Dark Alchemist

Capítulo 01


Febrero 27, 1915

Línea del Tiempo de Amestris

Ciudad Central

Lo había visto venir y a la vez no.

Hacía ya tiempo que había notado algo extraño con la forma en que algunos miembros del cuartel se conducían.

El Coronel Livenech, por ejemplo, muchos decían que era buen estratega y un feroz adversario en la lucha cuerpo a cuerpo, sin embargo, Riza no recordaba haberle visto nunca en los campos de entrenamiento, pero sabía de buenas fuentes que bajo sus órdenes el equipo de patrullaje nocturno en la guerra de Ishbal había sido infalible.

Otro caso curioso era Steven Archnot, estaba segura de que nunca lo había visto llegar al cuartel, a pesar de que tenían el mismo horario, pero si lo veía salir en las noches cuando dejaba el edificio.

Pero esta y otras particularidades habían pasado de largo frente a otras cuestiones más apremiantes, como la carrera de Mustang, la búsqueda de los Elric y el caso de los homúnculos.

Nunca hubiera pensado que todos los sucesos estarían ligados

Riza era una francotiradora en el ejército de Amestris. De la academia había sido enviada directamente a los campos de batalla, después de eso había servido al lado de Roy Mustang, alcanzando el grado de Teniente.

El Coronel Mustang era un alquimista nacional, había sido alumno del padre de Riza cuando joven, por lo que se conocían desde hace tiempo. Por eso mismo, Riza sabia de primera mano las verdaderas intenciones de Mustang en el ejército. Ayudar a los demás; él deseaba llegar hasta la cima para que situaciones como la guerra de Ishbal no volvieran a ocurrir, y solo así tendría el poder de hacerlo. Por eso ella lo había seguido, quería asegurarse que cumpliera su meta. Se había convertido en su ayudante, su mano derecha, su guardaespaldas y hasta su niñera. Sus planes parecían funcionar hasta el terrible acontecimiento de hacia unas semanas.

Ellos sospechaban que los altos mandos ocultaban algo y estaban dispuestos a descubrirlo. Pero no sospecharon que los descubiertos serian ellos.

A pesar de todo, Mustang era un oponente que no se atrevían a enfrentar directamente, además, parecían tener sus propios planes con respecto al Coronel. Así que en lugar de matarlo se conformaron con desintegrar a su equipo, esperando desarmarle con eso.

Ya habían sufrido pérdidas en el equipo; el Teniente Coronel Hughes, el mejor amigo de Mustang, había sido asesinado unos meses antes. El otro asistente del Coronel, Jean Havoc, había sido herido gravemente y por consecuencia, perdió el uso de sus piernas. Así que cuando mandaron a los demás hombres de Mustang, a los extremos del país, pensaban haber ganado la partida, pero por si eso no hubiera sido suficiente, ella había sido transferida a servir bajo el mismísimo Fuhrer, quien era uno de sus principales enemigos. Habían descubierto que el Fuhrer y sus generales eran solo títeres bajo el mando de alguien mucho más poderoso; y Riza estaba donde estaba para recordarle a Mustang lo que podría pasar si intentaba algo. Era un rehén.

A pesar de todo, Riza había conseguido sacarle partido a su actual situación. No se había ganado el mote de "Ojo de Halcón". Se había encargado de recabar información y hacérsela llegar al Coronel. Aunque aún no sabía cómo iba a informar de esto

Ya había sido complicado aceptar que los homúnculos existían, que había alguien lo suficientemente poderoso para crear tales criaturas, enterarse de que el Fuhrer Bradley, el lidere de la nación, era uno de ellos, al igual que su hijo. Pero lo que estaba presenciando en ese momento iba más allá de cualquier cosa que pudiera llegar a imaginar.

Había visto entrar a todos los miembros de la brigada de Livenech a la mansión de Fuhrer cuando ella dejaba el lugar ¿alguna vez le había parecido extraño que todos los miembros fueran altos, rubios y extremadamente atractivos? Claro que ese se convirtió en el menor de sus problemas cuando se escabullo en la habitación donde estaban ellos.

-¿Para qué nos llamaste aquí Bradley?- pregunto Steven Archnot, quien parecía estar al frente del grupo en la ausencia de su Coronel.

