Cuando te dicen que una pareja se casa, te alegras, les llamas por teléfono para felicitarles y poco a poco vas pensando en lo que llevar y en qué ponerte. Pero claro, si la pareja en cuestión son Maylene y Reggie, es de esperar que no te den tiempo para pensar. Se casan en una semana.

Mi madre, por su parte, no puede parar de sonreír. "¡Así es como debería ser!" y "Las bodas son el mejor sitio para encontrar hombres solteros y ricos" son las frases de la semana. Por supuesto, mi gran problema no es ese, sino otro mucho más importante: ¿qué voy a ponerme? Hace tanto tiempo que no voy a una boda…

—¡No tengo nada en el armario!-exclamo, casi para mí misma.

Pero Piplup tiene mi móvil en la mano y ya está llamando a alguien. Me cede el móvil justo antes de que descuelguen.

—Hola, Dawn. ¿Qué tal?

Reconozco esa voz de inmediato. Zoey.

—¡Zoey! Necesito tu ayuda. ¿Sigues en Hearthrome?

—Sí… ¿Esto tiene algo que ver con tus sesiones de "compra hasta caer rendida"? Porque ya sabes que no soy muy fan de eso.

—Sí y no. Necesito un vestido para la boda de Maylene y Reggie, y necesito a alguien que me aconseje. Además, así tú también puedes comprarte uno.

—No soy muy fan de los vestidos, y tú te bastas solita para ir de compras-suspira, y después añade-. Pero vale. No tardes mucho.

—No te preocupes, lo tengo todo controlado-le digo, sonriendo.

Antes de colgar oigo un "es cuando más me preocupo". Hay cosas que nunca cambian.

Aviso a mamá de que voy a salir, y llamo a Togekiss.

—¡A Hearthrome!-le digo, mientras le acaricio antes de subirme.

El viaje es más corto de lo que me esperaba. Claro que la última vez que viajé en pokémon había una gran tormenta. Probablemente no fue mi mejor idea.

Aterrizamos en el centro pokémon, donde he quedado con Zoey. Me saluda y me abraza.

—¿Ves?-le digo- He llegado sana y salva.

—Ya, pero que vuelvas sana y salva es algo muy distinto… Ya sabes que la última vez que entraste en una boutique casi te echan por pegarte con una señora.

—¡Yo había visto ese jersey antes! Y de eso hace ya mucho, de todas formas. ¿Vamos?

—Si no hay más remedio…

Hearthrome es la ciudad del glamour. Por supuesto, no es ciudad Luminalia, pero para ir a Kalos necesitaría algo más que a mi Togekiss. Además, la nueva colección acaba de llegar a Sinnoh.

Entramos en cuatro tiendas diferentes hasta que por fin encuentro a mi nuevo amor. ¿Para qué voy a querer un esposo si puedo tener este vestido? De color rosa palo y la espalda descubierta, es una de las cosas más bonitas que he visto nunca.

Me miro al espejo, admirando mi figura. La parte inferior del vestido cae suelta como si fuera una falda de tul, mientras que la superior se ajusta perfectamente. Los tirantes tienen un poco de pedrería, así que decido que debería llevar el pelo recogido.

Zoey elige un traje verde combinado con una camisa blanca. La miro y pongo los ojos en blanco. El día que lleve una falda aplaudiré.

—Así que… ¿Ya has ido a presentarte a los nuevos vecinos?-pregunta mi amiga, mientras coge un trozo de tarta.

Estamos en un café, y, como siempre, hemos pedido nuestro habitual: tarta de limón y un té con leche. Desde que May empezó a cocinar no he parado de comer dulces, pero las tradiciones hay que cumplirlas. Al menos, eso me digo mientras cojo otro bocado.

— ¿Tú también con eso? ¡No!-digo, más fuerte de lo que quería- No he ido a la casa de mis nuevos y ricos vecinos, y no, no sé ni quiénes son. En realidad, no podría importarme menos.

— Pues yo creo que sí-se ríe-. Sobre todo, desde que vienen a la boda. Es bastante obvio, teniendo en cuenta que…

—¿En serio? Ahora mi madre tendrá la oportunidad perfecta para acosarnos. Y a ellos, claro. Casi siento lástima por estos desconocidos.

—¿Qué decías?-le pregunto, volviendo de mi ensimismamiento.

—Que tu vecino es Drew Hayden, el famoso coordinador de Hoenn. ¿Es que no me escuchas?