Como siempre me presento agradeciéndoos el apoyo. No sabéis quien hará esta manera, ¿cierto? Es inesperaaadooo. Uhquidfjhj, nah bromeoxD. Este es uno de mis capítulos favoritos, me salió mejor de lo que esperabaxD.
Fairy Tail le pertenece a Hiro Mashima.
La canción será Los Charcos – Dani Martin.Canción vital para el fic, en mi cabeza al menosxD. Ya me diréis si estáis o no de acuerdo conmigo próximamente.
Que os guste.
N&L
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Manera 5:
¿Con… mucho frío?
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—¿Estás bromeando, verdad? —La sonrisa de Mira obligó a Lucy a cambiar de palabras—. Vale, bien, sí. Comprendo que sea alguien como él, tiene a su novia y tal.
—No es por…
—Pero, demonios, Mira —habló la rubia, interrumpiendo al mago de hielo—. ¡Hablamos de Gray! ¡Va desnudo por la vida!
—Oe. Estoy aquí, ¿sabías?
—Lucy, que Gray tenga una tendencia a desnudarse digna de ser tratada, no significa que no sea el adecuado para esta manera. Quizá y hasta te sorprendas.
—¿De él? —Cuestionó la maga estelar, señalándole al mago de hielo con un dedo, sin tan siquiera mirarlo—. ¡Por favor, Mira! ¡No me gustan las playas nudistas!
—En serio, dejad de ignorarme. ¿Y quien dijo que te llevaría a una playa nud…?
La peliblanca se giró, mirando con una sonrisa bastante forzada a la rubia; la cual hizo retroceder a ambos jóvenes. Aunque Gray estuviera fuera de la bronca de Mirajane, o eso parecía, el mago no quería probar su suerte.
—Gray no te llevara a una playa nudista. Por suerte no sigue todas las ideas de Juvia. Bueno, quizás irán ellos solos otro día. El tema, Lucy, es que confíes en mis elegidos.
—Oh. Ya veo… Bueno, como sea; si tú confías, yo igual deberé hacerlo.
Una de las cejas del mago de hielo tiritaba, sin remedio, ante la estúpida idea de la maga de clase S. Oh, jamás iría a una playa nudista. ¡Ni borracho! ¡Antes lavaría la ropa del cabeza de flama! Aunque eso sería realmente asqueroso y una vergüenza para él.
—Escuchad, no lo repetiré. No iré jamás a una play…
Paró de hablar debido a que la mano de Mirajane en su cabeza le hizo callar. Ella le deseó suerte para luego verse arrastrado por Lucy, sin poder aportar nada. ¿Qué mierda?
—Oe, Lucy, deja de tirar de mí. No sabes ni siquiera a dónde vamos.
—¡Estabas distraído! Debemos salir antes de que Natsu nos viese.
Gray se frenó, obligando a Lucy a que hiciese lo mismo. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, mientras daba un paso hacia la blonda. No fallaría, la vida amorosa de sus amigos dependía de ello.
Escondió su cabeza por unos segundos a un lado de la de Lucy, extendiendo sus brazos como si la estuviese abrazando. Porque eso pretendía. Figurar ese abrazo, ese beso falso. El cual ni siquiera había llegado ni llegaría a producirse.
Pero debía empezar así.
—¿Gr-Gray…? ¿Qué estás…? Juvia…
—Está de misión, hoy estamos solos tú, yo… y Natsu, claro.
Cuando alzó la cabeza pudo ver de reojo a Mirajane, sonriéndole, para luego asentirle con la cabeza. Pudo mirar como todo estaba saliendo según lo previsto. Lyon a veces tenía razón; ya que aunque no quería comportarse de ese modo, él debía hacerlo.
—¿Qué demonios te pasa?
—No es nada solo… Oh, ¿es nuevo?
—¿Cual?
—Tu anillo. Se ve… bonito.
—Oh sí, me lo compre la semana pasada en una ciudad que pasamos en misión.
