¡Buenas! Bienvenidos a un nuevo capítulo de Orgullo y... ¿pokémons?
Ni Pokémon ni nada relacionado con la obra de Jane Austen me pertenecen. Y sin más preámbulos, ¡que empiece la cena!
Creo que la mejor palabra para definir esta cena es "incómoda". Fantina es inigualable, desde luego, y he de admitir que tiene todo el glamour de una estrella de Pokéwood, pero su tema de conversación favorito es ella misma o su drifblim. Las perlas de su collar brillan tanto que no sería difícil que dejase ciego a alguien.
—Dawnie-me dice-, ¿puedo llamarte así? Voy a llamarte así. Estoy contentísima de que aceptaras la oferta que te hizo Kenny, aunque dada tu complicada situación económica, no era de sorprender.
Intento no parecer ofendida, mientras asiento con la cabeza. Sé que tiene las mejores intenciones, o al menos, eso quiero pensar.
—Así que, ya que estás aquí y que hace tanto tiempo que no nos vemos, ¿por qué no me pones al día de tu vida, Mon'Amie? Cuéntame, ¿sabes cocinar, hacer pokochos, pintar, lo necesario para evolucionar pokémon? Por supuesto, coser sabes, si no no estarías aquí-se ríe-. ¿Y tus hermanas, están tan o más preparadas en la vida que tú?
Miro a Zoey, que está intentando contener la risa. ¿Qué tengo que contestar ante una pregunta así?
—Bueno-digo-, May es una buenísima cocinera. De hecho, ahora está en Hoenn, aprovechando al máximo las oportunidades para aprender…
—¡Oh, Hoenn!-me interrumpe Fantina- Ahí está la dulce Úrsula también. Es fantástico lo mucho que ha madurado como persona. ¡Y ha logrado tantas cosas! Justo igual que mi sobrino. Juntos arrasarían el mundo, os lo aseguro. Pero él es tan frío… ¡y ni siquiera diferencia una americana de un blazer! Seguro que tú podrías instruirle en eso, de todas formas. De hecho pronto me hará una visita y estoy segura de que le encantará volver a verte.
¿Volver a verme? Empiezo a repasar en mi mente gente con la que me he cruzado alguna vez y que podría tener algún tipo de parentesco con Fantina. Tiene que ser un snob, rico y según ha dicho ella, frío.
Oh, no. Otra vez no.
—Disculpa, Fantina-le digo, intentando no atragantarme-. ¿Quién es tu sobrino?
—Disculpas aceptadas, Dawnie-me responde-. Se llama Paul. ¿De dónde crees que le viene ese estupendo pelo morado?
Primero May y Drew, luego Gary, ahora Fantina. Juro que si alguna persona más de mi entorno está de alguna manera relacionada con Paul Shinji… No sé lo que haré. Ni siquiera sé si seré capaz de soportarlo.
La cena termina pronto, y vuelvo con Zoey al apartamento.
—Sé lo que estás pensando-le digo-. ¡El universo me odia! Cada vez que me cruzo con él me entran náuseas.
—¿No serán mariposas en el estómago?-bromea Zoey, dándome un codazo.
—¡No! Por Arceus, no vuelvas a decir eso.
—Solo digo que tal vez el destino te esté dando señales-dice, arqueando una ceja.
—O tal vez la vida me esté dando puñetazos, a ver si los aguanto.
—Venga, Paul no es tan malo…
—¿Tengo que recordarte nuestro primer encuentro? ¿Lo que le hizo a Gary?
—¡Pero si me has dicho que Gary ya no te importa!
—¡Pero lo que le hizo sí me importa, Zoey!
Tomo aire, intentando tranquilizarme.
—¿Sabes qué?-le digo- Hablemos de otra cosa. Si no vamos a volver a hablar de Paul y vas a acabar creyendo que es lo único en lo que pienso las veinticuatro horas.
Zoey cede y acabamos cogiendo una película. La verdad, no le presto demasiada atención, porque intento ponerme al día con todos los emails y mensajes que me envía May. Todavía no se ha encontrado con Drew, pero vio a Úrsula el otro día. Ella le explicó que había estado muy ocupado e incluso quedaron para comer… Pero Úrsula se "olvidó" de su cita. Y puede que May realmente quiera creerla, pero yo no estoy dispuesta a hacerlo. Menos aún con mi habilidad de leer entre líneas.
"Dawn!
Me gustaría que estuvieses aquí. Hoenn te encantaría, hay un montón de puestos y las ciudades son increíbles. Ayer estuve hablando con Leaf por teléfono y te echa de menos. Ya sé que estás ocupada con los vestidos (¡espero que te vaya genial!), pero deberías llamarla. Ojalá estuviera tan ocupada como tú, en realidad. Pero he encontrado un sitio genial donde me van a enseñar a hacer el postre típico de aquí: Galletas Lavacalda. No es un pueblo muy conocido, pero las galletas se venden como rosquillas. ¿Lo pillas?
Tu hermana,
May"
Está claro que se siente muy incómoda allí. ¿Galletas Lavacalda? Es decir, soy la primera que apoya la obsesión culinaria de mi hermana, pero no ha viajado tantos kilómetros para aprender a hacer galletas. Pero si quiere jugar a fingir que todo es genial, game on. Lo que me recuerda que debería llamar a Leaf.
"May!
Hoenn suena fantástico. Aquí en Hearthrome no me puedo sentir mejor. Comparto apartamento con Zoey y Kenny me ha dejado al mando de todo el departamento de trajes. Ya he confeccionado el primero, y he conseguido uno de mis mayores logros hasta el momento: que Zoey se ponga falda. También he cenado con Fantina, que se ha portado genial conmigo. Además me ha contado que sigue en contacto con Úrsula, así que podrías mencionárselo la próxima vez que os veáis. No me entretengo más, un pajarito me ha recomendado que llame a mi hermana pequeña.
Tu hermana,
Dawn
PD: Lo he pillado"
Presiono el botón de enviar e inmediatamente después llamo a Leaf. La película está a punto de acabar, así que Zoey me deja escabullirme a la habitación.
—Dawnie-es lo primero que oigo cuando descuelga-, ¿vas a volver ya a casa? ¿Por qué no me has llamado? Me traerás algo de Hearthrome, ¿no?
—Las preguntas de una en una-le digo, riendo-. No, no voy a volver tan pronto a casa. Lo siento, pero vas a tener que aguantar a mamá una temporada más. No te he llamado porque he estado muy ocupada con el trabajo y la cena con Fantina. Y sí, te traeré algo, pero todavía no he visto ningún souvenir que me llame la atención.
—Me puedes traer el número de teléfono de algún chico guapo-me dice, y casi puedo ver su sonrisa burlona-. Pero en serio, me aburro mucho yo sola. Mamá me ha apuntado a la academia pokémon y ugh, ahí solamente hay nerds. No sé cómo pudiste soportar un año allí.
—Una se acostumbra-digo-. Y no es tan malo como parece. Además, así no tienes que preocuparte de lo que te diga o deje de decir mamá. Por cierto, ¿qué tal está?
—Igual de pesada que siempre-dice, y se ríe.
—Buenas noches, Leaf.
—Buenas noches, Dawn.
Un segundo después, cuelgo. Si todos mis días aquí van a ser así, necesito dormir bien.
Por si no ha quedado claro todavía, Leaf y Zoey son las verdaderas amas de este fic #hedicho. Y puede que Fantina también.
¿Cuáles han sido vuestras impresiones sobre este capítulo?
