¡Nuevo capítulo del fic! Este es otro de transición, aunque hay un elemento que me parece importante para la historia ^^
Como siempre, ni Pokémon ni nada relacionado con la obra de Jane Austen me pertenecen.
Capítulo VII
Mis hermanas no paran de vacilarme con el tema de Gary Oak. May me susurra su nombre casi a diario y Leaf siempre pregunta si está bueno. Incluso Zoey me presiona para saber si me dijo algo más sobre Paul. No sé qué le pasa con él, pero desde luego, no me gusta.
Para variar, Zoey, May y yo recibimos una invitación al Gran Festival como "estrellas invitadas". Hace tiempo desde mi último concurso, pero creo que me vendrá bien una visita al escenario. Los focos, las luces, el público… La sincronización perfecta entre mis pokémon y yo. Así que aquí estamos, en la Sede del Festival, al lado del Lago Valor. De pronto, vuelvo a tener diez años. Vuelvo a ser pequeña. A Zoey y a May se les refleja la emoción. Quizá no hayamos venido a participar, pero hay algo en los concursos que siempre nos atraerá.
—¿Listas?-dice Zoey, sonriendo.
May y yo nos damos la mano.
—Listas-decimos a la vez.
Damos un paso al frente. Tenemos el escenario delante. Oímos a la presentadora (parece que los años no pasan para ella) decir nuestros nombres.
—¡Y ahora, denles todos un aplauso a Dawn y May Berlitz, acompañadas por nuestra habitual Zoey!
Zoey nunca ha dejado los concursos. Ha nacido para hacer esto y lo sabe. En cambio, May y yo… May y yo dejamos el mundo del espectáculo en cuanto nos dimos cuenta de que no era rentable. Las facturas se acumulaban en casa. Se siguen acumulando, de hecho. May aprendió a cocinar y ahora vende sus galletas y postres por todo Sinnoh. Incluso tiene un blog con recetas. Leaf y yo, en cambio, todavía no sabemos qué queremos. Bueno, Leaf quiere tener una buena vida con un chico que le de todo tipo de caprichos y con el que poder irse de fiesta todos los días. Creo.
Yo lo he intentado casi todo. Estudios pokémon, ayudante en un laboratorio, trabajadora de tienda pokémon e incluso camarera. Todo para conseguir un poco de dinero. Lo peor de tener una casa en un pueblo pequeño, es que todos saben si hay facturas sin pagar. Si se te va la luz. Mamá consiguió un trabajo mal pagado en Jubilife. Las facturas poco a poco disminuían. Pero todavía vivimos con esa incertidumbre. A veces me pregunto si esa es la razón por la que mamá está tan obsesionada con los hombres "ricos y solteros". Si cree que es nuestra manera de salvarnos y ser felices. Pero mi felicidad no la decide ella.
Nuestra pequeña actuación hace que el público vitoree. Supongo que después de tanto tiempo en las sombras la gente está deseando volver a verte en el centro del espectáculo. Piplup, Torchic y el Leafeon de Zoey se esfuerzan al máximo. Ha sido buena idea combinar los tres tipos principales de pokémon, después de todo.
—¡Esperamos que disfrutéis enormemente del festival!-dice May, sonriendo.
—¡Y buena suerte a todos los participantes!-añade Zoey.
Es mi turno. Sé que tengo que decir algo, pero solamente puedo pensar en que este vestido es mucho más incómodo de lo que pensaba.
—Esto…-empiezo, dubitativa- ¡Esperamos veros pronto otra vez!
Salimos de allí. Siento que me falta el aire.
—Voy a ir a cambiarme para la gala de después-digo-. No sabéis qué ganas tengo de quitarme esto.
May y Zoey se miran entre sí y luego me miran.
—Te acompañamos-dicen-. Nosotras también nos vamos a cambiar.
Cuando llegamos a la habitación, lo primero que hago tras cerrar la puerta es tirar de la cremallera. Pronto cojo la bolsa, pero no encuentro lo que estaba buscando. ¿Y mi falda de tubo dorada? Me giro y veo a Piplup con una sonrisa maliciosa.
Oh, no.
Me ha dado el cambiazo. La única falda que puedo encontrar es una que empecé a hacer hace tiempo. Ni siquiera está acabada. Golpeo fuertemente la mesilla.
—¿Creéis que habrá alguna máquina de coser por aquí?-pregunto.
—En los vestuarios supongo que sí-responde Zoey-, ¿para qué?
—Tengo que arreglar una cosa-digo, mientras salgo corriendo hacia los vestuarios.
Horas más tarde...
Por fin termino la falda. Es de color rosa claro, y con un lazo del mismo color en el medio. Acabo de coserla para que se ajuste bien por encima de mis caderas. Después, vuelvo a la habitación. Zoey y May han dejado una nota.
"Te esperamos en la after-party! No te entretengas mucho con los paparazzi "
¿Paparazzi? Nadie había dicho nada de paparazzi. De todas formas, me visto lo más rápido que puedo. No quiero llegar tarde. O, al menos, no más tarde. Me pongo mi camisa color crema, que no tiene mangas. Combino la falda con una gargantilla colorida y unos botines con algo de plataforma.
Tomo aire mientras salgo. Es entonces cuando oigo una voz a la lejanía.
—¡Deedee!
Me paro en seco.
—¿Kenny?-digo, sorprendida.
En efecto. Un Kenny mucho más alto y con traje me saluda e incluso me abraza. No sé cómo sentirme al respecto. Me aparto.
—¡Cuánto tiempo!-le digo.
Intento no pensar en que la última vez que nos vimos le rechacé. Aunque claro, pasado todo este tiempo, es normal que ya no le guste.
—¿Vas a la after-party?-me pregunta, y yo asiento- Perfecto. ¿Está Zoey allí? Tengo que discutir varios asuntos con ella y…
Asuntos. Sí, claro. Qué calladito se lo tenía Zoey. Entonces nos topamos con unas hordas de paparazzi a la entrada del club.
—¡Kenny! ¡Kenny! ¿Qué llevas hoy?
—Un traje de un diseñador de Kalos, creo. Lo compré en Hearthrome cuando estaba en un concurs…
Los periodistas, por suerte, no parecen demasiado interesados y le interrumpen. De pronto, uno de ellos grita mi nombre.
—¡Dawn Berlitz! ¿Cómo te ha sentado la vuelta al escenario?
—Uh… Bien-respondo, con una sonrisa.
Me arreglo un poco el peinado, nerviosa, mientras siguen sacando fotos.
—¿Y qué llevas tú? Podemos ver que la camisa es de Pokéchic, sin duda…
—En efecto-digo, manteniendo la sonrisa. Solamente deseo que no pregunten una cosa.
—¿Y la falda?
Trago saliva.
—En realidad… Es mía-digo, avergonzada-. La he hecho yo.
—¿Eso significa que te vamos a ver en las pasarelas, Dawn?
Por suerte, Kenny se da cuenta de mi nerviosismo y se despide de los paparazzi. Me lleva dentro, y me pide una copa.
—Gracias, Kenny.
—Lo que sea por una vieja amiga-dice, mientras me guiña un ojo-. Voy a buscar a Zoey.
Un poco de sutil shootsdownshipping nunca viene mal, ¿no? ¿Qué os ha parecido? Me encanta recibir vuestras reviews
