Dark Alchemist
Capítulo 03
Marzo 27, 3025 A.C.
Monte Olimpo
Templo de Artemisa
-Vean lo que escarbo el gato- exclamo Artemisa al ver entrar a Acheron en su templo
-"Trajo", lo correcto es "trajo"- la corrigió él. Cada vez soportaba menos la inhabilidad de la Diosa de aprender frases coloquiales
-¿A que debo tu visita?- pregunto ella desde su blanco trono, ignorando su fastidio
-¿Dónde habías estado?- exigió saber con enfado
¿Estabas preocupado por mí?- preguntó ella dulcemente
Ash contó rápidamente hasta 1672 antes de contestar
-Hace una semana vine a verte para negociar el alma de un Dark Hunter, dijiste que quería pensar bien cual sería tu precio y cuando volví dos días más tarde no estabas por ningún lado- casi le gruño
-Oh, cierto ¿Cómo salió eso?-
-Al final parece que ella no lo amaba tanto, se fue-
-Entonces fue algo bueno que no te diera su alma, ¿ves? Todo está bien-
-¿Dónde habías estado?- volvió a exigir saber
Artemisa bajo de su trono sonriendo mientras se aceraba a él
-¡Si te preocupas por mí!- chillando colgándose a su cuello
-Más bien me preocupa lo que podrías haber hecho- respondió alejándose de ella y dándole la espalda
-Pues para que lo sepas, estuve haciendo lo que tú no pudiste-
-¿A qué te refieres?- se giró para verla
-El grupo de Daimons desaparecidos. Los que ni tu ni el inútil de Strykerius habían logrado encontrar-
-¿Sabes dónde están?-
-Más bien donde estaban. Ya no tienes que preocuparte por ellos. Ya no existen. Di Gracias Artemisa - comunico con una sonrisa de auto satisfacción
-¿Ya no existen? ¿Qué les hiciste?- "Y por qué presiento que se avecina un dolor de cabeza"
-Yo no les hice nada a ellos- aseguro inocentemente
-Artemisa-
-Está bien, te contare la historia ya que te interesa tanto, a fin de cuentas fue culpa tuya lo que paso con ese bolthole-
-Por eso intente tanto encontrarlos-
-Pues nunca lo hubieras logrado, fueron enviados a otro universo y, mira qué curioso, se escondieron en él. Y mi hermano que quería que su raza fuera la que gobernara el mundo- se burló- como sea, se aliaron con un bicho raro que les prometió liberarlos de la maldición, aunque eso sea imposible, pero los uso para sus propósitos igual-
-¿Por qué no me dijiste nada de esto?-
-No lo sabía hasta que una diosa del otro mundo me contacto ¿Puedes creer que quería que le enviara Dark Hunters allá?-
-¿No pensabas hacerlo?-
-¿Para qué? Ya no eran nuestro problema-
-Entonces, permitiste que siguieran haciendo presa de los humanos de ese universo ¿en que estabas pensando?-
-Te lo dije, ya no era nuestro problema. Pero esa mocosa no dejaba de insistir, así que hice un trato-
-¿Enviaste a alguien?- pregunto extrañado, mientras si alguno de sus hombres faltaba
-Claro que no, pero le dije si alguien moría en las circunstancias correctas en su mundo yo lo convertiría. Soy muy caritativa ¿no crees?-
Acheron la miro sorprendido, incapaz de asimilar que Artemisa no entendiera el alcance de sus actos
-¿A cuántos convertiste?-
-Solo a uno, ni siquiera pensé que tendría que hacerlo- le respondió mientras se volvía a sentar en su trono- sus humanos usan una fuerza a la que llaman alquimia, yo pensé que con eso sería suficiente, había varios alquimistas en la pelea. Pero al final creo que el factor de tener un Dark Hunter inmortal les dio el empuje que necesitaban para ganar. Debo admitir que fue una batalla por demás interesante, aunque ya sabes que a mí no me interesan demasiado esas cosas-
-¿Cómo permitiste que un Dark Hunter recién creado fuera a una pelea contra un grupo de spathis?- a veces le sorprendían los niveles de desapego que la diosa mostraba para con los seres que creaba
-Te dije que la alquimia es más que suficiente poder para los humanos. Además era un guerrero nato, casi fue una pena dejarlo ir-
-¿Lo dejaste volver a ser humano?-
-Sabes que no puedo. Tú mismo ayudaste a hacer las reglas. Le di su alma a la diosa de su mundo. Aunque ahora él es realmente inservible- comento mientras jugaba con un mechón de su cabello
-¿Por qué lo dices?-
