¡Hola! Hoy vengo con un capítul algo antes de tiempo, en parte para enmendar los errores pasados (como el saltarme el capítulo la semana pasada) y en parte porque me voy de viaje y no podré hacerlo en unos días ^^

Ni pokémon ni nada relacionado con la obra de Jane Austen me pertenecen.


Zoey me da una carta escrita a mano. Y en cursiva. Y de Paul.

—No la voy a leer-le digo por quinta vez-. Nada de lo que diga puede cambiar lo que hizo.

—Nadie te está diciendo que lo haga-dice Zoey, exasperada-. Hazme un favor y léela. Tampoco es como si tuvieras mucho que hacer últimamente.

—¡Estoy haciendo ropa!-me defiendo- Vale, la verdad es que he estado un poco vaga con eso estos días, pero…

—Léela-dice, y cierra la puerta del apartamento.

Otro día más, sola en Hearthrome. Supongo que si leyera la carta dejaría por fin todo el tema de Paul zanjado… No. No la voy a leer. Bueno, quizás pueda echar un vistazo.

"Dawn,

Lo primero que quiero aclarar con esta carta es que no voy a repetir nada sobre mis sentimientos hacia ti ni de tu reacción hacia ellos, puesto que creo que ninguno de los dos quiere recordar eso. No se me da demasiado bien expresarme, pero espero que esta vez, por escrito, lo haga un poco mejor. Así que por favor, sigue leyendo. Ya sé que me odias y no quieres saber nada de mí, eso lo has dejado bien claro. Pero déjame explicarte, sin rodeos, los dos temas por los que me acusaste ayer.

El primero fue el de Drew y May. Puede que me haya equivocado en pensar que tu hermana no quería a Drew, pero tampoco es como si yo mismo le hubiese subido a ese avión. Simplemente le comenté que se alejara, y, visto lo visto, no tardó mucho en hacerlo. No quiero acusar a mi amigo de nada, pero puede que la culpa no sea enteramente mía. Al fin y al cabo, él pudo haberse quedado.

El segundo fue el de Gary. No sé qué te ha contado sobre lo que pasó con el dinero de mi padre, pero esta es la verdad: Gary y yo éramos amigos, cuando vivía en Kanto. Mi hermano Reggie era entrenador y venía a casa pocos días al año, al menos, hasta que mi padre enfermó. Entonces mi padre, que quería a Gary como a sus propios hijos, le prometió financiación para su viaje pokémon. Cuando él murió, Reggie asumió el mando y fue su responsabilidad repartir la herencia. Le dio a Gary el dinero acordado, asumiendo que lo distribuiría con cabeza. Por supuesto, ese no fue el caso, y volvió a pedir dinero. No sé en lo que se lo pudo haber gastado, pero sinceramente, no me importa. Le dije a Reggie que no valía la pena seguir discutiendo con él, así que intentamos distanciarnos de Gary. Él, por su parte, fue vendiendo su historia hasta tener a las líderes de gimnasio de Ciudad Celeste en nuestra contra. Gary había engañado a Misty y a sus hermanas, que vinieron a confrontarnos. Le pedí a Reggie que dejara una bolsa de dinero encima de la mesa, así que cuando Gary vino con ellas, le ofrecimos la bolsa a cambio de que les contara la verdad. Les dijo "Lo siento, Perlas, pero tienen razón" y se fue con el dinero.

Sé que no tienes motivos para creerme, pero tampoco tenías motivos para creerle a él. Puedes preguntarle a Reggie e incluso a Misty si llegas a encontrarte con ella, ellos confirmarán mi historia.

Adiós,

Paul Shinji"

Definitivamente, no es lo que me esperaba. De hecho, creo que me siento un poco mal por todo lo que le dije a Paul. Sigue sin gustarme, pero puede que mi juicio se haya equivocado… otra vez. Decido salir y pasarme por el auditorio. Ya llevo demasiado tiempo sin supervisar los diseños… Y creo que es hora de que volvamos a ceñirnos a mi estilo habitual. Más lazos y menos desgastados y rotos. Aunque he de admitir que los diseños de "Furia" no quedaron tan mal, y hasta planean venderlos.

Sin embargo, cuando llego, me encuentro con otra sorpresa: Úrsula.

—Dawn-me saluda con un abrazo-, ¡qué alegría!

—Úrsula, ¿qué haces aquí?-le suelto.

Dawn Berlitz, directa al grano desde… Bueno, da igual. Tampoco hace tanto tiempo.

—Esto es un auditorio Dawn, voy a concursar-me dice, como si fuera tonta-. Pero estoy muy agradecida de que estés aquí y podamos hablar. ¿Qué tal la vida de Dawn Berlitz?

—Bien-digo simplemente, y luego añado-. ¿Y qué tal tú en Hoenn? May me dijo que os habíais encontrado.

—Sí, por supuesto-dice, con una sonrisa perfecta-. Qué pena que Drew esté tan ocupado. Pero May es fuerte, se las apañará.

—¿Y puedo preguntar por qué os fuisteis a Hoenn con tanta prisa?

—Acabas de hacerlo, Dawn. No es nada, solamente asuntos familares. Ahora Drew está donde debe estar. Y hablando de eso, ¿no ha pasado nada en tu vida?

De pronto, ya sé por qué ha venido. Y no es por un estúpido concurso.

—Supongo que quieres saber lo que pone en la carta-le digo.

—¡Qué va!-responde, agitando los brazos.

—Creo que la respuesta idónea sería "¿Qué carta?"-le digo.

Solamente necesito mirarla durante un segundo para notar el asombro en su cara. Tocada y hundida.

—Yo n-no…-titubea.

—Pensaba que las actuaciones eran tu fuerte-le digo-. Ahora, si me disculpas, tengo diseños que mostrar. ¿Quieres ver alguno? Puedo hacerte un descuento de prima-del-ex-de-mi-hermana.

—No creo que haga falta. Además, ¿quién se los iba a poner?

Ahí está. La verdadera cara de Úrsula.

—Mi ropa es diseño de Kalos-se mofa, luciéndose.

—Tu cara podría ser diseño de Zoey-dice una voz que reconozco al segundo. Es Zoey, que ha debido de escuchar nuestra conversación.

Úrsula titubea otra vez.

—Creo que lo que quieres decir es "adiós"-dice, mientras la echa.

—Zoey-le digo-, eres mi heroína.

—Tú tampoco has estado nada mal. ¿Has leído la carta?

Asiento con la cabeza.

—¿Y ahora qué?-me dice.

—Ahora terminaré mis diseños… Y volveré a casa. Estar en Hearthrome ha sido una gran experiencia en todos los sentidos-digo, entre risas-, pero Leaf me matará si no vuelvo pronto.

—¡Te voy a echar tanto de menos!-me dice mientras me abraza tan fuerte que juraría que paro de respirar por un momento.

—Ven a visitarme-le digo yo, antes de volver a colocarme entre telas.


El contenido de la carta queda revelado... ¿Qué os ha parecido?