DISCLAIMER: Shingeki no Kyojin o sus personajes no me pertenecen, sino a Hajime Isayama. La historia es mía.
WARNING: LeviHan. Este es un fanfic que por su temática, será clasificado como M. Vocabulario Soez y temas adultos.
Quiero homenajear a Sabaku no Yui y su fanfic RivaMika "Complejo de Ackerman", que es el que inspiró esta historia, así como a la canción "Bicycle" de Caroline Lufkin, misma que da título a este fanfic y le da contexto en su totalidad.
Dedico así mismo este trabajo a SanNanKnight, quien ha hecho posible que vuelva a soñar y a Alkimista Aurum, quien, sin importar qué piense sobre mí o quién piense que soy yo, siempre será apreciada por mí y siempre formará una parte de la inspiración que me hace posible hacer trabajos de mejor calidad. No tengo duda de que incluso su ayuda al publicar más no es sino un aliciente para mí.
...
Bicycle
Aún tengo impregnado el olor de su camisa.
Levi era, desde muy pequeño, todo un caso.
Cuando mis padres lo encontraron, vivíamos en Michigan, en una casa muy cerca del lago. Papá era comerciante y su sueldo era bueno en la ciudad, así que mamá era ama de casa y se quedaba las largas jornadas de trabajo limpiando, lavando ropa, haciendo comida. Su única hija era yo y cuando Levi apareció, de 3 años, chorreando agua, sucio y enfermo en la puerta de nuestra casa en el bosque, mi madre simplemente le acogió como algo natural, como si de pronto hubiese descubierto que tenía otro hijo y lo tomase con toda calma.
No tengo recuerdos de mi padre alterándose por tal situación.
Mamá revisó a Levi, lo metió en la tina, cuidando que no viese su cuerpo desnudo para no incomodarlo y lo bañó por largo tiempo, aprovechando para cortarle el cabello. Lo envolvió en un montón de toallas, sin dejar un centímetro de su cuerpo sin cubrir y se metió con él a su habitación. Luego de un momento de silencio, sólo escuché dar vuelta a la rueda de su máquina de coser y después de unas horas, en que me paseé varias veces por la casa, salí a lanzar piedras al lago, examinar ranas y me preparé un emparedado, tenía un nuevo hermano recién duchado, limpio, sin frío y con ropa nueva. Mamá me miró con ojos brillantes y recuerdo que sentí en mi corazón mucha tristeza al verlo tan desamparado, tan perdido, y sin embargo aún para ser tan pequeño, tan orgulloso y serio. Recuerdo que corrí a mi habitación y saque mi único suéter nuevo. Era de un tono grisáceo y me veía aún grande pero no me importó. Levi era mucho más pequeño y lo cubriría por completo. Su nariz estaba roja de gripe y sus ojos lagrimeaban aunque intentaba que nadie lo notara. Como sólo sabía decir "Levi", inferimos que ése era su nombre. Su triciclo, desvencijado, que era lo único que arrastraba con él antes de llegar a casa, decía claramente "Levi Ackerman" con cera ennegrecida.
- Levi – y me miró con sus pequeños ojos acerados – Toma, esto es tuyo – Le tendí el suéter y se quedó sosteniéndolo con ambas manos, mirándome fijo, examinándome con interés. Durante todo el proceso desde que llegó a casa y hasta que mamá lo sacó del baño completamente aseado, Levi se había mantenido tranquilo, callado y ecuánime. Por eso cuando el niño pequeño, diez años menor a mí, me miró fijamente y luego enormes lágrimas le surcaban las blancas mejillas, me quedé descolocada. Con el pasar de los años, entiendo que para tener tres años, Levi había sufrido cosas que quizá nunca conoceré. Lo cierto es que siempre he agradecido que fuese tan pequeño, que ahora no recuerde nada de lo que vivió mientras era un infante.
Esa noche, cuando mi padre llegó a casa, se enteró de que tenía un hijo.
Lo miró, orgulloso, y le palmeó la cabeza de cabellos negros, mientras lo miraba fijo, descifrando en él de inmediato valentía y grandeza.
Al no tener una cama más en casa, y al ser la mía lo suficientemente grande, mamá y papá me encomendaron esa noche la difícil misión de dormir en mi cuarto a un pequeño niño de tres años que parecía estar mudo y que sin embargo, al mismo tiempo parecía entender todo con mucha más claridad de lo que sólo se podría pensar. Recuerdo muy bien la luz de la luna entrando en mi ventana y el reflejo de ésta rebotando contra los sedosos y negros cabellos de Levi que, abrazado a mí, reclinó su rostro blanco como de fantasma contra mi pecho y después de un vaso de leche caliente con miel, cayó profundamente dormido, con las manitas crispadas sobre mi piel, por debajo de la camisola de mi pijama color de rosa. El pequeño roncaba y conservaba en su rostro una expresión alerta, harto asustadiza. Durmió sobresaltadamente al principio y en todo momento se aferraba a mí. Después de unas horas de sueño y alimento, fue que entendí el porqué.
Levi tenía mucho tiempo sin comer adecuadamente. Hasta para una preadolescente como yo era lógico. Mientras dormía, hacía la digestión y por eso se sobresaltaba. Al fin hecho este proceso en su estómago, al fin estaba más calmado. Su expresión de alerta era porque hasta ese momento, no se había sentido seguro.
Lo abracé más. Algo nació dentro de mí.
Amé a ese niño desde el primer momento en que me abrazó porque fue la primer persona en el mundo, que además de mis padres, me amó por sobre todas las cosas porque se sentía amado y protegido por mí. El regalo que Levi me entregó, es el regalo más grande que todo ser humano puede recibir.
Confianza.
Al día siguiente, despertó temprano y ya que yo había dormido muy tarde, no lo noté rondar por casa.
Cuando no lo vi en mi cama, me sobresalté y salí disparada a la sala donde sabía que mi madre estaría separando ropa para lavar.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando lo encontré, sentado a la mesa, sirviendo en mi sitio tostadas francesas, que mamá le había ayudado a preparar.
Quiso agradecerme por abrazarlo mientras tenía pesadillas, haciéndome el desayuno.
Pero su cara seguía siendo seria y sin expresión, aunque pude casi percibir el semi esbozo de una sonrisa. Mi madre me guiñó el ojo y mi padre me palmeó el hombro.
"Hanji, tu hermano quiere agradecerte ser una buena hermana mayor…"
Creo que el mayor agradecimiento de Levi en toda su vida ha sido estar cerca, pues sin él no sería la persona que soy.
Esto lo notó alguien más. Alguien que sin duda pretendía amarme del mismo modo en que Levi lo hace.
Yo no contaba con que Levi no iba a permitir algo similar a eso.
...
Gracias por sus reviews, son un enorme y hermoso regalo que me ayuda a ser mejor y aprender cada día más.
Kat~