-Nuestro Padre tiene un regalo para ustedes- dijo Bradley.

Otra puerta se abrió dejando entrar un nuevo grupo de soldados, a diferencia de los primeros, estos venían esposados, algo sucios, se podía ver la desesperación en sus rostros. Desde su escondite atrás de un pilar, Riza reconoció a algunos

-Estos hombres- prosiguió Bradley- han fallado miserablemente en sus misiones, por lo tanto hemos considerado prescindir de sus servicios y dárselos a ustedes. Parece ser la mejor forma de deshacerme de ellos sin…desperdiciar-

-Ya veo- dijo Archnot- que considerado de su parte-

-Él lo considera una muestra de amistad- aseguro Bradley mientras el grupo de atractivos rubios rodeaba a los otros soldados. Los hombres esposados portaban miradas de terror al ver a los otros acercarse. Riza vio que algunos intentaron gritar, pero ningún sonido salió de sus bocas.

Archnot también lo noto

-¿Qué les paso a sus voces?-

-Bueno, tengo una familia aquí- respondió Bradley- no podía permitir que crearan…incomodidades-

-Que considerados-

Sin más, los hombres se lanzaron sobre sus presas y Riza tuvo que cubrirse la boca para evitar gritar. Los rubios exhibían enormes colmillos antes de hundirlos en los cuellos de los prisioneros.

Después de un rato, con los cuerpos sin vida a sus pies, uno de los hombres se volvió a Bradley.

-Dile a tu padre que estamos realmente complacidos con el regalo, homúnculo- sin duda así se veían- ¿Sabes que ha pasado con los sacrificios?- dijo tras un profunda respiración

-Los hemos mantenido controlados-

-¿Estás seguro? Los Elric resultaron ser más problemáticos de lo que se había pensado-

-¿Y Mustang? Ese tipo es demasiado entrometido-

-Mustang también está bajo control-

-Si llegaran a enterarse de nosotros…-

-Eso no cambiaría nada. Con o sin ese conocimiento, Mustang está limitado en sus acciones mientras podamos tener control sobre sus subordinados ¿Me equivoco, Teniente Hawkeye?-

No podía haberla visto y no había hecho ni un ruido ¿Cómo había logrado encontrarla?

-Ese ojo tuyo me impresiona, Bradley- dijo el que había hablado anteriormente. Riza no podía recordar su nombre- realmente a mí me costaba trabajo encontrarla, y soy un rastreador consumado- empezó a caminar hacia ella- aunque claro que con estos- comento dando una patada al cadáver más cercano en su camino- su aroma quedo bien cubierto- se detuvo justo frente a ella ¿Cuál era su nombre?- Y es un aroma exquisito- dijo olfateándole el cabello- Seguro también tiene un gran sabor-

Mentalmente, Riza calculaba si las balas que tenía serían suficientes para liberarse de ellos, no es que creyera que los podía matar, pero tal vez lograra desestabilizarlos.

-Me temo- empezó a decir Bradley- que la Teniente no está en el menú- sin perder la calma se levantó de la silla donde estaba y se encamino a ellos-la necesitamos-

-Tal vez Mustang sea más cooperativo si le damos una muestra verdadera de las consecuencias de sus jueguitos- Riza mantenía su expresión estoica pero estaba lista para pelear en el momento que ese tipo le pusiera una mano encima- Y no te preocupes, Homúnculo. Para lo que tengo en mente, no tenemos que matarla- soltó el cabello rubio de ella al mismo tiempo que el resto de sus hombres empezaban a acercarse también, todos dispuestos a la idea de diversión propuesta

Bradley detuvo su andar a unos pasos de Riza y el hombre

-El corazón de un guerrero solo superado por lo que está en sus pantalones- comento. Algo en el tono del homúnculo hizo que Riza lo viera por el rabillo del ojo. Estaba tan tranquilo como siempre, de pie con los brazos detrás de la espalda, por otro lado su agresor la rodeaba como un felino a su presa y el resto de los hombres cada vez más cerca- solo espero que fuera lo primero y no lo segundo lo que te ganó esas insignias- no le pasó por alto la inclinación de las cejas que Bradley hizo cunado dijo la última palabra

