si estuviera mas nerviosa de lo normal.

—Happy no está… —Ella lo miró, obvio que no quería que estuviera; demonios, que iba a ponerse aun mas nerviosa si estuviera el exceed sin vergüenza—. Luce, ¿acaso quieres violarme?

—¿Ah?

—¡Estamos solos! —Expresó, señalándola con un dedo mientras la mirada de ella era un poema—. ¿Seguro no quieres violarme? ¡No me dejaré, ¿entendiste?!

—¡Serás estúpido! ¡Claro que no quiero volarte, animal! —Se acercó a él y le dio un coscorrón en la cabeza—. ¿¡Qué se supone que tienes en la cabeza, Natsu!?

—¡No me pegues, Luce!

—¡Te lo mereces!

—¿¡Y por qué demonios estamos solos si no quieres violarme!?

Ella se sonrojó, relajándose un tanto y apretando mas entre sus dedos la bolsa.

—¡Ajá! ¿Ves? ¡Te quedaste sin…! ¿Eh?

La rubia solo le ofreció la bolsa, apartando la mirada hacía otro lado. No se atrevía a mirarlo mientras le daba el regalo.

—Te compré este... regalo. Solo ábrelo y ya.

Natsu levantó ambas cejas, realmente confundido —y sorprendido, para que negarlo—. Tomó la bolsa, desconfiado, y la abrió. Lo que encontró dentro de ella lo dejó sorprendido. Sacó de allí una chaqueta y unos pantalones abombados de color gris, los cuales tenían calaveras amarillas decorándolos. En el caso de la chaqueta la calavera estaba en la espalda, y en el caso de los pantalones, había dos, una en cada pierna. De las calaveras salían líneas amarillas, haciendo que la ropa se viera mas colorida. El pelirrosa se quedó sorprendido, pero en unos instantes los ojos le brillaron; amaba esa ropa, sin duda que se la pondría para la siguiente misión que tuviesen. Le encantaba que fuera tan novedosa. Aunque no sabía mucho de moda, sabía que Lucy tenía un buen gusto y ahí se lo demostraba.

—¿Te gusta? —Cuestionó ella, aun con la mirada apartada de él.

—¡Es genial! —Se acercó a ella y la abrazó, apretando entre sus manos la ropa; estaba demasiado feliz—. ¡Gracias, Luce! Me la pondré en la primera misión, así sin duda seré el más cool —se apartó de ella y rió, orgulloso de verse el mejor vestido del gremio; entonces, de un momento a otro, su sonrisa cambió a una malvada—. Ya verás cuando se lo enseñe a Gray, Luce, ¡se morirá de envidia!

Volvió a reír, marchándose corriendo al gremio. Buscaría a Gray y se reiría orgulloso de que él tenía ropa nueva y el Fullbuster no. Se enorgullecería de lo que su mejor amiga le había regalado. Ella solo se quedó estática. Cuando había sentido a Natsu abrazarla casi se vio en suelo, intentando tranquilizar los estridentes latidos de su corazón de esa manera. Pero consiguió aguantar de pie, sonrojada, y feliz al ver que a él le había gustado. Suspiró cuando el pelirrosa se apartó; la maga estelar se posó una mano en el pecho, viendo que sus latidos eran en verdad incontrolables.

—¡Natsu, espera…!

Cuando lo vio alejarse estiró una de sus manos, queriendo frenarlo y que le dijera que la amaba; para que de una vez pudiesen estar juntos. Pero aunque le gritó, él no se paró. Al parecer solo con eso no iba a ser suficiente. Pero igualmente se alegraba de haber actuado de aquella manera. A su amigo le había gustado su regalo, eso era más que suficiente para ella.

Porque le encantaba ver a Natsu feliz.

Unos minutos después volvió al gremio, sentándose en uno de los taburetes de la barra; miró a Mirajane con una ligera sonrisa. Estaba segura de que la maga de clase S sabía que no había tenido éxito, pero no podía evitar estar feliz. Aun más cuando escuchaba de fondo a Natsu gritar feliz y a Gray mirarlo con mala cara. Al girarse, Lucy sabía que el Fullbuster miraba de reojo a Juvia, preguntándose porque a él no le regalaban nada.

No pudo evitar reírse, Gray a veces era estúpido.

—Lucy, al parecer no funcionó, ¿cierto?

—No, no lo hizo. Pero estoy feliz de que le haya gustado.

La mayor de los Strauss sonrió, orgullosa de ella. Tomó una de sus manos, y la miró con decisión. La rubia bien lo sabía, el plan continuaba. No pudo evitar emocionarse, porque la mirada de Mira la demostraba que debía seguir luchando.

—No te desanimes, aun nos quedan nueve maneras, Lucy. Mañana continuaremos con la segunda. Así que no te rindas hasta conseguirlo, ¿entendido? ¡Yo también daré mi mejor esfuerzo!

La maga estelar sonrió, dejando que un par de lagrimas cayesen por sus mejillas sonrojadas. Podría decirse que no estaba triste, porque sus amigos la ayudarían a conquistar a Natsu. Al fin y al cabo, se encontraba en casa; la ayuda siempre estaría a su disposición.

—¡Sí…!

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N&L


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¿Y que os pareció el primer capítulo? Y sí, como so imagináis es la ropa que Natsu llevaba en la saga de Tártaros. Recuerdo que esto es pre-Tártaros. Vjhbheuhfbhrueijfbvfjie, Natsu es un personaje "LOL". ¿Por qué? Porque por lo menos yo cuando le veo decir o hacer alguna gilipollez siempre pienso, "LOL Natsu, ¿en que demonios piensas?" o "¿que demonios haces?". Ihfuehfvufiejfi, lo amo en verdad. No me matéis al pobre Natsu, necesita un incentivo(?).

Agradezco los reviews a: Giuly DG, Tsukiyo-san, Kaya-Petrova, Justney, lady-werempire. Me hicisteis muy feliz, de veras:3 Es bueno leer reviews para continuar con la historia con muchas ganas. ¡Sois amores! Os lo agradezco y aquí tenéis la continuación.

Espero que os haya gustado también este capitulo y ya sabéis, reviews, favs y follows.

Se despide TemriAckerman06.