La tomó de la mano para observarlo mas de cerca y evitó sonreír, aun mas, evitó reír. Tocó el anillo por unos segundos para luego ver como Lucy levantaba una ceja. No era raro que ella sospechase, en el camino se lo relataría; más o menos.
Un mago nunca desvela sus trucos… al completo, por lo menos.
—Así que saliste a eso.
—¿A qué te crees que saldría si no? —Se quejó ella, con una mano en la cintura.
—Ni idea, Natsu gritó cuando te vio salir. Me despertó, el muy estúpido —dijo, moviendo el cuello mientras retiraba la mano de Lucy y volvía sonreír.
Mira tenía razón, las puertas del gremio eran el lugar ideal. Observó como Lucy se ponía nerviosa, pero intentaba ocultarlo. Cosa que no valía para nadie. Demonios, eran tan obvios.
—¿Qué? ¿Por qué gritó?
—¿De verdad quieres saberlo? Pues verás…
Se dio la vuelta, comenzando a andar, mientras pasaba un brazo por los hombros de Lucy y así contarle lo ocurrido. Un comportamiento propio de una pareja, que para la gente del gremio no pasó desapercibida. Sí para Lucy, quien estaba demasiado ocupada intentando entender a Natsu.
En el gremio algunos sonrieron, mientras que esta vez fue el Makarov quien, sentándose en la barra a la vez que tomaba una cerveza, miró a una de sus magas mas poderosas: Mirajane Strauss.
—¿Cuánto tardará?
—No creo que mucho… pero Master, ¿por qué no apuesta?
—¿Todos lo hicieron ya? —Tras asentir ella, el viejo maestro del gremio suspiró y sacó una moneda y la lanzó al aire, la cual no tardó en caer en manos de 'La Demonio'—. Ya veo, mi apuesta serán cinco minutos.
Cuando la escuchó reír, se sorprendió. Se quedó callado por unos segundos, bebiendo de su jarra, mientras esperaba que ella hablara.
—No eres el que menos apostó, Master.
—¿En serio? —Maldición, hasta para un mocoso como Natsu menos tiempo era algo imposible. Por muy impulsivo que fuera, debía de pensarlo.
—Creo que se imaginara quien dijo un minuto.
El hombre bufó, echando una mirada a ese tipo en cuestión para luego esconderse mientras bebía de su jarra. Era imposible. Ya habían pasado 50 segundos.
—Tsk, ese mocoso no ganará.
—¿Quién sabe? Es de Natsu sobre quien apostaron.
En apenas 5 segundos después de lo dicho por Makarov, se vio a un tipo del color del pelo rosa levantarse de su asiento y caminar. Llamó a Happy, lo que le ocupó 2 segundos de su tiempo, para entonces comenzar a correr saltando algunas mesas.
Dirección fuera del gremio.
Cuando cruzó corriendo la puerta, no pudo ser retrasado por ninguno de los miembros; ya que nadie se esperaba su rápida salida. Bueno, una persona si que apostó por ello.
—¿Y bien?
—59.55 segundos. Ganaste, Laxus —confirmó la camarera.
Se oyó un quejido de la mayoría de miembros. Demonios, nadie podía haber salido tan rápido. El tipo que había preguntado y ganado sonrió de medio lado, bebiendo de su jarra para después alzar una de sus manos. Mirajane suspiró sonriente, preparándose para ver como todos dejaban su dinero al rubio.
—No me sorprende —aquel tipo rubio se giró, aun sonriendo, para ver su mano por unos segundos—. Aun no veo mi dinero en mi mano.
Esa tarde, Raijunshu tuvo más trabajo de lo normal en lo que se refiere a proteger a Laxus. Aunque bueno, no pudieron parar al maestro; ni tampoco a Laxus, claro está. El gremio seguía igual de animado, porque todos se comportaban así. Independientemente de si era Natsu el más activo.
…
—¿Qué estas haciendo qué?
—Tsk, no cuestiones mi manera —dijo, atravesando la calle mientras era seguido por Lucy. Pero tras hacerlo fue tomado del cuello de la camiseta por su amiga, quien le zarandeó por unos momentos.