-Mi desempeño nunca ha sido puesto en duda- dijo el hombre poniendo sus manos sobre los hombros de Riza con la intención de quitarle la chaqueta. Antes de que pudiera tirar de ella, Riza giro a la vez que desenfundaba su pistola y la apuntaba al lugar que le había sido indicado, sobre la insignia, justo al corazón- ¡Vaya! Parce que la mujercita tiene buenos reflejos. ¿Quién será más rápido?- le pregunto-¿Tu disparándome o yo rompiéndote el cuello?-

-Lo podemos averiguar- respondió ella

Antes de que alguno hiciera algún movimiento, Bradley estaba entre los dos con una mano en el pecho del hombre y la otra en el arma de Riza, haciéndolos retroceder a ambos

-Temo- empezó a decir- que si cualquier le sucede a la teniente, Mustang se vuelva poco cooperativo-

-Supongo que simplemente tendré que esperar entonces- dijo mientras se encaminaba a la salida seguido de los demás hombres rubios- Eso si- agrego antes de salir- no esperare mucho-

Después de unos momentos de silencio, Bradley regreso a su silla

-Ya termino su turno, Teniente. Debería irse a su casa-

-¿Me va a dejar ir así como así después den lo que vi?-

-¿Qué fue lo que vio, Teniente?-

Riza se volvió a los cuerpos en el piso, estaban desapareciendo en las sombras, seguramente por cortesía de Selim

-Esas…cosas ¿Son creaciones de su líder?-

-Claro que no, pero son aliados importantes-

-¿Vampiros?-

-No exactamente. Pero ya es suficiente, puede retirarse, Teniente Hawkeye- Riza no parecía convencida- No se preocupe, le aseguro que no hay ningún peligro esperándola afuera. Y tampoco crea que lo que descubrió hoy cambia nada. A Mustang ni le beneficia ni le afecta el conocimiento de nuestros aliados- y dicho eso, paso a concentrarse en los documentos que tenía sobre su escritorio.

Riza salió de la mansión. Tal como el Fuhrer Bradley había dicho, no había nada acechándola

"Por el momento"

No dejaba de recrear la escena en su mente, la plena conciencia de que Bradley la había salvado de esos hombres estaba presente, y no dejaba de preguntarse el porqué.

Bradley seguía leyendo los documentos con los que había ignorado a Riza, cuando la puerta de su estudio se abrió

-¿Ya se fueron tus amigos, cariño?- pregunto su esposa

-Así es- respondió dejando a un lado los papeles- cenaron y se fueron-

Ella se sentó frente al escritorio

-Vi salir a la Teniente Hawkeye ¿la vieron?-

-Darius estaba empezando a captar su aroma y tenía intención de convertirla en el postre-

-¿Qué fue lo que hiciste?-

-La hice salir de su escondite, estando yo al tanto de su presencia aquí, no se atreverán a hacerle daño, por ahora-

-¿Crees que Darius sepa quién es ella?-

-No, y espero que no lo averigüe. No ha sido fácil esconderla de el-

-Pero lo prometimos-

-Y pienso cumplir esa promesa-

-¿Entonces qué pasara con ella después del Día Prometido?-

-He pensado que ella será tu escolta durante tu viaje-

-Ya te dije que no voy a ir a ningún lado-

Bradley soltó un suspiro de frustración

-Ya hemos hablado de esto, si los alquimistas no logran vencer a Father…-

-Tu nunca has fallado y si estas decidido a que ellos ganen lo harán- sonrió traviesamente- De cualquier manera, no creo que fueras a poder separarla de Mustang-

-Lo dudo- admitió Bradley- buscaría la forma de regresar. Por eso solo la traslade a mi oficina y no a otro cuartel-

-Creo que eso lo entiendo. El lugar de una reina es junto a su rey-

-No me vengas con eso. Iras a Xing donde estarás segura-

-¿En verdad crees que yo no buscare la forma de regresar?-

Bradley se acercó a ella

-Te lo estoy pidiendo, casi suplicando, obedéceme en esto. Si los alquimistas llegan a fallar, no quiero que seas parte del sacrificio-

Se miraron a los ojos unos instantes

-Está bien- accedió ella finalmente- pero debes prometerme que volverás por mí-

-Si todo sale como lo planeo, seremos libres al fin-

-Rezare a cualquier dios que haya que así sea-

-Ojala quedara algún dios para escucharnos-

Febrero 28, 1915

Línea del Tiempo de Amestris

Lior

-¿Qué estás leyendo Al?- preguntó Edward a su hermano mientras se acercaba a leer el título del libro-¿Mitología?-

