Rose.

Harry, Ron y Hermione salieron de la Madriguera juntos, como siempre. Caminaron un poco, hasta que se encontraron a Albus sentado sobre el césped, mirando al frente. Harry se agachó a su lado y puso una mano en su hombro.

-Cielo, ¿Rose? -le preguntó Hermione a su sobrino. Él señaló al frente. Ron y Hermione pudieron ver la cabellera tan parecida a la de Ron unos metros delante de ellos. Tras intercambiar una mirada de apoyo mútuo con Harry, se encaminaron hacia ella. Estaba sentada sobre una mesa de madera de picnic, con los pies apoyado en el banco y la barbilla apoyada sobre sus rodillas. Cada uno se sentó a uno de sus lados.

-Rosie... -le dijo Ron, apoyando una mano en la espalda de su hija. Pero no obtuvo respuesta. Ambos sabían porque Rose estaba así. Hermione había contado la parte sobre el enfrentamiento en la Mansión Malfoy y de como adquirió esa cicatriz en su brazo derecho. Scorpius Malfoy era el novio de Rose.

-Cariño... -le dijo Hermione. Entonces Rose sí reaccionó y la miró con los ojos rojos de aguantarse las lágrimas.- No llores, Rose. -le dijo acariciando su cara.

-¿La tía de Scorpius te hizo eso? -preguntó Rose, con la voz rota, señalando con la mirada el brazo de su madre. Ella asintió, serena y tranquila.- ¿Por qué no me lo habéis dicho antes? ¿Cuando me hice amiga de Scorpius?

-¿Qué importa esto sobre tu relación con Scorpius?

-¡Pues mucho, mamá! -gritó Rose, levantando la cabeza.

-Rose. -le dijo en un tono duro Ron. Ella lo miró, estaba histérica no podía digerir todo lo que acababa de escuchar.- Tienes que tranquilizarte, por favor.

-Pero, papá, llevas años diciéndome que no les puedes perdonar a los Malfoy todo lo que os hicieron. Estuvimos enfadados meses por eso. ¿Ahora que lo entendiendo me pides que me relaje? -dijo Rose, llorando a mares.

-Es que tú nos has hecho comprender que Scorpius no es como el resto de los Malfoy. -dijo Ron.- Incluso el hurón ya no es como antes.

-Ron, no lo llames hurón. -le pidió Hermione. Su marido rodó los ojos.

-Antes, en el colegio no hacía más que repetir esa asquerosa expresión, meterse con nosotros, con Harry, conmigo, con nuestra familia... Pero ahora no. Es amable cuando nos ve, apoyó la campaña de tu madre como Ministra de Magia, crió a su hijo con otros ideales... -explicó Ron, acariciando los rizos de su hija, esos que se parecían tanto a los de Hermione. Ron tomó aire, lo que iba a decir era duro para él.- Ese chico te quiere. No pienses en su familia. Además, la abuela Molly ya se encargó de Bellatrix Lestrange.

-¿La abuela mató a Bellatrix? -preguntó Rose, secándose las lágrimas. Ron y Hermione asintieron.

-Vamos, seguro que hay té caliente en casa. -dijo Hermione. Ron se levantó el primero y ayudó a Hermione a bajar de la mesa. El pelirrojo pasó un brazo por los hombros de Rose y otro sobre Hermione y los tres se encaminaron hacia donde Harry y Albus seguían sentados.