—¿¡Cómo no quieres que la cuestione!?
—¡Tranquilízate! Todo… está calculado. Lucy…, me ahogas.
—¿¡Calculado!? ¿E-Eh? —Le soltó, dándose cuenta de que era verdad, que se había exaltado demasiado; a lo que Gray tras tocarse el cuello pudo respirar tranquilo. Lucy tosió, avergonzándose por no controlarse–. Por favor… ¿cómo va a estar calculado?
—Hey, relájate. Mira no me eligió por nada. Soy un amigo de ambos; incluso de ese idiota. Por lo que espero que confíes en mí, Lucy.
Ella le miró por unos segundos, mientras él continuaba el camino, atravesando una última calle para llegar a la plaza de la ciudad. Ella suspiró y le siguió, escuchando una ligera música de fondo. Al parecer había algo en la plaza, justo al atardecer, y ella no se hubiera enterado si Gray no la estuviese llevando allí.
—Sabes que no me refiero a eso. Y bien sabes que confío en ti —suspiró de nuevo, poniéndose al nivel de Gray mientras andaban; él la miró de reojo, claro que sabía eso. La rubia suspiró antes de hablar—. Tengo miedo.
—No deberías tenerlo; Lucy, no eres una cobarde.
—¿Y si todo sale mal?
Lucy tenía la mirada perdida en el Sol que ya estaba a punto de esconderse por competo en el horizonte. No, claro que no se consideraba una cobarde, pero últimamente no tenía esa confianza que necesitaba. La cual siempre tenían gente como Gray o Erza. Les envidiaba, ¿para qué engañarse? Claro que lo hacía, ella no tenía experiencia en aquello que estaba haciendo.
Y mucho menos en como debía actuar en la manera de Gray.
—¿Y si todo sale bien? Cree en mí. Tengo un plan.
Ella le miró, aun desconfiada, hasta que Gray pasó un brazo por sus hombros. Aquello hizo ponerse aun mas nerviosa a Lucy. Pero a pesar de todo confiaba en sus amigos. Aunque tuviera miedo, aunque temiera que Natsu cambiara su forma de ser tras su beso. Ella lo haría, a pesar de que no quería que todo cambiase con él.
Estaba claro que ella quería ser novia de Natsu, demonios ¿había alguien que lo dudara? Pero también tras su beso con Natsu no estaba muy convencida de si él seguiría sospechando o cambiaría en algo. Tampoco esperaba que el pelirrosa se le declarase, algo imposible según ella.
Deseaba que no fuera permanente la manera de comportarse de él.
Se apoyó en el hombro de Gray, esperando que su idea saliese bien. Porque nunca había confiado en esas cosas. Sin embargo el mago de hielo decía que estaba siguiendo los consejos de Lyon y Mirajane; dos personas que ella ya conocía. Mas a Mirajane, pero Lyon era un buen tipo. Y según sospechaba bastante triunfador.
El de pelo grisáceo dejó de intentar conquistar a Juvia cuando Gray y ella comenzaron a salir. Lucy siempre creyó que era por respeto a su amigo de la infancia, y a la mujer que en ese momento le gustaba. Y acertó, según había oído. Aun no estaba muy segura del plan de Gray, pero confiaba en él y le seguiría. Pasó su mano por la cintura del mago, adquiriendo una posición de pareja mientras andaban.
Rezaba porque Gray tuviese razón y que Juvia estuviera de misión, y entendiera cuando se enterara de esto que todo era fingido y nada verdad. Porque ella solo sentía por Natsu. Esperaba igual que el pelirrosa en principio mal interpretara aquello.
Pero que luego la dejara explicarse, por supuesto.
…
—¿Una pista de hielo?
—¿No te habías enterado? —Una ceja del mago se alzó, a la vez que sonreía de lado; divertido—. Sí que piensas demasiado en Natsu.