-¿Acaso no es obvio?- Pregunto Artemisa con un aire de superioridad del estilo, yo se algo que tu no- acabo con todos los Daimons de su mundo ¿Qué otro propósito tiene un Dark Hunter? Claro, eso es algo que los Dark Hunters de nuestro mundo nunca enfrentaran, mientras los Apólitas se sigan reproduciendo, seguirá habiendo aquellos que se conviertan-
Y gracias a eso él estaba eternamente ligado a ella. Que suerte la suya
-Debiste haberlo traído-
-¿Para qué? Cumplió su propósito, ahora es la responsabilidad de su diosa y su mundo- anuncio con desgana- además, créeme, sus poderes son algo que no quieres sueltos por aquí-
-Tú eres la Diosa que lo creo, debes darle un propósito. Es tu responsabilidad- Sí, claro. Artemisa no se hacía responsable por los Dark Hunters que había creado en este mundo, eso se lo dejaba a él. El pobre infeliz del otro mundo ya podía olvidarse
-Ya no más, te dije que le di su alma a Kayleha, su diosa, es la responsabilidad de ella ahora-
-¿Qué recibiste a cambio?-
-¿Cómo dices?-
-Por el alma. Tú nunca has dejado ir un alma sin hacerme pagar por ella. Sin embargo creaste un Dark Hunter sin decirme nada, no fui llamada para entrenarlo y cuando hubo que dejarlo ir no me contactaste para negociar-
-Fui caritativa-
-No lo creo ¿Qué obtuviste a cambio?-
-Apuesto a que te gustaría saberlo ¿no?-
Marzo 27, 3025 A.C.
Arcadia
-¡Es un niño!- anunciaban los mensajeros por todo el palacio en su camino hacia el pueblo para seguir pregonando la noticia- ¡La reina Camila ha tenido un niño!- se escuchaba repetir por cada rincón- ¡Todos alaben al príncipe heredero!-
En las habitaciones de palacio donde reposaban Camila y su recién nacido reinaba la tranquilidad. Así lo había ordenado el rey, eternamente preocupado por la débil salud de su esposa.
Casi no se atrevía a entrar allí ni el mismo, pero la emoción de ver a su primogénito pudo más. Sigilosamente paso frente a la cama donde la reina dormía y se acercó a la cuna en la esquina de la habitación. Lycaon se sorprendió al ver la fragilidad del pequeño, tan ajeno a todo plácidamente dormido.
Algún día ese mismo niño sería un digno rey para Arcadia, traería honor y gloria a sus ancestros y perpetuaría la línea de su familia.
Algún día
Marzo 27, 1915
Línea del Tiempo de Amestris
La Puerta
-¡Devuélvelos, ahora!- grito Kayleha frente a la puerta de la verdad
-Querida sobrina, tanto tiempo- Verdad apareció sentado frente a la puerta en su pequeña forma que asemejaba la silueta de un niño, blanca y sin facciones, excepto por una sonrisa que no dejaba de dibujar en su rostro-¿A que debo el inusitado honor?-
-Déjate de juegos- le espeto ella- y toma forma humana- le exigió con una mueca de disgusto; no le gustaba admitirlo, pero esa forma de Larito la alteraba demasiado
-Vaya, así que les la diosa la que vino- dijo él- muy bien- se puso de pie y con un destello la pequeña figura desdibujada se convirtió en un hombre que aparentaba no más de treinta años su cabello castaño y rizado, recogido en la base de su nuca, ostentaba esa extraña belleza que los dioses portan, esa aura casi dorada, sus ojos grises, sin embargo eran fríos y atemorizante. Iba vestido con un simple conjunto de pantalón y camiseta negros, sus pies seguían descalzos -¿Te parece mejor así? Ahora, si fueras tan amable de explicar que es eso que tan encarecidamente quieres de vuelta- le dijo cruzándose de brazos
-No juegues conmigo, tío. Quiero las almas de los que cayeron durante la pelea ¿Dónde están?-
-En el inframundo esperando renacer ¿Dónde más?-
-Hay almas que no están allí-
-Bueno, es triste, pero cierto- dijo encogiéndose de hombros- algunos cayeron en el Pozo de Veria, sabes que lo que cae allí, se pierde para siempre-
-No todas pudieron caer allí- dijo ella, aunque no estaba tan segura. Solo había pensado en recuperar las almas que buscaba, se los debía
-Ah, te refieres a esas almas en específico- le dijo con tono condescendiente, luego sonrió de la misma manera en que lo hacía en su forma fantasmal- deberías preguntarle a tui amiga Artemisa-
Marzo 28, 30025 A.C.