-Es un tema muy interesante- respondió Alphonse

-Son un montón de leyendas viejas- dijo Ed, sentándose junto a la armadura que alojaba el alma de su hermano, a veces le parecía imposible creer que Al siguiera con él, cuando ligo su alma a la armadura no estaba seguro de lo que pasaría, solo estaba pensando en conservar a la única familia que le quedaba

-¿Igual que Xerxes?-pregunto Al

-¿Tú crees que estas leyendas tengan algo que ver con los homúnculos?-

-No estoy seguro, pero hay muchas cosas que se basan en la mitología antigua, los símbolos que usamos para la alquimia, por ejemplo-

-Tienes razón- dijo Ed después de analizarlo un rato- Tal vez valga la pena investigar un poco-

Al asintió

-Pienso que tal vez, Father se haya basado en esto para lo que sea que hizo para bloquear la alquimia. Después de todo, los homúnculos son parte de una antigua leyenda también-

-Cierto. Quién lo diría, después de revisar tantos textos de ciencia para resolverlo, terminaremos buscando cuentos de hadas

-Todas las historias tienen algo de verdad, hermano-

Marzo 03, 1915

Línea del Tiempo de Amestris

Ciudad Central

Darius regresaba a su guarida con el resto de sus hombres, con el día prometido tan cerca habían decidido residir en el mismo lugar para mantener las fuerzas agrupadas.

Se quedó unos momentos en la puerta de entrada de la casa.

Si todo salía como esperaban, por fin podría estar bajo la luz del sol, quizá incluso consiguieran su venganza definitiva

Después pensó en los acontecimientos de esa noche. Father se estaba tomando demasiadas molestias para mantenerlos contentos ¿Qué sería lo que estaba tratando de ocultarles?

Pero eso no importaba, estaban listos en caso de que el bastardo pensara traicionarlos.

Sus pensamientos cambiaron a algo más agradable

¿Qué estaría haciendo la Teniente Hawkeye en esos momentos? Seguramente estaba en su cama, a punto de levantarse para un nuevo día. Esperaba que tuviera sola, porque si los rumores eran ciertos y la relación de Mustang era algo más que de trabajo y de conspiradores, corrían el riesgo de quedarse sin un sacrificio. Claro que sabían de lo importante que eran el uno para el otro, pero esperaba que jamás hubieran actuado al respecto, no pensaba compartirla con nadie.

Hacía mucho tiempo que una mujer no le interesaba tanto, la última había tenido el coraje de rechazarlo por preferir a su esposo, otro alquimista, por cierto. Había tenido que matarla al final. Pero sabía que con Hawkeye sería diferente, no importaba cuanto se resistiera, iba a disfrutar cada momento que pasara quebrándola a su voluntad.

-¿Darius?- lo llamo Steven desde dentro -¿Qué haces allí? Esta por amanecer-

-Solo aclaraba la mente- dijo volviéndose a su subordinado "Me pregunto si Father sabe que nunca ha hablado directamente con el líder de los daimons?"

-La visita que esperaba ya llego-

Darius sonrió

-Entonces vamos- entro a la obscura casa y cerró la puerta detrás de el- no quiero hacer esperar a la señorita Rockbell-

Marzo 03, 1915

Línea del Tiempo de Amestris

Shambala

Shambala había sido alguna vez la tierra de los dioses. Ahora con el panteón aniquilado en su mayoría, el palacio y los templos que lo rodeaban, antes lugares sagrados, hoy eran ruinas.

A pesar de no tener el esplendor de antaño aún se podía percibir la fuerza del lugar, los restos de divinidad aun flotaban en el aire.

En uno de los jardines existía un estanque de agua cristalina, siempre en calma, a menos que quisiera mostrar algo.

Llamando la atención de la única presencia del lugar, las aguas se arremolinaron hasta que una burbuja se elevó creando un espejo que permitía ver lo que acontecía en Amestris. Y cuando vio lo que pasaba un sentimiento de aprensión se extendió por su cuerpo

-No otra vez-

%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%

Espero sus comentarios