—Sí, realmente no dejo de darle vueltas a todo. ¡Esta plaza está a apenas 5 calles de mi casa! Maldición. Debería… —Un sonrojo apareció en las mejillas de la rubia—. ¡Eh! ¿¡Qué demonios estas diciendo!? N-No inventes. ¡Y quita esa sonrisa!
—Bien, bien —dijo, levantando ambas manos para relajarla—. Sin embargo, Lucy, el día que lo reconozcas serás más feliz.
—El día que dejes de desnudarte dejarás de dar vergüenza ajena. Todos seríamos más felices.
Gray chasqueó la lengua, mirándola con un tic en una ceja. No era del todo un nudista. Simplemente cuando tenía calor se quitaba la jodida ropa —inconscientemente, claro— y allí no pasaba nada más. Además, no entendía su molestia. Se rascó la nuca, recordando que Juvia no tenía ningún problema con su comportamiento.
Suspiró, para luego posar una mano en la cabeza de Lucy.
—Vete cogiendo sitio para patinar. Sacare las entradas y tomare los patines. Esto está bastante lleno.
—¡Oh! ¿Sabes patinar? Hacía mucho tiempo que no patinaba —habló, acordándose de la última vez que lo había hecho: cuando era pequeña. Sí, posiblemente.
—De pequeños Lyon y yo lo hacíamos a cada tanto —reconoció encogiéndose de hombros.
Asintió con la cabeza a su amiga y se retiró a la cabaña de madera, en la cual vendían los tickets y daban en alquiler los patines. Sí, recordaba que al patinar notaba más aun el hielo; como si fuera una parte suya. Sin posibilidad de separarse. Así le habían enseñado, además, se sentía cómodo con ello.
Tras tomar y pagar los dos tickets, y cargar los dos pares de patines sonrió, parándose tras haber dado dos pasos. Observó a lo lejos a Lucy, como miraba encantada a la gente patinar en el recinto. Pero no, la rubia no era la razón por la que había frenado sus pasos. De reojo observó a aquella persona que estaba apoyada en uno de los árboles, mirándole feo.
—Hace buena noche para patinar, ¿cierto?
—No juegues conmigo, estúpido.
—Creo que ambos sabemos quién es el estúpido, y ese no soy yo.
—¿¡Qué dijiste!?
El de pelo azul suspiró, ignorando a esa persona, para luego retomar el paso. Oh, no podría andar mucho; eso estaba claro.
—No hemos terminado de hablar, Gray. ¿Qué quieres de ella? Tú ya tienes a Juvia. No entiendo porque te comportas como si fueras su novio, idiota. ¡Encima la besaste en el gremio! ¿¡Y qué hacías tomando su mano!?
El mago de hielo pudo prever la furia del su rival, y lo comprendió. Bueno, en verdad no lo hizo del todo. Buscaba aquella reacción, pero no se la esperaba tan repentina. Demasiado temprana a su gusto. Creía que le iba a abordar tras salir de patinar. Él no sabía nada, al fin y al cabo.
—No me hagas comportarme como tu amigo, Natsu. Solo voy a pasar un buen rato con una amiga —sonrió de medio lado, volviendo a andar de nuevo—. Y no la besé, estúpido; observaba su anillo y la abracé, nada más. Deberías relajarte, seguiré siendo el mismo con ella; no cambiaré.
Y como había supuesto, el pelirrosa le sorprendió de nuevo. Dejó caer los patines, para evitar posibles heridas, y no se inmutó al verse tomado del cuello de su camisa y estampado contra el tronco de un árbol cercano. Estaban ocultados del resto, nadie los vería si no se acercaba lo suficiente.
—¿Qué insinúas? —Cuestionó, dejando de lado el que habían estado comportándose como una maldita pareja desde que salieron del gremio.
Happy tuvo que irse al verle de tan mala hostia. Maldita sea.
—Me enteré de lo que pasó con el oso. Estaba con ambos cuando pasó lo de la playa. Tu forma de actuar es diferente para situaciones casi parecidas. Me pregunto por qué, idiota.