Katoteros
Templo de Achron
-Me dijeron que me buscabas, Acheron- dijo Savitar al entrar al salón principal del templo donde vivía Acheron. Llevaba firmemente agarrada del brazo a la pequeña Simi- la próxima vez envía a tu mayordomo sombra por mí. Esta niña casi se come al ejército entero de Lycaon…otra vez-
-Pero no es mi culpa, Akri- aseguro la demonio- Ese rey Lycaon no debería hacer a sus soldados mágicos tan deliciosos, la Simi no puede evitar que le gusten, esos soldados son comida de calidad-
-Qué suerte que solo son golems- refunfuño Savitar
-Aun así, Simi, no deberías intentar comértelos, le pertenecen al rey-
-¿Y si se los pido crees que me los de?-
-No creo, Simi. Lyacon es un gran mago, pero no es fácil hacer esos soldados-
-Que mal- resopló la pequeña- mejor voy a buscar a Alexión, tal vez tenga algo rico para la Simi-
Una vez se hubo ido, Acheron y Savitar pusieron expresiones serias
-Así que ¿necesitas mi ayuda?- pregunto Savitar
-Esperaba que tú supieras como viajar a entre realidades-
Savitar arqueo una ceja ante eso
-La mayoría de los dioses se contentan con sus propios mundos ¿Para qué querrías tal poder?-
Acheron procedió a contarle la historia de los Daimons extraviados y el Dark Hunter desconocido
-Esa mujer va a generarnos un gran problema un día de estos- suspiro Savitar- ¿Te dijo algo de la otra diosa?-
-Solo su nombre, Kayleha-
-Eso no nos sirve demasiado, pero si Artemisa viajo ala, tal vez haya forma de rastrear el éter. Te avisare si encuentro algo-
Marzo 29, 1915
Línea del tiempo de Amestris
Shambala
Limpiando las lágrimas de sus ojos, Kayleha disperso el espejo de agua que le mostraba lo que sucedía en Ciudad Central.
"Esto no es una verdadera victoria" se decía "perdimos a tantos"
Si, habían salvado a todos Amestris, pero a qué precio "Soy una diosa, debería haber podido hacer más" Algo que no hubiera incluido el sacrificio del Dark Hunter que ahora habitaba los túneles secretos bajo el comando Central, vagando como alma en pena. Ella pensó que iba a poder hacerlo volver, sabía quién podría regresarle su alma sin dudar, lo que nunca imagino es que ella moriría también y que su alma quedaría fuera de su alcance.
Su pobre Dark Hunter ya había sopesado varias veces en los últimos días salir a la luz del sol. Y sin una razón que lo impulsara a vivir no sabía cómo iba a evitarlo. Como él mismo había dicho, era un arma inservible.
-¿Qué voy a hacer ahora?- dijo en voz alta
-Tal vez yo tenga una solución para ti- dijo una profunda voz a sus espaldas.
Kayleha se volvió para encontrarse a un hombre vestido todo de negro, una gran vara retorcida de guerrero en su mano izquierda. Sus ojos plateados y brillantes parecían cambiar como una misteriosa niebla, y en sus profundidades se notaba una sabiduría de años de batallas contradiciendo su joven apariencia.
Ella sabía perfectamente quien era ese hombre
-Acheron-
Si él estaba sorprendido de que supiera su nombre no lo mostro
-¿Tu eres Kayleha?- ¿Porque se había puesto Artemisa a hacer tratos con ella? Era apenas una niña.
-Si- respondió con apenas un hilo de voz- ¿te mando Artemisa?-
Acheron casi pudo haberse reído de eso. Artemisa se iba a revolcar en bilis cuando supiera que había ido allí
-Supe del Dark Hunter que tienes aquí. He venido por él-
-¿Por qué?- Artemisa había sido muy clara cuando dijo que no lo llevaría a su mundo
-En este mundo ya no tiene ninguna razón de existir, en el nuestro siempre seré bien recibida la ayuda-
-El ya no está a las órdenes de Artemisa-
-Pero sigue siendo un protector ¿o no?-
Kayleha analizo las posibilidades
-¿Cómo harás que ella acepte?-
-Tendremos que cruzar ese puente una vez lleguemos a él. Por el momento llévame con el Dark Hunter-
Ella accedió, no había opción
Camino hacia la salida del templo señalándole a Acheron que la siguiera, nadie podía tele transportarse dentro o fuera de ese jardín
-¿Cuál es el nombre de este hombre?- le pregunto Ash mientras salían
-Roy, su nombre es Roy Mustang-
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