No se esforzó en quitarse las manos de Natsu de encima, le dejaría pensar por sí mismo. Mierda, que ese era su objetivo principal. Sacarle del laberinto donde él solo se había metido. Y donde nadie podría ayudarle si él no quería.
Era tan cabeza hueca.
—En la playa no pasó nada. No nos besamos, cabeza helada.
—¿Acaso querías besarte con ella? ¿Para qué? ¿Para luego esconderte como un verdadero estúpido?
—¡No me estoy escondiendo! —Exclamó, casi juntando su frente con la del mago de hielo; segundos después se apartó, soltando a su amigo—. Todo pasa demasiado rápido; ¡y es demasiado extraño!
Gray le miró con atención, colocándose el cuello de su camisa. ¿Qué demonios le pasaba en la cabeza? ¿Por qué no dejaba salir sus sentimientos? No habló cuando vio al pelirrosa girar su cabeza hacia la maga estelar. Apretó los puños, furioso por alguna razón que Gray desconocía.
El mago de hielo siguió observándole, hasta que él volvió a hablar.
—Todo es diferente desde que ella llegó.
—¿A qué le temes?
—A nada, ¿acaso eres imbécil? —Natsu le miró de reojo, frunciendo el ceño; a lo que Gray levantó una ceja, aun sin estar convencido—. No quiero hacer nada estúpido. Por una vez quiero actuar… con seguridad.
—Como pensaba, cabeza de flama, eres idiota —Natsu, gruñó, queriendo hacerle arder—. ¿Dónde quedó tu impulsividad?
—No la necesito ahora.
—Es ahora, grandísimo idiota, cuando más la necesitas.
Las cejas del mago de fuego se alzaron, sin comprender por qué decía eso. A ver, que él simplemente quería actuar con lógica. Quería moverse bien, seguir los pasos correctos. Si la cagara sería algo que jamás se perdonaría.
—Siento que todo el gremio sabe algo que yo no sé.
—Y estás en lo cierto —suspiró, queriendo deshacerse de su cara confundida—. Todos esperamos que te des cuenta de qué es, Natsu. Solo no tardes, serás el problema en vez de la solución.
—¿Eh? ¡Espera, nudista estúpido!—Le vio moverse para tomar pues los patines del suelo, pero entonces el pelirrosa le paró del hombro. Gray bufó—. ¿A qué mierda te refieres?
—No te diré, descúbrelo por ti mismo. Ya hice demasiado tiempo de tu jodido amigo —ambos supieron lo que se ocultaba tras esas palabras; Natsu había necesitado esto y Gray necesitaba que aquel idiota despertase—. Date prisa, ¿quieres?
—Oe… —Gray se paró tras haber dado unos pasos, mirándole entonces de reojo tras oírle llamarle—. Si intentas… te partiré en dos, ¿entendiste?
—No seas idiota, cabeza de flama —dijo, retomando el paso—. Juvia estaría antes que tú para acabar conmigo. Solo patinaremos.
Cuando escuchó el bufido molesto del pelirrosa Gray sonrió, sabiendo que había cumplido su cometido. En realidad la manera estaba saliendo más o menos como había imaginado, pero bueno, los celos de Natsu habían surgido fácilmente y había podido hacer arder de nuevo ese cerebro suyo.
O eso esperaba.
Mirajane estaba en lo cierto. Aquel estúpido solo miraba a su alrededor, jamás se miraba a sí mismo. Si lo hubiera hecho, quizás todo el plan de la maga de clase S, no hubiera hecho falta. Saludó a Lucy con la mano cuando llegó hasta ella, disculpándose por haber tardado.
Ella no cuestionó nada, pero Gray vio que ella esperaba a alguien más venir con él. Bueno, no creía que ella se tragase su manera pero al parecer creía en que los celos de Natsu le harían aparecer en escena.
Maldita sea, ¿acaso podían haber dos personas más estúpidas?
…
—Hey, Gray, gracias por la tarde de hoy. Me lo pasé genial. Aunque Natsu al final no hubiese aparecido creo que si nos vio, ¿no? ¿Crees que…?
—Relájate, Lucy, ya te dije que todo estaría bien. Sí, el objetivo era que nos viera. No le gusta patinar, ya lo sabes.
Ella asintió, un poco decaída, para luego despedirse de su amigo en la puerta de su casa. Cuando llegó a su cama se dejó caer. Hubiera esperado que Natsu apareciese, porque la manera de Gray era darle celos y ambos le habían visto, por ello esa posición de pareja y tiempo de la tarde-noche patinando.
Tras escuchar la explicación de Gray de su manera, ella también comprendió porque se comportó así en el gremio y al salir del mismo. Estaba demasiado extraño; y cuando se lo contó entonces sí que encajó todo.
No negaba que lo había pasado genial con su amigo, descubriendo más de cómo salieron él y Juvia; véase, como comenzaron su relación. Sabía la versión de Juvia, pero no la de Gray; y le agradó oírla. A pesar de todo, el mago de hielo había caído completamente por la maga de agua. ¡Hacían una pareja fabulosa!
Suspiró, inflando los mofletes después, envidiándolos. Le daba rabia no tener una relación tan genial como la de ellos, solo que ella con Natsu. A pesar de todo segundos después se puso de pie, recordando las palabras de Gray y decidida sin duda a hacer cumplir todas las maneras y conquistarle.
¡Ya no había manera de fallar! Lo conseguiría; sin duda. A pesar del comportamiento de Natsu que jamás entendería, ella lo conquistaría. Pasara lo que pasase. Tras ducharse y cenar una ensalada y un café con leche, se quedó escribiendo un par de hojas de su nueva novela.
Tras una hora decidió que era hora de acostarse; estaba agotada. No tardó mucho en dormirse, sin idea de quien sería el próximo que le ayudaría y aunque no hubiera hablado con Natsu, estaba orgullosa de lo ocurrido. Sí, sin duda Gray era un tipo genial.
Pero incomparable a Natsu. Porque con sus defectos y virtudes —mas contras que pros— ella lo quería de igual manera. Más aún, si era eso posible.
Enamorarse de alguien perfecto, hubiera sido aburrido.
…
La ventana de la rubia estaba abierta, y esa era una oportunidad que un mago como Natsu Dragneel no desaprovecharía. Sin embargo, esa noche no la haría ningún truco. Tampoco dormiría en su habitación. Ni por supuesto la despertaría para hacer alguna broma a Gray.
Solo se quedaría por unos minutos apoyado en el marco de su ventana. Observándola dormitar con un brazo fuera de la sabana. Viendo gracias a la luz de la Luna su pijama tan infantil de color rosa y animales que le parecían a Happy. Atendiendo a su respiración acompasada, relajada; a su sonrisa.
También miraría el lado del colchón que quedaba libre, ya que ella había cambiado su cama a causa de que la que tenía antes era demasiado pequeña. En la que soñaba ahora, era tan grande que sin duda el otro hueco de la cama debería de ser ocupado. Sonrió levemente, para luego cambiar su semblante al mirar de nuevo a su cara.
Sí, él deseaba ocupar ese lado del colchón; junto a ella. Pero aun no podía. Aun no era capaz. Aun no era el momento. Se dio la vuelta, saltando de nuevo a la calle para caminar en dirección a su casa. Se dio cuenta, pues, de que a Gray —únicamente por la noche de hoy— debería de darle la razón.
Era un idiota, con pesadas cadenas.
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N&L
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fjejiedjfhjeioirfj, bien me habéis pillado queridos lectores. Esto en realidad es un GrayLu y... fjheijgie0ojfio Nah, solo bromeo. Soy fan del crack pero esto es un NaLu, no os preocupéis. Intentare contener a mi "yo" del drama *se escapa antes de que pueda atraparla*. Sorry, yo lo intenté(?). *Silba*
De verdad que no me salía nada de escribir en agosto, quizás porque en nada se acaban mis vacaciones y como acabé de verme el anime de Gintama —el cual os recomiendo al cien por cien, es una serie 10; solo espero que no me decepcione el final, me daría algo yaxD— estoy con las pairs que no cago.
No os asustéis, voy bien al baño (?). LOL conmigo, mátenme uhcdiwijdhiednjiofkejmxD, fue un chiste muy malo, me disculpoxD. El problema es que muero porque os contare resumida mi vida de ficker, podéis ignorarme si queréis (?) *shora' en una esquina jfheuiejhdji*. A ver, yo me metí a ff como una jodida fan del ShikaTema y de Naruto. Siendo el ShikaTema mi OTP máxima, claro, y fijaos que por esos tiempos Naruto no había acabado, creo que estaban casi al comienzo de la guerra.
El caso es que el final de Naruto me decepcionó mazo, muchísimo. A pesar de la canocidad de mi OTP, fue un final pésimo. Bueno, yo ya veía FT por aquel entonces, so me enganché aún mas y me puse al día con la serie. Lo mismo hice con One Piece. Porque yo veo animes, no me gusta leer el manga. Ya sé, ya sé. Unas amigas me miran mal por esoxD. Pero bueno la cosa es que el manga me pone ansiosa y sufro menos que con el anime, y como soy una dramática de la hostia pues los anime son mi vida. Jdijnvjkdssdv.
¿A dónde quiero llegar? Ya que a esto también se debe mi retraso, así que dejando de lado One Piece donde no quiero parejas, y por supuesto teniendo en cuenta a mis dos OTP máximas en FT que son el Miraxus y el NaLu. Ojo cuidao' que el Gruvia igual escala en mi corazón.
¿No os ha pasado eso de que veis otro anime al que os engancháis muchísimo? Y claro necesitáis a fanarts, fics y demás para sobrevivir a los feels. Pero entonces llega ese momento en el que aunque los veáis se os va la vida. Porque aun así os pongáis al día necesitáis más y más. Pues así me pasa con Gintama. El OkiKagu me llegó tan, tan dentro, que casi alcanzó al ShikaTema. Y meh estoy rayadisima. También me gusta el GinTsu jdhsidjbdjw. Pero a pesar de todo el ShikaTema siempre ira delantexD; sí, incluso a pesar de mi debacle.
Bueno, fhdsuidhbie, después de mi monologo explico también porque me tardo. Ya que mi debacle de parejas es muy grande. Ya me pasó esto con FT y estoy como:))))). Es que mi cabeza se llena de ideas para cada una, pero quiero escribir de todas y es como:). Lo bueno que sería tener un puto ordenador que tomara todos los datos de tu cabeza de fics y los traspasara a Word. Yo es que me imagino los fics, paso a paso, capitulo por capitulo. Y así me tardo también. Crisis de feels de ficker (?).
Bueno, espero que el capítulo haya compensado mi monologo dhwqi9wfijide. Tenía ganas de poneros un capitulo así. En la siguiente manera, habrá una actuación. Algo de que alguien cantara. ¿Sabéis quien puede ser? Decidme si es así, entonces podremos matar a ese personaje antes de que nos llueva (?) xD. Sé que quizá en este capítulo no pasó mucho, pero era necesario para entender un poco más al Natsu que os expongo. Igual que hubo otras pistas de situaciones que se darán, etc.
Gracias por los reviews a mis amores *salta sobre sus lectores intentando no ahogarlos*: Kaya Petrova, Ema Hinata, Giuly DG, LucyNamiKagome, lady-werempire, Astrid DH, Tobitaka97.
El final del capítulo lo amé y la idea me la dio la canción que usé para el capítulo. Dani Martin es un puto y hermoso genio, joder. Jehfiewjhfji, me encanta este tramo del fic porque llegamos a uno de los puntos que más me gusta en esta historia. ¡Esto se va calentando, amores! De nuevo, mil gracias por el apoyo, y por soportarme. Besazos y que estéis genial.
Se despide TemariAckerman06.
